Juan Iván Benigar o "El cacique blanco" o "El sabio que murió sentado", nacido en las vísperas navideñas de 1883 en Zagreb, capital de Croacia, fue un indígena croata defensor de los originarios, hoy uno de los mayores mitos de la provincia de Neuquén. Luego de llegar a bachiller en 1902, dejó Zagreb para ir a Graz, en Austria, y luego estuvo en Praga estudiando ingeniería civil y más idiomas de los que ya sabía, puesto que a los 25 años dominaba catorce, y ello lo llevó a estudios antropológicos, sociológicos y filosóficos.

En 1908, Benigar abandonó Europa y emprendió el camino a la Argentina cumpliendo el destino al que se sintió llamado con las palabras del texto de un alemán que afirmaba que se extinguirían los nativos de América. Llegó a puerto y casi ni tocó Buenos Aires sino que rápidamente fue a territorio indio desde el que no se fue jamás. Afirmaba que desde el principio se había interesado vivamente por el destino de estos pobres parias (naciones mapuches) dignos de mejor suerte, a quienes nunca abandonó y siempre luchó en su defensa. Lo hizo a través de escritos, de éxodos y de litigios. Se consustanció de tal manera con la cosmovisión Mapuche que se considera que aún sus investigaciones sobre esta cultura aún hoy no han sido superadas. Fue además un visionario ya que muchas de sus sugerencias y estudios encuentran plena vigencia en nuestros días. Colaboró en los periódicos “La Voz del Territorio” y “Neuquén” dirigidos respectivamente por Martín Etcheluz y la familia Cháneton.Álvarez, 1968 Por sus escritos en 1924 fue nombrado miembro del lo que fuera luego la Academia Nacional de Historia de Buenos Aires.

Tras permanecer un poco más de un año en Cipolletti, se dirigió a pie hasta Colonia Catriel (Río Negro). Allí conoció a Eufemia Barraza, Sheypuquin, quien se convirtió en su primera esposa. Benigar tuvo quince hijos, once con Eufemia (fallecida en 1932) y cuatro con su segunda esposaÁlvarez, 1968 Rosario Peña (fallecida en 1949) a quien conociera en Aluminé (Neuquén). Allí en 1933 creó la industria textil casera “SHEYPUQUIN” en la cual aplicaba el uso de la energía hidráulica, con correas hechas de cuero.Álvarez, 1968http://www1.rionegro.com.ar/diario/cultural/2007/08/04/7926.php Su sueño nunca concretado fue formar una cooperativa familiar para dar ocupación a cien familias indígenas. Benigar terminó sus días un 14 de enero de 1950, en el valle Poi Pucon próximo a Aluminé (Neuquén).

Sus orígenes, de Europa a América thumb|Juan Benigar Joven Según su autobiografía (publicada por el Dr. Gregorio Álvarez en su célebre libro "El tronco de oro" - 1968), Juan Benigar,Álvarez, 1968 croata nacido (el 23 de diciembre) cerca de la Navidad de 1883 en Zagreb, capital de la República de Croacia. Hijo de padres eslovenos, lazo sanguíneo que definiría su nacionalidad. Perdió a su madre cuando tenía un año. Poco después, su padre se casó con Juliana Dolinar, quien sería su madre de crianza. Según sus palabras”para los argentinos resultará contradictorio que aquí se hable de Benigar como esloveno, dado que nació en Zagreb, Croacia. Para los conceptos y leyes de los pueblos europeos el lugar de nacimiento es algo accidental. La sangre paterna es la que define”. Permaneció en esa ciudad hasta concluir sus estudios iniciales y rendir el Bachillerato Gimnasial o Humanista en 1902.Álvarez, 1968 Si bien el Imperio Austro-Húngaro comenzaba a manifestar síntomas de debilitamiento. No obstante, sus colegios y universidades eran reconocidos en Europa por el notable nivel académico que albergaban. La familia Benigar era una familia de estudiosos bien organizada; mientras el padre, Iván Benigar, ejercía la docencia en un colegio local ; la madre Rosa Lukes cuidaba de la educación de sus cinco hijos, tres varones y dos mujeres. Los varones Juan y Ladislao estudiarían ingeniería, mientras Sócrates, el tercero, tomaría los hábitos sacerdotales y se dedicaría en el oriente a escribir obras sobre teología. Las niñas Juana y Rosa, una vez terminados los estudios, ejercerían el magisterio.

thumb|Juan Benigar con sus padres y hermanos en Europa Posteriormente se trasladó a la ciudad Graz (Austria) por Cuatro años y luego permaneció en Praga (Rep. Checa), cursando ingeniería civil.Álvarez, 1968 Mientras cursaba ingeniería completaba su caudal de conocimientos con otras clases de disciplinas como medicina y filología. Le interesaban el aprendizaje de idiomas como una forma de conocer el origen de las diversas culturas y ello lo llevó a estudios antropológicos, sociológicos y filosóficos. A los 20 años de edad tenía conocimientos de once idiomas. Formaba parte de algunos círculos universitarios en los que desplegaba mucha actividad, uno de estos lo eligió para que hiciera un viaje a Bulgaria. En el transcurso de este viaje, realizado a pie, hizo varios estudios sobre etnología y sociología, además de compenetrarse también de los problemas económicos-sociales y biológicos, de los pueblos y regiones visitadas. En el año 1904 y 1905 publicó en Croata una gramática búlgara y además dos artículos sobre su patria Croacia, obras juveniles lo colocan según su propia voz entre los modestos precursores.Álvarez, 1968 En agosto del año 1908 Benigar abandonó esa Europa que todavía gozaba de los esplendores de la “belle epoque” y emprendió el camino a la Argentina. Ciudadanía que finalmente adoptaría. Poco se sabe acerca del verdadero motivo que lo trajo a la Argentina y que lo llevó a un cambio radical en su vida. En algunos escritos del propio Juan Benigar cuenta sobre una publicación dónde un sabio alemán sostenía que en un siglo todos los indios desaparecerían aquejados de diversas enfermedades, muchas de ellas provocadas por el modo de vivir del blanco, esta lectura, según aclara el propio Benigar, le produce rabia e impotencia y jura hacer algo en defensa de los aborígenes.Álvarez, 1968

Faltándole dos materias para el título de ingeniero civil, tomó la extraña decisión . Llegó al puerto de Buenos Aires con dos compañeros de viaje, Ferucio Verzegnassi y Bogumil Larsic el 10 de agosto; sin detenerse en Buenos Aires “casi sin tocarlo” (como el lo expresó), todos ellos se dirigen a la Patagonia, al Territorio de Río Negro, precisamente al Alto Valle, hacia el territorio donde se encontraban aquellos indios sobre los que había leído, con el propósito de ayudarlos con sus conocimientos. Se radicó en la excolonia Lucinda (hoy llamada ciudad de Cipolletti) donde permaneció más de un año;

Un día Benigar se encaminó a pie hasta Colonia Catriel, donde lo esperaba otro cambio en su vida. Allí conoció a una aborigen pampeana, la excelente Eufemia Barraza Sheypuquin,Álvarez, 1968 sobrina del cacique Cipriano Catriel, con quien se casó al poco tiempo. Sheypukiñ le dio 12 hijos (siete hijos varones –uno fallecido- y cinco mujeres). Ñancú, Laura (Dugutrayén), Marta (Ayerupay), Juan (Llancá), Aníbal (fallecido), Eufemia (Quinturupáy), Alejandro (Manqué), Elena (Kallvurray), Ambrosio (Millañancú), Feliciano (Huenumanqué), Cipriano (Mariñancú), María Ceferina (Gumaray). Todos fueron iniciados en la lengua y la cultura araucanas.

Benigar para esos momentos contaba con 25 años y dominaba más de una decena de idiomas: sánscrito, griego, latín, croata, esloveno, búlgaro, ruso, checo, eslovaco, alemán, inglés, italiano y francés. En su paso por Cipolletti, había aprendido castellano y con el Mapuche fueron 15 los idiomas en que podía expresarse. Como afirmaba: “poco a poco iba penetrando el espíritu de la lengua araucana y a deducir reglas que se confirmaban por las traducciones que me hacían los indígenas. Un idioma se posee recién cuando se piensa en él; y se aprende a pensar en un idioma oyendo o leyendo los pensamientos expresados en el mismo. Estos hombres y mujeres sencillos, fueron mis grandes maestros”. Juan no solo celebró alianza con Sheypuquin sino con toda la comunidad, siempre luchó en su defensa, a través de escritos, de éxodos y de litigios. Se consustanció de tal manera con la cosmovisión mapuche se considera que aún hoy no fueron superadas sus investigaciones sobre esta cultura. Por ello recibió el apodo del Cacique Blanco;.

Sobre la base de sus estudios universitarios tenía conocimientos de hidráulica. Fue él quien trazó los primeros canales de riego de la localidad de Colonia Catriel para favorecer la agricultura, trabajando duramente con pico y pala. Algunos de ellos tenían hasta tres metros de profundidad y fueron delineados con notable precisión utilizando sencillos y rústicos elementos de medición que Benigar armaba con goma y pequeñas botellas sobre una pequeña cruz de madera; En abril de 1925 Benigar decide cambiar de lugar, aunque no de destino... Por invitación del escritor Félix San Martín aceptó finalmente el ofrecimiento para trabajar en el campo de su propiedad, va a dar a un puesto en la cordillera neuquina, cercano a Aluminé, denominado Quilla Chanquil. Otras fuentes afirman que era en el paraje Kellen ko Aluminé. La relación de Benigar con San Martín dura varios años, aunque el enfoque sobre el indio crea diferencias no siempre expresadas entre ambos, ya que responden a distintas maneras de vivir y de actuar con respecto a este tema. En 1932 en el año fatal (así lo denominaba Benigar por ser en el año de que muere Eufemia Sheypukiñ o “Sheypuquin”, que falleció allí al dar a luz al último hijo).Álvarez, 1968 Se trasladó al valle de Rucachoroy y se radicó en el paraje "Manzanal de Poypucón", próximo a la frontera chilena del Territorio del Neuquén cercano a localidad de Aluminé, donde residiría los últimos 25 años de su vida. Allí completó su importante y numerosa obra literaria, la que emprendió quitándole horas a su descanso dada su necesidad de realizar trabajos rurales y de telar regional (poseía una modesta industria textil casera, aunque de relevancia para la comunidad que llevaba el nombre de su primera esposa "Industria Textil Casera Eufemia Sheypukiñ) para poder subsistir y mantener a su numerosa familia. En ella produjo telas de lana de gran resistencia en seis colores diferentes, usando para ello la técnica mapuche. thumb|Juan Benigar e hijos 2 Comienza aquí también a definirse la figura del escritor. Sin embargo, atender las necesidades de la familia trabajando la tierra o trazando canales absorbía la mayor parte de su tiempo. El puente que cruza el Río Aluminé en Quillen es obra suya, los planos los terminó en 1938. La notable resistencia física de este hombre delgado de 1.78 metros de altura le permitía afrontar los duros trabajos campesinos y paralelamente los intelectuales. Escribía mucho y dormía poco. Su comprensión cada vez más amplia de la idiosincrasia del indígena iba dando solidez a sus conocimientos sobre la cultura nativa. En 1938, Juan Benigar se casó con Rosario Peña, de la comunidad mapuche, en Ruca Choroi, Aluminé, Neuquén. Con ella tuvo cuatro hijos: Pitágoras (Huemullancá), Sócrates (Quintullancá), Leucadia (Millerallén) y Magdalena (Ayarallen). En la actualidad ha sido rescatado y puesto en valor, siendo uno de los mitos de la cultura de la provincia del Neuquén; conocido como “el sabio que murió sentado”. Si poseía conocimientos de ingeniería civil, además fue un idóneo lingüista, historiador, antropólogo. thumb|Juan Benigar e hijos 1

El estudioso y escritor