El camino de san Matías (Matthiasweg en idioma alemán) es una ruta de senderismo de larga distancia que, desde Aquisgrán hasta Tréveris, a lo largo de ca. , discurre por las regiones alemanas de Renania del Norte-Westfalia y Renania-Palatinado.
Su trazado recorre el extremo occidental en la parte alemana de la región natural de Eifel, junto a la frontera con Bélgica y Luxemburgo. Es un territorio caracterizado por montañas de mediana altura con origen volcánico. Lo bordean por el este y el sur los ríos Rin y Mosela, mientras que por el oeste se extiende hasta la región franco-belga de las Ardenas. Tiene una densidad baja de población y en el era conocido como la «Siberia prusiana».
La ruta fue desarrollada en 1898 por el denominado «club de Eifel» (Eifelverein), una agrupación de asociaciones locales surgida para emprender acciones en favor de la región durante una época en que la fuerte emigración amenazaba con despoblarla. Esta asociación —que sigue existiendo la actualidad— se ocupa de un buen número de rutas que recorren su área geográfica tanto de norte a sur como de este a oeste.
El nombre de «camino de san Matías» deviene del apóstol, cuyos restos sitúa la tradición cristiana en la abadía benedictina de san Matías en Tréveris al haber sido traídos de Jerusalén en el por orden de Helena de Constantinopla. La ciudad sufrió varios asedios y cambios de manos durante el convulso periodo de las invasiones bárbaras y la caída del Imperio romano de Occidente. En el fue saqueada y destruida completamente por los vikingos. Finalmente, en el , se anunció el descubrimiento de los restos del apóstol durante unas obras en la abadía, lo que dio origen a peregrinaciones a la misma. Estos viajes han seguido (y siguen en la actualidad) varios itinerarios diferentes en función del lugar de partida.
El terreno que atraviesa el camino es bastante homogéneo durante todo su itinerario: bosques, prados para el ganado y tierras de cultivo. Debido a la orografía, son constantes los tramos de subida y bajada. Las poblaciones por las que pasa son de muy pequeña entidad (la mayor es Simmerath de poco más de ). Salvo algunos casos, no existen albergues, por lo que el alojamiento se realiza en hoteles, pensiones o, principalmente, en los típicos Gaststätte que, a modo de modernas posadas, son restaurantes que ofrecen también habitaciones para dormir.
San Matías el Apóstol
Informaciones sobre su vida y obra miniaturadeimagen|derecha|El martirio del apóstol san Matías en una representación medieval. Son escasas las informaciones que han llegado a nosotros sobre Matías el Apóstol. Se supone que nació en Belén y pertenecía a la tribu de Judá. La tradición cristiana indica también que fue, inicialmente, uno de los denominados setenta discípulos. Según el evangelio de Lucas, estos fueron elegidos por Jesucristo y enviados de dos en dos como emisarios a los lugares donde Él había de ir.()
De acuerdo a los Hechos de los Apóstoles,() fue un seguidor de Jesucristo desde su bautizo por Juan el Bautista hasta el momento de su Ascensión. La misma obra indica que poco después de este momento, san Pedro reunió una asamblea de 120 fieles con el objetivo de elegir al que debía sustituir a Judas Iscariote en su apostolado. Dos miembros de la comunidad fueron designados unánimemente como candidatos: José Barsabás, también llamado «el Justo», y Matías.() Tras rezar una oración para que el Señor manifestase su voluntad, se dejó al procedimiento de las suertes la designación del elegido, que recayó en el segundo. ()
Sobre su labor apostólica, la tradición cristiana ha dejado diferentes versiones: una de ellas afirma que marchó a Etiopía, donde se dedicó a su actividad predicadora, y actualmente se le considera como el patrón de los cristianos en ese territorio. Posteriormente habría viajado a Sebastópolis, donde falleció y fue enterrado junto al templo dedicado al Sol. Otra tradición, en cambio, sitúa su labor en Macedonia, desde donde se trasladó a Amasea, en la costa del Mar Negro para predicar posteriormente junto a su compañero Andrés en Edesa y Sebastópolis. Según este relato, volvió finalmente a Jerusalén, donde fue matado por orden de Ananías ben Ananías, el sumo sacerdote del Templo.
Enterramiento en Tréveris miniaturadeimagen|derecha|Helena de Constantinopla. De acuerdo con la tradición cristiana, hizo enviar los restos del apóstol Matías a Tréveris. La tumba de san Matías en Tréveris es la única de un apóstol que la tradición cristiana sitúa al norte de los Alpes. La localización de sus reliquias en esta, en principio, apartada ciudad, se debe a Agricio, quien fue su obispo durante las primeras décadas del . De acuerdo con la tradición, Agricio era el patriarca de Antioquía hasta que Helena de Constantinopla pidió al Papa Silvestre I que lo nombrase obispo de Tréveris. Agricio desarrolló durante su mandato una decidida labor para hacer de su sede episcopal una «segunda Roma», tarea para la que contó con apoyo de la madre del emperador Constantino, quien había residido anteriormente en la ciudad. El obispo mejoró notablemente las escuelas dentro de su diócesis y fundó el convento de San Maximino. Sobre el palacio imperial que le había donado Helena comenzó la construcción de una monumental iglesia doble —antecesora de la actual catedral— y de la misma emperatriz recibió además la Santa Túnica y los restos de Matías el Apóstol, reliquias que habían sido traídas por ella a Roma desde Tierra Santa.
No se ha encontrado hasta ahora constancia escrita anterior al del traslado de los restos de san Matías de Roma a Tréveris. Cuando las tribus bárbaras cruzaron el Rin en el año 406, la prefectura romana en las Galias fue trasladada a Arlés, y la ciudad sufrió varias veces el pillaje de los francos entre 410 y 435. En 451 fue violentamente saqueada por los hunos de Atila, posteriormente volvió a ser tomada por los francos y hacia 480 estuvo controlada algunos años por los restos de tropas romanas en la zona al mando del comes Arbogasto el Joven. Por último, hacia 485 cayó definitivamente en posesión de los francos. Tras este convulso periodo quedó poco de la otrora importante ciudad —llegó a ser residencia imperial durante varios periodos del — y su población descendió drásticamente. Tréveris consiguió recuperarse paulatinamente, pero varios siglos más tarde, en 882, fue saqueada durante varios días por los vikingos, quienes destruyeron e incendiaron completamente la localidad.
La abadía benedictina de San Eucario se situaba extramuros junto a un antiguo cementerio romano. Esta abadía tenía sus raíces en una comunidad cristiana que se había asentado en el junto a la tumba de este santo, considerado el creador de la diócesis de Tréveris. En 1127, se realizaron trabajos de demolición de la antigua abadía con el fin de construir la que existe actualmente. Durante estas obras se descubrieron los restos de san Matías, cuya existencia ya era recogida por la tradición de los monjes desde 1050.
Peregrinaciones a su tumba miniaturadeimagen|derecha|Insignias de varias «hermandades de Matías» (Matthiasbruderschaften) junto a la tumba del apóstol. La noticia del descubrimiento de los restos del apóstol se difundió rápidamente y comenzaron a llegar peregrinos procedentes del ámbito franco y germano. La abadía empezó a ser conocida popularmente, no con su nombre, sino como «San Matías», por lo que se cambió la denominación, manteniéndola hasta la actualidad. En 1148 el papa Eugenio III pasó varios meses en la ciudad, donde consagró la nueva abadía y dio reconocimiento papal para el culto a San Matías, lo que dio un notable impulso a su comunidad.
Se considera que los primeros peregrinos llegaron procedentes de la zona de la abadía de San Vito en la actual Mönchengladbach. La peregrinación a la tumba de este apóstol gozaba de amplia popularidad en la Edad Media y comenzaron a fundarse en los siglos siguientes las Matthiasbruderschaften (hermandades de san Matías) que agrupaban a peregrinos de localidades situadas dentro de las regiones vecinas. miniaturadeimagen|izquierda|Una «hermandad de san Matías» (Matthiasbruderschaft) en peregrinación a Tréveris. Un buen número de estas hermandades —unas 160— subsisten hoy en día localizadas en los obispados de Colonia, Tréveris y Aquisgrán. Estos grupos organizan peregrinaciones anuales a la tumba del apóstol —normalmente de cuatro a nueve días de duración— para las que siguen diversas rutas en función de la localidad de partida.
Por otro lado, la visita a la sepultura de san Matías ha estado incluida en algunas rutas jacobeas que, procedentes del ámbito germano, atravesaban Tréveris en dirección a Vezelay, donde conectaban con la importante Via Lemovicensis. En la ciudad existía un hospital para los peregrinos y se fundó una hermandad de Santiago (Jakobsbruderschaft) citada ya en 1239 dentro de una carta de privilegio por parte del papa Gregorio IX.
En la actualidad, la abadía de San Matías en Tréveris es punto de unión de varias rutas jacobeas, siendo la principal la que viene desde el importante cruce de caminos que es Colonia. También existen el denominado camino del Mosela que, desde Coblenza discurre junto al río Mosela, el camino de Hunsrück que procede de Bingen y el camino del Eifel que llega desde Andernach.
La región de Eifel miniaturadeimagen|derecha|La región de Eifel se sitúa en el oeste de Alemania junto a Bélgica y Luxemburgo. La región de Eifel abarca la parte alemana al oeste del Rin y al norte del Mosela de un sistema montañoso de altura media (Mittelgebirge en idioma alemán) denominado Rheinische Schiefergebirge (montaña esquistosa renana). Este sistema montañoso tiene una pequeña continuación por Luxemburgo, Bélgica y Francia, en la región conocida como Ardenas. Geológicamente tiene un origen volcánico y se estima que la última actividad tuvo lugar en un momento tan reciente (en términos de geología) como hace . Está recorrida por bastantes ríos y arroyos que desembocan en el Rin y el Mosa (no confundir con el Mosela). El clima es de tipo atlántico con altas precipitaciones tanto de lluvia como de nieve. Los inviernos son moderadamente fríos, mientras que los veranos son frescos y con buenos niveles de humedad ambiente. Algunos valores climáticos medios para el distrito de Ahrweiler —situado en el área central— son los siguientes:
La región fue ocupada por los francos durante la época final del Imperio romano de Occidente. Este pueblo tendía más a la actividad ganadera que a la agrícola, a la vez que concentraba su población en pueblos y aldeas en lugar de las villas romanas preexistentes. Durante la época merovingia de estos, París adquirió un papel central y la zona de Eifel quedó situada en la periferia. En cambio, con las conquistas orientales de los posteriores carolingios y el surgimiento de Aquisgrán como una importante ciudad, se situó en el área central de sus dominios. La región se benefició de las posibilidades comerciales que ofrecía su situación; en 721 se fundó la abadía de Prüm —la primera creada en el interior de la región—, a la que siguieron otras similares con donaciones de tierras por parte de los reyes. miniaturadeimagen|derecha|Típico paisaje en la región de Eifel: montañas de media altura, bosques y terrenos de cultivo. Tras la partición del imperio carolingio en 843, la región se situó inicialmente en la Lotaringia y al final en lo que sería el Sacro Imperio Romano Germánico. Los siglos y fueron una época de prosperidad que permitió que se duplicase la población con aumento de la superficie cultivable y creación de nuevas localidades. Posteriormente, la minería de hierro y plomo, así como el aprovechamiento de los arroyos de agua como fuente de energía posibilitaron la aparición de establecimientos industriales. La peste negra del y las guerras de religión del causaron, en cambio, una drástica reducción de la población.