thumb|«Esquiladores de ovejas» (Breviario Grimani, ca. 1510). Las ovejas son uno de los primeros animales que han sido domesticados por los humanos. La historia de la oveja doméstica se remonta a entre el 11000 y el 9000 a. C. con la domesticación del muflón salvaje en la antigua Mesopotamia. Estas ovejas fueron criadas principalmente para obtener carne, leche y pieles. La cría de ovejas por su lana comenzó a desarrollarse alrededor del 6000 a. C. en Irán, y culturas como la de los persas se basaron en la lana de oveja para el comercio. Posteriormente se realizó la exportación a África y Europa a través del comercio.
Antepasados salvajes
thumb|Se cree que el muflón asiático es el antepasado salvaje de la oveja doméstica. La línea exacta de la descendencia entre las ovejas domésticas a sus antepasados salvajes no está claro. La hipótesis más común afirma que Ovis orientalis aries desciende de los muflones asiáticos (O. orientalis). Se ha propuesto que el muflón europeo (O. musimon) es una antigua raza de ovejas domésticas se volvió silvestre, a pesar de habitualmente se le citaba como ancestro con anterioridad.Ensminger y Parker, 1986, p. 5. Algunas razas de ovejas, como la castlemilk moorit de Escocia, se crearon a través de cruzamientos con muflones europeos salvajes.
Se creía que el urial (O. vignei) era un antepasado de las ovejas domésticas, ya que en ocasiones se cruzan con los muflones en la parte iraní de su distribución,Ensminger y Parker, 1986, p. 6. pero el urial, el argalí (O. ammon) y la oveja de las nieves (O. nivicola) difieren en el número de cromosomas de otras especies del género Ovis, haciendo imposible una relación directa y los estudios filogenéticos no muestran ninguna evidencia de ascendencia del urial. Otros estudios que compararon las razas ovinas europeas y asiáticas mostraron diferencias genéticas significativas entre ambas, lo que generó dos hipótesis: la primera es que una especie o subespecie desconocida de oveja salvaje contribuyó a la aparición de las ovejas domésticas, la segunda es que su origen es el resultado de múltiples variedades extintas del muflón salvaje, de forma similar al desarrollo conocido de otros tipos de ganado.
En Asia Domesticación Las ovejas fueron uno de los primeros animales en ser domesticados por el ser humano, aproximadamente entre el 11000 y el 9000 a. C., en Mesopotamia.Ensminger y Parker, 1986, p. 4.Weaver, 2005, pp. 11-14.Simmons y Ekarius, 2001, p. 2. Sus parientes salvajes tenían algunas características que las hacía especialmente adecuadas para la domesticación, como su relativamente poca agresividad, un tamaño manejable, una pronta madurez sexual, su carácter gregario o su alta tasa de reproducción.Budiansky, 1999, pp. 78-80. Actualmente Ovis aries es un animal totalmente domesticado que depende en gran medida del ser humano para su salud y supervivencia.Budiansky, 1999, p. 167. Aunque existen ovejas silvestres, se limitan exclusivamente a zonas carentes de grandes depredadores (generalmente islas) y no en la proporción de la que existe de caballos salvajes, cabras, cerdos o perros, aunque algunas poblaciones salvajes han permanecido aisladas lo suficiente como para ser reconocidas como razas distintas.Budiansky, 1999, p. 75.
La cría de ovejas para productos secundarios y el desarrollo razas para su obtención comenzó en el sudoeste de Asia o Europa occidental. Inicialmente se criaron únicamente para obtener carne, leche y pieles. Evidencias arqueológicas en forma de esculturas encontradas en Irán indican que la selección de ovejas para obtener lana podría haber comenzado alrededor del 6000 a. C.,Ensminger y Parker, 1986, p. 5.Weaver, 2005, p. 11. y las primeras prendas tejidas con lana datan de dos o tres mil años más tarde.Smith et al., 1997, p. 8. Cuando una oveja se sacrificaba por su carne, la piel se curtía y se usaba como una especie de túnica. Los investigadores creen que el desarrollo de estas prendas de vestir permitió a los seres humanos vivir en zonas mucho más frías que el Creciente Fértil, la región origen de su domesticación, donde las temperaturas eran de 21 °C de media.
Molares y huesos de ovejas encontrados en el antiguo asentamiento de Çatalhöyük, al sur de la península de Anatolia, sugieren que poblaciones de ovejas domésticas pudieron establecerse en la zona. Por ese período de la Edad del Bronce, ovejas con las principales características de las razas modernas ya se habían generalizado por toda Asia Occidental.Ensminger y Parker, 1986, p. 6. Los habitantes de la antigua ciudad de Jeitun, en torno al 6000 a. C., criaban ovejas y cabras como ganadería primaria. También hay numerosas identificaciones de pastoreo nómada en diversos yacimientos arqueológicos caracterizados por una prevalencia de restos de huesos ovinos, una carencia de restos de grano o de utensilios de tratamiento del grano, una arquitectura muy limitada, localización alejada de la zona agricultura de la región y una analogía etnográfica con los pueblos pastores nómadas modernos.
Época moderna thumb|Pastor con una oveja de cola gruesa en las laderas de una montaña de Afganistán.
Oriente Medio Hay una paulatina pero constante disminución de pastores nómadas y seminómadas en países como Arabia Saudita (probablemente menos del 3 %), Irán (4 %) y Afganistán (máximo 10 %).
India En la India se desarrollaron programas para mejorar la productividad y calidad de la raza de oveja nativa desi, cruzándola con merinas y otras razas de lana de alta calidad.
China Las ovejas se introdujeron en China sobre el 4500 AP.FAO, 2015, p. 11. El país cuenta con una larga historia en la cría de ovejas, con numerosas razas indígenas. Su cabaña ha experimentado un incremento notable, pasando de 60 millones de cabezas en 1961 a 101 millones en 1980 y duplicando esta cantidad en 2014, convirtiéndose en la mayor cabaña ovina actual con 202,16 millones de cabezas, el 16,7 % del total mundial.
Japón El gobierno japonés alentó a los agricultores a criar ovejas a lo largo del . Los programas de cría de ovejas comenzaron a importar yorkshire, berkshire, merinas españolas y numerosas razas de ovinos de China y Mongolia, alentados por la promoción gubernamental. Sin embargo, la falta de conocimiento por parte del agricultor de como mantenerlas con éxito y el fracaso del gobierno a la hora de proporcionar información a los importadores condujeron al fracaso del proyecto, abandonándose en 1888. En 2014 la FAO indicaba la existencia de solamente unas 13 000 cabezas de ganado ovino en Japón.
Mongolia La cría de ovejas ha sido una de las principales actividades económicas y estilo de vida de los mongoles durante milenios. Los modelos tradicionales y la ciencia moderna de la cría están bien desarrollados. Las ciencias de selección y veterinaria mongolas clasifican los rebaños del país por la longitud, finura y suavidad de la fibra de la lana, la capacidad de sobrevivir a distintas alturas, su apariencia física, la forma de la cola, el tamaño y otros criterios. Las razas ovinas mongolas más comunes son las de cola gruesa, como la khalkh, la baidrag, la bayad o la uzemchin.
Se lleva a cabo un censo anual de todos los animales domésticos del país. A finales de 2017, el censo registraba más de 30 millones de ovejas, el 45,5 % del ganado local.
En África Las ovejas llegaron al continente africano poco después de su domesticación en Asia occidental.Blench y MacDonald, 2000. Las primeras ovejas llegaron al norte de África a través del Sinaí y estaban presentes en la sociedad del Antiguo Egipto hace entre siete y ocho mil años.Blench y MacDonald, 2000, p. 12. Las ovejas siempre han formado parte de la agricultura de subsistencia en África y en la actualidad Nigeria y Sudán están entre los países con un mayor número de cabezas del mundo, con unos cuarenta millones en 2014.
En Etiopía hay algunas variedades de razas autóctonas. Se ha intentado clasificar las ovejas sobre la base de factores tales como la forma de la cola y el tipo lana y H. Epstein realizó una clasificación dividiendo las razas en 14 tipos en función de estos dos factores. Sin embargo en 2002 un análisis genético reveló que solo hay cuatro variedades distintas.
Una minoría de historiadores postularon una controvertida teoría sobre el origen africano de Ovis aries, basándose principalmente en la interpretación de manifestaciones de arte rupestre y evidencias osteológicas de arruis (Ammotragus lervia).
En Europa thumb|upright|Representación de un carnero en el Bestiario de Aberdeen, un manuscrito ilustrado del . La ganadería ovina se extendió rápidamente desde el suroeste asiático a Europa. Existen excavaciones que muestran que durante el Neolítico, alrededor del 6000 a. C., los castelnoviens, habitantes de Châteauneuf-les-Martigues (cerca de la actual Marsella), al sur de Francia, fueron de los primeros en Europa en mantener rebaños de ovejas domésticas.Max Escalon de Fonton, L'Homme avant l'histoire, pp. 16-17, en Histoire de la Provence, Editions Privat, Toulouse, 1990. Ver también F. Bourdier, Préhistoire de France (París, 1967) y G. Bailloud, Les civilisations Néolithiques de la France (París, 1955). Prácticamente desde sus inicios, la civilización de la Antigua Grecia el ovino era su principal ganado, e incluso se decía que daban nombre a cada una de sus ovejas.Weaver, 2005, p. 13. El Imperio romano crio ovejas a gran escala y los romanos fueron un agente importante en la propagación de la ganadería ovina a través de gran parte de Europa. Plinio el Viejo, en su Naturalis historia, habla extensamente acerca de las ovejas y la lana. Además de declaraciones como «También debemos muchas gracias a las ovejas, tanto para apaciguar a los dioses como para darnos el uso de su lana», Plinio también detalla las razas de la época y la variedad de colores, longitudes y calidades de la lana. Los romanos también fueron pioneros en la práctica de cubrir las ovejas, una técnica consistente en poner una especie de chaqueta ajustada (en la actualidad de nailon) a la oveja para mejorar la limpieza y el brillo de su lana.Ensminger y Parker, 1986, p. 74. Durante la ocupación romana de las islas británicas se estableció una gran fábrica de procesamiento de lana en Winchester, Inglaterra, en torno al año 50 d. C.
Hacia el año 1000, Inglaterra y España eran reconocidas como los principales centros de producción ovina de Occidente.Ensminger y Parker, 1986, pp. 8-9.Weaver, 2005, p. 12. Como los criadores originales de la oveja merina, una raza de lana de gran calidad que históricamente ha dominado el comercio de la lana, los españoles obtuvieron grandes riquezas. Los fondos provenientes de este comercio financiaron en gran medida a los monarcas españoles y por lo tanto los viajes de los conquistadores al Nuevo Mundo. La poderosa Mesta (su nombre completo era Honrado Concejo de la Mesta de Pastores) fue una asociación de propietarios de ovejas constituida principalmente por ricos comerciantes de España, el clero católico y la nobleza que controlaba los rebaños merinos. En el , la Mesta poseía más de dos millones de ovejas merinas. Los rebaños de la Mesta seguían un patrón estacional de trashumancia por toda España. En primavera dejaban los pastos de invierno (invernaderos) en Extremadura y Andalucía para dirigirse a los pastos de verano (agostaderos) en Castilla y posteriormente regresar al sur en otoño. Los monarcas españoles, deseosos de aumentar los beneficios del comercio de la lana, otorgaron amplios derechos legales a la Mesta, a menudo en detrimento del campesinado local. Los enormes rebaños merinos tenían un derecho legal de paso en sus rutas migratorias (cañadas). Las ciudades y pueblos estaban obligados por ley a permitir que los rebaños pastaran en las tierras municipales y la Mesta tenía sus propios alguaciles, que podían citar a las personas que hubieran cometido ofensas a sus propios tribunales.