miniaturadeimagen|Caja de recogida de donaciones en el templo Mahamuni Buddha, Mandalay, Myanmar. La donación es el acto voluntario por el cual una persona (denominada donante) transfiere gratuitamente bienes, fondos u otros recursos a otra persona, organización o causa. En algunos ordenamientos jurídicos está regulada como un contrato. Las donaciones pueden adoptar múltiples formas: aportaciones de dinero, entrega de bienes materiales, cesión de órganos o sangre, e incluso tiempo dedicado al voluntariado.

Muchas organizaciones sin fines de lucro tienen como principal fuente de financiamiento las donaciones de los interesados. Algunos ejemplos son organizaciones de ayuda social como Unesco, UNICEF o Intervida, de preservación del ambiente como WWF o Greenpeace, e instituciones religiosas (ver diezmo). Muchos proyectos de software libre, incluyendo el proyecto GNU, son financiados de esta forma. Las donaciones van de microdonaciones de individuos a grandes aportaciones de empresas. El propio proyecto Wikipedia es financiado en gran medida por donaciones. En algunos países existen leyes que regulan o limitan las donaciones de individuos o corporaciones a partidos políticos.

Historia

La práctica de la donación tiene raíces profundas en las tradiciones religiosas y culturales de la humanidad.

Antigüedad y tradiciones religiosas

En el judaísmo, el diezmo (en hebreo, ma'aser) consistía en la entrega de una décima parte de los productos agrícolas y el ganado para el sostenimiento de los levitas, que no poseían tierras propias, así como para el auxilio de viudas, huérfanos y extranjeros (Deuteronomio 14:22-29). El concepto de tzedaká (literalmente «justicia») establecía la obligación de asistir a los necesitados no como un acto de generosidad opcional, sino como un deber ético.

En el islam, el azaque (zakāt) constituye uno de los cinco pilares de la fe y obliga a todo musulmán con recursos suficientes a donar anualmente el 2,5 % de su riqueza acumulada a los necesitados. El Corán especifica ocho categorías de beneficiarios legítimos del azaque, entre ellos los pobres, los endeudados y los viajeros sin recursos (sura 9:60). Además del azaque obligatorio, el islam distingue la sadaqah, limosna voluntaria que complementa la obligación formal.

En el cristianismo, el diezmo pasó de la tradición judía a la Iglesia primitiva, aunque durante los primeros siglos se mantuvo como contribución voluntaria. Fue a partir del siglo VI cuando comenzó a exigirse de manera más generalizada. En la actualidad, la Iglesia católica recomienda la contribución generosa según las posibilidades de cada fiel, sin fijar un porcentaje obligatorio, mientras que diversas iglesias protestantes mantienen prácticas variadas en relación con el diezmo.

En las tradiciones orientales también existen formas institucionalizadas de donación: en el budismo, el dāna (generosidad) es considerado la primera de las pāramitā (perfecciones) y se manifiesta tradicionalmente en el sostenimiento material de la comunidad monástica; en el hinduismo, el concepto de dāna aparece en textos como el Bhagavad-gītā y los dharmaśāstra como un deber moral vinculado al dharma.

Argumentos filosóficos sobre la donación

miniaturadeimagen|Peter Singer, filósofo australiano cuyo ensayo «Famine, Affluence, and Morality» (1972) planteó la obligación moral de donar.

A lo largo de la historia, diversos pensadores han reflexionado sobre si la donación constituye un acto de generosidad opcional o una obligación moral. En las últimas décadas, estas discusiones han cobrado especial relevancia en el ámbito de la ética aplicada.

Peter Singer y la obligación moral de donar

En 1972, el filósofo australiano Peter Singer publicó el ensayo «Famine, Affluence, and Morality» en la revista Philosophy & Public Affairs, en el que planteó un argumento que ha sido ampliamente debatido desde entonces. Singer propuso que, si está en nuestro poder evitar algo malo sin sacrificar nada de importancia moral comparable, tenemos la obligación de hacerlo. Para ilustrar su argumento, utilizó la analogía de un niño que se ahoga en un estanque poco profundo: cualquier transeúnte consideraría inmoral no rescatarlo, aunque ello supusiera arruinar su ropa. Singer extendió este razonamiento a la pobreza global, argumentando que la distancia geográfica no altera la obligación moral.

En obras posteriores como The Life You Can Save (2009), Singer desarrolló una propuesta más concreta, sugiriendo porcentajes progresivos de donación según el nivel de ingresos. Su pensamiento influyó de manera decisiva en el movimiento del altruismo eficaz.

Críticas a la obligación de donar

La posición de Singer ha sido objeto de diversas críticas. Desde perspectivas deontológicas, algunos autores sostienen que la donación constituye un acto supererogatorio (loable, pero no obligatorio), ya que la obligación moral de ayudar a los demás tiene límites razonables. Otros críticos señalan que las transferencias de recursos no bastan para erradicar la pobreza, y que el desarrollo económico sostenible depende más bien de la participación activa de los países en el comercio y la producción global.

Tipos de donación

Donaciones en especie

miniaturadeimagen|Un Freebox (caja de cosas gratuitas) en Berlín, Alemania, 2005. Funciona como centro de distribución de materiales donados.

Instituciones dedicadas a la preservación cultural, como museos, bibliotecas, zoológicos o jardines botánicos, a menudo reciben donaciones de bienes relacionados con sus temas de interés. Por ejemplo, un museo de historia puede recibir en donación un documento antiguo perteneciente a los descendientes en vida de algún personaje histórico. De igual manera, las bibliotecas suelen recibir donaciones de libros de editoriales, embajadas o individuos. Los zoológicos pueden recibir donaciones de animales, alimentos y aportaciones en efectivo o en especie. De igual forma, los jardines botánicos pueden recibir plantas para su estudio y aportaciones.

Donaciones dinerarias

La donación de fondos económicos (también llamada donación dineraria o monetaria) es la forma más extendida de contribución caritativa. Consiste en la entrega de dinero, ya sea de forma puntual o periódica, a organizaciones no gubernamentales, fundaciones, instituciones religiosas o directamente a personas necesitadas. Las donaciones van desde microdonaciones individuales hasta grandes aportaciones de empresas e instituciones.

miniaturadeimagen|derecha|La distribución de mosquiteras para combatir la malaria es una de las intervenciones más efectivas según los análisis de GiveWell. Desde finales del siglo , diversas investigaciones han puesto de manifiesto que la efectividad de las donaciones varía enormemente según el programa al que se destinen. La organización GiveWell, fundada en 2007, realiza análisis de coste-efectividad para identificar las intervenciones que salvan más vidas por cada dólar donado, estimando que algunas organizaciones recomendadas pueden salvar una vida por cada 3500-5500 dólares donados. Este enfoque, vinculado al movimiento del altruismo eficaz, sostiene que los donantes deberían priorizar aquellos programas con mayor impacto demostrado.

En el ámbito hispanohablante, la Fundación Ayuda Efectiva financia los programas más efectivos según la evidencia disponible, basándose en las recomendaciones de GiveWell.

Tipos de donaciones dinerarias Bono en dinero o especie. Aporte de tiempo deducible por nómina en horario laboral. Voluntariado en tiempo libre.

Donaciones médicas

Las personas pueden optar por donar partes de sus cuerpos, como órganos, sangre o esperma. Las donaciones de sangre (en particular del grupo y factor Rh 0 negativo) y algunos órganos son generalmente escasas y su falta es una causa importante de la muerte de pacientes con enfermedades terminales. Algunos órganos vitales, como el corazón, son donados únicamente tras la defunción del donante, quien debe firmar un acuerdo en vida. Algunas religiones y culturas no aceptan donaciones de órganos o de sangre (por ejemplo, los Testigos de Jehová no aceptan las de sangre), sin importar la gravedad del paciente necesitado del trasplante.

El cuerpo se protege a sí mismo al rechazar cualquier cosa extraña, tal como una infección o un órgano nuevo, a través de su sistema inmunitario. Después de un trasplante, el sistema inmunitario debe ser suprimido con medicamentos para prevenir el rechazo del nuevo órgano. La mayoría de los pacientes tienen un episodio de rechazo aún con el medicamento. Por lo general, el rechazo se diagnostica primero a través del análisis de sangre y puede que el paciente no se sienta diferente. La mayoría de los episodios de rechazo se tratan con éxito con terapia de medicamento, sin embargo, puede que un episodio de rechazo requiera hospitalización. El médico de trasplante hará una para determinar un episodio de rechazo.

Esquemáticamente se reconocen tres fases de rechazo: Fase de estimulación del sistema inmune del receptor por parte de los antígenos del órgano trasplantado. Fase de reacción del sistema inmune, con producción de mediadores que activan las distintas células implicadas en el rechazo. Fase efectora de lesión del injerto: hay células que infiltran el órgano rechazado y hay liberación de anticuerpos que dañan el injerto.

Una exitosa recuperación y el funcionamiento continuo del nuevo órgano dependen en un cuidadoso balance de sus medicamentos. El paciente debe tomar inmunosupresores, que son medicamentos que desactivan su sistema inmunitario, probablemente por el resto de su vida. La meta es impedir que el cuerpo rechace el órgano mientras continúa luchando contra las infecciones. Los inmunosupresores también tienen efectos secundarios que puede que requieran medicamentos adicionales. Cuando su sistema se establezca puede que la dosis del medicamento disminuya o que se suspenda por completo.

Críticas y controversias

Captación en la vía pública

Una de las prácticas más visibles y controvertidas del sector no lucrativo es la captación de socios en la vía pública, conocida como face to face (cara a cara). Equipos de captadores, habitualmente jóvenes con chalecos identificativos de la organización, abordan a los transeúntes en zonas comerciales para solicitar su adhesión como donantes regulares.

Esta modalidad ha sido objeto de críticas por la precariedad laboral de los captadores (sometidos a objetivos mensuales de captación, con elevada rotación de personal) y por el hecho de que la mayoría de las ONG subcontratan este servicio a agencias externas especializadas, lo que incrementa los costes. En España, la Asociación Española de Fundraising aprobó en 2015 un Código de Buenas Prácticas para regular esta actividad.

Gastos operativos y el «mito de los gastos generales»

Una preocupación frecuente entre los donantes es el porcentaje que las organizaciones benéficas destinan a gastos administrativos y de captación de fondos, frente a lo que dedican directamente a sus programas. En 2013, el activista Dan Pallotta argumentó en una conferencia TED que juzgar a las organizaciones exclusivamente por su porcentaje de gastos operativos es contraproducente, ya que desincentiva la inversión en talento, captación e innovación. Poco después, las organizaciones evaluadoras GuideStar, Charity Navigator y BBB Wise Giving Alliance emitieron un comunicado conjunto reconociendo que los gastos generales son una medida pobre del rendimiento de una organización benéfica.

Desde el enfoque del altruismo eficaz, se propone que los donantes evalúen a las organizaciones no por sus gastos administrativos, sino por su impacto demostrado: la cantidad de bien que logran producir con cada unidad monetaria recibida. Así, una organización con mayores gastos operativos podría ser más efectiva que otra aparentemente más austera, si sus programas logran mejores resultados.

Explotación de sesgos cognitivos