El Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara, también conocido como MUSA, está ubicado en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, México. Fue inaugurado el 10 de octubre de 1994 y ampliado en 2013.
Su sede es un inmueble de valor patrimonial para la ciudad. En su interior resguarda dos murales al fresco —realizados de 1935 a 1937— por el artista José Clemente Orozco. Estos se encuentran dentro del Paraninfo "Enrique Díaz de León": El hombre creador y rebelde —en la cúpula— y El pueblo y sus falsos líderes —en los muros del estrado—.
Museo universitario A principios de los años noventa, como parte de las iniciativas emprendidas por la Universidad de Guadalajara para promover las actividades artísticas y culturales, se planeó el establecimiento de un museo que tuviera la vocación de difundir y preservar las expresiones contemporáneas del arte jalisciense.
La puesta en marcha del proyecto implicó la formación de una colección y la adecuación de un espacio para albergarla. Ocurrió entonces que, un comité especializado, comenzó a reunir las piezas que integrarían al acervo inicial del recinto. El criterio de selección fue muy específico: las obras tenían que ser de artistas nacidos en la entidad ―o radicados en ella― que, ya fueran destacados o emergentes, estuvieran activos al momento de la adquisición.
De manera simultánea, se encomendó al arquitecto Gonzalo Villa Chávez para que acondicionara una sección de la planta baja del edificio de la Rectoría General que, en adelante, a la par de fungir como núcleo administrativo, sería también la sede del Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara que, de manera formal, abrió sus puertas el 10 de octubre de 1994 bajo el rectorado de Raúl Padilla López.
En 2013, por dictamen del Consejo General Universitario, se acordó que la totalidad del inmueble ocupado por la Rectoría sería destinado para fines culturales. Esta decisión derivó en la ampliación del museo. En seguimiento de los más altos estándares de operatividad y de conservación museística, los procesos de restauración, rehabilitación y equipamiento se hicieron bajo la dirección del arquitecto Alejandro Canales Daroca.
Con más de 300 exposiciones presentadas a lo largo de tres décadas de existencia, el MUSA Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara es un espacio con vocación educativa, sustentable e incluyente. En 2017 fue el primer edificio de la Red Universitaria en obtener la Certificación del Programa de Cumplimiento Ambiental Voluntario (PCAV) emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (SEMADET), que ha sido refrendada en 2019, 2021 y 2023.
Dirigentes Administrador.- Francisco Barreda (octubre 1994-marzo 1995)
Administradora.- María Asunción Ramírez (marzo 1995-1998)
Director.- Carlos Ashida (1998-2000)
Directora.- María Asunción Ramírez (2000-2013)
Directora.- Maribel Arteaga Garibay (2013-2025)
Director.- Moisés Vizcarra Schiaffino (2025-)
Edificio En 1914, por mandato del gobernador Manuel M. Diéguez, se comisionó al ingeniero Alfredo Navarro Branca para que construyera dos escuelas primarias. Una de ellas, denominada “Reforma”, quedó inconclusa. Al erigirse solamente una galería interior y la fachada del poniente, el proyecto se abandonó y no fue destinado para su patriarcado cultural.
Entre 1926 y 1934, el ingeniero Aurelio Aceves y el arquitecto Rafael Urzúa fueron designados para intervenir la estructura, con la intención de adecuarla como la sede del Palacio Legislativo del Estado de Jalisco pero, nuevamente, el pretendido uso no se concretó.
Fue hasta 1937 cuando el gobierno estatal cedió el inmueble a la Universidad de Guadalajara, instalándose en él la Rectoría General y algunas de las primeras facultades. El espacio que había sido construido como asamblea legislativa fue adaptado para convertirse en el Aula Magna de esta Casa de Estudios: el Paraninfo “Enrique Díaz de León”.
La arquitectura del edificio es de un estilo ecléctico-historicista que incorpora elementos clásicos y modernos. Con un sentido nacionalista, fusiona también detalles de art nouveau en herrería, cantería, emplomados y argamasas decorativas. miniaturadeimagen|Fotografía de la entrada principal al Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara Murales de José Clemente Orozco en el Paraninfo "Enrique Díaz de León" alt=|miniaturadeimagen|370x370px|Fotografía de los murales de José Clemente Orozco del Paraninfo Enrique Díaz de León en el Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara "El Museo de las Artes fue concebido a partir de los murales que José Clemente Orozco pintó en el Paraninfo y éstos han sido desde entonces su eje rector".
A finales de 1935, invitado por Everardo Topete, gobernador de Jalisco en ese tiempo, el artista zapotlense José Clemente Orozco (1883-1949) se estableció en Guadalajara para emprender un proyecto de pintura monumental dentro de algunos edificios de la ciudad.
Durante su estancia ―que se prolongó hasta 1939― generó tres conjuntos de murales que marcaron la madurez de su trayectoria: el primero lo plasmó en la cúpula y el estrado del Paraninfo de la Universidad de Guadalajara; el segundo lo hizo en el cubo de la escalera principal del Palacio de Gobierno y, el tercero, lo pintó en la capilla mayor del Hospicio Cabañas, hoy Museo Cabañas. Posteriormente ―en 1949 y poco antes de morir― culminó un fresco para la bóveda del Salón de Sesiones del Poder Legislativo del Estado ―localizado en el interior del Palacio de Gobierno―.
En 1935 el maestro empezó a trabajar con los bocetos para los frescos del Paraninfo. La composición del mural de la cúpula le representó un mayor grado de dificultad porque, por primera vez, se enfrentó al uso de la perspectiva en una superficie cóncava.
Asistido por Jorge Martínez López y por Francisco Rodríguez “Caracalla”, en 1937 Orozco finalizó El hombre creador y rebelde y El pueblo y sus falsos líderes, obras impactantes que, por una parte, revelan la vocación cultural y humanista de la Universidad de Guadalajara y, por otra, la visión crítica de su autor sobre la realidad política y social de su contexto.
Así, la primera semilla de su labor muralista en la capital de Jalisco floreció en las majestuosas figuras del sabio o científico, un hombre pentafásico que piensa, interroga, indaga, reflexiona y se entusiasma; el maestro que guía e instruye; el obrero que se esfuerza en su trabajo; el rebelde que, ahorcado por sus limitaciones, se precipita al vacío; los miserables que sufren sin esperanza; la masa enardecida que clama sus consignas y los falsos líderes que, con el empleo de armas y el argumento de viciadas teorías, defienden su posición de dominio.
Técnica de los murales
Para realizar estos murales, Orozco recurrió a la técnica del fresco que emplea pigmentos de origen mineral aplicados sobre un revoque húmedo de cal y arena. Debido a que la superficie a intervenir se seca con rapidez, sólo se prepara la porción del muro que podrá terminarse en el mismo día, por ello, el espacio pictórico se divide en áreas denominadas jornadas o tareas.
Por las características de su acabado, esta técnica requiere de mucha precisión en el manejo de los materiales y de sus posibles reacciones químicas, así como de una exactitud en los trazos y las proporciones ya que los errores no pueden corregirse con facilidad.alt=|miniaturadeimagen|430x430px|Fotografía del mural El hombre creador y rebelde de José Clemente Orozco en la cúpula del Paraninfo Enrique Díaz de León del Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara.
La cúpula
Mural El hombre creador y rebelde
Compuesto por cuatro figuras humanas de sexo masculino: el maestro, el ahorcado, el obrero y el sabio que evocan acciones relacionadas con las funciones de la Universidad como la docencia, la técnica, la ciencia y hasta la rebeldía. Tres de estos personajes se muestran desnudos, lo que significa una pureza física, moral, intelectual y espiritual. El cálculo de las proporciones y el manejo de la perspectiva resulta notable por tratarse de la primera superficie cóncava que fue pintada por este artista jalisciense.
El maestro. Aparece como un hombre vestido de blanco. El color simboliza transformación, como en los rituales que representan el paso de la muerte hacia el resurgimiento. De forma metafórica, él cumple esa misión: rescatar a sus estudiantes de la oscuridad de la ignorancia para guiarlos hacia la luz del conocimiento.
El ahorcado. También conocido como el rebelde, nos remite al concepto de lo indómito y extiende su mano para entrelazarla con la del maestro. Es la única figura que parece caer y que ha sido castigada por alguna acción. Su unión con la imagen del docente sugiere una oportunidad de redención a partir del estudio y de la formación académica.
El obrero o técnico. Es un hombre maduro, con cuerpo musculoso y con canas en el cabello. Controla las palancas de una máquina de aspecto agresivo al tiempo que sostiene, por algunos mechones, al ahorcado que cae. Tanto su postura de concentración como la extrema verticalidad de su figura nos transmiten una idea de orgullo por su labor.
El sabio o científico. Se trata del personaje más conocido del mural, es un hombre bicéfalo-pentafásico, es decir, que tiene dos cabezas y cinco rostros. Sostiene y está rodeado por instrumentos de precisión y por alegorías de las ciencias exactas, de los estudios anatómicos y de la creatividad literaria y artística. Su llamativa composición puede estar relacionada con las distintas facetas del pensamiento y con los infinitos alcances de la sabiduría que se comparte.
Estrado
Mural El pueblo y sus falsos líderesalt=|miniaturadeimagen|403x403px|Fotografía del mural El pueblo y sus falsos líderes de José Clemente Orozco del Paraninfo Enrique Díaz de León en el Museo de las Artes de la Universidad de GuadalajaEl mural del estrado consta de tres paneles. En el izquierdo aparecen un militar y dos obreros obesos y desafiantes, armados con marros y pistola, a sus pies figuran rifles que contrastan con una cercana pila de libros.
En el central, sobre un fondo en llamas, un pequeño grupo de líderes muestran páginas en blanco y las señalan con énfasis, mientras algunos empuñan un serrucho y un cuchillo. Frente a ellos surge una multitud desnuda, hambrienta y furiosa; en primer plano yace un personaje con los ojos vendados.
En el derecho se retrata la miseria: dos adultos muy delgados y un niño tendido, quizá muerto.
La obra contrapone a los dirigentes con la masa: los primeros, caricaturescos y corruptos, manipulan mediante gestos violentos y teorías cuyo contenido la multitud desconoce; los segundos, débiles pero indignados, anhelan un cambio que solo llegará al convertirse en individuos libres.
Colecciones de arte
El MUSA Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara es responsable de la custodia, conservación, investigación y difusión de dos importantes acervos artísticos: la Colección MUSA y la Colección Grodman.
Colección MUSA
Comenzó a reunirse a inicios de los años noventa como un testimonio sobre el florecimiento artístico que Guadalajara experimentó durante las dos últimas décadas del siglo XX.
Con un lote inicial de 39 piezas, en la actualidad, se encuentra integrada por más de 200 obras que abarcan distintas vertientes reflejadas en pinturas, esculturas, estampas, dibujos, fotografías, collages, instalaciones y videoartes.