La Meca ( [Makkah al-Mukarrama] o simplemente [Makkah]) es la principal ciudad de la región del Hiyaz, en la actual Arabia Saudita, y una de las más importantes de la península de Arabia. Está situada al oeste de la península y cuenta con 2 385 509 habitantes (censo de 2022), localizada en un estrecho valle, a 277 m sobre el nivel del mar; se ubica a 80 km del mar Rojo.

El nombre completo que lleva desde tiempos musulmanes es Makka al-Mukarrama, que significa "Makkah, con honor". Ptolomeo, en el , se refirió a ella con el nombre de Makoraba, helenización del árabe Makkah Harb, o "Meca de Harb" (nombre de una tribu).

Ciudad natal de Mahoma, es la más importante de todas las ciudades santas del islam, visitada cada año por millones de peregrinos. Antes de que Mahoma predicara el islam, esta era ya para los paganos una ciudad santa, con varios lugares de importancia religiosa, entre ellos el más importante de todos: la Kaaba.

Para los musulmanes, el peregrinaje a La Meca forma parte de uno de los aspectos fundamentales de su fe, los denominados pilares del islam. Cada año, cerca de tres millones de peregrinos se dirigen a la ciudad santa para realizar el peregrinaje mayor o Haŷŷ durante el mes musulmán de du l-hiyya.

Muchos más hacen la peregrinación menor o Umrah, que puede realizarse durante todo el año. Un cómputo aproximado de los musulmanes que visitan anualmente La Meca, alcanzaría los 13 millones de visitantes, sumando el peregrinaje mayor y menor. Muy pocos no musulmanes han podido ver los ritos y rituales del Haŷŷ, ya que está totalmente prohibida la entrada de no creyentes en La Meca y en Medina.

Etimología y uso

«La Meca» es la forma española tradicional evolucionada del nombre árabe de la ciudad, aunque la transliteración oficial del gobierno saudí es Makkah, que se acerca más a la pronunciación árabe. En español, la palabra «Meca», que proviene del árabe hispánico Makka y este del árabe clásico Mákkah, ha terminado por ser usada para hacer referencia a un lugar donde acuden muchas personas por ser el centro principal o mejor sitio donde se realiza algo. Este uso, que se extiende también a otras lenguas, resulta ofensivo para muchos musulmanes. El gobierno saudí adoptó la forma Makkah como escritura oficial en los años 1980, pero esta no es usada de forma generalizada en todo el mundo. El nombre oficial completo de la ciudad es Macarama (المكرمة), pronunciado [makka lmukarrama] o [makkah almukarrama]), que significa «Meca la Honrada», pero que a veces se traduce como «La sagrada ciudad de la Meca».

El antiguo o primitivo nombre para el asentamiento de La Meca es Baca o Bakkah (también transliterado como Baka, Bakah, Bakka, Becca, Bekka, etc.). La etimología de esta palabra árabe, al igual que ocurre con el origen de la palabra Meca, es desconocida. Está bastante extendida la creencia de que se trata de un sinónimo de Meca, aunque se dice que más específicamente se trata del nombre primitivo del valle que allí se encuentra, mientras que los investigadores árabes lo usan generalmente para referirse a la zona sagrada de la ciudad que se encuentra en las inmediaciones de la Kaaba.

La forma Baca se usa en lugar de La Meca en el Corán en 3:96, mientras que la forma Meca se usa en 48:24. En el idioma surarábigo, el idioma hablado en la parte sur de la península arábiga en los tiempos de Mahoma, la «b» y la «m» podían intercambiarse. Otras referencias a La Meca en el Corán (6:92, 42:5) la llaman Umm al-Qura, que significa «madre de todos los asentamientos». Otro nombre para La Meca es Tihama.AlSahib, AlMuheet fi Allughah, p. 303

Otro nombre para La Meca, o para las tierras salvajes y montañas que rodean la ciudad, según la tradición árabe e islámica, es Farán o Parán, y se refiere al desierto de Farán o Parán. La tradición árabe e islámica sostiene que la zona salvaje de Farán mencionada en la Biblia es, en términos generales, Tihama, y La Meca es el lugar donde se asentó Ismael. Abu Abdallah Yaqut ibn-Abdallah al-Rumi al-Hamawi, geógrafo sirio del , escribió que Fārān era «una palabra hebrea arabizada. Uno de los nombres de La Meca mencionados en la Torá».

Gobierno

La ciudad de La Meca está gobernada por el municipio homónimo, cuyo gobierno está formado por 14 miembros electos localmente y presididos por un alcalde (llamado Al-Amin) nombrado por el gobierno del país. El actual alcalde de la ciudad es Usama al-Bar.

La Meca es la capital de la provincia homónima, que incluye la ciudad de Yeda, la mayor de la provincia. El gobernador provincial fue, entre 2000 y 2007, año de su fallecimiento, el príncipe Abdul Majeed bin Abdulaziz Al Saud. El 16 de mayo de 2007, el príncipe Khalid bin Faisal Al Saud fue nombrado nuevo gobernador.

Historia

Historia anterior a Mahoma

Según la tradición islámica es Adán quien lleva a cabo la primera construcción en La Meca a petición de Alá. Con el tiempo la construcción va desapareciendo hasta los días de Ismael y Abraham. Sara, esposa de Abraham al ser estéril, ofreció a su esclava Agar a Abraham. Agar concibe pronto. Sarai, celosa, trata a Agar duramente, forzándola a huir con su hijo al desierto. Al estar ambos al borde de morir de sed, aparece ante la madre de Ismael un ángel y le pide que golpee el suelo. Al golpearlo comienza a brotar del suelo agua y se forma el pozo de Zamzam. Alrededor de este pozo se instalan junto con más gente del desierto y surge Meca (Beka). thumb|Monte Yabal al-Nur, donde se encuentra la cueva de Hira en la que Mahoma tuvo las revelaciones del ángel Gabriel. Tras varias visitas de Abraham a Ismael, Abraham se propone, por petición de Alá, construir la habitación de la Kaaba para que la gente peregrine a este lugar. Con el tiempo se fue olvidando el adorar a un solo dios, y las distintas tribus comenzaron a llegar a La Meca llevando sus dioses de piedra. La Meca se convirtió pronto en un lugar de peregrinaje para distintas formas de idolatría. Esta situación duró hasta que llegó Mahoma, quien "recordó" a los pueblos, entre otras cosas, el adorar solo a Alá sin asociarle nada.

Las duras condiciones de la península arábiga significaban, por lo general, un estado de conflicto constante entre las distintas tribus de Arabia, pero una vez al año se declaraba una tregua y convergían en La Meca en un peregrinaje anual. Este viaje se emprendía por razones religiosas, para rendir homenaje al santuario y para beber las aguas del Pozo de Zamzam. Pero también servía cada año como momento y lugar donde arbitrar las controversias, para resolver deudas y desarrollar el comercio en las ferias de La Meca. Estos eventos anuales de las tribus dieron un sentido de identidad común e hicieron de La Meca una ciudad muy importante en toda la península.

En el , la tribu Quraysh se hizo con el control de La Meca y sus miembros se convirtieron en expertos mercaderes y comerciantes. En el se sumaron al lucrativo comercio de especias, ya que las luchas en otras partes del mundo fueron motivo para desviar las rutas comerciales de las peligrosas rutas marítimas a las relativamente más seguras rutas terrestres.

Mahoma

thumb|Mapa otomano de 1787 de la Masyid al-Haram y otros enclaves religiosos cercanos como Yabal al-Nur.

Era miembro de una pequeña facción, la hachemita, de la tribu gobernante Quraysh. Después de que comenzara a recibir revelaciones y empezara la predicación en contra del paganismo de la ciudad, emigró (véase Hégira) en el año 622 con algunos seguidores a la ciudad de Medina, y lanzó una serie de redadas contra el comercio de La Meca, atacando caravanas. En la batalla de Badr diezmó el liderazgo que ostentaba La Meca y ganó para sí un considerable prestigio entre las tribus beduinas. El conflicto siguió, como en la batalla de Uhud y la batalla de la Trinchera.

En 628, Mahoma adoptó una postura más pacífica: él y algunos seguidores trataron de entrar en La Meca en peregrinación para mostrar que los rituales tradicionales podrían ser adoptados por el islam. Con el tratado de Hudaybiyyah se acordó una tregua que permitiría a los musulmanes entrar en la ciudad. Dos años después, la tregua se rompió, pero en lugar de combatir, la ciudad de La Meca simplemente se entregó a Mahoma, quien declaró la amnistía para los habitantes y dio generosos regalos a los principales Quraysh.

Realizó así los principales cambios, ordenó retirar y destruir todas las imágenes de culto del interior de la Kaaba, que se convertía en ese momento en el lugar más sagrado para el islam y centro de la peregrinación musulmana. Regresó a Medina después de nombrar a Attab Bin Usaid gobernador con un sueldo de 1 dirham al día. Muchas de las tribus arábicas decidieron aceptar el islam como su propia fe. Mahoma logró entonces algo que parecía imposible: unir a las tribus guerreras de la península arábiga en una sola umma. Su predicación y coránicas visiones se basaron en una síntesis de múltiples sistemas de creencias, combinando elementos de la Arabia preislámica con ideas religiosas judías y cristianas.

Mahoma murió en 632, pero con el sentido de unidad que él había transmitido a los árabes, el islam comenzó una rápida expansión, y en los próximos cien años se extendió hasta África del Norte y Asia. A medida que el Imperio islámico crecía, La Meca continuó atrayendo peregrinos, no solo de Arabia, sino en adelante de todo el Imperio.

Otro cambio importante fue que los musulmanes se habían postrado en dirección a Jerusalén en sus oraciones diarias, pero, tras su enfrentamiento con la comunidad judía de Medina, Mahoma aseguró que había descendido una aleya del Corán (Qur'an), revelándole el cambio de esta práctica y exigiendo a todos mirar hacia la Kaaba en su lugar.

Historia política

A lo largo de la historia islámica, La Meca nunca ha sido capital de ningún califato. La emigración de Mahoma a Medina estableció la ciudad como la primera capital de la Umma. Ali Ibn Abi Tálib, yerno de Mahoma y el cuarto de los llamados califas bien guiados, trasladó la capital de la Ummah a Kufa, en Irak. La ciudad volvió a entrar brevemente en la historia política islámica cuando un grupo liderado por Abd Allah ibn al-Zubayr, se opuso a los nuevos califas omeyas. El califa Yazid I sitió La Meca en el 683. Cuando la Dinastía de los Omeyas tomó el poder, trasladó la capital a Damasco, en Siria, y luego el Califato Abbasí transfirió la capital a Bagdad, en Irak. El centro de la Úmmah musulmana permaneció en Bagdad durante casi 500 años, y floreció como centro de investigación y comercio. Sin embargo, La Meca no permaneció al margen de la lucha entre facciones musulmanas. En el año 930 los cármatas conquistaron y saquearon la ciudad, apoderándose de la piedra negra de la Kaaba, que no devolverían hasta varias décadas después.

thumb|left|La Meca en 1850

En el , los mongoles invadieron Bagdad y saquearon la ciudad. Este evento fue una de las acciones más detestadas en la historia islámica. Poco después de la batalla de Bagdad (1258), los mongoles reaparecen en el oeste y conquistan Siria. El Cairo, que en árabe significa "La triunfante" o "La radiante", emerge rápidamente como el nuevo centro de poder en la Umma. Cuando el Imperio otomano se volvió poderoso, la capital se trasladó a Estambul (Constantinopla). Cuando los peregrinos llegaban para el Hach, a menudo financiaban el viaje con los bienes que se podrían vender en los mercados de La Meca, y adquirían bienes que podrían vender cuando regresaran a casa.

Posteriormente, la ciudad jugó poco papel en la política, ya que más bien era una ciudad destinada a la devoción. Durante siglos fue regida por los hachemitas, jerifes de La Meca, descendientes de Mahoma por su nieto Hasan ibn Ali. Los jerifes gobernaban en nombre del califa o cualquier gobernante musulmán, y se habían destacado como los guardianes de las Dos Mezquitas Sagradas.

Invasión otomana

thumb|La Meca en la década de 1880