thumb|Una de las salas de muestra del Museo de las Culturas Populares en Toluca de Lerdo El Estado de México produce varios tipos de objetos artesanales. Sin embargo, estos no están tan bien documentados como las obras que se producen en otros estados. En el Estado de México se produce un número notable de objetos de cerámica, especialmente en el municipio de Metepec. Los principales objetos son pequeñas esculturas de plata del pueblo Mazahua y varios textiles, incluyendo los sarapes tejidos a mano, rebozos y tapetes anudados. Hay diecisiete tradiciones artesanales reconocidas en el estado, e incluyen tanto a aquellas con orígenes prehispánicos como aquellas traídas por los españoles después de la conquista. Como consecuencia de la industrialización del estado y la creciente competencia por bienes más baratos, la producción de artesanía ha disminuido. Sin embargo, han hecho grandes esfuerzos por las instituciones del estado para promover estas tradiciones, tanto dentro como fuera de México.

Tipos de artesanías

Cerámica thumb|Carlos Soteno con uno de sus trabajos en el taller de la familia Metepec en México La cerámica es la forma más común de artesanía y permanece como una actividad económica importante para el estado, la mayor parte de la mercancía aún se produce de manera tradicional, con poca modernización o industrialización en la técnica. Los centros de cerámica más importantes son en Metepec, Tecomatepec, Valle de Bravo, Texcoco, Cuautitlán y Almoloya de Juárez.

Por otro lado, los productos más comunes son platos, tazas, objetos decorativos y miniaturas, tales como los platos de juguetes. Valle de Bravo hace conjuntos de platos y otras piezas de barro, mientras que Texcoco crea ejemplares de piezas prehispánicas, así como piezas más nuevas basadas en diseños antiguos. Tecomatepec destaca por la producción de jarras para servir pulque. thumb|left|Tiendas con varias artesanías de cerámica en Metepec. Metepec es el mayor centro de cerámica del estado, con una producción que sobresale por su variedad y habilidad artística, la cual ha evolucionado lentamente desde el período colonial. Aunque es parte del área metropolitana de Toluca, el centro de este municipio mantiene su atmósfera de pueblo pequeño, con artesanías que llenan las tiendas y puestos en las calles cercanas a la parroquia de Juan Bautista. El municipio es casa de más de 300 artesanos y 270 familias dedicadas de una forma u otra a la industria artesanal, la cual es la principal actividad económica de la localidad. La mayoría de la cerámica producida es mercancía barnizada para uso cotidiano, por ejemplo ollas, platos y cacerolas, frecuentemente en colores azul, verde o amarillo. No obstante, el municipio es más conocido por sus piezas decorativas, generalmente platos pintados sin barniz en colores brillantes y contrastantes; piezas para los nacimientos, figuras de caballos, placas con forma de sol y sirenas colgadas afuera de las casas; pero la pieza más notable se llama "Árbol de la vida". Este luce como un candelabro con lugares para poner las velas. Tradicionalmente, estos fueron hechos como alegorías de la historia de Adán y Eva en el Jardín del Edén, pero continúan siendo fabricados como decoración. Más recientemente, los árboles con otros temas han aparecido, incluyendo el Día de Muertos, la fabricación de la cerámica y más. Estas son piezas hechas a fuego bajo, pequeñas en su mayoría (no mayores a treinta centímetros), pero también se fabrican versiones monumentales, como la que se encuentra en la colección de los Museos Vaticanos. La mayoría también son pintados en colores brillantes como magenta, rojo, azul, amarillo, verde, naranja y púrpura. En 2009, a las artesanías de Metepec les fue dada la denominación de origen, la cual protege el trabajo de las imitaciones. thumb|left|Mercancías de Temascalcingo Temascalcingo produce artesanías a fuego alto, un tipo de manufactura introducida durante el período del gobernador Carlos Hank González para modernizar la producción. Se distingue de las demás formas de producción por la decoración en azul cobalto, basada en los diseños tradicionales. En la comunidad de Santa María Canchera, localizado también en el municipio de Temascalcingo, ocho artesanos, incluyendo dos Mazahuas, trabajan para crear objetos de cerámica a fuego alto, tales como juegos de té, caballitos (vasos de shot) para tequila, tazones, macetas, servilleteros, recipientes para frutas, figuras decorativas, bases para lámparas y más.

Textiles thumb|left|Camisas con bordes Mazahua. thumb|Tapete anudado en progreso en la cooperativa de tapetes de San Pedro Abajo, Temoaya thumb|Rebozo de diseño de Calimaya en un telar en el taller de Inocencio Balboa en Tenancingo La fabricación de textiles tiene un trasfondo tanto económico como cultural. La mayoría de estos textiles son hechos en comunidades indígenas como los Mazatecos, los Nahuas, los Mazahuas y los Otomíes, y tienen diseños que identifican a los portadores como parte de esas comunidades. Los Otomíes y los Mazahuas son particularmente conocidos por su bordado. Otros pueblos famosos por la fabricación de telas son Jiquipilco, Tejupilco, Temascaltepec, Temoaya, Valle de Bravo, Zacazonapan, Toluca y Tenancingo, se pueden encontrar artículos como servilletas, manteles, sábana, cortinas, blusas, delantales, conjuntos para cocina y baño, así como alfombras.

Hay dos prendas tradicionales que aún se utilizan cotidianamente el quechquemitl y una vestimenta en forma de chal llamada rebozo. En el Estado de México, la mayoría de las piezas tejidas son de lana o algodón/lana. Los textiles suelen ser piezas tejidas de algodón o lana, a veces decoradas con flores multicolores y diseños de animales arreglados geométricamente en la prenda. Las decoraciones solían tener simbolismo religioso, pero esto se ha perdido casi por completo.

El tejido puede ser hecho tanto en un telar de cintura, principalmente usado en comunidades indígenas, o en telares de pedal de marco de madera, introducidos por los españoles en el período colonial. Xonacatlán y Ameyalco son dos comunidades que todavía usan el telar de cintura, mientras que los telares de pedal son usados en comunidades como Coatepec Harinas, Chiconcuac, Texcoco, San Felipe del Progreso, Xonacatlán y Guadalupita. Los últimos tres mencionados son particularmente conocidos por la fabricación de sarapes de lana naturalmente teñida.

El rebozo es tejido en lugares como Jilotepec, Tejupilco, Calimaya y, especialmente, Tenancingo. La confección de prendas se realiza dividiendo el trabajo entre varios artesanos especializados en un proceso particular: el teñido (especialmente si se usa el método ikat), el tejido y el anudamiento de los bordes. Los rebozos de Tenancingo están hechos con hilos de algodón comercial y a veces son atados con el método ikat, para hacer diseños tradicionales con nombres como Arco de Granada, flor de hala, labor doble, llovizna, palacios, venados, ratoncitos y coyotes.

Guadalupita (el nombre completo es Guadalupe Yancuictlalpan) es un pequeño pueblo que se ha dado a conocer por la fabricación de prendas de lana desde hace más de 200 años. La lana es usada para hacer objetos tales como sarapes, colchas y abrigos, mientras que las técnicas de anudamiento son empleadas en la confección para suéteres, gorras, guantes, calcetines y más. La lana es teñida, cardada e hilada por el artesano. Sin embargo, este tipo de artesanía está extinguiéndose, al mismo tiempo que la región se industrializa y los miembros de las familias que viven de esta industria buscan otros lugares para trabajar, dado que el salario en la producción de textiles es muy bajo.

En el pueblo Otomí de Temoaya, la fabricación de los tapetes anudados al estilo oriental fue introducida en 1969 como una iniciativa del Banco de México. Mientras que la elaboración de estos tapetes no es nativa de la región, las habilidades con los textiles, en especial para anudar, se pusieron al servicio del arte. Estos tapetes son hechos con diseños indígenas y coloniales, con más de 250 variantes que dependen de los colores y patrones disponibles. Estos tapetes contienen en promedio 140,000 nudos por metro cuadrado, hechos de lana 100% virgen sobre hilos, los cuales toman entre quince y 20 días para ser completados en una pieza de sesenta por noventa cm.

Madera thumb|Juguetes de madera en el Museo de Culturas Populares La madera es más usada para la fabricación de muebles, tanto en diseños tradicionales (español colonial rústico), como en diseños modernos. La comunidad de San Pedro Tultepec en el municipio de Lerma es notoria por su producción de muebles hechos a mano, los cuales van desde estilo colonial rústico hasta diseños europeos modernos. Esta producción comenzó a finales de los años 80 y ha crecido hasta alcanzar los 100 talleres, los cuales a menudo crean piezas por encargo. La mayoría de las piezas están hechas de pino, pero los muebles más finos se elaboran a partir de otras maderas, incluyendo el cedro. Estos talleres son propiedad de familias, en las cuales los miembros más jóvenes aprenden de los más grandes.

Otra área destacada por sus productos de madera es San Antonio la Isla, la cual a veces usa materiales locales. Aquí, los objetos más pequeños tales como tapas, baleros, yo-yos y carritos de juguete son fabricados con madera, así como objetos decorativos y de uso cotidiano para el hogar. Es la principal actividad económica del municipio, ocupando al sesenta por ciento de la población.

Trabajo en metal El trabajo en metal es tradicional en los municipios de Ecatepec, Naucalpan, Tecamac, Texcoco, Jiquipilco, Toluca y El Oro, los cuales trabajan cobre, latón y estaño. Con los metales principalmente se elaboran objetos decorativos con diseños rústicos. La pequeña comunidad de Cacalomacán, en las afueras de Toluca, trabaja el estaño, cobre y latón usando los métodos tradicionales. Este método fue introducido por los españoles para crear objetos tanto decorativos como utilitarios. Al día de hoy, es usado para la elaboración de barandillas, balcones y muebles. En el Estado de México, herreros de este tipo pueden ser encontrados en varias partes del estado, tales como Chalco, Jocotitlán, Toluca, Valle de Bravo y Ecatepec.

La herrería de plata es una actividad notable en el estado, en la cual se usa tanto la técnica del martillo como la de la filigrana. El trabajo más conocido es hecho por los Mazahuas, establecidos en el pueblo de San Felipe del Progreso. Los Mazahuas crean una especie de arete de aro pesado, con diseños de flores, mariposas y aves, comúnmente vistos en las mujeres Mazahuas, y que tienen un significado cultural. Los herreros de plata de esta comunidad ganaron uno de sus primeros reconocimientos internacionales en la Feria Mundial de la Plata en 1974. Además de los Mazahuas, Tejupilco producen collares con cuentas ahuecadas de plata que terminan en un medallón. La plata también es trabajada en Naucalpan y Nezahualcóyotl para hacer campanas, esculturas, joyería y más.

Fuegos artificiales thumb|Castillo de la Feria Nacional de Pirotecnia en Tultepec La fabricación de fuegos artificiales es distintiva en el estado, especialmente en los municipios de Tultepec, Almoloya de Juárez, Axapusco, Tianguistenco, Tenancingo, Tenango del Valle, Otumba, Capulhuac, Coyotepec, Tecamac y Texcoco.

Otras artesanías thumb|left|Objetos de cestería hechos con agujas de pino largas del El Oro El trabajo del vidrio es principalmente hecho a través de técnicas de soplo para crear objetos decorativos, campanas, flores y más. Texcoco es uno de los pocos lugares en México donde este es producido usando técnicas tradicionales y división de labor. Una fábrica famosa fue fundada por Antonio Derflingher en 1948. Hijo y descendiente de sopladores de vidrio, el maestro ya ha muerto pero la fábrica aún sobrevive, creando vasos de caña, vasos de agua, ceniceros, tazones de fruta, floreros y más.