El ceremonial de los Juegos Olímpicos es el conjunto de actos, protocolos y eventos simbólicos que dan formalidad u oficialidad a los distintos sucesos que, tradicionalmente, envuelven la realización de las justas deportivas organizadas por el Comité Olímpico Internacional. El simbolismo significativo de este es tal, que se encuentra reglamentado en la Carta Olímpica. El ceremonial de las Olimpiadas Antiguas eran una parte integral de estos Juegos, dado que esos eventos tenían un origen de culto, su ceremonial estaba rodeado de ritos simbólicos, resaltando la apertura y la premiación.

Las Olimpiadas modernas buscaron reproducir, en la medida de lo posible, el simbolismo y formalidad que las antiguas ceremonias daban, adaptándolas con los elementos protocolarios y artísticos de los tiempos contemporáneos, sin omitir rememorar a los Juegos Antiguos. Un ejemplo de esto es la preeminencia de Grecia en las ceremonias de apertura y de clausura. Los componentes de las ceremonias son estipulados por la Carta Olímpica y no pueden ser cambiados por la nación anfitriona. Incluso la parte artística de la ceremonia de apertura y cierre deben tener la aprobación del Comité Olímpico Internacional.

Las ceremonias de apertura y clausura han evolucionado con el paso de los años; con mejoras en tecnología y el deseo de las naciones anfitrionas para exhibir su propia expresión artística, sin embargo los acontecimientos básicos de cada acto han quedado sin cambios, siendo característicos por apegarse (indistintamente de la sede) a las alegorías tradicionales.

Antiguos precursores Los Juegos Antiguos, celebrados en Grecia desde el año 776 A.C. hasta el año 393 D.C, proporciona los primeros ejemplos de ceremonias Olímpicas. La celebración de la victoria, a menudo se refieren a elaborar festines, bebiendo, cantando, y recitando poesía. Mientras más rico el campeón, más extravagante la celebración. Los campeones eran presentados con una corona de olivos cosechada de un árbol especial en Olimpia por un chico, especialmente seleccionado para este propósito, utilizando una hoz dorada. El festival concluiría con los campeones haciendo solemnes votos y presentando sacrificios rituales a los varios dioses a los cuales ellos estaban en deuda.

Hay evidencia de cambios dramáticos en el formato de los Juegos Antiguos sobre los casi 12 siglos en los que fueron celebrados. Finalmente, por aproximadamente la 77.ª Olimpiada, un programa estándar de 18 eventos fue establecido. Para comenzar los Juegos en la Antigua Grecia los organizadores realizarían un Festival de Inauguración. Esto fue seguido por una ceremonia en la cual los atletas tomaban un juramento de deportividad. La primera competición, una competición artística de trompetistas y heraldos, concluyó las festividades de la apertura.

Ceremonia de Apertura

derecha|miniaturadeimagen|200x200px|Escena de la ceremonia de apertura de Río 2016. derecha|miniaturadeimagen|200x200px|Por tradición, los atletas griegos encabezan el Desfile de Naciones. (Ceremonia de apertura de Vancouver 2010) derecha|miniaturadeimagen|296x296px|El encendido del pebetero durante la ceremonia de apertura de Salt Lake City 2002

Las ceremonias olímpicas de apertura o inauguración, representan el comienzo oficial de los Juegos Olímpicos. Son el acto en el que confluyen los elementos tradicionales del olimpismo antiguo, la formalidad del protocolo o la diplomacia y las manifestaciones de los componentes culturales, que la ciudad y el país sede desean proyectar al mundo.

Los Juegos Olímpicos de Atenas 1896 contaron con una breve ceremonia de inauguración en el Estadio Panathinaikó, que solo incluyó una representación folclórica llena de elementos del simbolismo helenico, y la primera apertura del evento en voz de un jefe de Estado, por parte del Rey de Grecia Jorge I. Los juegos de París 1900 carecieron de ceremonia de apertura, en virtud de que fueron un evento subordinado como secundario a la Exposición Universal; aunque la misma situación, de ser un suceso complementario a una Feria mundial, ocurrió en San Luis 1904, este si contó con una breve ceremonia protocolaria que dio comienzo a las actividades. Londres 1908 fueron los primeros juegos que incluyeron en el acto de apertura un desfile de las delegaciones participantes, situación que se repitió en Estocolmo 1912. Sería finalmente en los Juegos Olímpicos de Amberes 1920 que se instituyó una ceremonia de inauguración oficial, normada por el COI, planeada y estructurada por el comité organizador, y con elementos que comenzaron a volverse tradicionales.

En recientes ediciones, la competición deportiva empieza con anterioridad a las ceremonias de apertura. Por ejemplo, las competiciones de fútbol para hombres y mujeres desde Sídney 2000 empiezan dos días previos a las ceremonias de inauguración, por el ajuste de calendarios. Aunque el contenido de la ceremonia debe pasar por la aprobación del COI y con apego a la carta olímpica, el orden de los actos y eventos no están predeterminados, aunque si existe una secuencia tradicional, siendo la que a continuación se mostrará, especialmente habitual en las últimas ediciones.

Entrada y bienvenida

El preámbulo de la ceremonia de inauguración consiste en una cuenta regresiva representada de diversas maneras, pudiendo ser un video en las pantallas del Estadio Olímpico que rememora las ediciones pasadas, un número artístico, fuegos artificiales o un espectáculo de luces y sonido; De esta manera se hace partícipe a la audiencia, tanto de espectadores en el estadio, como a los televidentes. Posteriormente tres voces en el sonido local dan la bienvenida mencionando el nombre oficial del evento, esto se hace comúnmente en tres idiomas, los dos oficiales del COI, inglés y francés, y el del país sede. Desde luego, esto último se omite, si el idioma local es alguno de los dos primeros.

Finalmente el sonido local anuncia la entrada del jefe de Estado anfitrión y del Presidente del Comité Olímpico Internacional, quienes toman su lugar en el palco de honor, el cual también esta predispuesto en el protocolo; los asientos están reservados en orden para, las dos personalidades mencionadas, que serán acompañados por los presidentes del comité organizador local y del comité olímpico nacional local, así como el gobernante de la ciudad sede; después se ubicaran a los jefes de Estado y de Gobierno invitados, los miembros del COI, los presidentes de las federaciones deportivas y los presidentes de los comités olímpicos nacionales.

Interpretación del himno nacional local

En una solemne ceremonia se procede al izamiento de la Bandera nacional, en una de las dos astas banderas colocadas al extremo de la pista atlética, de cara al palco de honor. Mientras, un coro, cantante o la pista reproducida en el sonido local, interpretan el Himno nacional.

Programa artístico

El programa artístico es lo que crea el elemento idiosincrático de cada ceremonia. La visión inicial de Coubertin en las Olimpiadas modernas presentó competiciones atléticas y logros artísticos. Mientras las olimpiadas modernas han evolucionado hacia una celebración del deporte, es en las inauguraciones que uno puede ver mejor el ideal de Coubertin. Las ceremonias de apertura son un ritual importante en los Juegos Olímpicos. Representan una gran variedad de características como mensajes y cualidades similares que unan juntos problemas locales y globales, así como semejanzas culturales en los mismos ámbitos.

El programa artístico de las ceremonias permite al país anfitrión exponer su pasado, presente y futuro de una manera exhaustiva. La nación anfitriona entonces presenta exhibiciones artísticas de música, canto, baile, y teatro representativo de su cultura, historia y el lema de esa olimpiada. Normalmente se reproducen entre tres y cuatro actos. El primero entrelaza algún elemento característico de la cultura local con un homenaje a los Juegos Olímpicos, concluyendo este acto con una representación de los anillos olímpicos, el logo oficial de la competencia y alguna frase característica de saludo o fraternidad hacia los visitantes. El segundo y tercer acto presentan una relativa libertad del comité organizador para manifestaciones artísticas más profundas, ligadas directamente a la identidad nacional, pero también a la de la ciudad sede, o en algunos casos a la región histórica y geográfica a la que pertenece la urbe; suelen ser estos los actos más emotivos, llamativos, largos y elaborados de la ceremonia. Finalmente el último acto suele ser más universal, pues el comité organizador busca desarrollar el mensaje implícito del lema oficial con el que se promocionaron los juegos, a través de coreografías, canciones, luces y fuegos artificiales, siempre vinculándolo a un tema global de interés (esencialmente la paz).

Desde la los Juegos Olímpicos de Moscú 1980, las presentaciones artísticas han ido creciendo en escala y complejidad. La ceremonia de apertura en los Juegos de Beijing, por ejemplo, reportó costar 100 millones de dólares, siendo la mayoría del gasto dentro de la parte artística de la ceremonia.

Desfile de Naciones miniatura|derecha|250px|Banderas ondeando durante los Juegos Olímpicos de Sochi 2014.

La parte tradicional de la ceremonia empieza con un "Desfile de Naciones"; este se presentó por primera vez en Londres 1908. Tradicionalmente (desde Ámsterdan 1928), Grecia siempre ha entrado en primer lugar al estadio, debido a su estatus histórico como la cuna de las Olimpiadas, mientras que el país anfitrión marcharía de último.Desfile de atletas-Londres de Ceremonia De apertura 2012 olimpiadas Todos los otros equipos participantes marchan después de Grecia y antes de la nación anfitriona, en orden alfabético de acuerdo a la lengua oficial del país anfitrión. El sonido local menciona el nombre de cada país en inglés, francés y el idioma oficial local (recordando que esto se omite si alguno de los dos primeros es la lengua oficial del país). La delegación de cada comité olímpico nacional está encabezada por una placa con el nombre de su país (cargada por un voluntario local) y por la bandera de su nación, portada por un deportista de la misma, que funge como abanderado oficial.

Durante el desfile participan la mayoría de los atletas marchando hacia el estadio, país por país. No es obligatorio para los atletas participar en las ceremonias de apertura. Debido al corto intervalo de tiempo entre las ceremonias y los primeros eventos de los Juegos, muchos atletas que compiten en estos acontecimientos tempranos eligen no participar. Es más común para los nadadores abstenerse de la Ceremonia de Apertura porque sus acontecimientos son temprano en el primer día de competición y los jugadores de fútbol porque juegan en ciudades diferentes alejadas de la ciudad anfitriona.