Cuestión polaca fue el término con el que se empezó a considerar, a finales del , la problemática de los diversos conflictos internacionales concernientes a la Mancomunidad polaco-lituana y, específicamente, a la injerencia que en la designación de cada rey realizaban las potencias vecinas: Imperio ruso, Imperio austriaco y Prusia. Con la desaparición de este estado, en 1795, se comenzó a denominar de este modo a los asuntos relacionados con la posibilidad de que los polacos volvieran a contar con un país independiente o fueran súbditos de alguno de los imperios que rodeaban su territorio histórico y de los territorios que debería ocupar dicho país polaco.

Las particiones de Polonia

El gobierno de la dinastía de los Wettin en Polonia había llevado a la Mancomunidad Polaco-Lituana a una situación de parálisis. A mediados del la República de las Dos Naciones era uno de los Estados más extensos de Europa. Sin unas fronteras bien definidas al Este, contaba con una población de 17 millones de habitantes, en su inmensa mayoría campesinos. El conjunto de la población estaba formado por una mayoría de población polaca católica, pero también había alemanes protestantes y rusos y ucranianos ortodoxos. thumb|left|Los húsares alados polacos habían sido las fuerzas de élite del ejército polaco durante los siglos XVI y XVII. Obra de Wojciech Kossak. El país era económicamente agrario con un sistema que enriquecía a los nobles mientras la situación del campesinado se degradaba y el mundo urbano veía difícil su desarrollo. Políticamente el país se encontraba mal ya que la Libertad Dorada otorgaba a los nobles considerables privilegios entre los que se encontraba la elección del monarca. El Rey no tenía ningún poder y el Sejm, que solo se reunía cada dos años, estaba paralizado por la existencia del “Liberum veto” por lo que se podía bloquear toda acción legislativa con el solo hecho de que un noble vetase la moción. Estos privilegios llevaron a la parálisis política y a la injerencia de las potencias vecinas que podían sobornar a un noble para bloquear el funcionamiento del Sejm. Militarmente el país poseía un pequeño ejército, de entre 8000 y , que no era comparable con el de sus vecinos Rusia, Prusia o Austria y cuyos famosos húsares alados, que un siglo antes habían salvado Viena de los otomanos, habían quedado reducidos a una mera atracción en los desfiles de los días de fiesta nacional. thumb|left|Elección de Estanislao II Poniatowski como rey de Polonia en 1764. Obra de Bernardo Belloto. En 1763 muere Augusto III de Polonia y se presentan tres candidaturas a la monarquía: Estanislao Poniatowski, antiguo amante y amante de Catalina II de Rusia; Francisco Javier de Sajonia, hijo de Augusto III de Polonia y hermano de María Josefa de Sajonia, esposa de Luis de Francia, que era apoyado por el partido sajón y francés; y el conde Banicki, que preconizaba la independencia de Polonia. Gracias a la dubitativa actitud francesa y la alianza ruso-prusiana firmada el 11 de abril de 1764, Estanislao II Poniatowski sube al trono polaco el 7 de septiembre de 1764. Catalina II de Rusia le señaló:

Esta declaración dejaba a las claras que el rey polaco quedaba subordinado a Rusia desde su misma coronación. Estanislao II era miembro de una de las grandes familias de la aristocracia polaca, los Czartoryski, que encabezaban el partido prorruso y había llegado a ser amante de la zarina.

La guerra de la Confederación de Bar y la Primera Partición de Polonia thumb|250px|Mapa del Primer Reparto de Polonia El reinado de Estanislao II comenzó con ansias reformistas y con la supresión del “Liberum veto” pero Federico II de Prusia, que era hostil a un fortalecimiento de Polonia, buscó el apoyo ruso. La intervención de la facción prorrusa en el Sejm de 1766 y la irrupción de las tropas rusas en el Sejm del año siguiente impidió cualquier reforma, En 1768, se firmó el Tratado de Perpetua Amistad por el que Estanislao II aceptaba que la Mancomunidad Polaco-Lituana se convirtiera en un protectorado ruso. Dicho Tratado desencadenó las protestas de una parte de los nobles que proclamaron la Confederación de Bar, la cual tenía como objetivo eliminar la influencia que el embajador ruso tenía sobre el Rey y desencadenó la Guerra Civil. Sin embargo, los ejércitos de la Confederación no eran rival para las fuerzas del Rey y de Rusia. El ministro francés Étienne François de Choiseul, quien recelaba de la alianza ruso-prusiana, estrechó los lazos con el Imperio otomano y empujó al sultán a la guerra contra Rusia, dando apoyo a la Confederación de Bar. thumb|left|Escaramuza entre jinetes rusos y polacos de la Confederación de Bar. Obra de Waclaw Pawliszak. La entrada en la guerra del Imperio Otomano da lugar a la Guerra Ruso-Turca (1768-1774) en la que los rusos tuvieron un gran éxito, ocupando todo el territorio entre del Dniéster y el Danubio: los principados de Moldavia y Valaquia y Besarabia. Además, los rusos recuperan Azov y penetran en Crimea. En julio de 1770, tras la toma de Ismaíl por Aleksandr Suvórov, los rusos cruzaron el Danubio mientras una flota rusa partió del Báltico y penetró en el Mediterráneo, destruyendo la flota turca en la batalla de Chesmé (8 de julio de 1770). El peligro de una penetración rusa en los Balcanes hizo que el Imperio austriaco amenazase con entrar en la guerra a favor del Imperio Otomano y de la Confederación de Bar, pero finalmente Prusia medió entre rusos y austriacos. Catalina II de Rusia renunció a sus ganancias en los Principados danubianos, pero pidió compensaciones por lo que Prusia, Rusia y el Imperio austriaco llegaron al acuerdo de arrebatar territorios a la Mancomunidad Polaco-Lituana. La Confederación de Bar, abandonada por todos no puede derrotar a las potencias vecinas y debe ceder al Primer Reparto de Polonia. El Primer Tratado de Reparto fue firmado en San Petersburgo, el 25 de julio de 1772, Prusia, Rusia y Austria arrebataban a la Mancomunidad polaco-lituana y 4,5 millones de habitantes y toda comunicación directa con el mar Báltico. El Imperio ruso se anexionaba la Rusia blanca, al este de los ríos Dunajec, Prut y Dniéper; Federico II de Prusia se anexionaba Varmia y la Pomerania polaca, excepto Toruń y Dantzig; por su parte María Teresa I de Austria obtuvo la Galitzia oriental y la Pequeña Polonia, excepto Cracovia. El gran beneficiario del reparto es Federico II de Prusia quien, además de unir Prusia Oriental con Brandeburgo, se hizo con el control del Vístula, principal vía de exportación del grano polaco. En marzo de 1775, esta dependencia económica polaca quedó reflejada en un tratado comercial que colocaba la economía polaca bajo la dependencia prusiana.

Durante los siguientes 20 años, el gobierno de Varsovia estuvo dirigido por el embajador ruso y Estanislao II solo puedo aplicar reformas en el ámbito cultural. En 1788, con el permiso del Imperio ruso se comenzaron a efectuar reformas políticas de pequeño calado en el Sejm, que se encontraba dividido entre los grandes magnates que querían continuar con la situación política y los patriotas que querían reformas. thumb|left|La adopción de la Constitución del 3 de mayo de 1791. La pintura representa el rey Estanislao II Poniatowski junto con miembros del Sejm y habitantes de Varsovia que ingresan en la Catedral de San Juan con el fin de jurar la nueva Constitución nacional justo después de que había sido adoptada en el Castillo Real de Varsovia visible al fondo. Obra de Jan Matejko En 1787, el Imperio ruso se ve envuelto en la guerra ruso-turca (1787-1792) y poco después da comienzo la Guerra ruso-sueca (1788-1790). Además, tanto Prusia como el Imperio británico apoyan a los otomanos contra Rusia, que solo cuenta con el apoyo de Viena. Ante esta situación el gobierno polaco logra que las guarniciones rusas abandonen la Mancomunidad Polaco-Lituana y tratan de elaborar reformas políticas que logren la regeneración del país. Además, en 1790, logran la alianza defensiva de Prusia, por lo que las esperanzas de que el país se pueda ver libre de las injerencias rusas parecen aumentar. El 3 de mayo de 1791, aprovechando que los grandes magnates habían abandonado Varsovia por la Semana Santa, los patriotas proclamaron la Constitución del 3 de mayo, la primera promulgada en Europa, y la segunda del mundo y que dictaba la sucesión de la Corona, limitaba el poder de los nobles y abolía el Liberum veto.

La Guerra de la Defensa de la Constitución y Segunda Partición de Polonia

thumb|250px|Mapa del Segundo Reparto de Polonia

Estas reformas se encontraron con la oposición de los grandes magnates que formaron la Confederación de Targowica y pidieron apoyo a Catalina II de Rusia. El Imperio ruso, tras la Paz de Jassy (1792) se encuentra en paz y los austriacos y prusianos se muestran más preocupados por los acontecimientos de Francia, donde ha dado comienzo la Revolución francesa, por lo que Catalina II se ve libre de actuar en Polonia.

En 1792 estalló la Guerra ruso-polaca de 1792 (también conocida como Guerra de la Defensa de la Constitución). El ejército polaco, de , se vio enfrentado a la maquinaría bélica rusa, que contaba con rusos. thumb|Tropas polacas tras la batalla de Zielence de 1792. Obra de Wojciech Kossak. Al mando del ejército polaco se situó Józef Antoni Poniatowski, sobrino del Rey. Una división estaba mandada por Tadeusz Kościuszko que había luchado en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos, y la brigada de Caballería Nacional estaba mandada por Jan Henryk Dąbrowski, futuro creador de las Legiones Polacas en Italia. La Guerra de 1792 tuvo dos frentes (Ucrania y Lituania) y dada la inferioridad numérica los polacos se vieron desde un primer momento luchando en retirada. En Lituania, los polacos fueron derrotados y en Ucrania, a pesar de la victoria en la batalla de Zielence (18 de junio), la situación no era mejor. Finalmente, el propio Estanislao II Poniatowski se unió a la Confederación de Targowica, aunque eso no sirvió para poner fin a la guerra ya que los patriotas polacos consiguieron la victoria en la batalla de Makuszow (26 de julio).

Finalmente, sin apoyos, los patriotas polacos fueron derrotados, lo que supuso la Segunda Partición de Polonia. El Imperio ruso se anexionó los territorios al este del río Bug Occidental e incluían Kiev, Minsk, Bratslav y Podolia, en total ; mientras Prusia se apoderó de la Gran Polonia, excepto Varsovia; Torum y Danzig con un total de . La pequeña porción de la Polonia libre sería gobernada por el embajador ruso y por los magnates de la Confederación de Targowica.

El levantamiento de Kosciuszko y la Tercera Partición de Polonia

thumb|250px|Mapa del Tercer Reparto de Polonia El 16 de marzo de 1794, Tadeusz Kosciuszko juró luchar por la libertad del país, dando comienzo al Levantamiento de Kosciuszko, el primer alzamiento nacional polaco. Por el Acta de Insurgencia se aseguró el derecho de gobernar y el título de comandante en jefe. Se esperaba el apoyo de la Francia revolucionaria y Kosciuszko se entrevistó con el general francés Carlos Francisco Dumouriez pero este general desertó poco después del bando revolucionario y huyó a la Corte Austriaca, a la que reveló los planes polacos. thumb|left|Tadeusz Kosciuszko toma juramento como líder del Levantamiento de Kosciuszko en la plaza del mercado de Cracovia. Obra de Wojciech Kossak. El gobierno insurgente polaco se encontró luchando solo por lo que decidió armar a campesinos. Tadeusz Kosciuszko logró la victoria en la batalla de Racławice (4 de abril de 1794) y este éxito provocó que la insurrección se extendiese hasta Varsovia, donde ejecutaron a algunos de los integrantes de la Confederación de Targowica. Ante estos éxitos polacos, Prusia apoyo al Imperio ruso y el ejército combinado de ambos países lograron la victoria en las batallas de Szczekociny (6 de junio) y Maciejowice (10 de octubre) donde Kosciuszko fue hecho prisionero. thumb|Batalla de Racławice. Obra de Jan Matejko.