El Instituto Ramiro de Maeztu es un centro educativo público de Madrid, dependiente de la Consejería de Educación de la Comunidad. Es el heredero del Instituto Escuela establecido por la Junta de Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas en 1918. En los planes vigentes al inicio del , el Instituto de Educación Secundaria Ramiro de Maeztu se encuentra deslindado administrativamente del colegio de Primaria del mismo nombre. El instituto de Secundaria tiene secciones diurna y nocturna.

El Instituto Ramiro de Maeztu contaba en 1999 con 2087 alumnos (chicos y chicas) repartidos en 67 clases (sin contar el Colegio de Primaria). Había 144 profesores, con 30 alumnos por grupo. Las enseñanzas impartidas eran la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) (15 grupos), diversificación (2), Bachillerato (9), Bachillerato Internacional (5 en 2008), y enseñanza nocturna (con ocho grupos de COU, cinco grupos de 3.º de BUP, uno de 2.º de BUP y uno de 1.º de BUP).

En 2006, el Instituto de Enseñanza Secundaria Ramiro de Maeztu era el único instituto público de Madrid que ofrecía la opción de realizar el Bachillerato Internacional, si bien posteriormente otros institutos también lo ofrecen. Gracias a esta opción alumnos del Ramiro de Maeztu ingresan cada año en universidades extranjeras de Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania e Irlanda.

Origen e historia thumb|Instituto Ramiro de Maeztu A principios del se constituyó, siguiendo el ideario de la Institución Libre de Enseñanza, la Junta de Ampliación de Estudios (JAE), presidida por Santiago Ramón y Cajal. En 1911, el Ministerio de Instrucción Pública entregó a esta Junta los terrenos denominados "Altos del Hipódromo", situados en la segunda zona del ensanche del Paseo de la Castellana de Madrid, lugar así denominado porque desde él se divisaba el antiguo hipódromo, que se encontraba en el lugar que actualmente ocupan parte de los Nuevos Ministerios en el Paseo de la Castellana. En este espacio, denominado más tarde por Juan Ramón Jiménez "La Colina de los Chopos", se fue construyendo un conjunto de edificios proyectados por arquitectos de reconocido prestigio en la época y también un núcleo cultural con marcadas orientaciones europeístas de vanguardia científica y literaria. El arquitecto Zuazo fue el encargado de proyectar la ampliación de la Castellana. El espacio que se reservó a la Residencia de Estudiantes y el conjunto incluyendo los edificios del Instituto-Escuela (I-E) también fue denominado "Colina del Viento".

Origen del Instituto. El Instituto-Escuela El I-E trataba de desarrollar la experiencia pedagógica de la ILE bajo la dirección de la Junta para Ampliación de Estudios (JAE).

El I-E comenzó a funcionar el 10 de junio de 1918, creado por el ministro Santiago Alba. Entre sus características estaban: el ciclo integral desde párvulos a bachillerato, las prácticas de profesorado ("aprender enseñando"), el laicismo, la coeducación, la apertura al exterior con la enseñanza de idiomas, una tendencia europeista, la importancia del deporte y otras. Consolidado al cabo de un período experimental, durante el que estuvo ubicado en diversos edificios, el Instituto Escuela fue dotado de instalaciones propias en los "Altos del Hipódromo" próximas a los terrenos donde ya estaba construida la Residencia de Estudiantes y el edificio del Transatlántico.

En su proximidad se construyó el edificio Rockefeller, que albergó a la JAE. La Junta de Ampliación de Estudios encargó al arquitecto Carlos Arniches Moltó (AGA) una serie de edificios propios. Así, ya instaurada la República que traía ansias de mejora de la educación, entre 1931 y 1933 se invirtieron distintas partidas presupuestarias para construir el I-E, y se levantaron el pabellón de Bachillerato, la Biblioteca y el Auditorio (este último de 824 plazas). En 1934 se inauguró otro pabellón, el de Primaria, con notables avances arquitectónicos. El complejo disponía de extensos campos de deportes y había también previstos otros edificios adicionales. Todo este desarrollo pedagógico quedó bruscamente interrumpido por la guerra civil.

Creación del Instituto actual El Instituto Ramiro de Maeztu quedó constituido al término de la guerra, por una Orden Ministerial de 4 de abril de 1939 dada en Vitoria y publicada en el Boletín Oficial del Estado (B.O.E.) del 15 de abril de ese mismo año, por la que se establecían los institutos de Enseñanza Media de Madrid: San Isidro, Cardenal Cisneros, Cervantes, Lope de Vega, Isabel la Católica y Ramiro de Maeztu (Actualmente todos Centros Históricos de la Comunidad de Madrid). Estos dos últimos Institutos, se instalaron en los edificios que había utilizado el I-E, ya que en dicha Orden se indicaba que ocuparían los mismos lugares donde se encontraban anteriormente el I-E, que eran las estribaciones del parque de El Retiro, en las proximidades de la Glorieta de Atocha y los Altos del Hipódromo, respectivamente. Por imposición del Régimen franquista, los principios educativos del nuevo instituto fueron completamente diferentes a los del Instituto-Escuela.

El Instituto masculino, recibió el nombre del escritor de la generación del 98 Ramiro de Maeztu. Desde la perspectiva de los años resulta irónico reseñar que su hermana, la innovadora pedagoga María de Maeztu, por su condición de directora de la Sección Primaria del Instituto-Escuela, posee también unos vínculos evidentes con el Instituto que lleva el nombre de su hermano.

La coeducación fue suprimida, siendo el Centro exclusivamente masculino. El laicismo se sustituyó por el Nacional Catolicismo y se dotó a la enseñanza de un nacionalismo español muy acusado.

thumb|Marquesinas futuristas de hormigón, diseñadas en 1933 por los arquitectos Arniches y Domínguez en los patios de preescolar del CP Ramiro de Maeztu (2008). En un decreto posterior que desarrollaba la ya mencionada Orden Ministerial de su fundación, el Instituto Ramiro de Maeztu quedó definido como un centro de educación piloto asociado al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y se le dotaba de las siguientes instalaciones: el Instituto de Enseñanza Media, en el Pabellón de Bachillerato. la Escuela Preparatoria de Enseñanza Primaria, obra del arquitecto Antonio Flórez Urdapilleta, y cuyas marquesinas fueron proyectadas por el ingeniero Eduardo Torroja . los dos internados: el "Generalísimo Franco" para los alumnos españoles matriculados en el instituto, y el "Hispano-Marroquí", en el que coincidían españoles con hijos del Jalifa, de altos funcionarios, militares de alta graduación y otros notables del Protectorado español de Marruecos. Estos dos edificios habían formado parte de la Residencia de Estudiantes anteriormente. los Talleres (carpintería, automovilismo, metalotecnia, encuadernación, comunicaciones, etc.) la Escuela Normal del Magisterio y un campo de experimentación agrícola. La idea principal del Régimen en esos primeros momentos es la de contar con un Centro para formar a los jóvenes que iban a ser el pilar del nuevo Estado que emergía tras la Guerra.

Por ello no se reparó en gastos para contar con unas instalaciones modernas en materia de laboratorios, medios auxiliares e instalaciones deportivas.

Los edificios originales del Instituto Escuela fueron remodelados y ampliados (en 1941) por el arquitecto Eugenio Sánchez Lozano, que con sus reformas hizo desaparecer gran parte del encanto de la arquitectura anterior. Se añade un gran teatro y en consecuencia se pierde desgraciadamente, en buena parte la arquitectura original. Además se construirá en 1969 un edificio que impedirá la salida al Museo de Ciencias Naturales, que queda anulada. Como nota científica interesante es de destacar que el edificio de bachillerato, se remata con un magnífico Observatorio Astronómico. El edificio de la Escuela Preparatoria se modifica notablemente con la construcción de un segundo piso y de un porche posterior que restringe la visión de esta bonita fachada trasera. La construcción de un frontón quita luminosidad a la galería interior. Se construye un parque infantil en el linde con la calle se Serrano. Las obras de urbanización interior, también son realizadas por Sánchez Lozano. Son colocadas estatuas de corte clásico en las tribunas y en otros lugares. Su autor es Fructuoso Orduna. Igualmente la plaza se remata con una estatua ecuestre en bronce del general Franco, también obra de Orduna, que fue retirada a principio de los años 80.

Las clases comenzaron ya el curso 39-40, tras el traslado de una cárcel de mujeres que existió en el edificio del Internado-Residencia y la retirada de las tropas del ejército de aviación que ocupaban el edificio de bachiller.

El edificio cinco de la Residencia para dedicarlo a Internado es también totalmente remodelado por Sánchez Lozano, añadiéndole un piso más y ampliando los pisos ya existentes. De esta forma pudo albergar hasta 150 alumnos internos y 10 o 12 profesores residentes.

Al igual que se creó el internado "Hispano-Marroquí", quedó adscrito al instituto el Patronato Provincial de Enseñanza Media "Cardenal Cisneros", de Santa Isabel (Fernando Póo), constituido en 1942.

Instalaciones deportivas

El instituto contaba igualmente con un magnífico campo de fútbol reglamentario de tierra, cuya marquesina era obra también de Carlos Arniches Moltó. Este gran campo de fútbol con tribunas decoradas con esculturas de Fructuoso Orduna, remata todo el espacio del complejo educativo. Este conjunto deportivo desaparece desde 1966 y es sustituido por nuevas construcciones, para aumentar el número de aulas, y además un polideportivo.

El Ramiro de Maeztu disponía, además, de un gimnasio cubierto, equipado con aparatos para gimnasia sueca, así como de una piscina de verano, lo que para la sociedad y el deporte españoles de la época constituía un hecho excepcional. La piscina dejó de funcionar en los años sesenta. Sobre el terreno que ocupaba el campo de fútbol, hoy se asientan nuevos edificios para aulas, así como parte del "Polideportivo Magariños", construido a principios de los años setenta. Algunas de las estatuas de deportistas griegos que rodeaban este campo de fútbol, y único recuerdo físico que queda de él, aún pueden contemplarse agrupadas a la entrada del mencionado pabellón polideportivo (fueron destruidas en 2015 por un camión).

Ubicación del instituto

Los terrenos que ocupaba entonces el Ramiro de Maeztu, dentro de "La Colina del Viento", estaban delimitados por las calles de Serrano, donde siempre se ha encontrado la entrada principal, la de Jorge Manrique (llamada popularmente calle de "Los Culos"; porque se veían las espaldas de las estatuas del campo de fútbol desde dicha calle) y la de Vitruvio, y lindaba con el Museo de Ciencias Naturales y la Residencia del C.S.I.C. (antigua Residencia de Estudiantes) y sus instalaciones y, más tarde, con la Capilla del Espíritu Santo, obra de Miguel Fisac, construida después de la guerra sobre el antiguo edificio del Auditorio y la Biblioteca de la Residencia de Estudiantes.

Los edificios originales del Instituto Escuela fueron ampliados y modificados, según ya se ha comentado, para albergar mayor número de alumnos. Los internados eran amplios para acoger el máximo posible de alumnos.

Todos estos cambios hacen que se pierda casi en la totalidad el proyecto y la estructura original del Instituto Escuela.

Primeros catedráticos y profesores El complejo educativo del Instituto Ramiro de Maeztu estaba dirigido por un director nombrado por el Ministerio de Educación Nacional a propuesta del C.S.I.C., elegido entre los catedráticos numerarios de dicho Instituto. En 1939, José María Albareda Herrera, secretario general del CSIC y miembro del Opus Dei, fue nombrado primer director del Instituto Ramiro de Maeztu por el entonces ministro de Educación Ibáñez Martín.