La selección de rugby de España es el equipo nacional que representa al país en las competiciones oficiales. Gestionada por la Real Federación Española de Rugby, se la conoce como el XV del León, en referencia al símbolo que representa a la federación. Desde el 2 de noviembre de 2023 el seleccionador nacional es el argentino Pablo Bouza.
Actualmente, se encuentra en el Tier 2 de la clasificación mundial de la World Rugby. Dentro del World Rugby Ranking, el equipo masculino de España ocupa el puesto decimoséptimo, por delante de selecciones como Uruguay y Tonga. Su mayor logro ha sido su clasificación para la Copa Mundial de Rugby de 1999 y de 2027.
A nivel continental, milita en la División Championship del Rugby Europe International Championships, la más alta del torneo. En ella, sus mayores éxitos han sido cuatro segundos puestos en las ediciones 2012, 2019, 2020 y 2025.
Fran Puertas, con un total de 93 caps, es el jugador que en más ocasiones ha vestido la camiseta de la Selección, entre 1994 y 2001. De los jugadores que siguen en activo, el centro Álvar Gimeno es con 52 caps, el jugador que posee más internacionalidades.
Historia thumb|300px|left|Partido de 6 Naciones B entre España y Alemania
La selección nunca ha disputado unos Juegos Olímpicos, ya que no existía como tal. Tras la fundación de la federación, el rugby había desaparecido del programa olímpico.
España jugó su primer partido en Madrid en mayo de 1927 frente a Francia, con un resultado adverso de 6-66. En aquel equipo francés (que trataba de promocionar el rugby por países como Italia, Hungría, Alemania, Rumanía y la propia España) jugaban estrellas de la época como Yves Du Manoir.
Dos años después, en 1929, jugó su primer partido oficial con victoria para los Leones: un 20 de mayo contra Italia con victoria final por 9-0, selección a la que, por otra parte, solo ha vuelto a vencer en dos ocasiones más: en 1972 (10-0) y en 1977 (10-3), ambas en terreno español. A lo largo de los años 30, España jugó contra algunos rivales europeos ganando la mayoría de ellos, y perdiendo solo ante Italia y Alemania. El equipo de rugby nacional no participó en ningún torneo durante los años 40.
España volvió a competir internacionalmente a partir de 1951, ganando algunos de sus compromisos, pero siendo incapaz de superar a rivales como Italia o Alemania. Durante la celebración de los II Juegos del Mediterráneo de Barcelona en julio de 1955, las tres selecciones nacionales de España, Italia y Francia, se enfrentaron en el Estadio de La Foixarda. Francia, vencedora en el V Naciones de aquel año se presentó con todas sus estrellas capitaneadas por el mítico Jean Prat, apodado "Monsieur Rugby" por los británicos, que disputaría en la ocasión el último partido de su carrera.
La Selección de Francia, sorprendida por el calor y el juego agresivo de los Leones, acabó el primer tiempo con un 6-6 a pesar de jugar España con 14 por lesión de su talonador del Fútbol Club Barcelona Adrià Rodó. Sin embargo, en el segundo tiempo arrasó hasta ganar el partido por un contundente 46-6. Los Leones jugaron todo el segundo tiempo con 14 (el reglamento no contemplaba entonces cambios, diciéndose que "en Rugby empiezan 15 y acaban los que pueden"). El lunes 25 de julio, el diario Ya titulaba "Francia aplasta a España y obtiene el título. Abad, figura destacada de nuestro equipo" y en el texto "...el madrileño Luis Abad héroe del partido". Italia, se alzó con el segundo puesto, perdiendo contra Francia pero ganando a España en un partido muy equilibrado. Jean Prat se despidió del rugby como jugador.
Durante los años 60 y tras una época de bajón en el rendimiento, España recuperó su nivel imponiéndose de nuevo en muchos partidos sobre todo contra Portugal.
España, tuvo la ocasión en los años 80 de enfrentarse a otras grandes selecciones como es el caso de Argentina en 1980 o 1982 (Estadio de Vallehermoso) o, incluso contra la poderosa Selección de rugby de Nueva Zelanda en noviembre de 1982, durante una gira realizada por los maoríes en Europa. España, perdió por 3 a 66 puntos. También durante esta década tuvo la oportunidad de enfrentarse a nuevas selecciones como la Unión Soviética y Zimbabue, selección contra la que se enfrentó en varias ocasiones en la década de los 80 y primeros 90, con saldo favorable a los ibéricos cuando aún eran los africanos un equipo potente en su nivel y participante en las primeras Copas del Mundo de Rugby, antes de que el deterioro político de ese país lo excluyera del circuito rugbístico internacional. thumb|300px|right|Jugadores de la Selección calientan antes de un partido. En 1988, el equipo neozelandés de los maoríes regresó a España, con resultados esperados pero esperanzadores: 12 a 21 en Sevilla frente a España en uno de los mejores partidos del combinado nacional desde sus principios. En Madrid, repitieron enfrentamiento con refuerzo de jugadores de selecciones del V Naciones, como Norrie Rowan o Alan Tomes de Escocia o Dean Ryan de Inglaterra, con derrota también, en partido disputado en la localidad madrileña de Alcobendas.
Fue la década de los 80 en general bastante positiva para el rugby de la selección española, bajo la dirección de técnicos como Ángel Luis Jiménez, Epalza o Gerard Murillo. Compitió el combinado español regularmente con equipos como Escocia (Cornellá en 1984, Edimburgo 1985 o Madrid 1987 y 1995 entre otras ocasiones) Inglaterra A, B y Sub-23, los citados maoríes, y ya en los primeros 90 con Emerging Australia y de nuevo Argentina, además de consolidar su posición en el entonces Campeonato de la Federación Internacional de Rugby Amateur (FIRA) donde se medía con Francia, la Unión Soviética, Rumania e Italia. Normalmente, disputaba la plaza de descenso a equipos como Alemania o Polonia y generalmente conseguía la permanencia, pues el resto de equipos, bien por el apoyo institucional de sus federaciones (caso de la Unión Soviética, a la que una vez deshecho aquel estado se derrotó en varias ocasiones, ya como Rusia) o por su tradición, no estaban a nuestro alcance, si bien las distancias no llegaban al extremo de la época del profesionalismo, inaugurada oficialmente en 1996.
El 4 de abril de 1992, España consiguió una victoria histórica frente a la Selección de Rumanía en el Estadio Central Complutense. El resultado final fue de 6-0 para el combinado español que derrotó a una de las selecciones más potente de aquel momento en Europa.
En 1994, España jugó contra Gales, perdiendo por más de 50 puntos.
La mayor racha histórica de victorias de la selección española se produjo entre marzo de 1996 y noviembre de 1997 en donde encadenó un total de nueve frente a las selecciones de Marruecos, Rusia, Portugal (x2), Alemania, Bélgica, Polonia, Andorra y República Checa, alguna de ellas muy abultada como la cosechada frente a Bélgica en donde el marcador final reflejaba un 77-0. Curiosamente, tras esta racha victoriosa, llegó poco tiempo después la peor racha de resultados de la selección, que encajó ocho derrotas consecutivas entre julio y octubre de 1999, si bien es cierto que tres de ellas se produjeron durante la disputa del Copa del Mundo de Rugby de ese mismo verano.
En noviembre de 1998. España consiguió por primera vez la clasificación para el mundial, el de 1999.
En noviembre de 2001, visitó Madrid la entonces selección campeona del mundo, Australia, con su primer equipo. El partido se disputó en el Estadio Central Complutense y a pesar del entusiasmo del público, puso de manifiesto las abismales diferencias entre el rugby profesional y el de un "second tier" en el argot de la WR.
El año 2007, resultó ser un gran año para la selección española, que confirmó la actual progresión de la que venía haciendo gala los últimos años. El 17 de marzo, consiguió una gran victoria en el Campeonato de Europa ante la Selección de Georgia tras remontar un mal comienzo y terminando el partido 31-17.
El 23 de mayo de ese mismo año, la selección vivió un acontecimiento único en el rugby español al tener la oportunidad de jugar un partido contra los míticos Barbarians en el Estadio Martínez Valero de Elche. El XV español cuajó un tremendo partido ante un equipo plagado de estrellas y entrenado por el popular neozelandés Zinzan Brooke. La garra española quedó patente durante el partido llegando incluso a ponerse por encima del marcador en los primeros compases del encuentro. El resultado final fue de 26-52 a favor de los Baa-Baas en lo que fue una auténtica fiesta del rugby ante más de cinco mil personas. Algunos jugadores españoles como Oriol Ripol o Diego Zarzosa han tenido la posibilidad de disputar algún partido con este combinado, al cual solo se accede por invitación.
2009, fue un año de decepciones. Los buenos resultados obtenidos en el anterior Campeonato de Europa no encontraron continuidad a lo largo del año en donde la selección española no fue capaz de ganar ninguno de sus compromisos contra Georgia, Rumanía o Portugal quedándose virtualmente fuera de la clasificación para la Copa Mundial de Rugby de 2011.
Actualidad La selección juega sus partidos normalmente en el Campo Central de la Ciudad Universitaria de Madrid, con capacidad para unas 16 000 personas, campo en el juegan, además, los históricos equipos de Arquitectura y Complutense Cisneros. thumb|290px|left|Vista general del Campo Central de Ciudad Universitaria donde la selección española juega sus partidos En los últimos años, España ha vuelto a relanzar la Selección de Rugby 7, siendo una de las principales selecciones de las Series Mundiales organizadas por World Rugby y consiguiendo clasificarse para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.
En la Copa del Mundo de Rugby 7 cuenta con tres participaciones a lo largo de su historia. Cuando realizó su mejor actuación fue en 1993, logrando el décimo puesto global por detrás de las grandes potencias del rugby mundial, tras caer en la final por la disputa de la Copa de Plata frente a Argentina y proclamándose subcampeón de la segunda categoría.
Aunque a nivel general España tiene un rugby semiprofesional, la incorporación de extranjeros en su liga ha ayudado mucho a su desarrollo y a elevar el nivel de los equipos y de la propia selección, donde destaca la participación de algunos jugadores extranjeros de origen español, sobre todo franceses. También, se está dejando notar el hecho de que algunos jugadores españoles jueguen o hayan jugado en las potentes ligas francesa e inglesa. Se especuló con que si la Selección de rugby de Argentina ingresara en el VI Naciones podría hacer de local en una ciudad española para que el rugby español siguiera creciendo. A día de hoy, esa posibilidad ha sido descartada por World Rugby.
España en el Campeonato de Europa 370px|thumb|Selección española de rugby jugando frente a Portugal. Año 2009.
Tras la Copa del Mundo de Rugby de 1999, España cayó en un bajón de juego que la llevó pasar años oscuros y descender de categoría. Tras varios años la selección ascendió de nuevo a la primera división de la FIRA. Su actuación en el Campeonato de Europa FIRA-AER 2006-2008, conocido con el sobrenombre de Seis Naciones B, por su parecido estructural, en el que también participaron las selecciones nacionales de Rumanía, República Checa, Portugal, Georgia y Rusia, fue muy satisfactoria. En esa temporada, España se alzó con una meritoria cuarta plaza final de la clasificación con cuatro victorias por seis derrotas siendo la única selección capaz de ganar a la campeona Georgia. Sin embargo, la nota dominante durante el campeonato fue el ascenso de la calidad técnica unido a la falta de físico que ha impedido que España consiguiese resultados más positivos frente a selecciones más potentes físicamente como Georgia, Rusia o Rumanía.