Santa María Antigua (en italiano, chiesa di Santa Maria Antiqua al Foro Romano) es una iglesia católica, con advocación mariana, construida en el en pleno Foro Romano, y durante mucho tiempo el acceso monumental a los palacios imperiales del Palatino. Es el monumento cristiano más antiguo del Foro. Contiene una colección única de pinturas murales, fechadas entre el y finales del . El descubrimiento de estas pinturas ha permitido conocer las primeras etapas del arte medieval. Además, la iglesia posee la más antigua representación de la Virgen María como Reina de los Cielos, fechada hacia el .
Ubicación Se encuentra a los pies del Monte Palatino, en su ladera noroeste. Forma parte de la zona arqueológica Foro Romano e Palatino y requiere comprar una entrada para acceder. Se encuentra en una serie de construcciones en una zona que en su tiempo se consideraba sede del templo de Augusto y que los estudios, más recientemente, atribuyen a la época de Domiciano, como entrada a los palacios imperiales sobre el Palatino y el Foro que quedaba debajo, donde probablemente se encontraba la guardia pretoriana.
Historia Cuando en el año 552 los bizantinos se apoderaron de Roma probablemente restablecieron, además de muros y acueductos, también los antiguos palacios imperiales y usaron un aula rectangular y el pórtico frontal para fundar una especie de «capilla palatina» dedicada a la Virgen María.
Con anterioridad, las iglesias en el interior de los muros tenían como título los nombres de los antiguos poseedores de las casas en las que se fundaba la iglesia, mientras que las nuevas iglesias surgían fuera de los muros como lugares de culto sobre las tumbas de los mártires. La construcción de una iglesia en aquel lugar «exorcizaba» también los fantasmas del paganismo: de hecho una leyenda narraba que en aquel lugar en el que luego el papa Silvestre I había matado a un «dragón», alusión al culto de Vesta, representada con un dragón en el antiguo templo que le estaba dedicado.
La iglesia se construyó a principios del adaptando un edificio de la Roma imperial que data del reinado de Domiciano (). Santa María Antigua se convirtió así en el primer monumento cristiano del Foro Romano. La iglesia, continuamente restaurada y embellecida por los papas Martín I, Juan VII, Zacarías, Paulo I y Adriano I, vio cómo sus paredes fueron decoradas con una serie de coloridos frescos representando a la Virgen María y el Niño Jesús, además de santos, Papas y mártires cristianos, en una época en que la iconoclasia fructificaba en el Imperio bizantino y miles de frescos e iconos eran destruidos en Oriente. A principios del , el Papa Juan VII utilizó esta iglesia como la sede del obispo de Roma, realizando la decoración que actualmente sobrevive en esta.
260px|thumb|Plano actual de Santa María Antigua:(1) Nave central(2) Presbiterio(3) Ábside(4) Capilla de Teodoto(5) Capilla de los Médicos(6) Rampa al Monte Palatino(7) Templo de Augusto(8) Oratorio de los cuarenta mártires(9) Atrio
En el año 847, un fuerte terremoto destruyó parcialmente la iglesia, al provocar el derrumbe de parte de los palacios imperiales sobre ella. Por esta razón, el Papa León IV mandó construir la iglesia de Santa María Nova (actual Basílica de Santa Francesca Romana) en las inmediaciones del mismo Foro, utilizando parte de las ruinas del Templo de Venus y Roma, y donde se encontraba una capilla que conmemoraba la caída de Simón el Mago. Santa María Antigua sufriría más daños durante el saqueo normando del año 1084.
Sobre las ruinas se construyó en el una pequeña iglesia, reedificada en 1617 por Longhi con el título de Santa María Liberatrice (Sancta Maria libera nos a poenis inferni). Excavaciones fortuitas en el , y más intencionales a finales del , sacaron a la luz los frescos cuando en el año 1900, se demolió el edificio de Longhi, que no tenía particular mérito artístico, para recuperar los restos de la antigua iglesia medieval. El nombre, el título de Santa Maria Liberatrice y las imágenes fueron transferidas en el año 1909 a la iglesia de Maria Liberatrice a Monte Testaccio. Su redescubrimiento, no solo dio visiones nuevas sobre el temprano arte medieval, sino también se convirtió en un elemento clave para entender el desarrollo cultural y urbanístico del Foro Romano en los primeros años de la era cristiana.
250px|thumb|left|Interior de Santa María Antigua.Fotografía realizada poco después de su descubrimiento (1914-1924).
Entre 1980 y 2016, el monumento fue cerrado al público en general, limitándose la entrada solamente a estudiosos con permisos especiales. La iglesia se encuentra en la lista de edificios en peligro del Fondo Mundial para los Monumentos desde 2004. Después de realizarse un programa de restauración entre la Superintendencia italiana para el Patrimonio Histórico y la World Monuments Fund, la iglesia fue reabierta al público para visitas en marzo de 2016, con la exposición «Santa María Antigua. Entre Roma y Bizancio».
Arquitectura El edificio romano tenía una forma basilical: aula rectangular dividida en tres naves. En el espesor del muro posterior se creó un pequeño ábside, y a los lados del presbiterio hay dos pequeñas capillas. En el patio cuadrado que salía del vestíbulo se encontraron los restos de un impluvium datado en la época de Calígula y a lo largo de las paredes hornacinas, quizá para estatuas de emperadores, y trazas de frescas de la época del papa Adriano I. A la izquierda de la iglesia sale una rampa para subir al Palatino.
Frescos bizantinos Estos frescos revisten particular importancia porque se puede admirar la primera representación conocida de la Virgen entronizada. Es además un documento fundamental para conocer la pintura bizantina, porque tras la crisis iconoclasta del año 726, en Oriente no sobrevivió prácticamente nada de aquel período.
En las gruesas paredes de Santa María Antigua se encuentran numerosos frescos de diferentes estilos artísticos, realizados entre los siglos y ..Frothingham Jr. 1895, 152, 157. Entre los papas que encargaron las pinturas destacan Martín I (649-653), Juan VII (705-707), Zacarías (741-752) y Paulo I (757-767).
Se conservan unos 250 m² de frescos de alrededor de los mil originales, pintados entre la mitad del y el . La erosión y destrucción parcial de los frescos impide un registro exacto de los estilos, siendo así una cronología aproximada, no exacta.. Para ello, los historiadores contemporáneos se basan en iglesias de la época, buscando similitudes estilísticas, lo que se hace más difícil en el caso de Santa María Antigua, ya que ninguna otra iglesia de la antigüedad tardía posee tal colección de tan diversos estilos artísticos.. Su datación se determina con razonable precisión, basándose en referencias de los cartuchos y sobre la presencia de personajes retratados con la aureola cuadrada azul, que se utilizaba para personas vivas, mientras que el nimbo amarillo y oro estaba reservado a los santos y los mártires.
Sin duda, los diversos estilos de Santa María Antigua están marcados por el gobierno de turno que tuvo la ciudad de Roma durante su utilización: desde la caída del Imperio Romano de Occidente por los godos en el a la llegada del Imperio bizantino, y la posterior influencia lombarda desde finales del a mediados del VIII. son clave para entender la historia pictórica de la iglesia. A lo anterior, se suma la presencia de artistas de la comunidad griega, de gran raigambre en la ciudad; y la de la sede de la administración bizantina en el Monte Palatino, junto a la iglesia.Knipp 2002, p. 2. Estos diversos cambios de influencia son atestiguados por los restos de inscripciones de los Papas Martín I (en griego), Juan VII (en griego y latín) y Paulo I (en latín)..
El estilo helenístico es notable por la presencia de blancos brillantes y el sombreado del pelo y túnicas de las figuras, colocadas en posturas en movimiento.Avery 1925, p. 135. Es interesante notar que, aunque muchos de los frescos son helenísticos, carecen de fondos de este estilo, donde son clásicas las villas y columnas.Nordhagen 1990, p. 309. En cambios, los fondos son más objetivos y neutrales.Avery 1925, p.137. Ejemplos tempranos muestran las pupilas de las figuras ennegrecidas y mirando de frente, con los detalles en los contornos de la cara: primero, la figura era realizada a partir de puntos, luego era coloreada, y finalmente se le colocaban los detalles más finos.Osborne 1987, p. 192. El helenismo se empezó a manifestar durante el tiempo en el que se pintó el «ángel pompeyano», y eclipsó los estilos más paganos, alrededor del año 650.Nordhagen 1990, p. 308. Los frescos de la época de Martín I, Juan VII y Paulo I proporcionan un claro ejemplo de las tendencias estilísticas a través de decoraciones supervivientes, que muestran la capacidad de los artistas para incorporar diferentes técnicas y estilos. Generaciones de artistas se dedicaron a Santa María Antigua, continuando o interrumpiendo las tendencias pictóricas previas.Nordhagen 1990, p. 465.
Muro palimpsesto thumb|left|Detalle: Ángel de la Anunciación (sobre el «muro palimpsesto», 565-578). Destaca el llamado «muro palimpsesto» del presbiterio (núm. 2 en el plano actual vid. supra), con la estratigrafía más rica de toda la iglesia. Allí se encuentran varias capas de decoración cada una de una época y con un estilo diferente. A veces se señalan cuatro capas y otras se llega a siete, como se describe en ArcheoRoma. Cada una de estas capas tendría su estilo, fecha e influencias..
Las primeras dos capas corresponden a antiguos mosaicos paganos de entre los siglos y , que fueron rápidamente reemplazados por los primeros frescos de Santa María Antigua;Nordhagen, Studies, p. 175. sobreviviendo apenas el 2% de ellos en la actualidad, debido a los frescos que se pintaron encima.Nordhagen 1990, p. 158. El primer estrato en contacto con la pared de ladrillo, presenta restos del mortero de agarre para el opus sectile. Esta decoración sería, probablemente, de la época tardo-antigua (siglos -) y no es el único lugar de la iglesia donde aparece. La segunda capa es un yeso pintado con un borde en dos colores, probablemente de tiempos precristianos. Se conservan unos pocos restos, y parece que sólo se encuentra en esta zona.
La tercera capa, fechada entre los años 500 y 550, contiene restos de la Reina de los Cielos, la más temprana asociación de la Virgen María con esa advocación, y el «ángel pompeyano» o «Ángel Bello»..Nordhagen 1990, p. 175. En esta capa, los arqueólogos fijan el cambio de giro desde estilos lineales tradicionales romanos hacia otros de corte más helenístico y bizantino. Aquí es donde algunos como ArcheoRoma diferencian dos capas distintas, que serían la tercera y la cuarta. El fragmento con María entronizada sería la tercera y el Ángel Bello la cuarta. La Virgen María está representada sentada en un trono y vestida como si fuera una emperatriz bizantina, tiene al niño en sus rodillas y al lado derecho, según se mira, hay un ángel. La pintura, en estilo severo, tardo-antiguo, data del y se ejecutaría antes de la apertura del ábside. Esto lo indica el hecho que el recuadro debió en el pasado extenderse hacia la izquierda, con María en el centro de una composición simétrica, flanqueada por dos ángeles. Es el único fragmento que queda de esta fase pictórica en la iglesia.
Hay dos fragmentos con la cara de la Virgen y la del llamado Ángel Bello que constituyen una anunciación y pertenecerían, o bien a la misma capa tercera anterior, o bien una cuarta capa independiente. La datación de esta pintura varía, pues hay quien considera que sería de 565-578 y quienes entienden que es más tardía, de la primera mitad del . Se caracteriza por un fuerte estilo impresionista, ligado a la tradición helenística. Se especula que algunos pequeños fragmentos de yeso pintado, muy dañado e ilegible, que hay en la pared izquierda, y el yeso blanco con restos de pintura (quinta capa) pertenecían a la misma fase pictórica.