Los Halcones fueron un grupo paramilitar mexicano creado a finales de la década de los 1960 y dirigido por el coronel Manuel Díaz Escobar, entonces subdirector de Servicios Generales del Departamento del Distrito Federal. Esta agrupación fue responsable de la Masacre de Corpus Christi —conocida también como Halconazo— el 10 de junio de 1971, en la que cerca de 120 personas fueron asesinadas durante una manifestación estudiantil en la Ciudad de México.

Historia Creación Existen algunas discrepancias entre el año exacto de creación de los Halcones, situando su origen entre 1966 y 1970. Algunas fuentes señalan que Luis Echeverría, entonces secretario de Gobernación del presidente Gustavo Díaz Ordaz, envió al coronel Díaz Escobar al Departamento del Distrito Federal con la consigna de crear un grupo paramilitar que reprimiera cualquier manifestación de todo movimiento que criticara al gobierno. Otros coinciden en la creación del grupo en 1966, pero atribuyen su creación por órdenes de Alfonso Corona del Rosal, nombrado regente del Distrito Federal en 1970.

Jack B. Kubisch, jefe de misión adjunto de la Embajada de Estados Unidos en México, señaló en un cable diplomático el 17 de junio de 1971 que los Halcones «son un grupo represivo oficialmente financiado, organizado, entrenado y armado, cuyo propósito principal desde su fundación en septiembre de 1968 ha sido el control de los estudiantes de izquierda y antigobierno.» Kubisch también aclara que la existencia y funciones de los Halcones era bien conocida entre los principales oficiales políticos y de justicia en el gobierno mexicano.

El 18 de junio de 1971, 11 días después de la Masacre de Corpus Christi, Díaz Escobar negó la existencia del grupo durante una declaración ministerial con personal de la Procuraduría General de la República. En dicha comparecencia, Díaz Escobar mencionó que, en julio de 1970, se creó «un personal de vigilancia para el cuidado y mantenimiento de instalaciones especiales, como el Metro que se iba a inaugurar, numerosas bombas de agua y plantas de tratamiento de aguas negras», pero que con el cambio de administración —ocurrido el 1 de diciembre de 1970—, ese grupo fue dado de baja. Sin embargo, la existencia de los Halcones fue confirmada en años posteriores por confesión de sus antiguos integrantes; muchos de ellos, aprehendidos por delinquir.

El nombre de dicho grupo paramilitar pudo estar inspirado en la "palomilla" (pandilla juvenil) homónima a la que Luis Echeverría perteneció en su juventud y que se desenvolvía en la Colonia Del Valle (en los límites de la Narvarte) y la primaria Benito Juárez, de la colonia Roma. A esta misma pertenecieron otros importantes personajes: José López Portillo (su sucesor en la presidencia), Arturo «El Negro» Durazo (exjefe del Departamento de Policía del Distrito Federal), Ricardo Martínez de Hoyos (pintor mexicano) y Raúl «Chato» Padilla (Comediante)Caballero-Ochoa, Carlos (2007). Integrante de la palomilla rival "Los Pantera". Comunicación personal.

Reclutamiento De acuerdo con un informe del Buró de Inteligencia e Investigación del Departamento de Estado de los Estados Unidos, los Halcones eran reclutados entre estudiantes en edad universitaria por personas relacionadas con oficiales del Partido Revolucionario Institucional (PRI), quienes gozaban de la confianza personal del presidente Luis Echeverría. A los reclutas se les otorgaba educación universitaria, pago en dinero y la promesa de un futuro brillante en el PRI. Eran entrenados por personal del Ejército y se les proporcionaban armas y equipamiento por un valor cercano a los 200 mil dólares, incluyendo 100 carabinas M-1. Se seleccionaban jóvenes de escasos recursos, «gente resentida, sujetos que pudieran realizar acciones violentas, incurriendo en el asesinato sin remordimientos, ni cuestionamientos de ninguna especie»:

Haber formado parte de la Brigada de Fusileros Paracaidistas era visto como un buen antecedente para pertenecer a los Halcones. Según la declaración de Rafael Delgado a la DFS, exintegrante de la Brigada de Fusileros Paracaidistas y miembro de los Halcones, la convocatoria para ingresar al grupo se hacía de boca a boca. El grupo se nutría de personas que habían formado parte del Ejército, pero habían solicitado su baja o habían sido expulsados por mala conducta. A nivel de tropa, no se aceptaban miembros en activo.

Entre los criterios de selección, se valoraba «el entrenamiento físico que tuvieran, la disciplina castrense, el manejo de artes marciales, la edad, la obediencia ciega, la carencia de principios éticos.» Se pedía que los integrantes del grupo gozaran de buena salud; aptitudes para el entrenamiento intensivo en técnicas marciales como karate, judo, kendo y boxeo; debían ser capaces de realizar acrobacias y carreras de resistencia, así como ser aptos en tiro con armas automáticas, manejo de armas blancas y prácticas de sabotaje.

En algunos casos, sus integrantes eran contratados como parte de oficinas ajenas a las actividades que desempeñaban. Tal fue el caso de Mario Romero Ramírez, alias El Fish, quien fue empleado del secretario particular del coronel Corona del Rosa a principios de 1967. Romero Ramírez ayudó al gobierno mexicano durante las movilizaciones de estudiantes de 1968 con labores de infiltración y como golpeador. Durante su existencia, los Halcones formaron parte de la nómina del Departamento del Distrito Federal a través del Departamento de Limpia.

Entrenamiento en el extranjero A inicios de la administración de Echeverría, el secretario de Relaciones Exteriores, Emilio Óscar Rabasa, se reunió con el embajador de Estados Unidos, Robert McBride, para hacerle llegar una petición del mandatario mexicano. Echeverría solicitaba a Washington si estaría dispuesto a preparar un programa de entrenamiento policial para un grupo de fuerzas de seguridad mexicano. De acuerdo con un cable diplomático fechado al 6 de enero de 1971, el subsecretario de Relaciones Exteriores, José S. Gallastegui, y el coronel Manuel Díaz Escobar dijeron que los integrantes de este grupo estaban particularmente interesados en aprender «control de multitudes, lidiar con manifestaciones estudiantiles y disturbios, [así como] entrenar en tácticas de defensa física y combate cuerpo a cuerpo.»

Díaz Escobar describió al grupo que asistiría al entrenamiento como «cuatro o cinco» jóvenes oficiales del Ejército, de veintitantos años; tres serían estudiantes universitarios entre 18-19 años —posibles fuentes del gobierno mexicano en las organizaciones estudiantiles, según apuntes de la Embajada—; y 8-10 serían jóvenes de veinte años entrenados para «puestos importantes» —posibles reclutas para la policía o futuros subjefes de los Halcones—. De acuerdo a la Embajada, el grupo operaría completamente fuera del departamento de Policía del Distrito Federal y, por sus edades, estos individuos serían usados para liderar y entrenar a los Halcones.

La conexión entre Díaz Escobar y los Halcones preocupó a la Embajada, que creía que los oficiales entrenados podrían regresar a México para «desempeñar algún rol en los Halcones, lidiando duramente y quizá incluso fuera de la ley con líderes estudiantiles y protestas.» En un telegrama fechado al 8 de enero de 1971, el Departamento de Estado de EE. UU., expresó sus dudas por las tácticas «políticamente impopulares» que los entrenados podrían usar en México.

Pese a los señalamientos de la embajada, se acordó el entrenamiento. El 8 de marzo de 1971, un grupo de cinco hombres –incluido el hijo del coronel Díaz Escobar, Manuel Díaz Escobar Celorio– partieron rumbo a Washington, con una fecha de regreso programada al 9 de julio.

El 14 de enero de 1972, un integrante de la organización declaró a la Dirección Federal de Seguridad (DFS) que Díaz Escobar había seleccionado a 40 mandos para ser capacitados en Francia, Estados Unidos, Inglaterra y Japón. Las personas elegidas eran exmilitares, especialmente antiguos integrantes de la Brigada de Fusileros Paracaidistas como Víctor Manuel Flores Reyes, Rafael Delgado Reyes, Sergio San Martín Arrieta, Mario Efraín Ponce Sibaja y Candelario Madera Paz. Leopoldo Muñiz, exintegrante de los Halcones, confirmó que fue enviado, junto con otros 40 elementos, a ser capacitado en el extranjero. El 5 de febrero de 1971, salieron grupos de 10 elementos a recibir entrenamiento en Inglaterra, Francia, Estados Unidos y Japón.

Actividades

Infiltración de grupos estudiantiles Los miembros de los Halcones eran seleccionados por su edad. Debían tener entre 18 y 25 años, de modo que pudieran mezclarse con los estudiantes universitarios:

Sus técnicas de infiltración les permitían contar con credenciales de alumnos regulares para poder circular libremente en los planteles, marchas y reuniones de los estudiantes. Durante finales de los años 1960 y principios de los 1970, los Halcones se hicieron pasar por estudiantes de educación media, media superior y superior.

Los Halcones se infiltraban en el movimiento estudiantil, presentándose como activistas que incitaban a la violencia y los actos vandálicos, con lo que hacían parecer a todos los estudiantes como delincuentes potenciales. Nutrían el clima de incertidumbre y miedo al interior de las instituciones educativas y provocaban la fractura entre las escuelas. Al promover el vandalismo, se buscaba la aprobación social para la represión por parte de la fuerza policial y el Ejército.

Actividades entre 1968 y 1971 Existe un registro de actividades de los Halcones durante 1968 y 1971, previo a la Masacre de Corpus Christi: 1968: Asalto a la Vocacional 7 en Tlatelolco; balacera en contra del Colegio México; asalto a preparatorias y vocaciones; participación durante la matanza de Tlatelolco.Esta participación ha sido mencionada, pero no comprobada. Señala el Informe Final de la SEFOSSP: «Hay el señalamiento de que este grupo pudo formar parte de los francotiradores en la masacre de Tlatelolco; sin embargo, no se han encontrado indicios que confirmen este señalamiento. Si ya existían, eran de reciente creación.» 1969: Ayudantes de julias contra ambulantes; presencia en audiencias de presos políticos, secuestrándolos y golpeándolos a su salida. 1970: Ataques a preparatorias, especialmente a la Popular. 1971: Previo a la Masacre de Corpus Christi, la madrugada del 28 de mayo asaltaron las preparatorias populares de Liverpool y de Tacuba, donde robaron documentos, muebles y artículos eléctricos.

Represión estudiantil del 4 de noviembre de 1970 De acuerdo con el Informe Final de la SEFOSSP, los Halcones intervinieron en la marcha del 4 de noviembre de 1970 junto con la Policía de Seguridad Pública, un helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana y cuatro vehículos antimotines. La marcha había sido convocada para pedir la reinstalación de 130 obreros textileros y se dio en el contexto del cambio de gobierno entre Díaz Ordaz y Echeverría.

Según la Embajada de Estados Unidos en México, esta marcha celebraba también la victoria del presidente chileno Salvador Allende. En esta participación, los Halcones usaron sables de bambú —o shinai— para golpear a los estudiantes, quienes los describieron como «gorilas entrenados por el ejército».

Participación en la Masacre de Corpus Christi miniaturadeimagen|derecha|alt=Ilustración que muestra a un integrante del grupo paramilitar Los Halcones golpeando con una vara de bambú a un manifestante caído en el suelo, en la represión del 10 de junio de 1971 en la Ciudad de México.|Ilustración de un integrante del grupo paramilitar Los Halcones golpeando con una vara de bambú a un manifestante caído en el suelo, en la represión del 10 de junio de 1971 en la Ciudad de México.