El Libro de miseria de omne es una obra del mester de clerecía en la que se aprecia la decadencia de la clerecía. Usa versos de 16 sílabas en dos hemistiquios y lo forman quinientos dos tetrástrofos monorrimos de versos con hemistiquios octosílabos. La sinalefa, frecuente, permite deducir que se habría compuesto en la primera mitad del .
Se conserva en un códice copiado en el , el cual se guarda en la Biblioteca Menéndez Pelayo de Santander y contiene diversas obras.
Desprende un fuerte pesimismo, un afán por poner de relieve la miseria humana. Su fuente es De contemptu mundi de Inocencio III, al que tiene fuerte sumisión ya que lo que hace es ponerlo en romance y en verso, pero son propios del autor los detalles populares, el tono burlesco y macabro en muchos de los episodios.
Contexto histórico La crítica filológica (Cuesta, 2012) concuerda en datar la obra en el o muy a finales del . El Libro de miseria de omne se inscribe dentro del mester de clerecía, lo que lo encuadra en un género mayor que tuvo una esencial relación con el renacimiento cultural experimentado en Europa durante el (Gómez Moreno, 1988). Hitos destacados fueron la creación de la Universidad de Palencia, el Camino de Santiago, atrayendo a numerosos francos y occitanos al norte peninsular, el fuerte flujo de clérigos hispanos a las regiones francesas o el IV Concilio de Letrán que propulsó reformas eclesiásticas en las que se sitúa el mester de clerecía (Rodríguez Rivas, 1995). El Concilio, convocado por Inocencio III, actuó de forma decisiva para frenar las herejías de cátaros y valdenses, propagadas por el reino de Francia. Significó un fuerte acicate, además, para la ilustración del clero, auspiciando una seria formación teológica-ascética, que repercutió sobre las obras literarias posteriores del mester. Los temas predilectos de la predicación serán los relacionados con la penitencia y el dolor de los pecados. Aparecen por esas fechas también sermones incentivando las cruzadas, que durante el tuvieron una extraordinaria relevancia.
En España, la Universidad de Palencia fomentará la preparación intelectual de los clérigos, haciendo especial hincapié en el aprendizaje del latín, con la mira puesta en la difusión de obras ascéticas y morales (Rodríguez Rivas, 1995).
El estuvo lastrado por terribles epidemias, la más letal fue la denominada peste negra. Conflictos de sucesión ocasionados por la muerte del último rey de la dinastía de los Capetos en Francia desencadenaron la guerra de los Cien Años. En Castilla, Pedro el Cruel y Enrique de Trastámara contendieron en una guerra civil. Las hambrunas y heladas asolaron Europa. Todo esto contribuyó a que la gente tuviera un contacto muy estrecho con la muerte, y acentuó la percepción de la vida como un valle de lágrimas. Las danzas de la muerte y todo lo relacionado con lo macabro experimentó un auge.
Manuscrito El Libro de miseria de omne se encuentra en el manuscrito 77 (olim R I-10-28 y C:67) en la Biblioteca Menéndez Pelayo en Santander. Lo que se conoce acerca de esta obra es gracias a Miguel Artigas (1919, pág.31) quien donó el códice a la biblioteca. El códice fue comprado a un anticuario de Santander llamado don Remigio Garmendia. Este anticuario lo adquirió posiblemente en Valderredible, donde un labrador lo encontró en las ruinas de una torre.
Pompilio Tesauro añade más información sobre el manuscrito y la obra facilitada por Ignacio Aguilera Santiago en 1975, quien confirma que el anticuario, en los años 1915-1916, ejerciendo el oficio de sastre para clérigos, recorría los pueblos en busca de trabajo y, al mismo tiempo, compraba lo que le ofrecían. Esto lleva a creer que el manuscrito pudo ser compuesto en la colegiata de San Martín de Elines. José María de Cossío estableció que la primera relación de la colegiata con el Libro de miseria de omne la pone Miguel Artigas en unas cuadernas arcaicas dedicadas a Enrique Menéndez Pelayo en unas de las copias de reedición del año 1920. Esta copia sería la única que se conserva del Libro de miseria de omne hasta la fecha.
Datación Existen variedad de opiniones con respecto a la composición del manuscrito y, además, se proporcionan pocos datos para poder dar con precisión una fecha. Por una parte, Miguel Artigas (1919-1957) supone que se trataría de un códice del , ya que algunas de las letras pertenecen a este siglo. Menéndez Peláez (1991-1992) dice que el manuscrito debería estar datado hacia finales del o principios del . Rodríguez Díaz (1991) considera que de las letras, las más antiguas son de las primeras décadas del . Por último, González Pascual (2000), después de hacer un análisis de los filigranas del códice, lo ubica a finales del , concretamente en los últimos años.
Descripción El códice es un tomo de 8" de 150 x 105 mm., de papel de Ceuta, del que se conservan 150 folios numerados por el propio Artigas más dos en pergamino. Está compuesto por trece cuadernos: tr - 6v, 7r - 22v, 23r - 38v. 39-54v. 551-93v , 941 -99v. 100r - 106v, 107r - 108v, 10gr - 115V, 116r - 123v. 124-139v. 1400-150v, después de este último hay recortes de dos hojas; el decimotercer cuaderno estaba compuesto por seis hojas, de las cuales se conservan fragmentos muy pequeños. En cada cuadernillo del manuscrito las hojas varían, aunque todos tienen una media de dieciocho líneas por hoja y contienen una letra en su mayoría perteneciente al tipo gótica cursiva.
De los dos pergaminos, el inicial está cosido al primer cuaderno y parece que formara parte del índice de un tratado de derecho en latín, pero casi toda la escritura ha desaparecido. El último, cosido al cuaderno decimotercero, es un fragmento de un relato de la Pasión en latín. En el texto se mezcla la lengua castellana y la latina.
La tapa del códice consta de dos tablillas de madera bastante carcomidas recubiertas de cuero trabajado; la tablilla frontal tiene huellas de lo que debió ser el cierre. En el interior, en la solapa de cuero, la firma R 1-10-28 está anotada a lápiz, mientras que directamente sobre la tablilla está escrito C: 67 sobre M 77. La tablilla trasera, en el interior, tiene impresa, quizás por la humedad, parte de la escritura del pergamino. En la parte trasera hay cinco hileras de costuras hechas con bramante y algodón.
El manuscrito está en mal estado: el corte lateral del volumen tiene manchas negras posiblemente causadas por la llama de una vela; el superior está completamente ennegrecido por el polvo y la humedad. Las hojas están amarillentas, con manchas de humedad a la derecha y con garabatos y dibujos.
Contenido El manuscrito contiene la obra del Libro de miseria de omne. El libro ha sido catalogado como una obra que contiene, a su vez, pequeñas obras de carácter doctrinal, ascético, litúrgico y moral. Menéndez Peález lo califica de disciplina clericalis, que dará el nombre a su escrito (1991-1992), puesto que contiene textos propios de las distintas funciones que realizaba un clérigo durante la Baja Edad Media, como las morales o doctrinales. Asimismo, el texto contiene notas, como, entre otras, las anotaciones escritas por un clérigo, los pecados capitales, un conjuro contra la gota o la práctica del ayuno. Todas estas fueron puestas por el copista, lo que da noticia de que conocía de primera mano los asuntos religiosos y, posiblemente, un poco de medicina.
Además, en las letras y el manuscrito se observan varios errores que se pueden atribuir al cansancio o a la incultura, en este caso del copista, debido a deficiencias en su formación. Algunos de estos errores se pueden observar en los cambios de orden de las palabras de los textos o en el cambio del orden de las estrofas, a veces sin que se respete siquiera la separación entre ambas.
Para Menéndez Peláez todos estos textos y, en definitiva, la obra entera fue escrita por la misma persona. Llegó a esta conclusión después de realizar un estudio paleográfico y textual.
Descripción de la copia del Libro de miseria del omne La escritura de la copia podría fecharse en los últimos años del o principios del . Proviene de una sola mano y es fácilmente legible, aunque la ejecución no es muy precisa ya que en algunas hojas las letras son pequeñas y bien trazadas, mientras que en otras son más grandes e irregulares. Los versos no están divididos, en tanto que las estrofas generalmente sí lo están: los títulos en latín se escriben a menudo sin separación del último verso del verso anterior y a veces están subrayados; líneas onduladas o garabatos llenan la última línea del verso.
La primera letra del primer verso de cada estrofa está en mayúscula. La mayúscula se usa indistintamente: la encontramos no solo al principio de un verso y al final (Non lo, Mester es ….) sino también dentro (El que ic, Esse toc, El omne y passim….). A veces, la palabra inicial o final del papel comienza con una letra mayúscula. El signo de abreviatura se representa de varias formas, siendo las más frecuentes un guion curvo o recto que a menudo se extiende sobre varias letras, y una omega minúscula abierta. Entre las demás características gráficas destacamos la r, que es alargada o similar al signo del número dos; la s, que puede ser de doble curva, alargada o en forma de sigma cuando está al principio o en el cuerpo de la palabra, pero sólo de doble curva o sigma cuando va al final; la i, que a menudo cae debajo del pentagrama; la ch, que tiene un guion horizontal en la parte superior de la h.
Los borrados se realizan de diferentes formas: aislando la palabra en un óvalo o entre puntos, colocándola entre pequeñas barras oblicuas o en un recuadro.
Copista Se desconoce el nombre del copista. Se puede conjeturar que era coadjutor porque del examen de la letra del poema se desprende que la misma persona también escribió las notas parroquiales y económicas que leemos a los actuantes y que parecen tener un carácter personal. Dice también la Prof. Rosa María Blasco: ... es la misma mano la que traza los seis renglones del f. 85v, y los ff. tv y 2r... El análisis comparado de cada letra del alfabeto me lleva a la conclusión de que puede tratarse perfectamente de la misma mano que ha escrito los folios indicados anteriormente y los ff. 7r - 79r.
Ediciones del texto La primera edición del texto la llevó a cabo Miguel Artigas en 1919-1920 en el Boletín de la Biblioteca Menéndez Pelayo, poco después de que descubriese la obra. Esta edición contiene una introducción con una descripción del códice, una suposición sobre el posible autor y la fecha de composición y numerosas anotaciones críticas. Además, muestra la relación de la obra con el De miseria humane conditionis.
La segunda la realizó Pompilio Tesauro en Pisa en 1983 donde publicó una edición crítica del texto. Al igual que la anterior esta contiene una introducción, así como información para datar la obra y establecer una idea del autor y la descripción del códice. Asimismo, incluye al final de la obra notas con contenido crítico, lingüístico e histórico.
La tercera edición fue realizada por Jane Connolly. Está formada por una introducción, en la que da cuenta de posibles vínculos con el De miseria humane conditionis y diversos textos del mester de clerecía. Incorpora, tal y como las anteriores, notas críticas, aunque, a diferencia de las otras, tiene un apéndice con la clasificación de las variadas expresiones que utiliza el autor de la obra.
Por último, en 1991 publicó Gregorio Rodríguez Rivas su tesis doctoral «El Libro de miseria de omne a la luz del De contemptu mundi: estudio, edición y concordancias». Se divide en dos volúmenes: el primero contiene un análisis del manuscrito, la edición crítica, una investigación sobre el tema genérico del desprecio del mundo y un estudio de la métrica; el segundo incluye la edición paleográfica.
Autoría y datación