El lobo japonés (Canis lupus hodophilax) es una de las dos subespecies extintas de lobo gris en Japón, siendo la otra el lobo de Hokkaido. La subespecie descrita bajo el nombre lobo japonés por lo general es el lobo de Honshu, que ocupó las islas de Honshu, Shikoku, y Kyushu en Japón. Se piensa que pudo haberse extinguido debido a una combinación de rabia, que primero fue relatada en Kyushu y Shikoku en 1732, y el exterminio por la mano del hombre. El último espécimen conocido murió en 1905, en la Prefectura de Nara.
La evidencia filogenética indica que el lobo japonés era el último sobreviviente del linaje del lobo del Pleistoceno (en contraste con el lobo de Hokkaido que pertenecía al linaje del lobo gris moderno), y pudo haber sido el más cercano pariente silvestre del perro doméstico. Varias razas de perros originarias de Japón también poseen ADN de este lobo como resultado de la hibridación.
A pesar de haber sido reverenciado desde antiguo en Japón, la introducción de la rabia y el moquillo a las islas llevó a que se diezmara la población, y las políticas establecidas durante la Restauración Meiji llevaron a la persecución y la eventual exterminación total de la subespecie a inicios del . Aunque se hicieron reportes bien documentados sobre cánidos similares durante los siglos y , que se ha sugerido era lobos sobrevivientes, persisten las dudas sobre su identidad debido a factores ambientales y de comportamiento.
Etimología El nombre binomial C. hodopylax se deriva del término griego hodos (senda) y phylax (guardián), en referencia a los Okuri-inu del folclor japonés, que retrataban a los lobos o comadrejas como los protectores de los viajeros.
Han existido varias otras formas de referirse al lobo japonés, y el nombre ōkami (lobo) se deriva del japonés antiguo öpö-kamï, que puede significar "gran espíritu"Kokugo Dai Jiten, Revised Edition 1988 (in Japanese), Tōkyō:Shogakukan ya que los animales salvajes eran asociados con el espíritu de las montañas Yama-no-kami en la religión sintoísta, o bien ser "perro grande",Kazue Nakamura, 2004, Japanese Names of the Animals Belonging to Genus Canis Described in "the Flora, Fauna and Crops of the Japan Islands" in the 18th Century., Bulletin of The Kanagawa Prefectural Museum Natural Science No.34, pp.69-73, Kanagawa Prefectural Museum Natural o "mordida grande" (ōkami u ōkame),Miku Bansho, 2019, Why the oinu-sama' had not become extinct : A study on actual conditions of Musashi Mitake shrine, Research Journal of the Graduate School of Humanities and Human Sciences, Vol. 19, p.115, Faculty of Humanities and Human Sciences, Graduate School of Humanities and Human Sciences, and School of Humanities and Human Sciences, Hokkaido University y "boca grande"; Ōkuchi-no-Makami (en japonés) era un apodo antiguo y deificado para los lobos japoneses por el cual era adorado y temido, significando "un dios real con boca grande" con base en varias teorías; se referiría a la boca del lobo asociada a varias leyendas y el folclor como el del personaje guiado por un lobo Yamato Takeru y que fue titulado así por el príncipe, o por una región en Asuka llamada Ōkuchi-no-Makami-no-Hara en la cual vivió Asuka no Kinunui no Konoha (en japonés) y en la que se cuenta que varias personas fueron muertas por un viejo lobo residente allí.Kichiro Akimoto, 1958, Fudoki Nihon Koten Bungaku Taikei 2 (Japanese) , p.421, Iwanami Shoten
Taxonomía y origen left|thumb|Representación del animal por Coenraad Jacob Temminck. Este podría ser en realidad un yamainu (perro de montaña), ya que el espécimen montado en el cual se basó fue catalogado como tal por Siebold, quien había encontrado tanto perros de montaña como lobos.
Nomenclatura: "ōkami" y "yamainu" Antes de que el zoólogo holandés Coenraad Jacob Temminck lo clasificara, se había reconocido desde mucho antes que en la isla de Honshu habitaban dos cánidos distintos; el ōkami (lobo) y el yamainu ("perro de montaña", probablemente un tipo de perro feral), los cuales fueron descritos en conjunto por el herbolario Ono Ranzan en su obra Honzō kōmoku keimō (“Compendio dictado de materia médica”) en 1803. Él describió al ōkami como un animal comestible pero rapaz de coloración pardo-grisácea con una cola larga de color cenizo y punta blanca, dedos con membranas y ojos triangulares que podrían ocasionalmente amenazar a la gente si tenían hambreo o rabia. En contraste, el yamainu fue descrito como un animal similar, pero con un pelaje amarillento moteado, dedos sin membrana y carne no comestible.
Los trabajos de Ranzan fueron estudiados por el botánico alemán Philipp Franz von Siebold durante su investigación en Dejima. Él adquirió a una hembra de perro de montaña y a un lobo en 1826, describiéndolos a ambos en sus notas como animales diferentes, y preparando dos bocetos ilustrando sus diferencias. La piel de perro de montaña fue posteriormente enviada al Rijksmuseum van Natuurlijke Historie (hoy integrado en el Centro de Biodiversidad Naturalis) en los Países Bajos y puesta en exhibición. Este espécimen, junto con las notas de Siebold, fueron usadas por Temminck como referencias para su clasificación científica del animal en Fauna Japonica (1839). Temminck, sin embargo, malinterpretó las notas de Siebold en que se distinguía al lobo y al perro de montaña y los trató a ambos como sinónimos. En 1842, él escribió una descripción mucho más larga pero aún confundiendo los dos nombres, y produciendo un boceto de un "lobo" con base en las notas de Siebold sobre el espécimen de perro de montaña.
Descripción y hallazgos genéticos thumb|Esqueleto montado, Museo Nacional de Ciencia de Japón thumb|Cráneo fosilizado hallado en la cantera Aisawa de Miyata Lime Industry, datado en 33,000–36,000 años de antigüedad. La parte izquierda de la mandíbula mide 17.9 cm de longitud.Pleistocene Fossils of Wolves in Japan: NAORA Nobuo Collection thumb|Espécimen disecado del Zoológico de Ueno
El lobo japonés, o lobo de Honshu, (Canis lupus hodophilax Temminck, 1893) es reconocido como una subespecie del lobo gris (Canis lupus). Los restos del esqueleto del lobo japonés se han encontrado en yacimientos arqueológicos, tales como los montículos de conchas de Torihama, que datan del periodo Jōmon (10,000 a 250 a. C.)
El lobo japonés era relativamente pequeño pero no de los menores entre las subespecies de lobos. La longitud craneana del lobo árabe adulto (Canis lupus arabs) tiene un promedio de 200.8 mm, lo cual es más pequeño que en muchos lobos. Los especímenes del lobo japonés miden entre 193.1 mm a 235.9 mm y es incierto si todos estos eran de individuos adultos. En la mandíbula, el primer (molar) es relativamente más grande que en cualquier otro cánido conocido.Miyamoto F, Maki I (1983) On the repaired specimen of Japanese wolf (Canis lupus hodophilax Temminck) and its skull newly taken out. Bull Fac Ed Wakayama Univ Nat Sci 32: 9–16 (in Japanese with English abstract) Un examen publicado en 1991 encontró que la longitud cóndilo-basal de un espécimen (una medida de longitud craneana) era de 205.2mm, y la longitud alveolar del P4 (el cuarto premolar maxilar o diente carnasial) era de 20.0mm (izquierda) y 21.0mm (derecha).Miyamoto, F. (1991). On the skull of Japanese wolf (Canis hodophilax Temminck) taken out from the mounted specimen preserved in Wakayama University. Bull. Fac. Ed. Wakayama Univ. Nat. Sci. 39: 55–60. (in Japanese with English abstract) En 2009, un estudio osteológico declaró que el cráneo del lobo japonés medía entre 206.4 mm a 226.0 mm en longitud total, y que las características morfológicas por sí solas no eran suficientes para distinguir al lobo japonés de los perros domésticos grandes, tales como la raza Akita. Restos de caninos salvajes que datan de finales del periodo Edo (1603 a 1868), conocidos como Yama-Inu, han sido confundidos ocasionalmente con el lobo japonés debido a las similitudes osteológicas entre ambos.Obara I, Nakamura K (1992) Notes on a skull of so-called "Yama-Inu" or wild canine preserved in the Minamiashigara municipal folklore museum. Bull Kanagawa Pref Mus Nat Sci 21: 105–110 (in Japanese with English abstract)
El lobo japonés habitaba las islas de Kyushu, Shikoku y Honshu pero no la isla de Hokkaido. Esto indica que su ancestro puede haber migrado desde el continente asiático a través de la península de Corea hacia Japón. El árbol filogenético generado de sus secuencias de ADN mitocondrial revelaron que había una gran separación entre la rama que conduce al lobo japonés y las otras poblaciones del lobo gris y que pertenece al antiguo haplogrupo 2 de ADN mitocondrial (hoy en día representado por el lobo italiano y en poblaciones dispersas de otros lobos a lo largo de Eurasia), mientras que el lobo de Hokkaido pertenece al haplogrupo 1 y esto sugiere que el lobo japonés fue el primero en arribar al archipiélago japonés, mientras que el lobo de Hokkaido abría llegado más recientemente desde el norte. Se estimó que este lobo habría llegado a Japón durante el Pleistoceno tardío, entre hace 125,000–25,000 años; sin embargo un estudio de 2016 que se enfocó en los niveles del mar antiguos del estrecho de Corea calibrando con la medición temporal de las secuencias del lobo japonés indicó que habría llegado a las islas del sur hace menos de 20,000 antes del presente.
Véase también: Evolución del lobo – Norteamérica y Japón
Un examen realizado a las secuencias de 113 especímenes antiguos de Canis de China y Rusia no produjo ninguna similitud, lo cual indica que ninguno de estos especímenes eran los ancestros del lobo japonés.
Análisis del ADN mitocondrial de 1576 perros de diferentes partes del mundo revelaron que un ejemplar de raza Kishu y un husky siberiano poseían el mismo haplotipo que el lobo japonés, indicando un evento de cruza en el pasado. Un análisis más refinado del AND mitocondrial del lobo japonés mostró que podría ser dividido adicionalmente en dos grupos separados, y que las secuencias de un Kishu, un husky siberiano y un Shiba Inu podrían ser divididas también en esos dos grupos. Estos perros corresponden al clado F del árbol filogenético de ADN mitocondrial de los perros a nivel mundial, y este clado F es el haplogrupo de perros que se originaron de una rara mezcla de perros machos y más de una hembra ancestras de los lobos japoneses, lo cual habría contribuido al acervo genético de los perros.
En 2021, se publicó un estudio genómico que determinó que el lobo japonés era el último miembro superviviente del linaje del lobo del Pleistoceno, que por lo demás se habría extinto al final del Pleistoceno tardío (hace 11,700 años). Este estudio encontró que este linaje ocupaba su propia rama dentro del árbol familiar del lobo gris, mientras que las poblaciones modernas de lobos grises y muchos de los perros domésticos (aparte de los perros nativos americanos y algunas razas de Asia) estarían más cercanamente relacionados entre sí que con los lobos del Pleistoceno. En contraste, un estudio posterior de ese año determinó que el lobo japonés era el pariente salvaje más cercano de los perros domésticos en general. Los lobos japoneses serían entonces parientes cercanos en particular de las razas de perros del oriente de Eurasia, y ambos linajes divergirían solo después de que su linaje ancestral se separara del de las razas de perros del occidente euroasiático; no obstante, muchas razas de perros occidentales también heredaron el linaje del lobo japonés debido a su hibridación posterior con las razas orientales. Dicho estudio encontró que el dingo y el perro cantor de Nueva Guinea serían los más cercanos genéticamente al lobo japonés, compartiendo casi un 5.5% de introgresión genética. No obstante, dicho estudio no ha sido aún revisado por pares.