La Ciudad Blanca, en ocasiones Kahã Kamasa o Ciudad del Dios Mono, es el nombre de una ciudad legendaria de localización indeterminada en el este de Honduras.

Desde 2017 se la relaciona con el sitio arqueológico 955 La Ciudad del Jaguar en el departamento de Olancho, en la zona de la selva tropical reserva de la biosfera de Río Plátano.

Sin embargo, a lo largo del tiempo se ha identificado como Ciudad Blanca a otros yacimientos arqueológicos de la región, que pertenece al área istmo-colombiana. Además, Ciudad Blanca ha sido objeto de debate entre los arqueólogos e historiadores en cuanto a su existencia real más allá de la tradición, ubicación en Centroamérica o periodo histórico.

Esta región oriental Hondureña estuvo ocupada por la colonia británica de Costa de Mosquitos hasta finales del siglo .

El origen de la leyenda de la Ciudad Blanca se encuentra en la mezcla entre relatos de los indígenas pech y tawahka con las míticas ciudades buscadas por los exploradores españoles como El Dorado o Cíbola. Archaeology of the Mosquito Coast of Honduras. The Exploration Foundation. Retrieved May 26, 2013

Ciudad Blanca histórica En época precolombina la actual Honduras recibía el nombre de Hibueras o Guaymuras por los indígenas. Además de la gran civilización maya, se encontraban también los lencas, y los indígenas de lenguas misumalpas como los miskitos y los mayangnas (tawakha), y de lenguas chibchenses como los pech. La tenencia de la tierra indica cuales fueron sus naciones y territorios fronterizos, su organización de gobierno, lengua y hasta sus vestigios. thumb|Plano Geografico de la mayor parte de el Reyno de Goatemala (1770) miniaturadeimagen|Mapa de la bahía de Hondras y Costa de Mosquitos con número de habitantes y mercancías exportadas (1782) Durante la época española, alrededor de 1520, Cortés recibió lo que él considera como "informes fidedignos de provincias muy extensas y ricas, y que los jefes son poderosos gobernantes".Cortés, Hernán (1868) . The Fifth Letter of Hernan Cortes to the Emperor Charles V. de Gavango, Don Pascual transl. p. 118. Retrieved May 24, 2013. Por ejemplo, Cortés hizo preguntas acerca de un lugar llamado Hueitlapatlán (literalmente "Vieja Tierra" de "Tierra Roja" en Nahua), también conocida como Xucutaco (escrito Axucutaco en una copia de las cartas de Cortés) durante seis años."Ciudad Blanca Legend". Archaeology of the Mosquito Coast of Honduras. The Exploration Foundation. Retrieved May 26, 2013. En 1526, escribió al Emperador español Carlos V, donde detalla lo que había aprendido. "Tan maravilloso son los informes acerca de esta provincia en particular", escribió, "que incluso permitiendo en gran medida por la exageración, que superará México en las riquezas, e igual que en el tamaño de sus ciudades y pueblos, la densidad de su población, y la cultura de sus habitantes." De acuerdo con Cortés, este lugar estaba situado "entre cincuenta y sesenta leguas" (alrededor de 130 a 155 millas/210 hasta 250 km) de Trujillo, ciudad que se fundó en 1525. A pesar de que a menudo se supone que Cortés y otros conquistadores buscaron ella, no hay constancia de tales intentos y nunca fue localizado la aludida ciudad. "Ciudad Blanca Legend". Archaeology of the Mosquito Coast of Honduras. The Exploration Foundation. Retrieved May 26, 2013. Walker, Tim (May 14, 2013). "Have archaeologists discovered the mysterious lost city of Ciudad Blanca?". The Independent (London). Retrieved May 15, 2013. Los indígenas chapagua y los papayeca se rebelaron ante el establecimiento de Trujillo de los españoles, quienes pacificaron el territorio mediante acciones bélicas y acuerdos con los caciques. Estando la esclavitud indígena prohibida desde las Leyes de Burgos de 1512, para 1550 se había levantado la fortaleza de Santa Bárbara para defender las costas de los piratas de las naciones enemigas de España, como neerlandeses, ingleses y franceses. La actividad minera en la que se empleaban los indígenas españoles en los ríos Paulaya y Plátano tuvo que abandonarse ante los constantes ataques de piratas y sus alianzas con los misquitos y los caníbales rah de la región Chilmeca.Wood Ronas, Scott (2013) La Moskitia Desde Adentro: Aspectos, Antropológicos y Culturales. Tegucigalpa: Secretaría de Cultura, Artes y Deportes Gomez, Pastor (2012) Minería Aurifera, Esclavos negros, y las Relaciones Interetnicas de Siglo XVI. Tegucigalpa: IHAHLeiva Vivas, Rafael (1982)Trafico de Esclavos Negros a Honduras. Tegucigalpa: Editorial Guaymuras Wood, Scott (2103) La Moskitia desde adentro. Tegucigalpa: Secretaria de Cultura, Artes y Deportes.Stevens, Stanley (1997) Conservation Through Cultural Survival: Indigenous Peoples and Protected Areas. Island Press, Washington, DC. p. 106.Ante el asedio del puerto de Trujillo por los piratas, en 1645 trescientos indígenas de una encomienda fueron trasladados al puerto de Santo Tomás de Castilla (actual Guatemala).Newson, Linda (1986) The Cost of Conquest: Indian Decline under Spanish Rule in Honduras. London: Westview Press Leyva, Hector (1991) Documentos Coloniales de Honduras Tegucigalpa: Centro de Publicaciones Obispado de Choluteca, Honduras

Precedida por la presencia del pirata neerlandés Abraham Blauvelt en Bluefields (actual Nicaragua), la colonia inglesa de Costa de Mosquitos tiene su origen en las primeras factorías promovidas en el siglo por la compañía de la Isla de Providencia y la lealtad de los soberanos mosquitos al gobernador de la colonia de Jamaica desde 1655. La colonización inglesa de la Costa de Mosquitos a partir del siglo tuvo un interés exclusivamente mercantil, carente del compromiso de desarrollar el territorio colonizado. Sin embargo, la historiografía de la leyenda negra sostiene que el menor número de indígenas en las zonas que fueron ocupadas por colonias inglesas se debe sin embargo a infecciones traídas por los españoles y la esclavitud de los indígenas por los españoles. Así, se afirma que a mediados del siglo se había trasladado forzosamente a 150.000 indígenas de la región de Trujillo a La Española y a Cuba, muriendo la práctica totalidad de estos al poco tiempo MacLeod, Murdo (1973) Spanish Central America: A Socio-Economic History 1520-1720, Berkeley: University of California

Las leyendas de la Ciudad Blanca Mientras que el nombre concreto de Ciudad Blanca se debe al arqueólogo Eduard Conzemius en 1927, las crónicas de Indias de la exploración y conquista española de América del siglo contienen menciones a lugares de grandes riquezas. Las ciudades leyendarias más representativas son El Dorado y Cíbola, habiendo otras de ubicación o nombre inconcretos, en función de la credibilidad de los relatos de los indígenas.

Una de las variantes de la leyenda de Ciudad Blanca se remonta al siglo cuando una carta enviada por Cristóbal de Pedraza, obispo de Trujillo, al rey de España da cuenta de su visita a una ciudad indígena de construcciones blancas, que habría estado situada al oriente de Comayagua y Trujillo, en la provincia de Taguzgalpa. El relato de Cristóbal de Pedraza habría impulsado al propio Hernán Cortés a llevar a cabo una expedición para su búsqueda, sin resultado.Conzemius, Eduard (1927) "Los Indios Payas de Honduras, Estudio geografico, historico, etnografico y linguistico" in Journal de la Societé des Americanistes, Tome 19, 1927, p. 245-302 Más allá de la leyenda, no hubo expedición en época española para localizar la ciudad.

El mito de la Ciudad Blanca se asocia en ocasiones a la denominada región Chilmeca de los misquitos y los rah, aliados de los ingleses, del siglo .

Las supersticiones de los indígenas pech, tawahkas y miskitos ofrecen los populares relatos de maldiciones para quien acceda o de cuenta de la ubicación de la ciudad. Preston, Douglas (May 6, 2013). "The El Dorado Machine". The New Yorker: 34–40 Conzemius, Eduard (1927) Los Indios Payas de Honduras, Estudio geográfico, histórico, etnográfico y lingüístico, in Journal de la Societe des Americanistes, Tome 19, 1927, p.302 Wood, Scott(2013) La Moskitia Desde Adentro: Aspectos históricos, antropológicos y culturales, Tegucigalpa: Secretaría de Cultura, Artes y DeportesGriffin, Wendy (2013) "Jungleland"Conzemius, Eduard (1927) "Los Indios Payas de Honduras, Estudio geografico, historico, etnografico y linguistico" in Journal de la Societé des Americanistes, Tome 19, 1927, p.245-302

Historia de la búsqueda de la Ciudad Blanca

Siglo El contexto internacional de expansión del imperio británico y Estados Unidos en Centroamérica y los hallazgos de finales del siglo de Troya (1870) o Nínive (1846) llevaron a incremento en el interés por hallar una ciudad perdida en Centroamérica.

Obras como Antiquities of Mexico de Lord Kingsborough (1831) o Incidentes de viaje en América Central, Chiapas y Yucatán de John Lloyd Stephens (1841) despertaron un gran interés en el mundo anglosajón, desconocedor de la historia y cultura precolombinas. Los yacimientos arqueológicos como Copán o Tikal (Guatemala), bien conocidos durante la época española, impresionaron a los viajeros románticos ingleses, quienes contribuyeron a difundir el mito de la ciudad perdida.Preston, Douglas (May 6, 2013). "The El Dorado Machine". The New Yorker: 34–40Evans, R Tripp (2004), Romancing the Maya: Mexican Antiquity in the American Imagination, 1820–1915, Austin: University of Texas Press, pp. 89, 102Williams, Stephen (1991) Fantastic Archaeology: The Wild Side of North American Prehistory. Philadelphia: University of Pennsylviania Press.Wauchope, Robert (1962) Lost Tribes and Sunken Continents: Myth and Method in the Study of American Indians. Chicago: University of Chicago Press.Los soberanos misquitos, al servicio del imperio británico desde el siglo , firmaron tratados tanto con Honduras (1845) como con Nicaragua (1846) que aseguraban la continuidad de la influencia británica en la región.Durón, Romulo E. (1936) "Efemerides de Honduras" Revista del Archivo y Biblioteca Nacional, T. XV, No. 1, pp. 15-19.Wood Ronas, Scott (2013) La Moskitia Desde Adentro: Aspectos Historicos, Antropologicos y Culturales, Tegucigalpa: Secretaría de Cultura, Artes y Deportes La expansión de los Estados Unidos bajo la doctrina del destino manifiesto dio lugar durante el siglo i a incursiones de filibusteros como William Walker para la colonización de Centroamérica, que contaban con el respaldo popular de la ciudadanía estadounidense.

Tras el hallazgo histórico de Machu Picchu (1911), se reavivó el interés por la leyenda de ciudades perdidas en Centroamérica. Durante la Primera Guerra Mundial, el arqueólogo norteamericano Sylvanus Morley, bajo las órdenes de la Oficina de Inteligencia Naval, llevó a cabo un estudio arqueológico y de reconocimiento de los ríos de la región de Costa de Mosquitos.Harris, Charles H. (2009) The Archaeologist Was a Spy: Sylvanus G. Morley and the Office of Naval Intelligence Albuquerque: University of New Mexico Press En 1925 antropólogo Herbert Spinden presentó un trabajo ante el Congreso Internacional de Americanistas sobre los artefactos obtenidos en la región hondureña para el museo Peabody de Arqueología y Etnología, que no incluía mención alguna a ruinas o testimonio de poblaciones. En 1927, el aviador estadounidense Charles Lindbergh habría visto "una increíble metrópolis antigua" mientras volaba sobre el este de Honduras, según el relato publicado en la década de los años 50 del siglo .Colavito, Jason (2013) On the Development of the Ciudad Blanca Myth, JasonColavito.com.Colavito, Jason "On the Development of the Ciudad Blanca Myth" Stewart, Christopher S. (2013) Goodbye, iPhone. Farewell, Brooklyn. Let’s move to Honduras and camp with jaguars. Salon.com, 5 January 2013. miniaturadeimagen|El periodista norteamericano Theodore Morde (1940), a quien se debe el nombre de Ciudad del dios Mono.