fue un director, escritor y productor de cine japonés cuya filmografía a lo largo de tres décadas alcanzó 89 filmes, entre mudos y sonoros, los cuales suelen englobarse dentro del género japonés shomin-geki, a veces asociado al gendai-geki.
En Japón se le considera el cuarto «amateur» tras Akira Kurosawa, Kenji Mizoguchi y Yasujirō Ozu. Su cine distingue por un enfoque más introspectivo y una perspectiva sobre la vida más oscura y clínica. La gran mayoría de sus películas eran protagonizadas por mujeres que no encajaban en la sociedad, lo que las condenaba al aislamiento y el rechazo. Para encarnar a estas mujeres, Naruse contó con el talento de actrices legendarias tales como Setsuko Hara, Kinuyo Tanaka, Machiko Kyō, Kyōko Kagawa, Haruko Sugimura, Isuzu Yamada y Hideko Takamine, esta última considerada como su musa pues protagonizó 17 de sus películas.
Los textos sobre Naruse lamentan frecuentemente el relativo desconocimiento de sus películas en comparación con Kurosawa, Mizoguchi y Ozu, pese a haber producido un cuerpo fílmico equiparable.
Sus obras más conocidas y aclamadas son Crisantemos tardíos (1954), La voz de la montaña (1954)—basada en la novela del Nobel japonés de Yasunari Kawabata—, Nubes flotantes (1955), A la deriva (1956), Cuando una mujer sube la escalera (1960), Tormento (1964) y Nubes dispersas (1967).
Biografía Primeros años Mikio Naruse nació en Tokio en 1905 y fue criado por su hermano y su hermana tras la temprana muerte de sus padres. Entró en el estudio de cine Shochiku de Shirō Kido en la década de 1920 como asistente de equipo ligero y pronto fue asignado al director de comedia Yoshinobu Ikeda. No fue hasta 1930 que se le permitió dirigir una película por su cuenta. Su primera película, la comedia corta Sr. y Sra. Espadachín (Chanbara fūfū), fue editada por Heinosuke Gosho, quien buscaba apoyar al joven cineasta. La película fue considerada un éxito y a Naruse se le permitió dirigir la película romántica Amor puro (Junjo). Ambas películas, como la mayoría de sus primeros trabajos en Shochiku, se consideran perdidas.
El primer trabajo que aún se mantiene de Naruse es el corto Ánimo, hombre (1931), mezcla de comedia y drama doméstico. En 1933-1934, dirigió una serie de melodramas mudos, Lejos de ti, Sueños cotidianos y Callejón sin salida, que se centraban en mujeres enfrentadas a entornos hostiles y responsabilidades prácticas, y demostraban «un considerable virtuosismo estilístico» (Alexander Jacoby). Insatisfecho con las condiciones laborales en Shochiku y los proyectos a los que fue asignado, Naruse dejó el estudio en 1934 y se mudó a los estudios P.C.L. (Photo Chemical Laboratories, que más tarde se convirtió en Tōhō).
Su primera película importante fue la comedia dramática ¡Esposa! ¡Sé como una rosa! (1935). Fue elegida mejor película del año por la revista Kinema Junpō y fue la primera película japonesa en estrenarse en cines en los Estados Unidos (donde no fue bien recibida). La película trata sobre una joven cuyo padre abandonó a su familia por una geisha retirada. Cuando visita a su padre en un remoto pueblo de montaña, resulta que la segunda esposa es mucho más adecuada para él que la primera. Los historiadores del cine han enfatizado la «sensación vivaz y moderna» de la película, su «estilo visual innovador» y sus «actitudes sociales progresistas».
Las películas de Naruse de los años siguientes a menudo son consideradas obras menores por los historiadores del cine, debido en parte a guiones y actuaciones débiles, aunque Jacoby notó la experimentación formal y la actitud escéptica hacia las instituciones del matrimonio y la familia en Avalancha y Melancolía de mujer (ambas de 1937). Naruse luego argumentó que en ese momento no tuvo el coraje de rechazar algunos de los proyectos que le ofrecieron y que sus intentos de compensar el contenido débil con concentración en la técnica no funcionaron.
Durante los años de la guerra, Naruse se ciñó a lo que su biógrafa Catherine Russell denominó «proyectos seguros», incluidas «películas propagandistas» como Sinceridad (1939). A principios de la década de 1940 se produjo el colapso del primer matrimonio de Naruse con Sachiko Chiba, que había protagonizado ¡Esposa! ¡Sé como una rosa! y con quien se había casado en 1936. En 1941 dirigió la comedia Hideko, cobradora de autobús con Hideko Takamine, quien más tarde se convertiría en su actriz protagonista habitual.
Carrera de posguerra El almuerzo de 1951 marcó el regreso del director y fue la primera de una serie de adaptaciones de obras de la escritora Fumiko Hayashi, incluidas El relámpago (1952) y Nubes flotantes (1955). Todas estas películas presentaban a mujeres que luchaban contra relaciones amorosas o familiares infelices y recibieron prestigiosos premios cinematográficos nacionales. Crisantemos tardíos (1954), basada en cuentos de Hayashi, se centró en cuatro exgeishas y sus intentos de hacer frente a las restricciones financieras en el Japón de la posguerra. La voz de la montaña (1954), un retrato de un matrimonio que se desmorona, y A la deriva (1956), que sigue el declive de una casa de geishas que alguna vez fue floreciente, se basaron en novelas de Yasunari Kawabata y Aya Kōda.
En la década de 1960, la producción de Naruse disminuyó en número (en parte debido a una enfermedad), mientras que los historiadores del cine detectan al mismo tiempo un aumento del sentimentalismo y «un modo de melodrama más espectacular» (Russell). Cuando una mujer sube la escalera (1960) cuenta la historia de una anfitriona entrada en años de un bar que intenta iniciar su propio negocio, Crónica de una trotamundos (1962) sigue la vida de la escritora Fumiko Hayashi. Su última película fue Nubes dispersas (1967). Dos años después, Naruse murió de cáncer, a los 63 años.
Naruse fue descrito como serio y reticente, e incluso sus colaboradores más cercanos y duraderos, como el director de fotografía Tamai Masao, afirmaron no saber nada sobre él personalmente. Dio muy pocas entrevistas y, según Akira Kurosawa (quien fue ayudante de director en algunas de sus primeras películas), era un director muy seguro de sí mismo que hacía todo él mismo en el set. Hideko Takamine recuerda: «Incluso durante el rodaje de una película, nunca decía si algo era bueno o malo, interesante o trillado. Era un director completamente indiferente. Aparecí en unas veinte de sus películas y, sin embargo, nunca hubo un caso en el que me diera instrucciones de actuación.»
Estilo Naruse es conocido por ejemplificar el concepto japonés mono no aware, la toma de conciencia de lo efímero y transitorio de las cosas, realidad frente a la que se adopta una ligera tristeza.
Naruse era tímido y pocos de sus colaboradores más frecuentes lo conocieron bien. Hideko Takamine, su musa, con quien realizó un total de diecisiete películas recordó: "Incluso durante el rodaje de una película, él [Naruse] nunca decía si algo estaba bien o mal, ni si era interesante o estaba trillado. (...) Yo aparecí en alrededor de veinte de sus películas y, sin embargo, no hubo ni un solo momento en el que me diera instrucciones de cómo debía actuar".
Las películas de Naruse se caracterizan por guiones sencillos, con pocos diálogos, una cámara no intrusiva y un diseño de producción discreto. Sus primeras películas poseen un estilo más experimental y expresionista. Se le conoce mejor por el estilo de su trabajo tardío: deliberadamente lento, para magnificar el drama cotidiano de los problemas y tribulaciones de la gente corriente, estilo también caracterizado por otorgar un gran margen a sus actores para que pudiesen retratar matices psicológicos en cada mirada, gesto y movimiento.
Sus protagonistas solían ser mujeres y sus estudios sobre la experiencia femenina abarcaban un amplio espectro de entornos sociales, profesiones y situaciones. El cine de Naruse reconoce a la mujer en su complejidad y en su diversidad. Y aunque Naruse ni su público se identificaron como «feministas», sus películas fueron sumamente críticas con las rígidas normas de género de la sociedad japonesa de la época. Cabe destacar, que un número considerable de sus películas fueron adaptaciones de las novelas de la escritora japonesa Fumiko Hayashi, cuya perspectiva crítica y pesimista coincidía con la de Naruse.
Naruse rodaba de forma económica, empleando técnicas que le permitían ahorrar dinero, como lo era el filmar a cada actor por separado, creando el diálogo en el proceso de posproducción, lo que le permitía utilizar una sola cámara y reducir la cantidad de película utilizada.
Filmografía
Cine mudo Estos son sus filmes mudos: +AñoTítulo en españolTítulo originalDirectorGuionistaNota(s)1930Sr. y Sra. Espadachín Chanbara fûfuPerdidaAmor puroJunjô PerdidaTiempos difíciles Fukeiki jidaiPerdidaCrónica de unos recién casados desvergonzados Oshikiri shinkonkiPerdidaLa fuerza del amorAi wa chikara daPerdida1931No te pongas nervioso Nee kôfun shicha iya yoPerdidaGritos en el segundo piso Nikai no himeiPerdidaÁnimo, hombre Koshiben ganbareVeleidades en el tren Uwaki wa kisha ni nottePerdidaLa fuerza de un bigote Hige no chikaraPerdidaBajo el techo de los vecinos Tonari no yane no shitaPerdida1932Señoras, cuidado con sus mangas Onna wa tamoto wo goyôjinPerdidaLlanto bajo el cielo azul Aozora ni nakuPerdida¡Sé alguien! Eraku narePerdidaPrimavera apolillada Mushibameru haruPerdida La chica de los bombones Chokoreeto gaaruPerdidaLa hija adoptivaNasanunakaPrimer largometraje que se conserva de Naruse El acaramelado paisaje de Tokio Kashi no aru Tokyo fukeiPerdida. Cortometraje publicitario1933Lejos de ti Kimi to wakareteSueños cotidianosYogoto no yumeEl peinado de mi novia Boku no marumagePerdidaDos ojos SôbôPerdidaFeliz año nuevo KingashinnenPerdida1934Callejón sin salidaKagirinaki hodô
Cine sonoro A continuación se listan sus filmes sonoros: