En psicología, la tríada oscura se refiere a los rasgos de personalidad del narcisismo, el maquiavelismo y la psicopatía. Se le llama «oscura» debido a sus cualidades malévolas. En diferentes grados, los tres rasgos implican un carácter interpersonal malicioso con tendencias de comportamiento hacia la autopromoción, la frialdad emocional, falsedad y agresividad. Los autores que la formularon fueron Delroy L. Pauhlus y Kevin M. William en 2002.

La investigación sobre la tríada oscura se utiliza en la psicología aplicada, especialmente en los ámbitos de aplicación de la ley, la psicología clínica y la gestión empresarial. Las personas que puntúan alto en estos rasgos son más propensos a cometer crímenes, provocar malestar social y crear problemas graves para una organización, sobre todo si se encuentran en posiciones de liderazgo. También tienden a ser menos compasivos, agradables, empáticos, y menos propensos a sentirse satisfechos con sus vidas y a creer que ellos y otros son buenos. En las relaciones de pareja, las personas con rasgos de este tipo suelen realizar abusos y maltratos psicológicos (chantajes, humillaciones, amenazas, abusos de superioridad, coacciones) que provocan una dinámica de dominación-sumisión sobre su compañero, aunque pocas veces utilizan la fuerza física, salvo que no tengan otra opción para alcanzar sus fines. Desde la prevención y el tratamiento psicológico, se recomienda que cada víctima tenga claros cuáles son los valores individuales y las líneas para no dejar que nadie los sobrepase. De esta manera es más fácil detectar estos rasgos y acabar con las relaciones tóxicas y enfermizas.

Los tres rasgos de la tríada oscura son conceptualmente distintos, aunque la evidencia empírica sugiere que están estrechamente relacionados. Están asociados con un estilo interpersonal insensible-manipulador.

derecha|260px El narcisismo: se caracteriza por la grandiosidad, el orgullo, el egoísmo y la falta de empatía. El narcisista tiene una autoimagen positiva aunque poco realista, considera a los demás indignos de su atención o amistad, y tienen una autoestima inestable y frágil altamente susceptible a la información negativa y desafiante.

El maquiavelismo: se caracteriza por la manipulación y explotación de los demás, ausencia de moralidad, insensibilidad, crueldad y un mayor nivel de interés propio. Son cínicos, manipuladores, sus comportamientos se dan para asegurarse objetivos de compensación tales como el éxito personal a costa de los demás, y tienen pocas normas éticas, es decir, harían lo que fuera con tal de conseguir sus objetivos.

La psicopatía: se caracteriza por un comportamiento antisocial continuo, impulsividad, egoísmo, rasgos insensibles y crueles, empatía embotada, encanto superficial, indigno de confianza, falsedad o insinceridad, incapacidad para experimentar remordimiento o vergüenza, falta de juicio y dificultades para aprender de la experiencia, insensibilidad en las relaciones interpersonales ordinarias.

Historia

En 1998, McHoskey, Worzel, y Szyarto provocaron una controversia al afirmar que el narcisismo, el maquiavelismo y la psicopatía son más o menos intercambiables en las muestras normales. Delroy L. Paulhus y McHoskey debatieron estas perspectivas en unas subsiguientes conferencias de la Asociación Americana de Psicología (APA), inspirando a un cuerpo de investigación que sigue creciendo en la literatura publicada. Paulhus y Williams encontraron suficiente el comportamiento, la personalidad y las diferencias cognitivas entre los rasgos que sugieren que eran construcciones distintas; sin embargo, concluyeron que se necesitan más investigaciones para deducir cómo y por qué se superponen.

Componentes Como se señaló anteriormente, hay una buena cantidad de solapamiento conceptual y empírico entre los rasgos de la tríada oscura. Por ejemplo, los investigadores han observado que los tres rasgos comparten características tales como falta de empatía, hostilidad interpersonal, y carácter ofensivo interpersonal.

A pesar de las críticas y los elementos comunes reconocidos entre los rasgos de la tríada oscura, hay evidencias de que los componentes están relacionados pero son distintos.

Maquiavelismo

El nombre procede de la filosofía política de Nicolás Maquiavelo. Las personas que puntúan alto en este rasgo son cínicos (en un sentido propio interés amoral, no en un sentido dudoso o escéptico), sin principios, creen en la manipulación interpersonal como la clave para el éxito en la vida, y se comportan sin importar las consecuencias. El maquiavelismo también se correlaciona significativamente con la psicopatía.

Narcisismo

Los individuos que puntúan alto en narcisismo muestran grandiosidad, superioridad, derecho, dominación,y megalomanía.

Psicopatía

Considerada como la más malévola de la tríada oscura, los individuos que puntúan alto en psicopatía muestran bajos niveles de empatía combinados con altos niveles de impulsividad y la búsqueda desenfrenada de emociones.

Mirada evolutiva

Desde una mirada evolutiva se plantea que los rasgos de la tríada oscura son dimensionales y que cambian dependiendo de las características socio-ambientales en las que las personas se desenvuelven, sobre todo durante los primeros años de vida y la infancia. Los componentes de la tríada oscura comparten un núcleo interno en común: la baja amabilidad, la antipatía y el desagrado por las personas. Es por eso que estos caracteres en común suponen un desarrollo plástico y que están influenciados por aspectos que suceden en el entorno social durante la niñez, como por ejemplo la calidad de la relación de los niños con figuras importantes en la infancia.

Desde las emociones derecha|260px Las emociones que definen la tríada oscura son: el miedo, el odio y la indiferencia. Estas tres emociones y su relación con los rasgos de personalidad: narcisismo, maquiavelismo y psicopatía, forman un ciclo destructivo que solemos experimentar cuando nos sentimos amenazados. El miedo es el principal desencadenante ante una amenaza, el odio es la reacción activa dirigida a destruirla, y la indiferencia es el desapego total de la otra persona, basado en una relación profundamente vacía.

Miedo: El miedo es una emoción primaria y adaptativa. Su función principal es la supervivencia. Es una respuesta automática de supervivencia. Se activa ante la percepción de peligro (físico o emocional), lo que indica la necesidad de protegerse según la respuesta de lucha o huida.

Odio: Contrariamente a la creencia popular, el odio no es lo opuesto al amor, sino una emoción reactiva de profundo rechazo. Surge cuando el miedo se vuelve insoportable o frustrante. En lugar de huir, la mente intenta atacar y dañar la fuente de la angustia para recuperar el control.

Indiferencia: La indiferencia es la ausencia total de afecto, interés o empatía hacia algo o alguien. Es la etapa más avanzada en este proceso. Cuando el miedo o el odio nos agotan hasta el punto de abrumarnos, se produce el aislamiento total. Significa la ruptura de los lazos emocionales y el abandono de cualquier intento de cambio.

Sistema compuesto derecha|260px Partiendo del círculo de las emociones: miedo, odio e indiferencia, y del círculo de las personalidades: maquiavelismo, psicopatía y narcisismo, así como las progresiones del miedo al maquiavelismo, del odio a la psicopatía y de la indiferencia al narcisismo, véase el diagrama de la derecha.

Esta representación compuesta muestra la evolución del miedo como respuesta vital al peligro potencial, del odio como motivación para la destrucción de la causa del peligro, y del odio a la indiferencia, y a la indiferencia como distanciamiento de los demás. También muestra la transición del miedo a la indiferencia sin pasar necesariamente por el odio. Este círculo siempre comienza en el estado defensivo del miedo y siempre termina en la indiferencia como distanciamiento de los demás.

El ciclo de personalidad del maquiavelismo, un mecanismo de defensa contra el peligro real o imaginario, conduce a la psicopatía como acto destructivo contra la amenaza potencial. Desde esta psicopatía, la transición al narcisismo se produce a través de la sobrevaloración del yo y el menosprecio por los demás, al igual que la transición directa del maquiavelismo al narcisismo, pasando de la manipulación de los demás a la sobrevaloración del yo.

El paralelismo entre emociones y personalidades es evidente: del miedo al maquiavelismo, del odio a la psicopatía, y de la indiferencia hacia los demás al narcisismo como sublimación del yo y la minusvaloración de los demás.

Véase también

Modelo de los cinco grandes (Big Five) Tríada luminosa Tétrada oscura Tríada de Macdonald

Referencias

Categoría:Trastornos de la personalidad Categoría:Manipulación psicológica Categoría:Términos médicos Categoría:Psicología social Categoría:Términos de psicología Categoría:Trastornos mentales Categoría:Psicología aplicada Categoría:Tríada oscura