miniaturadeimagen|Mapa con las 6 islas afortunadas. Cosmographia Claudii Ptolomaei Alexandrini, 1467. miniaturadeimagen|alt=Las 6 islas de Cabo Verde, que desde Africa se ven como 6 islas en línea|Las 6 islas de Cabo Verde, que desde África se ven como 6 islas en línea
En la mitología griega las Islas Afortunadas o Islas de los Bienaventurados (en griego antiguo: μακάρων νῆσοι, makáron nisoi) son el lugar donde, según la mitología griega, las almas virtuosas gozaban de un reposo perfecto después de su muerte, equivalente al paraíso de otras tradiciones escatológicas (creencias acerca del más allá o ultratumba). El lugar sagrado donde las ‘sombras’ (σκιά, skiá) de los hombres y mujeres virtuosos y los guerreros heroicos han de pasar la eternidad en una existencia dichosa y feliz, en medio de paisajes verdes y siempre floridos, bajo el sol, por contraposición al Tártaro (donde los condenados sufrían eternos tormentos). Han sido a menudo identificadas con el cielo cristiano.
Son el marco donde se desarrollan los diálogos de los muertos, un género literario que gozó de gran desarrollo desde la Antigüedad (como Luciano en el ) hasta el .
Se les atribuía una realidad espacial concreta y una ubicación; aunque de muy difícil acceso, en el océano Atlántico, más allá de los confines occidentales de la Libia (nombre que en la civilización griega se da al continente africano). Se han identificado tradicionalmente con los archipiélagos del grupo denominado geográficamente Macaronesia en la actualidad (Azores, Madeira, islas Salvajes, Canarias, y Cabo Verde).
Fuentes griegas
Su función y características en los relatos mitológicos griegos eran equivalentes a las de los Campos Elíseos (que son, probablemente, una evolución posterior del mismo concepto).
Hesíodo, en Trabajos y días, atribuye la creación de este lugar de paz y abundancia (tres cosechas anuales) a Zeus, quien lo habría dispuesto como recompensa a la esforzada vida y muerte de los héroes o semidioses que formaron la cuarta generación de los hombres.
Píndaro realizó una extensa descripción del lugar en sus Odas olímpicas.
Según este y otros relatos, entre los Bienaventurados se encuentran Aquiles, Alcmena, Cadmo, Diomedes, Lico, Medea, Peleo, Penélope, Radamantis y Telégono. Crono es el que reina en las islas. Según otros mitos Macaria, la hija de Hades, está relacionada con la muerte y las Islas de los Bienaventurados.Suda: voz «Macaria»
Heródoto, por su parte, ubica un lugar llamado Islas de los Bienventurados en el territorio de una ciudad de Egipto llamada Óasis.Heródoto III,26.
Según una tradición antigua, registrada por la Suda y Juan Tzetzes, makaron nêsos (el mismo término, pero en singular -"isla de los afortunados" o "isla de los bienaventurados") era el nombre inicial de la Cadmea (la antigua acrópolis de Tebas), el lugar donde Sémele fue fulminada por el rayo divino de Zeus (también la etimología de Elysion se puede vincular con el rayo).
Fuentes romanas
Con el nombre latino de Fortunatae Insulae aparecen citadas en las fuentes romanas, que las identifican con islas reales más allá del estrecho de Gibraltar. Sertorio, en el año 82 a. C., encontró en Gades un marinero que decía haber estado en ellas. Las describía como dos islas muy próximas entre sí y muy alejadas de la costa africana (el equivalente a 1.500 o 2.000 km); su clima era espléndido: la temperatura era agradable todo el año, llovía poco y los vientos del oeste las refrescaban; espontáneamente producían manjares que permitían a sus indolentes habitantes nutrirse sin esfuerzo. A pesar del propósito de Sertorio de conquistarlas, los piratas cillicios que formaban su flota prefirieron saquear zonas más conocidas. Hay muchas otras referencias en fuentes latinas o griegas de época romana sobre islas localizadas en este entorno, pero su identificación con islas concretas de la Macaronesia o de la costa africana es muy problemática. Estacio Seboso (Statius Sebosus)F. F. Hudemann: Der Römische Seefahrer Statius Sebosus. In: Zeitschrift für die Alterthumswissenschaft. 10. Jahrgang, Kassel 1852. Fuente citada en Statius Sebosus nombra cinco islas: Junonia, Planaria (Gran Canaria), Convalis (Tenerife), Capraria (Gomera) y Pluvialia (El Hierro). Las referencias a la expedición de Juba II a las Purpurariae (islas de la púrpura) incluyen descripciones y denominaciones de islas identificadas con las Canarias: Junonia Minor (Lanzarote), Junonia (Fuerteventura), Canaria (Gran Canaria), Nivaria (Tenerife), Capraria (Gomera) y Ombrios (El Hierro). Claudio Ptolomeo nombra Autolala (quizá Madeira), Aprositos (Lanzarote), Heras (Fuerteventura), Canaria (Gran Canaria), Pintonaria o Centuria (Tenerife), Caspiris (Gomera) y Pluitala (El Hierro). La isla de La Palma no parece ser mencionada por ninguna de estas tres fuentes. Ptolomeo atribuye el nombre "Canaria" a su abundancia en perros (canis).Dictionary of Greek and Roman Geography (1854) William Smith, LLD, Ed. Ídem, con los nombres griegos transcritos en alfabeto latino
Plinio el Viejo (en Historia Naturalis, VI, 31, 199 y ss.) recoge, citándolas, una multiplicidad de fuentes sobre las islas más o menos alejadas de la costa africana occidental (el periplo de Hannón, las referencias a la Atlántida de Platón, Jenofonte de Lámpsaco, Polibio, Cornelio Nepote, Statius Sebosus y Juba).
Véase también Aaru Jardín de las Hespérides Isla de San Brandán Cúpula de Arina
Referencias
Afortunadas Categoría:Inframundo griego Categoría:Mitología celta Categoría:Concepciones del cielo