derecha|miniaturadeimagen|Manifestación de Fridays for Future en Berlín en septiembre de 2021|336x336px Justicia climática es un término utilizado para denominar al calentamiento global como un problema ético y político, más allá de solo un problema ambiental o físico en la naturaleza. Esto se hace relacionando las causas y efectos del cambio climático con conceptos de justicia, particularmente justicia ambiental y justicia social, y examinando problemáticas tales como igualdad, derechos humanos, derechos colectivos y responsabilidad histórica por el cambio climático.
Se trata de un principio según el cual los beneficios obtenidos de las actividades que causan el cambio climático y las cargas de los impactos deben distribuirse equitativamente.Con frecuencia se usa para referirse a la responsabilidad histórica desigual que tienen los países y las comunidades respectos a la crisis climática, y cómo aquellos menos responsables son quienes sufren sus peores consecuencias.Global Humanitarian Forum (1 October 2009) Kofi Annan launches climate justice campaign track, Global Humanitarian Formum, October 1, 2009Wendy Koch, Study: Climate change affects those least responsible, USA Today, March 7, 2011Africa Speaks up on Climate Change This appeal states: "In wealthy countries, the looming climate crisis is a matter of concern, as it will affect the wellbeing of the economy. But in Africa, which is hardly contributing to climate change in the first place, it will be a matter of life and death."
En ocasiones, este término se utiliza para hacer referencia a una acción legal actual en materia de cambio climático.See, for example the Climate Justice Programme's Climate Law Database.
Historia del término
Los orígenes del término justicia climática se remontan al movimiento de justicia ambiental nacido en los años 80 en Estados Unidos, el cual estaba vinculado a las luchas de las comunidades afroamericanas cuyos barrios eran los más afectados por las actividades contaminantes, tal como vertederos de residuos tóxicos y ciertas industrias.
De forma contemporánea, nacieron en los países del sur global movimientos socioambientales que colocaban énfasis en los conflictos ambientales causados por la reproducción globalizada del capital, la nueva división internacional y territorial del trabajo, y la desigualdad social, lo que repercutía en la distribución de estos conflictos y perjudicaba principalmente a las poblaciones más vulnerables.Este fenómeno fue bautizados como «ecología popular».
Si bien el concepto de Justicia Climática es heredero de estas dos corrientes, nació como tal de la mano de los movimientos antiglobalización y bajo una dimensión más confrontativa.Fue popularizado en 1999 por el grupo Corporate Watch a través del informe «Greenhouse Gangsters vs Climate Justice», el cual criticaba las soluciones corporativas al cambio climático y abogaba por principios como el de “«quien contamina paga», Transición Justa e interseccionalidad de base.
Entre el 13 y el 24 de noviembre del 2000, mientras se llevaba a cabo la Sexta Conferencia de las Partes (COP 6), tuvo lugar la primera Cumbre de la Justicia Climática en La Haya. Esta cumbre buscaba afirmar que el cambio climático es una cuestión de derechos, así como formar alianzas más allá de los estados y fronteras en contra del cambio climático y a favor del desarrollo sostenible.
Más tarde, entre agosto y septiembre del 2002, grupos ambientalistas internacionales se reunieron para la Cumbre de la Tierra de Johannesburgo,website worldsummit2002.org (archive)también conocida como Río+10. Donde redactaron y adoptaron los Principios de Bali sobre Justicia Climática. Este documento de 27 puntos afirma, entre otras cosas, que los gobiernos son responsables de abordar el cambio climático de acuerdo con el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas.
En 2004, se creó el Grupo Durban por la justicia climática en el encuentro internacional de Durban, Sudáfrica. Fue aquí que representantes de ONG y movimientos populares discutieron políticas realistas para enfrentar el cambio climático.
En la Conferencia de Bali de 2007, fue fundada la coalición global Climate Justice Now!, y, en 2008, en la reunión inaugural de Ginebra, el Foro humanitario global enfocó su atención en la justicia climática.The Global Humanitarian Forum Annual Meeting 2008
En 2009, se creó la red de Climate Justice Action, justo en el período previo a la Cumbre de Copenhague.Climate Change and Justice: On the road to Copenhagen , Heinrich Böll Foundation Durante la cumbre, se discutió sobre la desobediencia civil y la acción directa, y muchos activistas climáticos utilizaron el lema de "cambio del sistema y no climático”.100,000 march for System Change not climate change in Copenhagen with mass arrests Indymedia, December 13, 2009
En abril de 2010, tuvo lugar la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra en Tiquipaya, Bolivia. Fue organizada por el gobierno de Bolivia con la intención de reunir a los gobiernos y la sociedad civil. En esta conferencia se publicó un “Acuerdo de los Pueblos” que, entre otras cosas, busca promover una mayor justicia climática.World People’s Conference on Climate Change and the Rights of Mother Earth, People's Agreement April 22, Cochabamba, Bolivia
Fondo Verde para el Clima En el marco de la COP16 realizada en Cancún, México, en 2010, se creó el Fondo Verde para el Clima, cuyo objetivo es fomentar el diseño e implementación de medidas climáticas por parte de países en desarrollo, de modo de cumplir con la meta del Acuerdo de París de mantener el aumento de la temperatura media mundial por debajo de 2 °C con respecto a niveles preindustriales.
Se trata del fondo climático más grande del mundo y que ha sido presentado como un apoyo a la justicia climática, pues está destinados a la adaptación y mitigación del cambio climático en países vulnerables y en vías de desarrollo. La mitad de los recursos de adaptación de este fondo deben destinarse a los países más vulnerables al clima, incluidos los pequeños Estados insulares en desarrollo, los países menos adelantados y los Estados africanos.
El Fondo Verde para el Clima funciona como el ente operativo del mecanismo financiero de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático, ofreciendo líneas de financiamiento para programas de mitigación o adaptación, que sean impulsados por el sector público o privado de cada país, y que contribuyan a cumplir las metas de desarrollo sustentable y las Contribuciones Nacionalmente Determinadas.
La primera reunión del Fondo Verde para el Clima se llevó a cabo en agosto de 2012 y entró en pleno funcionamiento en 2015.
Fondo de Pérdidas y Daños En noviembre de 2022, en el marco de la COP27 en Egipto, se aprobó la creación de un fondo especial de Pérdidas y Daños, cuyo fin es proporcionar asistencia financiera a las naciones más vulnerables y afectadas por los efectos del cambio climático.El secretario general de la ONU, António Guterres, describió la acción sobre pérdidas y daños como una cuestión de solidaridad internacional y justicia climática.
En específico, los recursos del Fondo de pérdidas y daños ayudarán a pagar los impactos relacionados con el clima que ocurren en los países más vulnerables incluso cuando estos se adaptan y preparan para el cambio climático.
Este fondo entró en funcionamiento en 2023, durante la COP28 en Dubái. Durante la Conferencia, La Unión Europea, Reino Unido, Estados Unidos y otros países anunciaron contribuciones inmediatas por un total de alrededor de US$400 millones.
Aspectos y consideraciones thumb|right|Harsha Walia en la conferencia de Justicia Climática (Un Movimiento de Movimientos) en Victoria, Territorios de Coast Salish, 2013.La capacidad de las poblaciones para aminorar y adaptarse a las consecuencias negativas del cambio climático están determinadas por factores como: el ingreso, raza, la clase, el género, capital y representación política. Cuantos menos recursos tengan para adaptarse las comunidades, se vuelven más vulnerables al cambio climático. La gente que vive en la pobreza o en circunstancias precarias no suele tener los recursos ni la cobertura de seguro necesaria para recuperarse de algún desastre medioambiental. Así mismo, muchas de estas poblaciones reciben un reparto desigual de las operaciones de socorro, y una escasa asistencia para la recuperación.
Desproporcionalidad entre causalidad y carga La responsabilidad por el cambio climático antropogénico difiere sustancialmente entre individuos y grupos. Los estudios encuentran que los ciudadanos más prósperos del mundo son responsables de la mayoría de los impactos ambientales, y es necesaria una acción enérgica por parte de ellos para las perspectivas de avanzar hacia condiciones ambientales más seguras.
Según un informe de 2020 de Oxfam y el Instituto de Medio Ambiente de Estocolmo,Kartha, S., Kemp-Benedict, E., Ghosh, E., Nazareth, A., & Gore, T. (2020). The carbon inequality era. Op. cit. Dataset: https://www. sei. org/projects-andtools/tools/emissions-inequality-dashboard. el 1% más rico de la población mundial ha causado el doble de emisiones de carbono que el 50% más pobre durante los 25 años desde 1990 hasta 2015. Esto fue, respectivamente, durante ese período, el 15% de las emisiones acumuladas en comparación con el 7%.
La mitad inferior de la población es directamente responsable de menos del 20 % de la huella energética y consume menos que el 5 % superior en términos de energía corregida por el comercio. Las personas de altos ingresos suelen tener una huella energética más alta, ya que utilizan de manera desproporcionada sus recursos financieros más grandes, que generalmente pueden gastar libremente en su totalidad para cualquier propósito, siempre que la compra del usuario final sea legal, para bienes intensivos en energía. En particular, se identificó la mayor desproporcionalidad en el dominio del transporte, donde, p. el 10% superior consume el 56% del combustible para vehículos y realiza el 70% de las compras de vehículos.
Para agravar el problema de la injusticia por una causalidad desproporcionada, muchas de las personas y naciones más afectadas por el cambio climático se encuentran entre las menos responsables. Un estudio proyectó que, dependiendo de los escenarios, las regiones habitadas por 1 a 3 mil millones de personas podrían volverse tan calientes como las partes más calientes del Sahara (una temperatura máxima anual de >29 °C) dentro de 50 años si no hay cambios en los patrones de crecimiento de la población, el cambio climático no se limita a menos de 1,5 °C y estas personas no migran. Encontró que la mayoría de estas regiones afectadas tienen poca capacidad de adaptación a partir de 2020. Uno de los problemas podría ser el aumento de la severidad de las sequías en todo el mundo.
Responsabilidad y causas Si bien las empresas de combustibles fósiles a menudo son responsables del cambio climático antropogénico, su influencia y efectos negativos en el medio ambiente pueden deberse principalmente a varios factores:
consumidores que compran combustibles fósiles y bienes producidos con combustibles fósiles estructuras que distribuyen poder y riqueza a las empresas de combustibles fósiles falta de inversión pública y privada contemporánea en el desarrollo sostenible falta de alternativas (por ejemplo, infraestructura de transporte público y redes avanzadas de energía sostenible) falta de políticas que reduzcan el consumo de combustibles fósiles o sus efectos nocivos falta de desarrollo de cambios (por ejemplo, eco-tarifas, nuevos diseños socioeconómicos, cambios en subsidios y asignaciones financieras, certificaciones de sostenibilidad)