El problema agrario es una obra escrita en 1929 por Pedro Aguirre Cerda, expresidente de la República de Chile, durante su exilio en Europa debido al golpe de Estado de septiembre de 1924. En el texto se plantea una crítica al modelo agrario del Estado, el cual parecía estar quedando estacando en comparación al apresurado avance que estaba teniendo la industrialización. Es por ello que el expresidente abordó desde una mirada general este tema, tratando de abarcar la mayor cantidad de ámbitos posibles. El tópico general a través del cual se basan las ideas del autor es la idea de controlar y administrar de una manera óptima las tierras, es decir, sacar el máximo provecho a la actividad agrícola, pudiendo así asegurar el desarrollo de Chile. Como el mismo Pedro Aguirre Cerda dice en su libro “Un impulso colectivo, organizado con todas las fuerzas particulares, y del Estado en cooperación, dirigido a la óptima producción interna y su expansión hacia el exterior en la agricultura y su industria derivada, produciría un sentimiento de engrandecimiento común que despertaría legítimas ambiciones del progreso nacional.”

Esta obra puede comprenderse como una importante reflexión a nivel nacional ante la discusión pública relativa al creciente desafío alimentario chileno durante la primera mitad del , contexto donde pueden destacarse además de Pedro Aguirre Cerda autores como Luis Correa Vergara, Moisés Poblete Troncoso y Adolfo Matthei Schwarzenberg.Gallardo Martinez, Eduardo (2012): El Ingeniero agrónomo Dr. Adolfo Matthei y su rol en el desarrollo de la agricultura en Chile y Osorno (1925-1939). p. 47-61. Consultado el 3 de marzo de 2018.

Antecedentes miniatura|Pdte.Aguirre Cerda Pedro Aguirre Cerda fue para algunos un visionario en sus tiempos, capaz de mirar hacia el futuro y proponer políticas del ámbito agrícola, aún sin ser experto. Inclusive hay quienes recalcan la necesidad de personas como él o con sus cualidades en la actualidad No es secreto la gran amistad que Pedro Aguirre Cerda mantenía con la ganadora del premio Nobel de literatura Gabriela Mistral, persona a la cual fue dedicado con afecto esta obra. Con la cual compartía su pasión por la educación, llegando incluso, durante su mandato, a realizar la construcción de 500 escuelas Como se mencionó anteriormente fue durante su exilio en París que Pedro Aguirre cerda escribió esta obra, exilio ocurrido debido al ruido de sables y posterior golpe de Estado que enfrentó en 1924-1925 el expresidente Arturo Alessandri Palma (Antecesor de Aguirre Cerda). La publicación de la obra se destacó principalmente por poner énfasis en racionalización de los procesos productivos, la necesidad de la asociación entre los agentes económicos y una moderada acción directiva del Estado. Lo que lograría realizando una reseña de la forma en que algunos gobiernos intentan confrontar las problemáticas económicas del último tiempo, tanto antes y después de la Primera Guerra Mundial y las repercusiones de la revolución industrial, temas que son frecuentemente reflexionados a lo largo del texto, tomado como uno de los principales ejes de comparación y ejemplo de las grandes naciones. La intención de tomar estos distintos gobiernos como ejemplo, es llevar hasta Chile el conocimiento de ellos, tanto en sus investigaciones, técnicas, y métodos. Todo esto con la intención de fomentar tanto en el Estado como en la población agrícola y comerciantes la motivación de organizarse, discutir y poner en marcha planes para sacar el mayor provecho posible a los potenciales económicos del país, teniendo como principal objetivo la producción de alimentos y materias primas exportables hacia los países industriales. Pudiendo así, aun siendo un país pequeño, producir excedentes que permitieran el crear un camino hacia el desarrollo social y económico. Como fin, la obra busca plasmar la necesidad por parte del Estado de redistribuir las tierras improductivas y que su propio programa de gobierno contemplara la reforma agraria, la que nunca llegó a efectuarse en estos años. miniatura|Ansel Adams - Farm workers and Mt. Williamson

Temas Principales

Actividad agrícola La actividad agrícola, término comúnmente usado para denominar a todas aquellas actividades o circunstancias que se ven envueltas en la actividad de cultivar y de cosechar materias primas que puedan ser luego utilizadas por el ser humano como alimentos, ropas, abrigo y/o la venta. La palabra agrícola proviene de la palabra agricultura, es decir de la cultura de cultivar y de trabajar la tierra, una de las actividades más importantes para la subsistencia humana ya que le permite no depender de manera tan directa de lo que le ofrece la naturaleza si no de proveerse a sí mismo con su propio alimento. Es desde esta antigua actividad que se sustenta el argumento de Pedro Aguirre Cerda, entendiéndola tanto como una actividad como una tecnología que será, según él, la impulsora del modelo económico del país, ayudándolo a progresar como un país pequeño en vías del desarrollo, para ello realiza una revisión de la actividad agrícola a lo largo de su exilio, destacando enunciados que él toma como ejemplo a seguir para poder producir de manera óptima el potencial que nos entrega la tierra. Por ejemplo: “La racionalización de la actividad productora, que toma una importancia siempre creciente, y que constituye en adelante en los principales países, así como en el dominio internacional una disciplina específica, interesa en su más alto grado de la agricultura” con esta cita el autor quiere resaltar la importancia que ha tenido la racionalización de las actividades, en este caso productoras, dentro de los grandes países, intentado llevar esta medida a la producción local, la cual como ya sabemos es la actividad agrícola, ya que al ser un país pequeño no podemos competir con la fuerza productora industrial, pero si podemos sacar de ella sus tecnologías de optimización y maximización de los recursos disponibles para generar un aprovechamiento a tope de las tierras. Es por ello que el autor comprende “que los países nuevos, de escasa población, deban basar buena parte de su desarrollo en el óptimo aprovechamiento de sus fuerzas, para explotar sus riquezas naturales y compensar la internación de artículos manufacturados en el extranjero". Así como también se sustenta en el director del instituto de Pommeritz (Sajonia), el profesor Derlitzski quien ha demostrado que la mayoría de los métodos de orientación científica pueden servir también a la agricultura, señalando que una “formación previa de un plan de trabajo, edificación adecuada, estudio de maquinarias y herramientas, selección del trabajador, condiciones del trabajo, cooperación del técnico y del obrero, estudio de las pausas, alimentación del trabajador, etc., son cuestiones de uso y actual investigación y aplicación a la agricultura. La racionalización de la agricultura permitiría una mejor utilización de los capitales de los agricultores, una mejor utilización de los trabajadores agrícolas y una mejor organización comercial entre los agricultores.” Con esto demostrando que la agricultura es una tecnología altamente moldeable, a la cual se le pueden modificar diferentes características para su mejor implementación y constante mejoramiento. Es tanto a la tecnología en sí que se le puede realizar estas optimizaciones como a los propios trabajadores que están inmersos en la actividad, es por ello que el autor señala que la “especialización y estabilidad de los trabajadores de la finca, el más grande desarrollo posible en la ejecución mecánica de los trabajos, comprendido el modo de reducir al mínimo, constituyen los principios fundamentales de la organización científica del trabajo de agricultura.” es por ello que una menor cantidad de personas trabajando, pero que estén mejor entrenados en la materia rendirán mucho mejor que muchos hombres que no tienen idea de lo que hacen, desaprovechando así tiempo, tierra y dinero.

Industria vs. Estado En la obra de Pedro Aguirre Cerda, la industria es planteada como el novum de la sociedad, el cual es la premisa de los grandes países, el ejemplo del progreso y el éxito, pero en ningún momento la intención del autor es igualar esta tecnología, sino tomarla como punto de referencia y desde allí realizar comparaciones, para poder situar a Chile, un pequeño país recién comenzando, en vías de su desarrollo. La industria en Chile surge en 1860, de la mano de la expansión económica ligada a la exportación de trigo, plata y cobre. Se instalan en Chile los primeros establecimientos industriales. El nacimiento de esta industria facilita en Chile la creación de diversos recursos para el hombre y la misma industria, como es el caso de la industria ferroviaria, que ya para 1918 contaba con 45 empresas de tranvías y 389,5 kilómetros de vía ferroviaria. Como podemos dar cuenta por las fechas, para cuando Aguirre Cerda escribía su obra, la industria ya existía en Chile, pero no era la gran actividad capaz de sustentar al país y no era capaz de competir con las grandes industrias de los países desarrollados, es por ello que sugiere seguir las pautas de las potencias para poder dirigir mediante la actividad agrícola a Chile hacia un progreso seguro. La relación entre la industria y el Estado que se desarrolla a lo largo de la obra, es una constante comparación crítica que busca relucir lo mejor de ambas partes, para implementar ese resultado en la práctica de la actividad agrícola, es por ello que lo que encontramos constantemente es una crítica de como el estado debería comportarse sobre la base de los desarrollos de la actividad industrial. En otras palabras, se busca que el estado sea capaz de identificar las fortalezas y debilidades de la industria, separarlas de ella, investigarlas y en lo posible mejorarlas, para así tener un resultado que sea posible de implementar en la actividad agrícola. Una de las mayores críticas es la poca investigación hacia la práctica agrícola, la poca atención que se le presta a esta actividad, siendo que podría ser la impulsora de todo un modelo económico capaz de llevar al país a instancias de desarrollo. Se busca que como en la industria, se capacite y especialice a los obreros, que cada uno cumpla una función determinada dentro del campo, para así aprovechar mejor las cualidades de las personas y por ende producir de mejor manera, creando mayores excedentes que los existentes. Esta crítica se basa principalmente en que la industria invierte fuertemente en la investigación, y lo hace desde distintas perspectivas como la medicina, la física, la química, etc. Siempre con la intención de optimizar sus recursos para una mejor producción. Por ejemplo, en la actividad agrícola, una inversión en estas áreas significaría un mejor conocimiento del suelo en el que se trabaja, un mejor manejo de las relaciones entre trabajadores, optimización en el uso de las semillas, entre un amplio etcétera. Otra de las principales críticas es la poca astucia que se tiene como actividad agrícola, es decir, el autor plantea que una de las mejores maneras para poder surgir como país es el utilizar a la industria. En otras palabras, lo que busca señalar es que no tan solo hay que utilizar a la industria como un modelo a seguir para alcanzar el éxito, sino que también hay que usarla como un medio. Para esto se basa en la premisa de que la industria para producir sus productos finales necesita de materia prima, y es en este punto donde entra la actividad agrícola chilena, el autor señala que la producción agrícola debe tanto solventar las necesidades del país como la de los grandes países y sus industrias, utilizar los excedentes y comercializarlos con las grandes industrias, el objetivo de esto es llegar a ser o crear el combustible para estas grandes industrias, que no son capaces, o al menos no es su prioridad, producir las materias primas.

Aprovechamiento de tierras