El SEAT Toledo de primera generación es un automóvil del segmento C producido por el fabricante español SEAT desde el año 1991 hasta 1998.

Fue el primer automóvil de SEAT desarrollado completamente bajo la influencia de Volkswagen (que había adquirido un 51% de las acciones de la marca española en 1986) estrenando un nuevo segmento dentro del mercado español: el de los vehículos con apariencia de berlina pero dotados de un portón trasero. El modelo fue presentado en el Salón del Automóvil de Barcelona en mayo de 1991. En dicho salón también se presentó el libro ¡Olé Toledo!, escrito y firmado en el acto por Edourd Seidler, que siguió de cerca todo el proyecto del modelo. El rey Juan Carlos I presidió la inauguración oficial del SEAT Toledo en un acto celebrado en el parador nacional de la ciudad de Toledo.

Primera generación (1991-1998) 220px|thumbnail|izquierda|SEAT Toledo CL de 1994. Al ser un liftback la apertura del portón trasero es muy cómoda y tiene una capacidad de maletero de 550 litros. 220px|thumbnail|derecha|Único modelo de SEAT en tener la tipografía aerografiada en los pilotos traseros, desde 1991 a 1994 220px|thumbnail|derecha|Para el interior se aprovechó el diseño del salpicadero de un descarte del modelo Audi 80 B3 y B4 modificado con pequeños detalles de instrumentación.

Diseño y desarrollo La primera generación del Toledo (1L) fue el primer modelo de SEAT en ser desarrollado en cooperación con el Grupo Volkswagen (denominado Proyecto S3). El proyecto empezaría en 1986 con los primeros bocetos. Se hicieron muchísimos diseños pues se quería dotar a SEAT de una gran berlina, con un gran salto de calidad y un diseño atractivo y funcional.

En un principio se iba a desarrollar bajo la plataforma del Volkswagen Passat B3, del cual se empezaría a realizar la primera maqueta, pero se descartó por los costes de producción. Al final se desarrolló bajo la plataforma "A2" (PQ32) de la segunda generación del Volkswagen Golf existente, con carrocería hatchback de tres y cinco puertas, y de los modelos (Volkswagen Jetta), con carrocería sedán de cuatro puertas, y (Volkswagen Corrado) con carrocería hatchback coupé de tres puertas. A diferencia de los modelos existentes con esta misma plataforma, al Toledo se le añadirían mejoras y pequeñas modificaciones ya que se quería acoplar la carrocería más grande posible, dotándolo finalmente de una carrocería liftback de cinco puertas con un gran portón trasero que daba acceso a un maletero de 550 litros de capacidad ampliable hasta 1360 litros con los asientos abatidos. Esto originó un nuevo concepto de vehículo, con apariencia de sedán pero con un práctico portón trasero que superaba a muchos modelos con carrocería station wagon. Además se le incluirían elementos más modernos que compartió con el Volkswagen Golf de tercera generación, aunque no tuvieran la misma plataforma, y demás modelos del grupo Volkswagen de la época.

El Toledo de la primera generación fue diseñado por Giorgetto Giugiaro, quien, dentro de la empresa de diseño junto a Aldo Mantovani, también supervisó el desarrollo del merchandising del modelo denominado Boutique Toledo. El diseño final, después de algunas maquetas casi definitivas, se inspiraría en los prototipos que ya habían sido presentados oficialmente: los Proto T y Proto TL de 1989 y 1990, desarrollados en Italdesign y que mostraban un anticipo de cómo podría ser el modelo definitivo. Al mismo tiempo del Toledo surgió el prototipo Concepto T en 2 versiones, Cupé y Cabrio, de 1992 y 1993, que pretendían ser las variantes deportivas del modelo pero que finalmente fueron descartadas, al igual que la versión break que se estaba preparando para lanzarla al mercado en 1994 pero finalmente también sería descartada esta carrocería.

Como novedad tipográfica exclusiva solo en los modelos Toledo se realizó mediante unas aerografías en los pilotos traseros, la inscripción Toledo en el izquierdo y en el derecho su acabado correspondiente (CL, GL, GLX, GT y GT-16V), además en las aletas delanteras, en una pequeña chapa rectangular que ocupaba el hueco de los intermitentes laterales, que eran opcionales incluía el nombre del acabado correspondiente a excepción de los que montaban las motorizaciones turbo diésel que incluía en la chapita la inscripción TD y en las versiones GT que venía la inscripción 2.0i y en el GT-16 la inscripción 16V pues estos dos acabados tenían la inscripción GT en las taloneras deportivas que eran los únicos que las ofrecían.

Vida Comercial La producción del modelo empezó en la antigua fábrica de la Zona Franca de Barcelona hasta que, en 1993, cuando se inaugura la planta de Martorell, la fabricación del Toledo se empieza a trasladar a las nuevas instalaciones de SEAT para su ensamblaje.

SEAT empezó a comercializar el Toledo en octubre de 1991, presentado bajo el eslogan "Para un mundo exigente", pues se deseaba un modelo superior al SEAT Málaga, que había quedado ya algo anticuado con respecto a la competencia, y darle una nueva imagen a la marca con un modelo de aspecto moderno con unas generosas dimensiones el cual sería el buque insignia de SEAT. Fue posicionado deliberadamente entre los segmentos C (por plataforma) y D (por soluciones técnicas y "empaque"). Algunos de sus rivales eran el Fiat Tempra, en el segmento C, y las versiones básicas del Ford Sierra, el Opel Vectra y el Renault 21, con las que competía con ventaja en equipamiento.

El Toledo ofrecía un buen equipamiento de serie, entre sus diferentes niveles de acabados, ligados a sus correspondientes versiones desde la más básica a la más deportiva, cada una de ellas muy diferenciadas unas de otras, con algunos detalles exclusivos que las caracterizaba, como su tapicería específica o su estética que identificaba la versión, además de ofrecer algunos de los extras que al principio eran opcionales (OP) que más adelante se incluirán de serie, unos por normativa y otros para ofrecer un producto más completo. Inicialmente disponible en doce tonalidades de pintura, además opcionalmente para los GT y GT-16v se podía escoger con parachoques y taloneras en una tonalidad gris clara, exhibiéndose una de estas unidades en el salón de Barcelona de 1991, que contaba con el mismo bicolor de los SEAT Ibiza SXi New Style, también presentados en el mismo salón del automóvil. Uno de los opcionales más curioso de la época era el Paquete invierno, que en los países fríos venía de serie, y que incluía: asientos, espejos, eyectores y lavafaros calefactables, estos últimos estaban ocultos tras unas tapas. En audio en un principio disponía de preinstalación para radio casete, ya que en su primera etapa era un extra opcional que contaba con diferentes modelos bajo la marca Grunding, en estas primeras unidades solamente se montaban con 4 altavoces desde 1991 hasta comienzos de 1992, pero luego se amplió a 6 altavoces pues se sustituyeron de las puertas delanteras unas tapas que hacían función de cajón guardar objetos, a partir de finales de 1992 se empiezan a incluir auto radios de marca Grunding específicas para el modelo ya de serie renombradas como SEAT Sound System más el código de referencia de la radio, la primera en llegar sería la 3842, y posteriormente la 3905, también disponía como opcional más adelante bajo el catálogo de accesorios reproductor de CD con cargador de 6 CD en el lateral derecho del maletero. Dentro de la ficha técnica del vehículo, venia homologado el gancho de remolque 1L0803881/A y el techo abrible que sería sustituido en 1995 por el techo solar.

El 24 de febrero de 1992 se llegaría al Toledo número 100.000 de producción; esta unidad contaba con un acabado GLX en color burdeos, tenía techo solar y montaba la motorización 1.9 TD de 75cv, mientras que en el mes de marzo aparecería la primera edición especial del modelo denominado comercialmente como Sport o Sport 2000. También se incluye a la gama las molduras laterales que estrenaron los Sport, en un principio se añadirían a los acabados GL y GLX, ya que anteriormente solo se ofrecían unas molduras diferentes dentro del catálogo de accesorios junto a otros decorativos, además el SEAT Toledo fue nombrado coche del año y fue número 1 en ventas de su segmento. SEAT pretendía lanzar el modelo en Estados Unidos ese mismo año con el nombre Barcelona, aunque finalmente no sucedió, pues se quería aprovechar el marketing ya que la marca SEAT era la principal patrocinadora de las Olimpiadas 92 y el modelo Toledo fue el coche oficial de los Juegos Olímpicos de Barcelona. SEAT facilitó más de 2000 vehículos para los desplazamientos del COOB’92, la inmensa mayoría eran del modelo Toledo, aunque también hubo algún Ibiza y Marbella y otros modelos del grupo vag como el Audi 100, Volkswagen Passat y Trasporter, todos decorados para la ocasión y matriculados con matrículas especiales para el evento. SEAT también participó acompañando la antorcha olímpica con un Toledo eléctrico prototipo, y regaló a los medallitas de oro españoles un modelo especial solo para ellos, denominado Pódium.

En 1993, se incluyen los intermitentes laterales de serie y se incluye un pequeño vinilo con la motorización del modelo (1.6i, 1.8i, 2.0i, 1.9D, 1.9TD, 16v) ubicado en los montantes de las puertas delanteras en color gris excepto los GT y GT-16v que venían en color rojo.

En 1994 a comienzos de año recibe unos ligeros pequeños cambios, un pequeño rediseño en la parte baja del salpicadero lado del acompañante, suprimiendo el portaobjetos o la forma de su preinstalación para los modelos que no lo incluían quedando una superficie uniforme, se cambian las gomaespumas del portón que apoyan en la bandeja por unos en material plástico de mayor resistencia además de que los intermitentes de las aletas pasan de ser rectangulares, a ser ovalados. Posteriormente en el Salón de Oporto de 1994 se presenta el acabado 2.0-16v, que sustituye al GT-16V y un nuevo diseño del interior para toda la gama, como el salpicadero con detalles en gris Champán, rediseño de los paneles interiores de las puertas, nuevos asientos con nuevas tapicerías, manetas de los mandos (luces/limpia), y algún que otro pequeño detalle. También se incluye el airbag como equipamiento opcional para conductor y acompañante para las versiones altas de gama.

En mayo de 1995 sufre unas ligeras actualizaciones que afectan al exterior. Las calandras pasan a ser del color de la carrocería en todos los acabados. Los pilotos traseros pasan a ser combinados, los de la marcha atrás blanca de (CL, GL) con los intermitentes rosados de (GLX, GT y 2.0i-16v). Los grupos ópticos traseros pierden las inscripciones aerografiadas (Toledo y el acabado), siendo sustituidos por unos anagramas cromáticos ubicados en el portón debajo de los pilotos con las inscripciones SEAT a la izquierda y Toledo a la derecha. Se le añaden taloneras a todas las versiones, que integrarán una chapita con el acabado del modelo. Los retrovisores tendrán un brazo algo más curvo y pasarán de ser abatibles a ser plegables además de incluir en el espejo del conductor una línea vertical central para el ángulo de punto muerto.

Rediseño