El gran dios Pan (en inglés: The Great God Pan) es una novela escrita por el autor galés Arthur Machen. En ella se narra la historia de Clarke, que presencia un inusual experimento en el que su conocido, el Dr. Raymond, utiliza a una joven para conocer la parte oculta de la realidad. Tras esto, comienza a investigar la relación entre varias muertes en extrañas circunstancias acontecidas en la Inglaterra victoriana.

Cuando se publicó en 1894, la prensa consideró que era una obra degenerada y repulsiva por su estilo decadente y contenido sexual. Pese a todo, la obra fue considerada un clásico del género de horror. Como otras historias de la época, se inspira en el dios griego Pan, símbolo del poder de la naturaleza y el paganismo. Sin embargo, Juan Ramón Vélez en el artículo “El Dios Pan en la literatura de entre siglos”, esta divinidad aparece como reflejo de “fuerzas naturales desatadas y destructivas ante las que el hombre debe resguardarse si no quiere exponerse a la destrucción mental o física (o a ambas)”.

El título se inspiró probablemente en el poema “A musical Instrument”, publicado en 1862 por Elizabeth Barrett Browning. La última línea de cada estrofa termina justamente en “ the great god Pan”.

Una descripción más clara del tipo de terror presente en la novela es que éste , “debe habitar en el secreto lugar de la vida, manifestado en carne humana”.

Estructura La novela consta de ocho capítulos y todos ellos parecen independientes entre sí, pero al final los personajes que aparecen a lo largo de todas las historias terminan relacionados los unos con los otros.

Capítulo I. El experimento Clarke atestigua un extraño experimento quirúrgico realizado por el Dr. Raymond, quien busca comprobar que se puede ver al dios Pan, una personificación de una sobrerrealidad subyacente al mundo cotidiano. Mary, una joven de diecisiete años, participa voluntariamente en la prueba. El resultado es exitoso, pues a pesar de que Mary queda “idiota”, el dios Pan es revelado.

Capítulo II. Las memorias del Señor Clarke Clarke decide presenciar el experimento del Dr. Raymond a causa de su interés por los elementos esotéricos de la naturaleza humana y su viva creencia en la fantasía. Tiempo después revisa el libro Memorias para probar la existencia del diablo, una compilación de anécdotas contadas por el Dr. Phillips (amigo de Clarke), entre las que destaca la de Helen V., una niña que asesina a su amiga Rachel M. y al niño Trevor W., le infunde debilidad de intelecto. Al final del relato, Helen V. desaparece.

Capítulo III. Ciudad de resurrecciones Al salir de un restaurante, Villiers encuentra a su viejo amigo Herbert, quien pide limosna. Este último le confiesa que Helen, su esposa, pervirtió su alma. Al día siguiente, Villiers conversa con su amigo Austin y le pregunta si conoce a alguien llamado Herbert. “¿Entonces no oíste acerca del caso de Paul Street?”, le responde. Y añade que en esa calle un hombre murió a causa del miedo, de un espantoso horror, frente a la casa de la familia Herbert.

Capítulo IV. El descubrimiento en Paul Street Cabos sueltos unen. Clarke y Villiers son amigos. El segundo visita la casa abandonada de Paul Street y encuentra ahí el retrato de Helen Vaughan, esposa de Herbert. La alteración que le causa su estancia en ese lugar se traduce, de acuerdo a un diagnóstico médico, en nerviosismo y agotamiento. Debido a ello le pide a su amigo consejo tras contarle los pormenores de su visita y mostrarle el retrato. Al verlo, Clarke reconoce a Mary, la joven voluntaria del experimento del Dr. Raymond. Más tarde, Villiers se entera por el periódico de la muerte de Herbert.

Capítulo V. La carta de advertencia En una carta, Clarke le pide a Villiers que abandone su obsesivo interés por Herbert. El destinatario de la misiva se reúne con Austin y le muestra el libro de un amigo en común, el pintor Meyrick, donde en la última página aparece el retrato de una mujer: la señora Herbert.

Capítulo VI. Los suicidios Una serie de suicidios ocurren en West End, entre ellos el de Lord Argentine y el señor Sydney Crashaw. Austin y Villiers leen sobre la muerte del último, pero el segundo se percata de un error en el informe acerca del lugar donde fue visto por última vez el finado, pues él lo vio salir de casa de la señora Beaumont la madrugada del día de su muerte y no donde afirmaba el periódico.

Capítulo VII. Encuentro en el Soho Las dudas de Villiers sobre los motivos de la muerte del señor Crashaw y el involucramiento de la señora Beaumont, se incrementan, por lo que decide seguirla. Descubre que ella cambia constantemente su nombre y es, en realidad la esposa de Herbert.

Capítulo VIII. Los fragmentos Al final se revelan las múltiples identidades de Helen y su relación con los personajes del resto de la novela.

Personajes Dr. Raymond: hombre de mediana edad, flaco y demacrado. Dedicado a la medicina trascendental durante varios años. Clarke: Un hombre de negocios, serio y con curiosidad por la fantasía y lo no apreciado por los sentidos de la naturaleza humana. Gusto por la lectura. Mary: diecisiete años y hermosa. Partícipe del experimento realizado por el Dr. Raymond. conocido por hombres Dr. Phillips: Amigo de Clarke, autor de los relatos Memorias para probar la existencia del diablo. Helen V.: niña de doce años, diferente a la gente del pueblo. Físicamente con tez clara y rasgos bien marcados. Fascinación por salir a pasear al bosque. Trevor W.: niño de aproximadamente siete años. Víctima de Helen V. quien lo deja con marcas nerviosas y extrañas, producto de un shock inesperado. Rachel M.: amiga de Helen V., un año menor que ella. Hija de un granjero. Acompañaba siempre a Helen a pasear al bosque, donde termina siendo su víctima. Villiers: hombre de ciudad, ordenado, lustroso y distinguido. Antiguo amigo de Herbert. Charles Herbert: pobre y mal vestido. Antiguo heredero de su padre, contaba con tierras en Dorset y una gran cantidad de dinero. Hombre arruinado en cuerpo y alma. Helen Vaughan o señora Herbert: poseedora de una maravillosa y extraña belleza, aproximadamente de diecinueve años cuando conoció a su esposo. Huérfana e hija de padre Inglés y madre Italiana. Desaparece y deja en la ruina a Herbert. Austin: famoso por su gran conocimiento de la vida en Londres. Amigo de Villiers. Señorita Beaumont: mujer rica y hermosa. Arthur Meyrick: pintor, amigo de Austin. Charles Aubernon o Lord Argentine: Un hombre de treinta años, muy respetado y conocido en Londres. Antes pobre, pero después poseedor de una gran fortuna tras la muerte de su padre. Trabajador y conocido por su alegría.

Referencias mitológicas miniaturadeimagen|Estatua del dios Pan. Procedente de la Galería de Antigüedades del Louvre de París, Francia. Pan, también conocido como Fauno en la mitología romana, es un dios originario de la mitología griega. Se trata de una divinidad que habita en la región de la Arcadia, en Grecia. Se le identifica como dios de los pastores y rebaños. Debido a esto, se le suele representar como un genio, mitad humano y mitad cabra. Se describe su físico con una cara barbuda que recuerda a una bestia, mentón saliente, dos cuernos en la cabeza, cuerpo velludo, miembros inferiores de macho cabrío y pezuñas de cabra. Consta también de una increíble agilidad y astucia, al igual que su padre Hermes. Suele habitar en bosques cercanos a fuentes de agua, generalmente rodeado de ninfas, con quienes tuvo numerosos encuentros amorosos. Uno de los ejemplos más famosos es el de la ninfa Eco.Grimal 1989, pp. 402-403.

Es hijo del dios Hermes y la ninfa Dríope. Se cuenta que su madre quedó horrorizada al momento de darle a luz debido a su aspecto, y por ello lo abandonó. Compadecido, Hermes lo acogió y lo llevó hasta el Olimpo. Una vez allí, fue presentado a los dioses y recibió el nombre de Pan (en griego παν), que significa “todos”, apodo atribuido a la inmensa alegría que causó en los dioses de manera unánime. Especial alegría fue la de Dioniso, quien se hizo cargo de él y lo hizo parte de su cortejo junto a los sátiros. Debido a esto, tiene el mismo carácter lascivo y juguetón de los sátiros, aparte de serle atribuida una gran actividad sexual. La etimología de su nombre sería utilizada posteriormente por mitógrafos y filósofos al ser atribuido el dios con la encarnación del Todo o el Universo.

Otra de las atribuciones que tiene Pan es la capacidad de infundir pánico (relacionar etimología con dios) en los seres vivos. El término “pánico” se relaciona directamente con este dios. Proviene del latín panicus, y este del griego panikós (Πανικός), que significa terror extremo infundado por el dios Pan, siendo este a menudo colectivo y contagioso. Debido a su relación con el mundo rural, se le atribuye la responsabilidad de crear las estampidas de ganado, infundiendo pánico en los animales. Además, representa la fuerza violenta e incontrolable de la naturaleza. Junto a Hermes y Dioniso, son considerados símbolos del mundo sobrenatural. izquierda|miniaturadeimagen|Fotografía de Arthur Machen. En la obra de Machen, la mayor característica de este dios es la de infundir pánico en sus víctimas, hasta tal punto de que pierden la vida tras “ver a Pan”. Esta expresión parte de la idea que se muestra en el libro, que afirma que no somos capaces de ver la realidad tal y como es, y “ver al dios Pan” significa ser capaz de ver todo aquello oculto a nuestra percepción. Pan está relacionado con el mundo sobrenatural, por lo que, si lo relacionamos con la visión cristiana en la que se ambienta el libro, ver a Pan sería el equivalente a ver al Anticristo.

El personaje de Helen da lugar a la interpretación de que se trata de una representación de Helena de Troya. Además de compartir el mismo nombre, a Helen se la representa como una especie de Anticristo o causante del mal en el mundo por haber visto a Pan, algo similar con lo que ocurre con Helena de Troya. En la mitológica griega, a Helena se la considera como la causante del mal, al haber sido la razón por la cual comenzó la Guerra de Troya. Su esposo, Menelao, descubrió que se encontraba junto a Paris de Troya. Dependiendo de la versión que encontremos, se afirma que fue raptada por Paris, mientras que en otras se narra que fue Helena la que abandonó a su esposo y se unió a Paris. En la obra se narra que Helen desapareció de la noche a la mañana sin dejar rastro, y su esposo Herbert la buscó por todas partes sin éxito. Esta misma historia la podemos encontrar en el mito de Helena, quien desapareció de repente.Grimal 1989, pp. 229-233.

En la obra también se hace alusión al “Laberinto de Dédalo”. El mito cuenta que Pasífae, esposa del rey Minos de Creta, tuvo un hijo con un toro enviado por Posidón. El engendrado tenía cuerpo de hombre y cabeza de toro, y es conocido como el Minotauro. Sintiendo vergüenza y repulsión por la bestia que su esposa había dado a luz, mandó construir al artista Dédalo un “palacio” (lo que sería el Laberinto de Creta) capaz de esconder y contener al Minotauro, también con la condición de que tuviera pasillos y salas lo suficientemente enrevesadas para que solo el propio Dédalo supiese adentrarse y encontrar la salida. El minotauro fue encerrado allí, y cada año le eran entregados siete jóvenes varones y siete jóvenes doncellas para que se alimentara. Teseo se ofreció voluntario para ofrecerse como tributo al Minotauro. Con la ayuda de Ariadna y el hilo que le dio para guiarse, fue capaz de matar al Minotauro y salir del laberinto.Grimmal 1989, p. 361.