miniatura|Inmigrantes europeos desembarcando en Argentina en el . miniatura|Mapa de 1914 de los inmigrantes europeos (sin contar descendientes).

La gran ola de inmigración europea a la Argentina tuvo lugar a finales del y en las primeras décadas del , siendo en número la segunda en el mundo luego de la de los EEUU.Entre 1860 y 1930 llegaron aproximadamente unos 6 millones de inmigrantes, en su mayor proporción italianos, seguidos de españoles.También hubo una gran diversidad de otras nacionalidades, especialmente: sirio-libaneses, judíos (de varias nacionalidades), ucranianos, polacos, rusos, croatas, franceses, alemanes, británicos, irlandeses, eslavos, suecos, armenios, entre otros.El impacto de esta ola inmigratoria sobre la conformación demográfica del país puede juzgarse si se considera que al momento de su independencia (1810-1820) la población del territorio nacional no superaba los 500.000 habitantes.

En la provincia de San Juan la mayoría de los inmigrantes ubicados fueron españoles; en la provincia de Mendoza fueron italianos; en la provincia de La Rioja, españoles y turcos; en la provincia de Santa Fe, fueron muchos italianos, españoles, polacos, alemanes y otros del centro europeo. Mientras que en la provincia de Buenos Aires influyeron personas de diversos países europeos.

La crisis de 1929 había frenado la inmigración. Aparecieron también políticas discriminatorias que causaron el fin de esta inmigración.

Causas Antes de la inmigración, la Argentina estaba poco poblada. Había comunidades indígenas distribuidas por el territorio argentino, pero esa no era la cultura que los dirigentes y pensadores deseaban al momento de diagramar la construcción del país. La colonización española de la América aumentó la población de México y Perú, pero en las regiones españolas del sur no encontraron ninguna fuente de riqueza, hecho que ocasionó que hubiera menos pobladores. Esta población decreció aún más en el , durante la Guerra argentina de Independencia y las Guerras civiles argentinas. Varios argentinos de aquel período, como Domingo Faustino Sarmiento y Juan Bautista Alberdi, creyeron importante fomentar la inmigración para así poblar el país. La Constitución de Argentina de 1853 promovió inmigración europea eliminando las barreras para la llegada de extranjeros.

Llegaron inmigrantes de diversos países de Europa, algunos de ellos sencillamente buscaban un estilo de vida mejor, pero muchos otros llegaron huyendo de los conflictos europeos. Algunos de los recién llegados, de nacionalidad española e italiana pertenecían a la Asociación Internacional de los Trabajadores. Algunos inmigrantes alemanes habían sido exiliados de Alemania por un decreto de 1878 de Bismarck que prohibía el socialismo. Los inmigrantes españoles huían de la tercera guerra carlista.

Sucesos e impacto

En 1862 habían entrado al territorio 6.716 inmigrantes; en el año 1870 vinieron 41.651, y la cifra había ascendido a 70.000 en 1874. Los inmigrantes se habían distribuido de preferencia en la zona litoral, y así surgieron centros agrícolas de alguna importancia en brevísimo plazo.

En el Litoral se habían instalado colonias de diversas etnias: judíos, suizos, franceses, rusos, alemanes, españoles e italianos. Esto dio origen a lo que se llamó pampa gringa o pampa sin gaucho.

La mayoría de los inmigrantes había decidido establecerse en las grandes ciudades de Argentina como: la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la Ciudad de Córdoba y Rosario. Ya que daba la posibilidad de poder trabajar en puertos, construcción de edificios y desagües, o en talleres industriales que comenzaron a establecerse a fines del .

El impacto que causó esta inmigración fue el gran crecimiento económico. Gracias a ella la producción había crecido en tal escala que ya en la época de Avellaneda se había logrado exportar cereales, inaugurando una era de prosperidad económica que haría que el país tenga un creciente beneficio. En 1865 las importaciones habían superado a las exportaciones en cuatro millones de pesos oro cuando la suma del comercio exterior apenas pasaba los 56 millones; quince años más tarde, en 1880, las exportaciones llegaban a 58 millones contra 45 de las importaciones y el monto total del comercio exterior pasaba de los 100 millones. También esta inmigración instaló gran parte de la arquitectura de Argentina, como la del Teatro Colón. También heredaron las tradicionales comidas, como las pastas italianas y también dejaron como parte de la cultura la literatura española o el arte francés. También produjo cambios en el lenguaje y las costumbres de los argentinos. Y entre otras cosas produjo desarrollo de la educación, las artes y los oficios.

Tras el crack del 29 y distintas políticas discriminatorias, la inmigración se había desvanecido.

Orígenes Origen de los inmigrantes hasta 1912 Inmigración bruta por nacionalidad (1857-1940) Nacionalidad CantidadPorcentaje sobre el total 2 970 000 44,9 % 2 080 000 31,5 % 239 000 3,6 %Incluye a ucranianos, judíos y bielorrusos en la región oriental de Polonia. Los colonos eslavos del Nordeste Argentino 180 000 2,7 %20px|Bandera de Rusia RusaIncluye a ucranianos, alemanes del Volga, bielorusos, polacos, lituanos etc. que por estar entonces sometidos al zarato ruso ingresaron con pasaporte ruso. 177 000 2,7 %20px|Bandera de Turquía TurcaCabe aclarar que la distinción entre turcos, palestinos, sirios, libaneses, y árabes sólo se hizo en el ámbito oficial después de 1920. Hasta ese período, todos emigraban con pasaporte turco —lo cual generalizó el uso del calificativo hasta la actualidad— por estar jurídicamente residiendo dentro del Imperio otomano. De hecho, cada uno de ellos se identificaba con su aldea o pueblo de origen. 174 000 2,6 % 152 000 2,3 %20px AustrohúngaraEn 1867 el Imperio Austríaco y el reino de Hungría firmaron un tratado conocido como Ausgleich, creando una monarquía dual: el Imperio Austrohúngaro. Se desintegró a finales de 1918 con el fin de la Primera Guerra Mundial. Lo que era el Imperio Austrohúngaro se reparte actualmente en trece estados europeos que son en la actualidad las naciones de Austria, Hungría, República Checa, Eslovaquia, Eslovenia, Croacia, Bosnia y Herzegovina y las regiones de Voivodina en Serbia, Bocas de Kotor en Montenegro, Trentino-Alto Adigio y Trieste en Italia, Transilvania y parte del Banato en Rumanía, Galicia en Polonia y Rutenia (región Subcarpática en Ucrania), la mayor parte de los inmigrados con pasaporte «austrohúngaro» han sido personas de los colectivos: croata, polaco, húngaro, esloveno, checo, rumano e incluso italianos del noreste. 111 000 1,7 %El Reino Unido hasta 1922 incluyó a toda Irlanda. Por eso, gran parte de los inmigrantes británicos —llamados entonces comúnmente «ingleses»— fueron de procedencia irlandesa, sumada a la población de origen inglés, galés, y escocés. 75 000 1,1 % PortuguesaPortugal hasta 1974 poseía las siguientes dependencias Angola, Cabo Verde, Guinea Bissau, Macao, Mozambique, Santo Tomé y Príncipe, Timor Leste. 65 000 1,0 %20px YugoslavaEl estado conocido genéricamente como Yugoslavia agrupó, entre 1918 y 1992, los actuales estados independientes de Bosnia y Herzegovina, Croacia, Eslovenia, Macedonia del Norte, Montenegro y Serbia. 48 000 0,7 % 44 000 0,7 % 26 000 0,4 % 18 000 0,3 % Estadounidense 12 000 0,2 % 10 000 0,2 % 7000 0,1 %Otras nacionalidades 223 000 3,4 %TotalAlrededor del 32 % de los inmigrantes del período 1857-1939 se radicaron definitivamente. 6 611 000 Fuente: Dirección Nacional de Migraciones (DNM).

Notas

Las inmigraciones italiana y española miniaturadeimagen|Carreta con inmigrantes italianos, Buenos Aires, 1899. Las inmigraciones italiana y española fueron las dos más numerosas e importantes hacia la Argentina. Por eso se dice que la mayoría de los argentinos tienen ascendencia completa o parcialmente italiana o española. Esto hizo que Argentina tenga una fuerte influencia de las culturas tanto italiana como española en cuanto a lenguaje, tradiciones y costumbres.

Inmigración italiana

miniaturadeimagen|225px|Sociedad Italiana Trento e Trieste, Sampacho, Córdoba, 1932. La llegada de italianos comenzó desde la década de 1860, aunque en 1870 es cuando empieza el gran flujo de inmigrantes, y finalizó en la década de 1920. Los inmigrantes italianos provenían de distintas regiones de Italia, entre ellas estaban: Véneto, Piamonte, Campania, Friuli-Venecia Julia, Sicilia, Lombardía, Calabria, Abruzos, Marcas, Basilicata, Apulia, Molise, Liguria, Toscana o la de Emilia-Romaña. Emigrantes italianos llegados a la Argentina y su distribución regionalPeríodoItalia noroccidentalItalia nororiental y centralItalia meridional e insularTotal1880-188459,80%16,80%23,40%106.9531885-188935,30%24,40%30,30%259.8581890-189444,20%20,70%35,10%151.2491895-189932,30%23,10%44,60%211.8781900-190429,20%19,60%51,20%232.7461905-190926,90%20,10%53,00%437.5261910-191427,40%18,20%54,40%355.9131915-191932,30%23,10%44,60%260.8801920-192419,70%27,40%52,90%306.9281925-192914,40%33,10%52,50%235.065 Se dice que en total emigraron 2.941.000 de italianos. miniaturadeimagen|233x233px|Kermés de la Asociación Italiana de Comodoro Rivadavia, Chubut, a beneficio de los refugiados italianos durante la Segunda Guerra Mundial Las causas de la inmigración fueron diversas. Entre ellas fueron:

Las guerras mundiales. Las crisis de subsistencia entre 1816 y 1817. La presión demográfica. Las familias que basaban sus ingresos en la producción agraria crecen sin encontrar nuevos territorios para sus cultivos. Por lo tanto, deben emigrar para conseguir mantener su forma tradicional de producción. Entre otras principalmente debidas a motivos económicos y ligadas también a procesos de evolución en la economía europea, que afectaron directamente a los italianos y los motivaron a emigrar. Las epidemias de cólera en los siguientes períodos: 1835-37; 1854-55; 1865-67; 1884-85. La debilitación de los órganos asistenciales. La aparición de la burguesía desmonta a los mismos, estrechando el presupuesto estatal. Debido a esto aumenta la criminalidad, siendo expulsados de su territorio los italianos que no se «adaptaban» al sistema industrial. La débil capacidad de adaptación de la economía italiana a la revolución industrial. La modernización no logró superar problemas estructurales de organización.

Distribución geográfica miniaturadeimagen|369x369px|Proporción de italianos en el censo de 1914 respecto a la población total Los italianos se habían concentrado principalmente en Buenos Aires (casi el 60% de ellos) siendo 285.000 italianos inmigrados, en Córdoba eran 83.000, en Santa Fe eran 164.000 y en Mendoza fueron 28.600. También se ubicaron en las provincias de Corrientes, Tucumán, Santiago del Estero, La Pampa y Entre Ríos.

Rosario y La Plata son dos ciudades donde la mayoría de la población «Extranjeros (en gran mayoría italianos) en Argentina en 1980» es directamente descendiente de italianos. En Rosario los descendientes de italianos (casi el 65 % del total de la ciudad) habían alcanzado los niveles sociales más altos de la comunidad. En La Plata a fines del había casi emigrantes italianos en una ciudad de apenas habitantes.

En el censo de 1960, el 73,3% de los inmigrantes italianos estaban concentrado en la provincia de Buenos Aires.

Ocupaciones Se puede decir que se formaron siete grandes categorías ocupacionales: comerciantes, agricultores, artesanos, jornaleros, profesionales liberales, varios y sin profesión. En los primeros momentos de la corriente inmigratoria, los datos brindados por los inmigrantes de su actividad ocupacional muestran que era nulo el número de personas sin ocupación. Es muy probable que algunos de ellos hayan mentido por temor a no ser aceptados. Recién en este siglo comienzan a aparecer contingentes sin ocupación (entre 10% y 15% de la población mayor de 16 años), llegando a un 20% en los años de la guerra y el fascismo.