miniaturadeimagen|derecha|Afiche italiano que muestra los distintos partidos políticos en una elección al Parlamento Europeo. Un partido político es una organización de interés público cuyo objetivo es ejercer el poder político para aplicar su programa. En las democracias liberales promueve la participación de la ciudadanía en la vida política y contribuye a la integración de la representación nacional. Quienes lo conforman comparten objetivos, intereses, visiones de la realidad, principios, valores y proyectos para ejecutar total o parcialmente en gobiernos democráticos de países. Estos son los encargados de presentar candidaturas a ocupar diferentes cargos políticos. Para eso movilizan el llamado apoyo electoral. También contribuyen a organizar y orientar la labor legislativa, articulan y agregan nuevos intereses y preferencias en la ciudadanía.

Es esencial para contribuir a estructurar el apoyo político a determinados programas, intereses socioeconómicos y valores. También interpreta y defiende las preferencias de los ciudadanos, forma gobiernos, y establece acuerdos políticos en el ámbito legislativo.

En las democracias liberales, basadas en el pluralismo político, los partidos políticos constituyen el principal instrumento de participación política de los ciudadanos y de canalización del pluralismo de la sociedad a las instituciones. Después de la Segunda Guerra Mundial así fueron reconocidos en las Constituciones, especialmente en los países que habían tenido regímenes fascistas, como en la Constitución de la República Italiana de 1947 o en la Ley Fundamental para la República Federal de Alemania de 1949. Lo mismo ocurrió en España tras el fin de la dictadura franquista (Constitución de 1978).

Definición

El concepto de partido político ha sido definido de diferentes maneras según el momento histórico y la específica realidad sociocultural. En realidad, como ha señalado el politólogo de la Universidad de Barcelona Jordi Matas Dalmases, «es difícil ofrecer una definición que pueda englobar a todos los partidos políticos de todas las épocas y de todos los países, puesto que los partidos... han sido y siguen siendo muy heterogéneos». A pesar de ello Matas Dalmases propone la siguiente definición de partido político en sentido amplio:

Stefano Bertolini lo ha definido como «un grupo de individuos que participan en elecciones competitivas con el fin de hacer acceder a sus candidatos a los cargos públicos representativos», y por su parte Ramón Cotarelo lo define como

En lo que coinciden la mayoría de los autores es en que la característica principal de los partidos políticos es que su objetivo es ejercer el poder político para, solos o en coalición, llevar a cabo su programa de gobierno. Esto es lo que los diferencia de otro tipo de organizaciones como los grupos de interés o los grupos de presión, que lo que pretenden es influir en el proceso de la toma de decisiones políticas para conseguir los fines que en cada caso se proponen.

Las considerables dificultades para establecer una definición unánime del concepto de partido político han llevado a la doctrina a identificar cuatro características fundamentales, que se perfilan como criterios para considerar que una organización determinada es un partido político. En concreto, un partido político es una organización estable y permanente durante un tiempo que cuentan con una ubicación urbana donde se reúnen sus líderes para planificar sus proyectos políticos; que se basa en una ideología y un programa de gobierno para definir unos objetivos; que busca alcanzar dichos objetivos mediante el ejercicio del poder político; y que dicho ejercicio busca ocupar cargos públicos electivos. En todo caso, esta caracterización solo es válida para los sistemas políticos democráticos, pluralistas y competitivos. Un sistema político que no reúna cualquiera de estas tres características produce partidos políticos que, en mayor o menor medida, difieren de las características y funciones descritas.

Historia

Nacimiento miniaturadeimagen|325px|The polling, cuadro de William Hogarth. Votación en el parlamento británico en 1754 disputada entre los Tories y los Whigs. Diferentes facciones políticas que han luchado por el poder han existido desde hace siglos. Algunos ejemplos históricos que muestran un cierto protopartidismo serían los optimates y populares en la República romana, los güelfos y gibelinos durante la Edad Media o los jacobinos y los girondinos en la Francia revolucionaria, los Whigs y los Tories en el Reino de Gran Bretaña. Sin embargo, el moderno partido político como lo entendemos ahora surge en el en el Parlamento de Gran Bretaña con la organización estructural de los ya mencionados grupos políticos ingleses en el Partido Liberal y el Partido Conservador, respectivamente.

Se ha destacado la paradoja de que los partidos políticos nacieran en el seno de los Estados liberales ya que la base fundamental del liberalismo era el individualismo y la teoría de la voluntad general, lo que «en principio tendría que suponer el rechazo a cualquier fenómeno —como los partidos— que resquebrajara estos principios y la unidad de la nación». Sin embargo, el desarrollo del parlamentarismo dio nacimiento a los grupos parlamentarios —la agrupación de los diputados afines ideológicamente con el fin de actuar (y votar) de forma conjunta, como los whigs y tories en el Parlamento británico— y de los grupos parlamentarios nacieron los partidos políticos. En principio se trató de partidos de notables, pero conforme se fue ampliando el derecho de sufragio y los Estados liberales se transformaron en Estados democráticos (el sufragio universal se impuso al sufragio censitario) nacieron los partidos de masas. «La ampliación del derecho de sufragio implicó un cambio en las reglas del juego y provocó que aquellos que querían acceder por primera vez al Parlamento o permanecer en el mismo tuvieran que organizarse y utilizar nuevas estrategias para llegar hasta los nuevos electores y conseguir su voto»

Desarrollo

En la mayoría de naciones surgen en principio dos grupos primordiales: los conservadores que buscaban preservar los privilegios de los grupos de poder, especialmente de las monarquías y aristocracias, y los liberales representantes de la pujante burguesía, ávida de nuevos espacios políticos e influencia de la que carecía, pues buscaban equiparar su nueva influencia económica a su influencia política ausente por ser en gran medida plebeyos.Revolución burguesa en Artehistoria. Estas pugnas se dieron mayormente en Europa donde las fuerzas conservadoras respaldaban la autoridad de la nobleza, el clero y especialmente la monarquía en lo que se conoce como el Antiguo Régimen frente a las fuerzas liberales burguesas.Michel Mollat y Philippe Wolff, Ongles bleus, jacques et ciompi - les révolutions populaires en Europe aux XIVe et XVe siècles, Calmann-Lévy, 1970Révolte de la Harelle:fr:Révolte des Tuchins:fr:Révolte des MaillotinsHILTON, Rodney (ed.) (1976, 1977 en español) La transición del feudalismo al capitalismo, Barcelona, Crítica, ISBN 84-7423-017-9; ANDERSON, Perry, El estado absoluto, Madrid: Alianza ISBN En algunos casos esto llevó a los distintos levantamiento sociales que removieron Europa con las múltiples revoluciones burguesas o revoluciones atlánticas, tales como la Francesa, la unificación de Italia y Alemania, y las guerras de independencia de Estados Unidos y Latinoamérica.Jean Régnè, Les prodromes de la Révolution dans l'Ardèche et le Gard - la Révolte des Masques Armés dans le Bas-Vivarais pendant les années 1782-1783, fuente citada en Révolte des Masques Armés. Emmanuel Le Roy Ladurie, Les paysans de Languedoc, fuente citada en :fr:Révolte de Roure Pero en otros países las reformas políticas se lograron por medios más pacíficos evitando así el derramamiento de sangre al punto de que muchos de estos países conservan hasta la fecha sus monarquías, aunque como figuras simbólicas.

Esta lucha fue exportada a América tras la independencia, en donde los enfrentamientos entre liberales y conservadores tomaron un distinto cariz. Sin monarquía o nobleza que proteger, aun así existía una aristocracia criolla que recelaba de los cambios sociales y en América Latina la existencia de la Iglesia católica que, aliada a los conservadores, buscó mantener sus privilegios. A esto se enfrentaron los liberales de ideas vanguardistas que promovieron la secularización del estado y combatieron los privilegios clericales. Con excepción de Costa Rica (dominada enteramente por los liberales y sin un partido conservador realmente organizado) en el resto de América Latina se sucedieron cruentas guerras entre liberales y conservadores por la mayor parte del y principios del .Reyes Heroles, J. , El liberalismo mexicano, pp. 134 Constancio Franco V. (1877). Apuntamientos para la historia: La guerra civil de 1876 y 1877. Santa Fe de Bogotá: Imprenta de La Época (de Ignacio Borda).

Sin embargo, si bien los liberales a menudo promovieron derechos a las clases obreras, ya sea indirectamente porque las reformas políticas que requerían para democratizar la sociedad implicaban ampliar los derechos políticos al proletariado, o en algunos casos directamente por asequir a una postura más socio-liberal, en la práctica las clases trabajadoras no contaban con representantes políticos propios en un principio. El surgimiento de los primeros partidos socialistas en Europa a raíz de las pésimas condiciones de la Revolución industrial cambió esto. Estos grupos organizados de trabajadores formaron la primera Asociación Internacional de Trabajadores conocida como La Internacional o Primera Internacional, mostrando el carácter internacionalista de la misma. Partidos socialistas comenzaron a surgir en distintos países, a menudo con características propias de su contexto. La unidad pronto se rompería principalmente en tres grandes grupos; los marxistas que abogaban por un cambio revolucionario violento de la sociedad para establecer la dictadura del proletariado y que veían la participación electoral como algo meramente estratégico, los reformistas o socialdemócratas que consideraban que las reformas socialistas eran posibles por medios pacíficos y democráticos manteniendo el sistema parlamentario y la democracia liberal, y los anarquistas que buscaban el desmantelamiento del Estado y de toda forma de autoritarismo en el mediano plazo y no tenían interés en lo electoral. Esta ruptura generó una división dentro de la organización obrera, sin embargo en la mayoría de países occidentales los socialistas democráticos empezaron a tener grandes éxitos electorales convirtiéndose rápidamente en uno de los partidos principales e incluso obteniendo el poder, casi siempre superando a los liberales que quedaron rezagados a una tercera fuerzaUna vez que el Antiguo Régimen fue completamente superado y la clase media y obrera se encontró mejor representada por los socialistas, en general la importancia de los liberales pasó a segundo plano. Sin embargo no podría negarse que los partidos conservadores pasaron a ser en la práctica partidarios del liberalismo económico e incluso irónicamente se contrapusieron a las ideas socialistas abogando por principios ideológicos propios del liberalismo clásico e individual que en algún momento opusieron. o incluso a menos como sucedió en países como Alemania, Reino Unido, Francia y Suecia.