thumb|Fachada del espacio del archivo. thumb|Placa indicativa. El Archivo Fotográfico de Barcelona (AFB) es el archivo dedicado a la recogida, conservación, organización y difusión de los fondos fotográficos de carácter histórico generados por el Ayuntamiento de Barcelona como consecuencia de su actividad. También acoge aquellos fondos y colecciones fotográficas, de carácter no municipal, que sean de interés para la historia de la ciudad, así como para la historia de la fotografía. Es uno de los centros que actualmente configuran el Archivo Municipal de Barcelona, junto con el Archivo Municipal Contemporáneo, el Archivo Histórico de la Ciudad de Barcelona y los diez Archivos municipales de Distrito.
Historia El Archivo Fotográfico de Barcelona (AFB) tiene sus orígenes en 1916, cuando la Comisión de Cultura Municipal proyectó y encargó al concejal del Ayuntamiento de Barcelona, Jaume Bofill, y al jefe de la Sección de Gobernación, Ignacio de Janer, la reorganización del Archivo Municipal y sus publicaciones. Con este objetivo en 1917, la Comisión de Cultura creó la Oficina Municipal de Investigaciones Históricas que planificó una reforma del Archivo Municipal donde propuso, entre otras cuestiones, la separación de los fondos documentales en históricos y administrativos y la instalación del Archivo Histórico en un edificio propio.
En 1919, el Ayuntamiento compró y reformó la Casa del Arcediano y en 1921 inició el traslado de los fondos históricos desde la última planta de la Casa de la Ciudad a la Casa del Arcediano, nueva sede del Archivo Histórico. El proceso culminó en 1922 cuando el presidente de la Comisión de Cultura, Lluís Nicolau de Olwer, inauguró las nuevas instalaciones del Archivo Histórico bajo la dirección de Agustí Duran i Sanpere.
Entre 1917 y 1918, Agustí Duran y Sanpere, futuro director del Archivo, dibujó un plan de organización del centro donde incluyó una Sección Gráfica destinada a custodiar dos tipos de documentos: por un lado, dibujos y planos y, por otro, lo que denominó «repertorio de reproducciones fotográficas de objetos de la ciudad con valor histórico».Archivo Comarcal de Cervera. Fondos Agustí Duran i Sanpere Este será, pues, el origen de la sección de fondos fotográficos. En esta primera fase, la futura Sección Gráfica se iba enriqueciendo mediante aportaciones de fondos no municipales y privados, encargos realizados a fotógrafos y transferencias municipales. En esta etapa inicial se producen interesantes donaciones, como la colección del industrial y mecenas de las artes Agustí Massana, el fondo del diplomático y escritor Eduardo Toda, el fondo de retratos del escritor Pompeu Gener o el fondo de negativos, postales y copias sobre papel del editor Ángel Toldrà Viazo. También en esta época se producen encargos a fotógrafos reconocidos, como Jaume Ribera Llopis, Adolf Mas (Estudio Mas) o Cuyàs, así como algún traslado de fotografías desde el departamento de Mayordomia del Ayuntamiento.
Entre 1923 y 1930, la Sección continuaba incrementando su repertorio de reproducciones fotográficas. Así, el AHCB fue el encargado de montar las instalaciones relativas a la historia de la ciudad en el pabellón Ciudad de Barcelona de la Exposición Internacional de 1929. Este hecho provocó que se intensificaran las adquisiciones de documentos, entre los que había fotografías. Además, la urbanización de la montaña de Montjuic, con motivo de la celebración de la Exposición Internacional, generó un seguimiento fotográfico bastante exhaustivo de los cambios urbanísticos que, años más tarde, se incorporó a la Sección Gráfica del Archivo y le dio un importante impulso.
Creación En 1931 aconteció un hecho que supuso un punto de inflexión muy importante para los fondos fotográficos: Se inició una "crónica gráfica" de la ciudad formada por las fotografías que se producían espontáneamente, unas originadas por la información periodística, otras reproducían hechos representativos del momento y además la producción fotográfica del Archivo en todos aquellos casos que quedaban desatendidos. Con este objetivo, el Archivo llegó a acuerdos favorables con fotoperiodistas que contribuyeron a dar forma y prestigio a los fondos fotográficos del AHCB. También el Archivo encargó tiradas fotográficas, principalmente a Carlos Pérez de Rozas y Josep Domínguez, y compró más de 4.000 fotografías, entre negativos y positivos, al fotógrafo Josep Maria Sagarra. Consiguientemente, el volumen de documentos fotográficos se incrementó notablemente.
En 1932 se habían recogido más de 3500 copias fotográficas y más de 5000 negativos, lo que impulsó la necesidad de organizar esta documentación para ponerla al alcance del público. Nació así, en 1931, con un lugar propio en la última planta de la Casa del Arcediano, la sección de fotografías del AHCB. Aunque tenía una función autónoma, formaba parte de la Sección de Gráficos y quedaba formada por el inventario fotográfico del patrimonio histórico y artístico de la ciudad y la crónica gráfica de Cataluña. Apenas creada esa sección, llegó al Archivo el conjunto de negativos fotográficos producidos por el Servicio de la Exposición Internacional de Barcelona (1929) y un año más tarde, en 1933, ingresaron los positivos correspondientes, en total, unas 13000 fotografías debidamente ordenadas en 80 álbumes.
A este considerable volumen, hay que sumar las adquisiciones de fondos patrimoniales, como por ejemplo el magnífico fondo que la Editorial López utilizaba para ilustrar sus publicaciones, las fotografías de paisaje y retratos del fondo personal del literato Antoni Bulbena i Tussell, un conjunto de fotografías de la Barcelona ochocentista donado por Joan Roura o la compra del fondo de imágenes que el fotógrafo Amadeu Mariné hizo sobre la escena teatral catalana del comienzo de . La sección fotográfica continuó con los encargos a fotógrafos para ir completando el inventario fotográfico del patrimonio histórico y artístico de la ciudad y la crónica gráfica de Cataluña. Por tanto, Josep Gudiol, Carlos Pérez de Rozas, Joan Estorch y Francesc Serra continuaron aportando sus fotografías.
Guerra Civil Con la Sección organizada y a pleno ritmo, estalló la Guerra Civil que influyó en la actividad normal de la AHCB y como dijo Duran y Sanpere, “lo llevó al campo de la beneficencia archivística”.DURAN I SANPERE, Agustí. “El Instituto Municipal de Historia de Barcelona a través de sus primeros cuarenta años (1917-1957)”. Boletín de la Real Academia de Buenas Letras. Vol. XXVII, (1957-1958). p. 5-76
En 1938 la "Sección de Fotografías" se trasladó al sótano de la plaza Nueva. Aunque la guerra retrasó el curso normal del AHCB, entre 1936 y 1937 continuó aumentando sus fondos con fotografías encargadas a Joan Estorch, Josep Gudiol y Carlos Pérez de Rozas, y de importantes donaciones, como el conjunto de fotografías de carácter religioso de la familia de Alòs y Dou, o el fondo de negativos sobre la tarea educativa del Colegio de la Compañía de Jesús o los retratos de personajes del mundo del teatro y la música que el crítico y escritor Rafael Moragas donó en 1937 antes de exiliarse a Francia.
De 1940 a 1987 Acabada la contienda, la Sección vuelve a la Casa del Arcediano y continuaron las aportaciones de los fotógrafos Pérez de Rozas y de Pere Estorch, a los que en 1941 se añadió Juan Ramírez que empezó a prestar servicio como fotógrafo del Archivo. En el periodo posterior al conflicto bélico aumentaron considerablemente los ingresos. Muchos particulares cedieron sus fondos. Es el caso del fondo fotográfico sobre el archidiócesis de Barcelona donado por el archivero de la Catedral de Barcelona, el padre Josep Mas y Domènech; las colecciones de fotografías de temática religiosa de Josep Roig y Puñed y del empresario Joan Serra y Graupera; o el fondo de retratos de la escena catalana de la Nueva Empresa del Teatro Catalán, realizados por Pau Audouard y donados por Adrià Gual. En 1939 el fotógrafo municipal Carlos Pérez de Rozas entregó su fondo de negativos sobre la guerra civil”.Archivo Histórico de la Ciutat de Barcelona. Fondos Ayuntamiento de Barcelona También se produjo la donación del fondo personal del escritor, dibujante y músico catalán Apel·les Mestres, formado por más de 4000 fotografías de los siglos y .
A partir de 1940, el director del Archivo, que compatibilizaba sus tareas de archivero con las de historiador del arte, arqueólogo, etnógrafo y otras, desarrolló bastante actividad con una diversidad de actuaciones (excavaciones, publicaciones, gestión de museos, etc.) que repercutió en la Sección de Fotografías y provocó un aumento en los trabajos fotográficos, así como una diversificación de los fotógrafos que trabajaron para el Archivo. Al mismo tiempo, aportaron fotografías Pere Estorch (que hizo un seguimiento exhaustivo de las excavaciones de la ciudad), Carlos Pérez de Rozas, Manuel Cuyàs, Juan Ramírez, Claudi Gómez Grau (acompañó al etnógrafo Ramon Violant i Simorra en un viaje por los Pirineos con motivo de la creación del MAITP), Francesc Serra, Joan Vidal Ventosa, el Archivo Mas, Ramon Calvet, Hermenegild Vallvé, Leopoldo Plasencia o Francisco Fazio (estos últimos más dedicados a las publicaciones del Archivo).
Por otro lado, no se obviaron las adquisiciones de aquellos fondos que se ofrecían al Archivo. Por ejemplo: la compra del fondo del fotoperiodista Federico Ballell; el conjunto de retratos del de Joan Costa y Simón; la compra de más de 4000 placas de vidrio que quedaban en casa del fotógrafo Josep Domínguez (fallecido en 1942), la donación de fotografías y álbumes de Gerona en el realizadas por el arqueólogo Josep Gibert; el fondo de postales y fotografías del del coleccionista e industrial Rossend Partagàs; el grupo de retratos de actores del realizado por Esplugas y donados por el dibujante y coleccionista Joaquim Renart; o las compras de fotografías a Joan Gaspar, Josep Colomines o Adolf Zerkowitz. El aumento y la diversidad de fotografías de la sección contribuyó muy favorablemente a enriquecer el repertorio de ilustraciones para las publicaciones que se hacían en Cataluña, puesto que hasta aquel momento los editores no podían acceder a las fotografías que ahora se conservaban al Archivo.
El 1957 se jubiló el director del AHCB, Agustí Duran y Sanpere, quién fue sustituido, hasta el año 1981 por el historiador Pere Cerques. Dentro de esta etapa la Sección de Fotografías dejó de formar parte del Archivo Gráfico y pasó a ser una sección del AHCB. Superada la transición, durante los años ochenta, se van sucediendo varios directores del AHCB y en 1987 Carmen Sobrevila y Masvidal cogió el relevo de Carme Ríes al frente de la Sección de Fotografías.
Pere Cerques continuó la política de aumento de fondos de su predecesor. De ese modo se adquirieron fotografías de los años cincuenta de personajes del mundo del espectáculo y la sociedad del Club Martini, fotografías aéreas de la empresa TAF (Trabajos Aéreos y Fotogramétricos), el fondo personal del industrial y coleccionista Lluís Plandiura formado por fotografías relativas a la Exposición Internacional de Barcelona, también el conjunto de imágenes de la actividad diaria de la Escuela Industrial donado por Manuel Robert, o las fotografías de aeronaves del capitán Ibars. Puede destacarse la donación del fondo de la dibujante Lola Anglada formado por más de 6000 fotografías del y .
En 1981 Pere Cerques deja el cargo y durante los años ochenta es sustituido, sucesivamente, por varios directores: Jaume Sobrequés (1981-1984), Montserrat Condomines (1984-1985), Sebastià Riera (1986-1987) y Anna Maria Adroer (1988-1989). Todo ellos continuaron la tarea de recogida y difusión de los fondos fotográficos llevada a cabo hasta entonces. En 1984 se firmó un convenio de cesión en depósito al Museo del Fútbol Club Barcelona de cuatro álbumes originales del homenaje a Joan Gamper.
1988-1993