miniaturadeimagen|352x352px|El folklore musical canario recoge y abarca todas las músicas y danzas tradicionales del archipiélago. Algunos musicólogos afirman que el folclore de Canarias surge de la mezcla de una serie de tradiciones musicales diferenciadas. En primer lugar, se parte de la música de raíz aborigen. A esta se suma la influencia de la cultura musical peninsular, incluyendo a los castellanos y también a los lusos, llegados con la Conquista y colonización. Más tarde, se producen aportaciones de la música caribeña traída por los emigrantes canarios a su regreso a las islas.
El rico y variado folclore musical de Canarias se origina en esa primera mezcla de culturas, a la que habrá que añadir, posteriormente, las influencias generadas por los comerciantes genoveses, judíos, flamencos y británicos, además del flujo humano entre Canarias y América.
En palabras de Pedro Hernández, el folclore canario, “al igual que un árbol, enclava sus raíces en el mundo guanche. Su tronco es consecuencia de distintas influencias foráneas […]. Sin embargo, las ramas son producto del temperamento y psicología del pueblo canario. Éste ha logrado dar un toque original, cadencioso, alegre, humorístico, melancólico…, como el de su propia personalidad. El resultado final de ese folclore ha terminado siendo diferente del que le ha dado origen. Es como el árbol, […] distinto de la semilla que le dio origen.”
Historia La música tradicional canaria, como toda la cultura del archipiélago, se caracteriza por la confluencia de diferentes influencias llegadas a las islas. Sobre el sustrato proporcionado por los antiguos pobladores se asientan también los influjos provenientes de la conquista y posterior colonización por parte de españoles, así como influencias de los portugueses y centroeuropeos entre otros.
Es una manifestación que ha tomado su propia personalidad a través del tiempo, recogiendo la idiosincrasia del pueblo canario. De tal forma, el folklore musical canario se diferencia de aquel que en su momento fue el originario. Destaca hoy la variedad y riqueza de sus cantos y bailes.
En tiempos de la conquista y colonización de las islas Canarias, se expandió por las cortes europeas el denominado “Baile del Canario”. Era esta una danza practicada por los aborígenes canarios transportados al continente. Si bien, de esta manifestación quedan escasas referencias. Al parecer, bailes actuales como el tajaraste, el tango herreño o el sirinoque mantienen relación con aquel “Baile del Canario”. De estos, el sirinoque palmero es el que más influencia aborigen poseería.
En torno al , se produce un tipo de canciones funerarias a modo de lamento, las endechas, que no tienen su origen en las islas. Al contrario, son posiblemente una aportación judía, pero arraigaron tanto en el pueblo canario que fueron incluidas en los cancioneros de la época como “Endechas de Canaria”. Los descendientes de los aborígenes las cantaban en su propia lengua.
En la actualidad, las isas, folías y malagueñas son los géneros más populares. En el apartado de géneros folclóricos se ampliará cada una de las diferentes formas musicales del folclore canario.
Instrumentación La historia y la ubicación geográfica de las Islas Canarias han permitido que, a lo largo de los siglos, recalaran en el archipiélago influencias europeas, americanas y africanas. Trasladando este flujo de influencias al ámbito del folclore musical es posible entender como en él es posible encontrar instrumentos musicales con raíces ajenas a las islas. Por ejemplo, la mandolina, de origen europeo, el cuatro venezolano, procedente de Latinoamérica, o el "bucio", instrumento de ascendencia aborigen (raíz africana). Además, es importante mencionar la adaptación y creación de nuevos instrumentos de origen íntegramente canario, como es el caso del timple.
Se puede realizar una clasificación organológica de los instrumentos presentes en el folclore de Canarias dentro de las siguientes familias:
Cuerda pulsada
Timple Instrumento cordófono de 5 cuerdas que se puede definir, a simple vista, como una pequeña guitarra con “joroba” que se toca "rasgueando" con la mano derecha. Es un instrumento agudo, muy sonoro y su función tradicional es servir de acompañante en las parrandas. De origen incierto, aunque emparentado con pequeñas guitarras o guitarrillos de otras partes del mundo. El timple se ha extendido por todo el archipiélago teniendo mayor presencia histórica en las islas orientales. En las últimas décadas ha ganado importancia como instrumento solista. Su afinación en orden ascendente es: D2 – A1 – E1 – C2 – G1
Guitarra Instrumento cordófono de 6 cuerdas con uso muy extendido en el folklore. La guitarra llega a Canarias con la influencia española tras la conquista, siendo las evoluciones históricas del instrumento exportadas del continente a medida que se han ido produciendo. Su función tradicional es servir de acompañamiento, generalmente como base armónica, en las parrandas. También ha servido para popularizar en las islas géneros musicales procedentes de otros lugares como los Boleros, Habaneras, Pasodobles o Rancheras.
Laúd y bandurria Instrumentos cordófonos de 6 órdenes dobles. Afinados con una octava de diferencia, el laúd es el más grave y de mayor tamaño. De evolución española, históricamente ha formado parte de las orquestas de pulso y púa, conocidas como “rondallas”. Su uso se ha extendido con el tiempo al folklore. Su función en las parrandas es ejecutar las melodías de los diferentes toques.
Mandolina Instrumento cordófono de 4 órdenes dobles y de afinación semejante a la del violín. Emparentada con la mandola y de origen italiano, la mandolina ha tenido una mayor presencia en el folklore de las islas orientales. Su función ha sido semejante a del Laúd y bandurria, es decir, ejecutando las melodías de los diferentes géneros folklóricos.
Contra Instrumento cordófono (5 cuerdas) y de afinación una cuarta inferior a la del timple. De hecho, su morfología es idéntica aunque de mayor tamaño. Ocupa una tesitura intermedia entre la guitarra y el timple, semejante a la del cuatro venezolano. La contra se caracteriza por realizar ritmos a contratiempo del timple, aportándole mayor riqueza al sonido de la parranda. Su uso no es especialmente frecuente.
Cuerda frotada
Violín Instrumento cordófono de 4 cuerdas, cuyo desarrollo moderno se centra en Italia. El uso del violín se implanta en Canarias a partir del , procedente de Europa. En esa época también recalarán en el archipiélago danzas europeas como la Polka, la Berlina o la Mazurca. Estas danzas, tras un periodo de desarrollo en Sudamérica, serán aceptadas por la sociedad de la época y formaran parte del folklore más moderno. La función del violín es semejante a la de los instrumentos de plectro. Su uso es muy frecuente en la música folclórica de Canarias.
Contrabajo Instrumento cordófono de 4 cuerdas, generalmente, con una tesitura grave. Su incorporación en el folklore es reciente (se remonta a mediados del ), popularizado por medio de conjuntos como Los Sabandeños y otras agrupaciones folclóricas de la época. Su función es servir de base armónica y rítmica, contando con un uso frecuente en la actualidad.
Aerófonos
Acordeón Instrumento aerófono armónico. Desarrollado en el , se caracteriza por tener un fuelle que entrega el aire necesario para el funcionamiento de las lengüetas, un teclado (mano derecha) y botonera (mano izquierda). Su presencia en el folklore es moderna, teniendo la función de ejecutar líneas melódicas de los diferentes géneros. El acordeón es un instrumento poco frecuente en el panorama folklórico actual.
Pito herreño Semejante a una flauta travesera, en forma y ejecución; el pito herreño se caracteriza por estar constituido por un tubo (aluminio, cobre o PVC entre otros materiales) en el que se disponen 6 agujeros de digitación, y un agujero de embocadura de mayor tamaño. Exclusivo del Hierro, el pito herreño se asocia al Baile de la Virgen y a su tradicional Bajada, acompañado de chácaras y tambor. Muy frecuente en el folclore herreño.
Bucio Es una trompa natural, realizada con una caracola marina. Este instrumento se consigue cortando el extremo opuesto a su abertura, lugar en el que se colocarán los labios. Uno de sus usos habituales era la realización de señales desde épocas aborígenes. Perdura como símbolo de identidad de aquel tiempo.
Flautas de La Palma Destaca la flauta de pico asociada al baile del sirinoque, la cual ha estado a punto de desaparecer. La flauta está hecha de caña y consta de seis agujeros, la embocadura es semejante a la de la flauta dulce. Actualmente también acompaña a piezas musicales como el Duque de cabra o Romances (del trigo y de la serrana). En el folclore palmero se recuerda la existencia de una flauta travesera de caña de 3,4 o incluso 5 agujeros; actualmente desaparecida.
Flautas y Pitorreras de la Gomera Casi extinguidas al haber sido alejadas del folclore musical, destacan la flauta de pico y la pitorrera. La primera estaba hecha de caña y estaba provista de tres agujeros más la embocadura. Por otra parte, la pitorrera se caracteriza por estar hecha de caña y estar provista de una embocadura cerrada con lengüeta. Se llegó a utilizar por pastores de la localidad de Arure (La Gomera) durante las mudadas, en el baile del tambor y misas de Navidad de la localidad de Chipude.
La pita y el tambor de Tenerife Los instrumentos más antiguos de la isla fueron pitos o gaitas elaborados a partir de tallos de cebada o canutos de caña; no obstante, el instrumento más destacado es la flauta o pita. Se caracteriza por estar hecha de caña, laurel o higuera; contaba con una embocadura biselada y con dos agujeros en la parte frontal y uno en la parte posterior. Era tocada por el tamborilero, quien con la mano derecha tocaba un tambor y con la izquierda la flauta. En la actualidad su uso está presente en El Escobonal (Güimar), La Orotava y la zona de la Isla Baja (Teno, El Amparo, Masca). Se habla de que el binomio pita – tambor se pudo dar también en Gran Canaria.
Idiófonos
Lapa Se emplean dos lapas, más o menos semejantes, sujetándolas “joroba con joroba” con la mano diestra. El sonido se produce golpeando las lapas con la palma de la mano no diestra, permitiendo tocar diferentes ritmos jugando con los dedos libres. En general, suele reproducir los ritmos del timple. Cuenta con un origen aborigen.
Chácaras o castañetas herreñas Hechas de moral, nogal o escobón, las chácaras herreñas están asociadas al folklore de la Bajada de la Virgen. Su uso viene dado por los bailadores, que combinan su toque con las diferentes danzas. Son muy habituales en el folklore herreño.
Chácaras gomeras Son las chácaras de mayor tamaño de Canarias, se utilizan en el folklore de tambor de la Isla de La Gomera. Pueden ser utilizadas tanto por bailadores como por cantadores. El Santo Domingo Gomero o Los Romances son los principales géneros del folklore gomero. El uso de las chácaras está muy extendido en la isla.
Castañuelas de La Palma Más o menos semejantes a las castañuelas peninsulares, son utilizadas como elemento de acompañamiento por los bailadores de diferentes danzas y géneros como romances o sirinoques.
Huesera Común con el folklore peninsular, está fabricada con huesos de cabrito unidos entre sí por medio de cuerdas o incluso alambres. Se toca colgada al cuello, y sujetándose con la mano por la parte inferior, mientras se frota con una castañuela de arriba hacia abajo. Su uso está bastante extendido en parrandas de todo el archipiélago.
Tambor Gomero Fundamental en el folclore gomero, es un instrumento de percusión construido, generalmente, con madera de mimbrera y parches de piel de baifo. Cuenta con un cordón (bordón o calacimbre) metálico que da al tambor su sonido vibrante característico. Suele estar acompañado por la chácara en el folclore gomero. Su uso está muy extendido.
Pandereta