«Lucky Star» es una canción interpretada por la cantante estadounidense Madonna, incluida en su álbum debut homónimo. El sello discográfico Sire Records la publicó como el cuarto sencillo del álbum el 8 de septiembre de 1983. La canción también figuró en los recopilatorios The Immaculate Collection (1990) y Celebration (2009). «Lucky Star» fue compuesta por Madonna y producida por Reggie Lucas, pero como la cantante no quedó satisfecha con el resultado final, llamó a su novio de entonces, John «Jellybean» Benitez, para que remezclara el tema basándose en sus ideas. «Lucky Star» es una pista dance de ritmo medio, que comienza con fragmentos de notas sintetizadas, seguidas de percusiones electrónicas y aplausos; la letra es repetitiva y vana, y gira en torno a la ambigüedad pura de las estrellas, en yuxtaposición a un personaje masculino descrito como un astro en el cielo.
Críticos modernos y contemporáneos elogiaron la canción y la denominaron como la introducción a la música dance de carácter optimista. «Lucky Star» se convirtió en el primer sencillo de Madonna en alcanzar el top cinco de la lista Billboard Hot 100, al llegar al cuarto puesto; anteriormente había llegado al número uno en la listas dance, cuando ingresó junto con el sencillo previo «Holiday». El video musical muestra a Madonna bailando frente a un fondo blanco, acompañada de sus bailarines. Tras su lanzamiento, el estilo y forma de vestir de la cantante se convirtieron en una moda entre los jóvenes. Varios académicos señalaron que en el video, Madonna se retrató como narcisista y un personaje ambiguo, refiriéndose a sí misma como la estrella de la suerte, al contrario del significado de la letra. La canción ha sido incluida en cuatro de las giras musicales de la artista, la última de las cuales fue en el Rebel Heart Tour de 2015-2016, donde formó parte de un popurrí junto con otros temas. Además, ha sido versionada por múltiples artistas.
Antecedentes y composición thumb|left|upright|Madonna interpretando «Lucky Star» en uno de los conciertos del Who's That Girl World Tour (1987) En 1983, Madonna se encontraba grabando su primer álbum de estudio con el productor de Warner Music Reggie Lucas, y su entonces novio John «Jellybean» Benitez; el problema era que no tenía suficiente material para un elepé completo. Lucas produjo ocho temas para su álbum: «Borderline», «Burning Up», «Physical Attraction», «I Know It», «Think Of Me», y por último «Lucky Star». Madonna compuso la canción para el DJ Mark Kamins, quien le prometió tocarla en la discoteca Danceteria, donde trabajaba. Sin embargo, cambió de parecer y decidió usar la canción para su primer disco, que en ese entonces planeaba llamar Lucky Star, pues creía que el tema, junto con «Borderline», eran la base perfecta del álbum. Tras grabar la canción, empezaron a surgir problemas entre Madonna y Lucas, pues la cantante no estaba contenta con el resultado final, ya que sentía que el productor utilizaba demasiados instrumentos y no tomaba en cuenta sus ideas. Esto llevó a una disputa con Lucas, quien abandonó el proyecto sin finalizar las canciones. Fue entonces cuando la intérprete llamó a Benitez para que hiciera remezclas de «Lucky Star» y «Borderline», así como de las demás canciones grabadas. En una entrevista, Benitez recordó:
En un principio se tenía planeado publicar «Lucky Star» como el tercer sencillo de Madonna, pero «Holiday» se había convertido en un éxito en las listas dance de Estados Unidos, por lo tanto, esta se puso a la venta como el cuarto sencillo. El ejecutivo musical Jeff Ayeroff recordó cómo Madonna inicialmente no quería publicar «Lucky Star» como sencillo. Cuenta que por aquel entonces la habían demandado y necesitaba dinero, así que él le propuso: «Déjame lanzar "Lucky Star", y te garantizo que venderás los suficientes discos para pagar eso». Según Ayeroff, tuvo razón porque el tema le «abrió las puertas al primer álbum de par en par». Musicalmente, es una pista dance de ritmo medio, que comienza con unos fragmentos de notas sintetizadas, seguidas de percusiones electrónicas fuertes y aplausos. Posteriormente, se aprecia una guitarra con un riff agudo acompañada de un sonido grave de sintetizador. La canción repite de forma constante el hook star light, star bright —en español: «estrella luminosa, estrella brillante»— por más de un minuto, antes de comenzar el estribillo. De acuerdo al escritor Rikky Rooksby, la letra es repetitiva y vana, y gira en torno a la ambigüedad pura de las estrellas, en yuxtaposición a un personaje masculino descrito como un astro en el firmamento. «Lucky Star» está escrita en un compás de 4/4, con un tempo moderado de 108 pulsaciones por minuto. La melodía está compuesta en la tonalidad de sol mayor y sigue una secuencia básica de sol–la–si–re–mi–fa en una progresión de acordes. El registro vocal de Madonna abarca desde sol3 a fa5.
Recepción crítica thumb|184px|Madonna y su corista cantando «Lucky Star» durante uno de los conciertos del Confessions Tour (2006)
El autor J. Randy Taraborrelli, en su biografía de Madonna, dijo que «Lucky Star» era una canción «suave, bailable, pero olvidable», aunque sí elogió el ingenio de la canción, al que le atribuyó su simplicidad y su naturaleza dance. Rikki Rooksby, autor de The Complete Guide to the Music of Madonna, notó que la artista tenía una voz «cursi» en la canción y la comparó con la de Cyndi Lauper. En su libro Queer, Simon Gage la describió como «un número feliz de disco». Santiago Fouz-Hernández y Freya Jarman-Ivens, autores de Madonna's Drowned Worlds, sintieron que con canciones como «Lucky Star» y «Burning Up» (1983), la cantante presentó «un estilo de música dance optimista que resultaría particularmente atractivo para el público homosexual». El tenor y académico inglés John Potter, en su libro The Cambridge Companion to Singing, comentó que «Lucky Star» era un número soft-soul con influencias de música disco, aunque criticó la reverberación y grabación multipista, ya que sentía que la «despersonalizaban». Sal Cinquemani, de Slant Magazine, dijo que la canción había «precedido, sin saberlo, su más reciente incursión en las brillantes salas de lo electrónico-pop». Eric Henderson, de la misma publicación, lo llamó un «monstruo sonoro digno del sistema de David Mancuso y The Loft, equilibrado con un estribillo construido alrededor de un mantra infantil y entregado mediante una voz teñida de helio». Bill Lamb de About.com dijo que «Lucky Star», junto con «Holiday» y «Borderline», poseía hooks de música pop «irresistibles».
Louis Virtel, de NewNowNext, la ubicó en la decimonovena posición del conteo de las 100 canciones más destacadas de la intérprete; dijo que se trataba de un tema «determinadamente animado» y la comparó con «Gett Off» (1991), de The New Power Generation, «con la excepción de que ["Lucky Star"] es más suave y más sensual». Guillermo Alonso, de la edición española de la revista Vanity Fair, opinó que «tiene valor a día de hoy porque suena como [Madonna] no ha vuelto a sonar nunca: ingenua e infantil. Por lo demás, resulta divertida a secas como recordatorio de los orígenes de un monstruo». En sus reseñas al álbum recopilatorio The Immaculate Collection, David Browne, de Entertainment Weekly, elogió la remezcla de «Lucky Star», y Robert Christgau calificó la canción como «bendita». Katie Atkinson de Billboard la ubicó en la posición dieciséis del ranking de las 100 mejores canciones de la artista; la llamó una «irresistible canción de cuna para [los] clubes nocturnos». Stephen Thomas Erlewine del portal Allmusic, la citó como uno de los puntos culminantes de Madonna y la describió como «efervescente». Stewart Mason, del mismo portal, también la elogió y declaró que «como canción, "Lucky Star" solo resulta insustancial en una exposición casual, pero si se presta atención suena decidida y conscientemente minimalista. Consistente en un estribillo sencillo, basado en una rima infantil elemental, versos incompletos que no aparentan tener otra función que la de impulsar la canción hacia al estribillo, y un puente de guitarra y percusión electrónica vibrante, la canción es totalmente simple con sus arreglos espartanos y producción aséptica, pero de alguna manera, funciona». Ed Masley, de The Arizona Republic, la llamó «juvenil e ingenua» y destacó el verso Shine your heavenly body tonight como «lo más cercano a una insinuación sexual». Concluyó que «a veces solo necesitas una interpretación fresca y un ritmo sensual de disco post-Chic para convertirte en una verdadera sensación pop». El diario colombiano El País afirmó que «Burning Up», «Holiday», «Lucky Star» y «Borderline» eran «piezas con las que la reina iniciaba su ascenso al trono».
Leo Tassoni, autor del libro Madonna, elogió la composición del tema y la calificó de «subyugante». En su libro Enciclopedia Gay, Ignacio D'Amore y Mariano López afirmaron que el tema pertenecía a la «etapa chillido» de la cantante. Un crítico del portal de internet RPP dijo que: «Temas como "Lucky Star", "Holiday" y "Borderline", fueron solo el inicio de una cadena de éxitos que marcaron, influyeron y generaron tendencias en grandes estrellas». Ricardo Marin, de la estación de radio mexicana Ibero 90.9, declaró que en «Lucky Star» se distingue un sonido electrónico que «tiene herencia de los mismos innovadores: Kraftwerk, New Order [y] Orchestral Manoeuvres in the Dark», y elogió sus «beats en contratiempo» y su «precisión armónica demasiado bailable». Juan Puchades, de la revista española Efe Eme, elogió la composición de Madonna, «que con su voz juguetona (levemente infantil) se sale en canciones como la imbatible "Lucky Star"». Sebas E. Alonso, de Jenesaispop, la incluyó en la posición 59 de su lista de las sesenta mejores canciones de la artista. Elogió su «combinación de guitarras cristalinas post-disco y luego distorsionadas, diferentes tipos de sintetizadores (unos más desbocados, otros casi tropicales) y coros tan disco-soul», aunque criticó el estribillo por ser «un poco repetitivo». En agosto de 2018, Chuck Arnold de Entertainment Weekly lo ubicó en la 26.º posición del ranking de los mejores sencillos de la cantante y lo llamó «radiante». Del portal Medium, Richard LeBeau opinó que «no ha envejecido particularmente bien, pero aun así es una gema icónica y pegadiza del pop de principios de los '80 que claramente anunció su llegada». Joe Morgan, de Gay Star News, opinó que era «pura ingenuidad. Madonna en su [punto] más ochentero».
Recepción comercial El sello discográfico Sire Records publicó «Lucky Star» como el cuarto sencillo oficial del álbum Madonna el 8 de septiembre de 1983. El tema ingresó en la lista Billboard Hot 100 en el puesto número 49, la semana del 25 de agosto de 1984. Alcanzó su mejor posición en el número cuatro y permaneció dentro de la lista por un total de dieciocho semanas. También logró entrar en otras listas de Billboard, tales como el Top Black Singles y el Adult Contemporary, en las posiciones 42 y 19, respectivamente. Antes de su lanzamiento, ya había llegado a la cima del conteo Dance Club Songs, junto con «Holiday». Por su parte, en Canadá, debutó en la posición 89 de la lista RPM Top 100 Singles, antes de alcanzar el número 8 en noviembre de 1984; permaneció en el repertorio durante diecinueve semanas. En la edición de fin de año de 1984, de esa misma lista, «Lucky Star» alcanzó el puesto 72.