Miguel Martínez de Pinillos Sáenz (Nieva de Cameros,La Rioja, 15 de noviembre de 1875 - 12 de julio de 1953) fue un empresario español.Las fechas de su nacimiento y muerte no están claras. Es conocido principalmente por haber sido dueño de la Naviera Pinillos, que operaba desde Cádiz una flota de barcos de mercancías y pasajeros en las rutas mediterráneas y del océano Atlántico. También se le conoce localmente en su condición de político conservador y por haber sido elegido diputado a Cortes durante la Segunda República Española en las filas de la Comunión Tradicionalista.

Infancia y juventud izquierda|miniaturadeimagen|Cádiz en la década de 1880. La familia Pinillos es originaria de La Rioja y su historia se remonta hasta al menos el ; su progenitor incorporó el patronímico Martínez al apellido familiar.Entrada de Martínez de Pinillos en blasoneshispanicos, disponible aquí Muchos de los miembros de este linaje sirvieron tanto en la administración española como en el Ejército. Debido a sus negocios de ultramar, la familia se extendió a varios países, destacando algunos de sus descendientes en la historia de varios países hispanoamericanos, principalmente CubaClaudio Martínez de Pinillos y Ceballos, ver entrada de Martínez de Pinillos en blasoneshispanicos, disponible aquí y Bolivia.Guillermo E. Pinillos Llontop, Naviera Pinillos, en Solar de Las Calderas 2012, disponible aquíPedro Martínez de Pinillos, ver Municipio de Pinillos, Parte general del plan de desarrollo municipal, disponible aquí El bisabuelo de Miguel Martínez de Pinillos Sáenz, Antonio Martínez de Pinillos Marín, fue el último que residió en La Rioja. Su hijo, Miguel Martínez de Pinillos y Sáenz de Velasco, nació en Nieva de Cameros, pero se trasladó a Andalucía y se asentó en Cádiz. En la década de 1830 comenzó su actividad marítima como propietario de un barco que hacía la ruta con las Antillas españolas; en 1840 el negocio creció hasta llegar a formar una flota de barcos.Juan Carlos Díaz Lorenzo, Los vínculos de la Naviera Martínez de Pinillos con el puerto de Santa Cruz de la Palma, en De la mar y los barcos 2009, disponible aquí

En la década de 1880 heredó la empresa el hijo de Miguel Martínez de Pinillos y Sáenz de Velasco, Antonio María Martínez de Pinillos Izquierdo (1843-1926), bajo cuya gestión la empresa alcanzó su época dorada.ver Antonio Martínez De Pinillos Izquierdo en MyHeritage, disponible aquí Antonio modernizó la flota incorporando buques de vapor, y la compañía abrió nuevas rutas regulares tanto en el Atlántico como en el Mediterráneo; estableció una base en Santander e intentó proporcionar servicio también en el norte de Europa y el Extremo Oriente. Su compañía, bautizada primero como Pinillos, Sáenz y Cia. y conocida desde la década de 1890 como Pinillos, Izquierdo y Cia., se convirtió en una de las principales navieras en las rutas transatlánticas españolas junto con su competidora más importante, la Compañía Trasatlántica Española.Díaz Lorenzo, 2009 Antonio Martínez de Pinillos fue concejal en el Ayuntamiento de CádizEl Noticiero Gaditano 30/01/1926, disponible aquí y otros miembros de la familia desempeñaron cargos en las administraciones locales. Antonio se convirtió uno de los mayores empresarios gaditanos y la familia llegó a ser conocida como una de las más distinguidas de la ciudad.Sebastián Martínez de Pinillos desempeñó los cargos de alcalde, presidente de la diputación y diputado a Cortes a principios del siglo XX, Álvarez Rey 2009, p. 441 miniaturadeimagen|237x237px|Cartel publicitario de la naviera Pinillos (1906). Las familias Martínez de Pinillos e Izquierdo solían tener lazos conyugales entre ellas, de manera que Antonio se casó con Aquilina Sáenz y Izquierdo.Pinillos Llontop, 2012 No se sabe con certeza cuantos hijos tuvieron, pero Miguel fue su único hijo varón.El Correo de Cádiz 16 de septiembre de 1912, disponible aquí, Conde de Villanueva thread, en Heraldaria, 2009, disponible aquí Ninguna de las fuentes consultadas proporciona información acerca de su escolarización temprana; pretendía ingresar en la Armada, pero en su adolescencia fue enviado a Inglaterra y cursó estudios mercantiles en Londres. Permaneció en Gran Bretaña hasta su edad adulta y regresó a Cádiz a principios de la década de 1890. En 1900 se casó con Trinidad Toro y Gómez.El Guadalete 09.02.00, disponible aquíPinillos Llontop, 2012 El matrimonio residió en su casa familiar en la Plaza de Mina y tuvo dos niños: Antonio y Carmen Martínez de Pinillos y Toro, nacidos ambos con anterioridad a 1919.Ahora convertida en museo, ver Juan Alonso de la Sierra Fernández, Francisco Reina Fernández-Trujillo, La casa Pinillos, nuevo espacio expositivo para el museo de Cádiz, en Proyectos y actuaciones 84 (2013), disponible aquíPinillos Llontop, 2012 Antonio habría heredado posiblemente el negocio familiar, pero murió en un accidente de tráfico en 1951.ABC 30 de octubre de 1951, disponible aquí Sería su hija, María Carmen Martínez de Pinillos Ceballos —nieta de Miguel—, quién se haría cargo de la Naviera Pinillos. La empresa estuvo en posesión de la familia hasta principios de la década de 1990, cuando fue adquirida por el Grupo Boluda, que la gestiona actualmente.ABC 17 de enero de 2009, disponible aquí, entrada de Naviera Pinillos en buques.org , disponible aquíABC 27 de junio de 2000, disponible aquí

Empresario naval izquierda|miniaturadeimagen|El Príncipe de Asturias durante sus pruebas de mar, en 1914. Tras finalizar sus estudios en Inglaterra, Martínez de Pinillos regresó a España y se implicó en el negocio familiar de su padre, aunque se desconoce las funciones que desempeñó en Pinillos, Izquierdo y Cia. En aquel tiempo la empresa familiar se encontraba en su cumbre, pero en los años siguientes comenzaría un cierto declive. La pérdida por parte de España de los últimos territorios de ultramar tras la Guerra hispano-estadounidense redujo dramáticamente la demanda de comunicación transatlántica a comienzos del , y una serie de trágicos desastres navales empeoraron la imagen de la compañía cuando los vapores Príncipe de Asturias y Valbanera se hundieron en la década de 1910. La crisis de posguerra tras la Primera Guerra Mundial golpeó también duramente a la compañía a comienzos de la década de 1920 y Pinillos, Izquierdo y Cia. acabó quebrando en 1921, pasando su flota a la Compañía Transoceánica de Navegación, de Barcelona.Dos de los buques de pasajeros operados por la compañía de Martínez de Pinillos que servían la ruta hacia América se hundieron con gran pérdida de vidas; en 1916 el Príncipe de Asturias naufragó en las costas de Brasil con 457 víctimas, siendo el peor desastre marítimo de la historia de España hasta 1919, cuando el Valbanera naufragó en el mar Caribe con 488 víctimas; este último fue el peor desastre marítimo español hasta 1939.Pinillos Llontop, 2012

En 1923 Miguel Martínez de Pinillos decidió restablecer la actividad naviera, fundando su propia compañía con el nombre de Líneas Pinillos.Naviera Pinillos en buques.org, disponible aquí No continuó con actividades transoceánicas, planteándose en lugar de ello un objetivo más pragmático y menos ambicioso.Díaz Lorenzo, 1990, citado en Vida Marítima, disponible aquí Líneas Pinillos comenzó en el negocio de los buques mercantes y el comercio intercostero, este último tanto de cabotaje como de gran cabotaje. En el ámbito geográfico, la compañía se centró en las Islas Canarias. En términos de carga, se especializó en el tráfico de frutas –principalmente plátanos– y carbón.Las Provincias 14 de agosto de 1928, disponible aquí Hasta finales de la década de 1920 la mayoría de sus operaciones habituales consistían en exportaciones de frutas de las Islas Canarias a Gran Bretaña, con retorno a los puertos españoles con carbón británico y carga general. Los barcos operaban también en otras rutas a lo largo de la costa del norte de África en el Atlántico y a través del Mediterráneo, haciendo escala en puertos marroquíes, franceses o italianos. miniaturadeimagen|El vapor Vasco en Santa Cruz de Tenerife. Martínez de Pinillos logró reunir una gran flota de barcos mercantes, adquiriendo nuevos barcos de astilleros españoles o extranjeros, mayoritariamente en las Vascongadas (Ardanaz de Baracaldo y Euskalduna de Bilbao) y en Escocia (Robert Duncan & Co en Glasgow y Caledon en Dundee). Aun así, ocasionalmente compró barcos a otros fabricantes como el noruego Verksted Kristiansand. Para adaptarse a su política de mercantes y servicios de cabotaje, se centraba en barcos de pequeño a mediano tamaño; mientras que a principios de la década de 1900 un carguero mediano era de 4.000 TPM, la mayoría de los barcos de Líneas Pinillos rondaba los 2.000 TPM.George Bruce, Ian Garrard, The Business of Shipbuilding, Nueva York, 2013, , p. 2 Aunque inicialmente Martínez de Pinillos adquirió vapores de última generación impulsados por motores de triple expansión de unos 900 CV, desde mediados de los años veinte cambió a barcos más modernos propulsados por diésel, que ofrecían alrededor de 1.700 CV. Para 1925 la flota constaba de cuatro barcos: Río Arillo, Duero, Celta y Vasco; a finales de la década y principios de los años 30 se unieron cuatro buques hermanos construidos en Bilbao: Ebro, Sil, Turia y Darro, diseñados como barcos frigoríficos, que reflejaban la nueva estrategia de la compañía, centrada enteramente en el transporte de frutas y otras mercancías similares.Se puede encontrar una descripción detallada del diseño del barco y de su rendimiento en Motonaves refrigeradas Ebro y Sil, en Vida Marítima, 2007, disponible aquí

Otras actividades empresariales izquierda|miniaturadeimagen|Depósitos salinos en Andalucía. Aunque su estrategia empresarial se basaba en el transporte marítimo, Martínez de Pinillos participó en un buen número de otras actividades económicas, la mayoría de ellas heredadas de su padre; en la historiografía se hace referencia a él también como "comerciante", "industrial" y "terrateniente".Álvarez Rey, 2009, p. 441

Sus actividades industriales estaban relacionadas con las explotaciones salinas basadas en la evaporación de sal. Fue el dueño de Unión Salinera, una empresa implicada en el negocio de la sal de todo tipo, incluyendo la sal aplastada para propósitos industriales y comerciales, y la sal refinada para su uso doméstico. Se basaba en licencias para explotar extensos depósitos de sal a las afueras de Cádiz; uno de ellos, denominado La Tapa, estaba situado en El Puerto de Santa María y otros llamados San Félix, San Miguel y Dolores, se ubicaban en el Río Arillo.Tradición 1 de julio de 1934, disponible aquí Martínez de Pinillos poseía también instalaciones salinas en el río Guadalete. La expansión exacta del negocio no es bien conocida, aunque era significativo al menos a escala andaluza; la Unión Salinera se anunció durante años en la prensa local y operaba instalaciones propias de ferrocarriles, incluyendo un espolón industrial a lo largo de la línea Cádiz–Sevilla.Juan Peris Torner, Ferrocarril de la Unión Salinera – Salinas de La Tapa, en Ferrocarriles de España, 2012, disponible aquí