thumb|Castigo a un esclavo en Brasil, por Mauricio Rugendas (circa 1830) La esclavitud, también conocida como esclavismo, fue la forma de relación social de producción adoptada, de una forma general, en Brasil desde el periodo colonial hasta poco antes del final del Imperio. La esclavitud en Brasil estuvo marcada principalmente por la explotación de la mano de obra de negros traídos de África y transformados en esclavos en Brasil por los europeos colonizadores del país.

Muchos indígenas también fueron víctimas de ese proceso. La esclavitud indígena fue abolida oficialmente por el Marquês de Pombal, a finales del . Los esclavos fueron utilizados principalmente en la agricultura – sobre todo para la actividad azucarera – y en la minería, siendo, así, esenciales para el mantenimiento de la economía. Algunos de ellos desempeñaban también varios tipos de servicios domésticos y/o urbanos.

La esclavitud solo fue oficialmente abolida en Brasil con la firma de la Ley Áurea, el 13 de mayo de 1888, por la princesa Isabel, entonces regente del Imperio, en nombre de su padre, el emperador Don Pedro II. Sin embargo, el trabajo obligatorio y el tráfico de personas permaneció existiendo en el Brasil actual, constituyendo la llamada esclavitud moderna, que difiere substancialmente de la anterior.

Esclavización de pueblos originarios

Esclavitud entre los pueblos originarios derecha|miniaturadeimagen|"Familia de un jefe camacã se prepara para una fiesta", de Jean Baptiste Debret - Los indios fueron los primeros esclavos en Brasil miniaturadeimagen|Recibo de compraventa y venta de esclavos. Río de Janeiro, 1851. En lo hoy conocido como Brasil, la esclavitud ya era practicada por los indios antes de la llegada de los europeos, aunque no en la forma monstruosa que adquirió con la conquista sino más bien en maneras más parecidas a las de la antigüedad del Viejo Mundo y de otras culturas. Entre los tupinambás, que eran antropófagos, se podía dar la esclavitud al capturar a un enemigo, aunque en ocasiones el destino de un guerrero enemigo era la antropofagia ritual.PATTERSON, Orlanda. Escravidão e Morte Social. Editoria EDUSP, 2008. Sin embargo la vida del "esclavo" no difería tanto de la de los ciudadanos de la nación que los cautivaba. Entre los tupinambás la esclavitud no tenía demasiado valor económico. Los cautivos más bien servían para ser exhibidos como trofeos de valor militar y honra, como carne a ser comida en rituales que podían acontecer hasta quince años después de la captura [Cita requerida], como guías, traductores o rehenes. Los esclavos eran incorporados a la comunidad, siendo que algunos (varones o mujeres) se casaban con la gente de la tribu. Sin embargo, generalmente la condición permanecía presente en ellos a menos que se destacaran en la sociedad de alguna manera. Los esclavos eran generalmente bien tratados entre los tupinambás, así como en las naciones rivales que practicaban costumbres más o menos similares al respecto. La situación era más o menos similar a la de los ciudadanos romanos caídos en desgracia por deudas, o la de los griegos con mala fortuna en la guerra (más acorde con las descripciones dejadas por Aristóteles o Platón que con el trato inhumano inaugurado por portugueses y holandeses respecto a los indios primero y a los africanos después). En este tema opera un gran entusiasmo de los escritores conservadores por minimizar la monstruosidad de la institución esclavista establecida por los europeos comparándola con otras maneras de servidumbre.

Entre las tribus indias que no eran caníbales, pero practicaban la esclavitud, los papanases no tenían costumbre de matar a los que los ofendían, pero hacían de ellos esclavos. Los guaianás no comían carne humana y hacían a los prisioneros esclavos. Los tapuias también hacían a los cautivos esclavos.[Gabriel Soares de Sousa, Francisco Adolfo de Varnhagen (Visconde de Porto Seguro), Leonardo Dantas Silva. Tratado descritivo do Brasil em 1587.Fundação Joaquim Nabuco, 2000] Relata Gabriel Suenes de Sousa en el Tratado descriptivo de Brasil en 1587:

Los cadiueus vivían del tributo y del saqueo al que sometían a las tribus sus vecinas. Su sociedad era estratificada y su base estaba constituida por esclavos, prisioneros de los conflictos con las tribus vecinas. Los terenas, a pesar de pagar tributos a los cadiueus  sean sus subordinados, también tenían su sociedad estratificada y su base también estaba constituida por esclavos.Índios do Brasil. pg 112

Apropiación de la esclavitud indígena por los colonizadores portugueses Las constantes guerras intertribales fueron utilizadas por los colonos en el establecimiento de alianzas que favorecían tanto los intereses de los colonos como los de los propios indios. Los portugueses, con estas alianzas, obtenían mano de obra, a través de la tradición tupí del cunhadismo, con la adquisición de "indios de cuerda" y de un ejército aliado poderoso. Ulrich Schmidl relata que João Ramalho "puede reunir 5 000 indios en un sólo día". Los indios también veían en los colonos aliados poderosos que los ayudaban contra sus enemigos. Según Russell-Wood, los portugueses construyeron su imperio "con y no aisladamente contra los pueblos con los cuales entraron en contacto".Quando os índios escolhem os seus aliados: as relações de "amizade' entre os minuanos e os lusitanos no sul da América portuguesa (c.1750-1800

Los portugueses dividían a los indios en dos grupos: los "indios mansos" y los "indios bravos". Los indios "bravos" eran enemigos , hacían alianzas con europeos enemigos, eran considerados extranjeros, justificando las llamadas "guerras justas". Los indios "mansos" eran los aliados de los portugueses, eran fundamentales para el fortalecimiento de los portugueses, eran vasallos del Rey de Portugal y defensores de las fronteras del Brasil portugués."Povos indígenas, fronteiras amazônicas e soberania nacional. Algumas reflexões a partir dos Ashaninka do Acre" Los indios aliados no solo participaron de los combates, también suministraron las armas y la táctica de guerra". La metáfora de los "muros" y "baluarte" usada por los portugueses para designar a los indios aliados, significando protección, fue repetida a lo largo de toda la época colonial.

La Corona portuguesa concedía varios beneficios a sus aliados indígenas, como la concesión de hábitos de las órdenes militares. Con el hábito de la orden militar, el indio adquiría el título de "don" y, frecuentemente, una tenencia, un rendimiento dado por el rey, y en la jerarquía colonial, pasaba a ser un noble vasallo del rey de Portugal. La política indigenista llevó a la formación de una élite colonial indígena con el objetivo de fortalecer las alianzas y lealtad de los indios y de considerar a los indios aliados a la semejanza de los colonos europeos.

Los indios que se destacaban por la lealtad pasaban a ocupar cargos oficiales, como el de juez o concejal, en las cámaras de algunas villas y ciudades de Brasil Colonia. Recibían honras y privilegios que los distinguían de los otros colonos y formaban parte de la "nobleza de la tierra".

El cargo de gobernador de los indios, de entrada atribuido a Filipe Camarão, un gran guerrero y hábil estratega de la tribu de los potiguares, tenía, también, como función, organizar los asentamientos indígenas y el reclutamiento de los tercios de los indios, donde había servido como capitán-mor.

Los indios no solo guardaban las fronteras también controlaban a los esclavos africanos, propensos a sublevarse o huir y a unirse a los europeos enemigos de los portugueses. Por ser maestros en seguir pistas, los indios eran también contratados por los propietarios de ingenios para capturar y rescatar esclavos huidos de los ingenios y haciendas, en este proceso también auxiliaban los capitanes del mato (negros o mulatos libres) en la captura de esclavos huidos.

Además de eso, a partir de un cierto momento, la propia Iglesia Católica pasó, a través principalmente de los jesuitas, a hacer un trabajo de catequización junto a los indios, dificultando a los portugueses y sus hijos medio indios y tribus aliadas la esclavización de los indios aliados de los franceses. Esta posición fue defendida por los jesuitas en Brasil, que también tenían esclavos, lo que generó conflictos con la población local interesada en la esclavitud, culminando en conflicto, en la llamada "La expulsión de los padres" en 1640.

Esclavitud indígena voluntaria En 30 de julio de 1566, fue creada la ley que reglamentó por primera vez la esclavitud voluntaria de los indios. Según esa ley, promulgada por una junta convocada por Mem de Sá, "los indios sólo podrían venderse a sí mismos en caso de extrema necesidad, siendo que todos los casos deberían ser obligatoriamente sometidos a la autoridad para examen". Lamentablemente, esa norma quedó en un gesto -como el de la corona española al reconocer la "humanidad" de los americanos-, y siguieron produciéndose de hecho el trato diferenciado, la cosificación y el ninguneo de las etnias del continente, que se prolonga en la actualidad con la negación de derechos, la violencia contra comunidades, y la perspectiva sesgada que mantienen muchos historiadores entre otras tantas cuestiones a resolver.

Esclavitud en las plantaciones miniaturadeimagen|Esclavos descansando en la casa de un señor, en el camino hacia otra hacienda, 1830, por Rugendas La institución de la esclavitud en Brasil toma forma con la gran propiedad en monocultivo, en la década de 1530. Portugal contaba con poco más de 2 millones de habitantes en la época y apenas podía soportar la pérdida de mano de obra para las expediciones hacia el Oriente, que estaban en todo su auge. Y, así como para cualquiera otro colono europeo, no era interesante para el portugués emigrar hacia los trópicos para ser un simple trabajador del campo. "La esclavitud se hizo, así, una necesidad: el problema y la solución fueron idénticos en todas las colonias tropicales y también subtropicales de América. En las inglesas, donde se intentaron, a principio, otras formas de trabajo, de hecho una semiesclavitud de trabajadores blancos, los indentured servants, la sustitución por el negro no tardó mucho."

El trabajo indígena ya era utilizado en la extracción del palo-brasil y, en el principio, fueron también utilizados en las labores de caña, más o menos benevolentemente. Pero el arreglo no funcionó por mucho tiempo, por dos clases de motivos: los de naturaleza cultural y los de mercado. "En primer lugar, a medida en que afluían más colonos y, por lo tanto, aumentaban las solicitudes de trabajo, iba decreciendo el interés de los indios por los insignificantes objetos con que antes eran pagados por el servicio. Se hicieron más exigentes y el margen  del negocio iba disminuyendo en proporción. Se llegó a entregarles armas, lo que fue rigurosamente prohibido, por motivos que se comprenden. Además de eso, si el indio, por naturaleza, seminómada, se acomodó más o menos bien al trabajo esporádico y libre de la extracción de palo-brasil, ya no acontecía lo mismo con la disciplina, el método y los rigores de una actividad organizada y sedentaria como la agricultura. En poco tiempo se fue haciendo necesario forzarlo al trabajo, mantener vigilancia estrecha sobre él e impedir su fuga y abandono de la tarea en que estaba ocupado. De ahí hacia la esclavitud pura y simple había sólo un paso."

La adquisición de mano de obra esclava se hizo imperativa para el éxito de la colonización holandesa. Los holandeses pasaron a importar esclavos para trabajar en las plantaciones. La Compañía Neerlandesa de las Indias Occidentales comenzó a traficar esclavos de África para el Brasil.

Comercio atlántico de esclavos africanos izquierda|miniaturadeimagen|Jean-Baptiste Debret (1768-1848) fue uno de los principales pintores de las condiciones de los esclavos en el Brasil Imperial