thumb|right|200px|Propiedad de los derechos de explotación del salitre en Perú, Bolivia y Chile antes de la Guerra del Pacífico El monopolio peruano del salitre fueron las medidas de política interna y externa tomadas por los gobiernos de Perú en la década de 1870 para aumentar la recaudación fiscal proveniente del salitre por medio del control de precios, de la comercialización de ese recurso natural y por último, de la estatización de las empresas que explotaban el recurso natural.
Desde la década de 1840, Perú gozó de casi un monopolio del comercio internacional del guano, con cuyas ganancias pudo solventar la llamada Era del Guano. En la década de 1860, comenzaron a disminuir los ingresos provenientes de la exportación de guano a causa de la baja ley y de la baja en el rendimiento en los depósitos. Más aún, el salitre comenzó a reemplazar al guano en su uso agrícola. Por esa razón el Estado peruano creó por ley en 1873 un estanco del salitre, que sometía a control estatal la comercialización y el precio del fertilizante agrícola. La ley fracasó y tres años después Perú estatizó las empresas elaboradoras del salitre, hasta entonces en manos de capitales peruanos, británicos y chilenos, entre otros. Sin embargo, había también depósitos de salitre en la provincia boliviana de Antofagasta y en el norte de Chile que competían con el guano y el salitre peruano de Tarapacá y que hacían imposible el control del precio internacional por parte del Perú.
En el plano internacional, el gobierno peruano instó al gobierno boliviano a no firmar el tratado limítrofe con Chile que eximía de impuestos a las empresas chilenas del salitre en Antofagasta por 25 años. El Estado peruano comenzó también a comprar licencias de explotación de salitre otorgadas por el Estado boliviano, ofreció una política de precios común con Bolivia y presionó a las empresas chilenas que operaban en Bolivia con el fin de que redujeran su producción. Esta internacionalización del problema del salitre llevaría más tarde al Perú a la Guerra del Pacífico y tuvo consecuencias aún después de terminado el conflicto bélico.: "El deseo de controlar también la producción del litoral boliviano condujo al Perú a una política de alianzas internacionales que desembocó en la guerra de 1879" (transl.)The quest to control also the production of the Bolivian litoral led Peru to a policy of international alliances which ended in the 1879 war"Peruvian historian Alejandro Reyes Flores, Relaciones Internacionales en el Pacífico Sur, in La Guerra del Pacífico, Volume 1, Wilson Reategui, Alejandro Reyes & others, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima 1979, page 110: "Jorge Basadre respecto a este problema económico crucial dice Al realizar el estado peruano con la ley del 28 de marzo de 1875, la expropiación y monopolio de las salitreras de Tarapacá, era necesario evitar la competencia de las salitreras del Toco [in Bolivia].... Aquí es donde se internacionalizaba el conflicto, pues estas salitreras, económicamente estaban en poder de chilenos y británicos"Heraclio Bonilla, "La crisis de 1872", Ponencia presentada a la Comisión de Historia Económica del Congreso Nacional de Investigación Histórica organizada por el Concejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONCYTEC), Lima, 13 al 15 de noviembre de 1984, pág. 21-22: "Más bien, la cuestión del salitre, añadido a la cuestión de la deuda externa, se convertirá en un poderoso factor en el desencadenamiento de la guerra de 1879." El gobierno chileno denunció las acciones peruanas como una de las causas primarias de la guerra.
En 1878 el Estado boliviano impuso un nuevo impuesto de 10 centavos de boliviano a cada quintal métrico de salitre exportado por las compañías chilenas lo que gatilló la guerra.
Guano y salitre + Exportaciones peruanas de guano y salitre 1865-79 Item 1865 1866 1867 1868 1869 1870 1871 1872 1873 1874 1875 1876 1877 1878 1879 Producción de salitre en 1000 t - 99.4115.986.7114.0133.8163.9200.9284.7253.7326.9320.5214.0n/a- Precio del salitre en ₤/t en Europa 15.00-16.0012.50-13.00n/a 13.25-14.0015.00-15.7515.50-16.2515.50-17.0015.25- 14.25-14.7512.25-13.0011.75- 11.50- ?-14.7514.50- Producción de guano en 1000 t 502575452363404342337373379310n/a Precio del guano en ₤/t en Europa 12.00- 12.00-12.5013.00-13.25-14.0012.00-12.00-12.75-13.00-12.50-12.50-12.00-11.00-11.00-
El guano, el excremento de las aves acumulado en sus lugares de descanso, y el salitre, un producto químico natural depositado en las extensiones del desierto de Atacama, también llamado caliche o nitrato, comenzaron a ser apreciados en el comercio internacional desde la primera mitad del siglo XIX, sobre todo en Europa y los Estados Unidos, para ser usados como fertilizantes en la agricultura que necesitaba satisfacer las crecientes necesidades alimenticias de las urbes de la Revolución industrial. El salitre tenía también otros usos, como en la fabricación de pólvora.
Los depósitos de salitre conocidos en Chile no eran relevantes económicamente y los depósitos en Perú tenían más alta Ley (minería) que los de Bolivia, por lo que hacían inviable una explotación minera en Bolivia si los impuestos eran demasiado altos. El antiguo método de depuración del salitre usado en las "paradas" había sido reemplazado por uno más eficiente en las "oficinas", las que necesitaban más capital y tecnología.
El guano no necesitaba elaboración, pues solo debía ser recogido del suelo, embolsado y transportado al lugar de uso. El salitre, en cambio, necesitaba elaboración para purificarlo, esto significaba tecnología, capital y organización lo que agregaba más actores, en especial competencia, a la política salitrera que los que había en el guano.
Para la comercialización del guano, el Estado peruano había firmado acuerdos con empresas privadas (llamadas consignatario) encargadas de venderlo a nombre del Estado en Europa y los EE. UU. Estas empresas desempeñaban una importante función pues controlaban el guano depositado en los puertos europeos y americanos y el flujo de dinero en las arcas fiscales proveniente de las ventas así como adelantos de pago que cada vez más seguido necesitó el endeudado Estado peruano.
En 1869, mediante el Contrato Dreyfus, la firma francesa obtuvo el derecho a vender 2.000.000 de toneladas en Europa a cambio de pagos regulares y adelantados a las arcas fiscales peruanas y el pago de la deuda externa. Se preveía que esa cantidad será vendida en 6 años. Este contrato dio al Perú acceso a enormes préstamos internacionales que descontrolaron los gastos del gobierno.
En 1876 el Estado peruano otorgó a la Peruvian Company o Peruvian Guano Company los derechos de vender el guano peruano en Europa. Sin embargo, la firma Dreyfus aún tenía mucho guano por vender en sus bodegas, lo que redundó en una sobreoferta y una baja continua del precio.
En las décadas de 1860 y 1870 ambos fertilizantes contribuyeron con entre el 50% y el 75% de las entradas fiscales del Perú, los derechos de aduana con sólo el 20%.
En los comienzos del Estado peruano se había cobrado un impuesto a la exportación del salitre que fue derogado en 1849, aplicado otra vez en 1865 (75 cent/qm) y en 1868 nuevamente derogado.
Anarquía fiscal y urgencia de fondos
El derroche de fondos públicos durante las administraciones anteriores condujo al presidente Manuel Pardo a declarar en su discurso inaugural, en 1872, que el país estaba en bancarrota y que aplicaría tres medidas para aumentar las recaudaciones fiscales: decentralización administrativa, aumento de los aranceles de importación de entre 5 y 10%, y, la más importante, un impuesto a la exportación del salitre.
Tras el discurso inaugural de Pardo existieron dos opciones para aumentar los ingresos: la primera, respaldada por los empresarios salitreros, aplicar otra vez un impuesto a la exportación en escala móvil según el precio en el mercado, o la segunda opción, promovida por los intermediarios del guano, crear un estanco del salitre. Una comisión del congreso peruano que estudió en julio de 1872 el nuevo impuesto para frenar la competencia entre ambos insumos agrícolas concluyó que debía cobrarse un arancel de exportación o mejor aún readquirirse los terrenos salitreros.
Ley del estanco
Los intermediarios de Lima se impusieron y el 18 de enero de 1873 fue promulgada la Ley del Estanco que entraría en pleno vigor en dos meses y preveía la compra por parte del Estado de cada quintal métrico por 2,40 soles o 99s 8d Si el salitre obtenía un precio superior a los 3,10 soles, el fisco y los productores se repartirían las ganancias. La ley, además, distribuía cuotas de producción sobre la base de la producción de ese año y a la capacidad instalada. Cuatro bancos peruanos asumirían las tareas de administración: Nacional, Providencial, Perú y Lima. Para disminuir el rechazo de los salitreros, la ley permitía a los salitreros que no quisiesen vender al estado, exportar su producto directamente y entregar al Estado la diferencia si lo vendían por sobre 3,10 soles menos 10 centavos.
La ley era atractiva ya que recaudaba fondos sin afectar un artículo de consumo diario de los habitantes, podía controlar los precios, prevenir sobreproducción y reducir la competencia con el guano, pero amenazaba la independencia de los empresarios salitreros, que habían creado una forma de enclave económico que se surtía de algunos elementos desde el Perú pero de muchos otros, como capital y tecnología desde Valparaíso y Europa. Muchos salitreros se resistieron a cooperar con el gobierno, pero el proyecto de un estanco fracasó debido a otras razones. Greenhill & Miller nombran las crisis políticas, los costos administrativos, la falta de empleados fiscales aptos y la fortaleza de Valparaíso como centro comercial como las causas que llevaron al gobierno peruano a suspender indefinidamente la ley del estanco en marzo de 1873. Sin embargo, quedaron un impuesto de exportación de 15 cent/qm y la creación de la "Compañía Administradora del Estanco del Salitre" (a cargo de los bancos Perú, Providencia y Nacional) que recaudaría centralmente los impuestos de las salitreras.
Estatización de las salitreras
La situación financiera del Perú continuó empeorando y se intensificó la competencia entre el guano y el salitre que hacía peligrar un nuevo contrato para la venta del guano por consignación. El 28 de mayo de 1875 se promulgó la ley de estatización de las salitreras que preveía el pago de 20.264.624 soles a los propietarios que, hasta la creación de una empresa estatal del salitre, podían seguir operando como contratistas del Estado. Aún más, el salitrero podía rechazar la oferta estatal y conservar su propiedad a cambio de pagar 64 cent/qm (1,25 soles a partir de junio de 1876 y 3 soles desde 1878 de impuesto hasta resolver el reclamo. En otras palabras, la ley autorizaba al Estado a comprar las empresas salitreras, sin obligación de los empresarios a vender, pero fijaba a la exportación del fertilizante derechos aduaneros tales que, en la práctica, forzaba a hacerlo.
El plan requería la obtención de un préstamo de 7.000.000 de Libras esterlinas que no se pudo lograr debido a los continuos problemas de pago de deuda del Perú en Europa, por lo que se pagó a los salitreros con certificados de deuda que pagaban un 8% de interés. Hasta el final de 1875 se habían estatizado dos tercios de las "oficinas".
Los historiadores consideran que la expropiación fue precipitada a causa de la amenazante crisis del contrato de guano, en la que Dreyfus había anunciado la suspensión de pagos de la deuda en 1875, y los empleados fiscales no tenían la experiencia necesaria para tasar las propiedades dejando espacio a precios desproporcionados o depósitos inexistentes o casi acabados.