thumb|right|250px|Teotihuacán. Desde 1980, México es un país donde la mayor parte de la población residen en centros urbanos. El 80% de la población mexicana vive en ciudades y grandes zonas metropolitanas del altiplano central, El Bajío, los llanos occidentales, zonas costeras y principalmente al norte del país. El 20% de los mexicanos que viven en zonas rurales que están concentradas principalmente al sur y sureste del país.

El urbanismo como disciplina moderna surge a finales del en Europa para hacer frente a los problemas de la ciudad industrial. Los centros urbanos como Londres, París, Nueva York, Chicago o Barcelona enfrentaban problemas de hacinamiento, pobreza y enfermedades asociadas a la insalubridad de estos sitios. En respuesta, los gobiernos, los empresarios y los ciudadanos unieron esfuerzos para resolver dichos problemas. Antes de esta etapa moderna existía un ordenamiento del territorio que estaba basado en lógicas de estructuración sociocultural (como las ciudades de las primeras civilizaciones), o de defensa (como en las ciudades medievales). Datan desde la época porfiriana, en que surgieron nuevas poblaciones asentadas alrededor de distintas actividades económicas como la agroindustria, el comercio, el turismo o la explotación de yacimientos. Sin embargo, no es hasta 1976 cuando se institucionaliza la planeación urbana con la Ley General de Asentamientos Humanos, a partir de la cual se intentó ordenar y controlar el crecimiento desmedido de las principales ciudades mexicanas y sus áreas metropolitanas.

México es el segundo país latinoamericano con mayor población y altas concentraciones humanas sobre el espacio geográfico del país, cosa que ha generado una serie de cambios que tuvieron mayor impacto en los últimos años del y los primeros años del el como simiente prehispánico.

Historia miniatura|El mito de la Fundación de México-Tenochtitlan. Códice Durán,

Entre 7000 y 5000 a. C. el hombre americano comenzó a sedentarizarse para domesticar plantas, principalmente el maíz. Los primeros asentamientos humanos se dieron sobre riveras de ríos y cuencas lacustres aptas para la pesca y la caza de animales. A medida que las aldeas agrícolas empezaron a crecer, la organización social se fue haciendo más compleja. En la región del golfo de México nacieron las primeras ciudades mesoamericanas dándose en ellas un buen número avances tecnológicos y científicos.

Ciudades mesoamericanas Las primeras ciudades mesoamericanas se consolidaron alrededor de centros ceremoniales con la aparición de algunos barrios de índole agrícola y artesanal. El urbanismo tuvo un gran desarrollo en las culturas prehispánicas, donde podemos observar la magnitud de las ciudades de Teotihuacán, Tollan-Xicocotitlan y México-Tenochtitlan, dentro del urbanismo ambientalista destacan las ciudades mayas al ser incorporadas a la monumentalidad de sus edificios con la espesura de la selva y complejas redes de caminos llamados sacbeob.

Las ciudades clásicas precolombinas de Mesoamérica se consolidaron entre los siglos II y IX d. C., en el altiplano central surgió la gran Teotihuacán que llegó a tener unos 85 mil habitantes y 20,5 km² (entre el 450 y el 650 d. C)El milenio Teotihuacano, p. 29, editado por el Conaculta, ISBN 970-18-5027-0 convirtiéndose en una de las urbes más importantes del mundo, en otra región surgieron las ciudades mayas como Palenque, Yaxchilán, Tikal y Uaxactun, otras ciudades tuvieron su auge mucho después como la ciudad de Tajín, Xochicalco, Monte Albán y Cobá, entre otras. En el periodo clásico surgió un tiempo de declinación de seis siglos donde las ciudades tuvieron severos problemas de poblamiento por diversas causas.

Hacia el se observa la última etapa de las ciudades precolombinas, en el altiplano central existía una compleja relación entre ciudades altamente desarrolladas bajo una economía basada en el comercio lo cual era una escala que nunca había existido en otras regiones del continente americano. El surgimiento de México-Tenochtitlan y otras ciudades como Texcoco, Cholula, Azcapotzalco y Culhuacán generaron la existencia de diversas rutas comerciales controladas por pochtecas para llevar alimento y mercaderías finas procedentes de otras ciudades muy distantes hacia la región controlada por la confederación azteca.

El asentamiento humano de los aztecas era llamado altépetl que correspondía a una localidad bajo un gobernante, los pobladores pagaban tributos y su intercambio de productos funcionaba por un tianguis. La capital del pueblo azteca llamada también México-Tenochtitlan se fundó en 1324 sobre una isla al centro-occidente del Lago de Texcoco en el Valle de Anáhuac, fue la última gran metrópoli de los pueblos nativos de Mesoamérica y de las ciudades más pobladas del continente, se aproximó a 300 000 habitantes dentro de barrios o calpullis de una estricta organización social y económica.

Ciudades coloniales thumb|left|200px|Santiago de Querétaro en 1796, un ejemplo de las grandes presiones experimentadas por los pueblos nativos. right|thumb|200px|Plano de la ciudad de Oaxaca de Juárez en 1848.

En el caso de México, que ha sido bastante estudiado en los últimos años, el proceso se realizó en dos grandes oleadas principales: La primera se desarrolló durante el gobierno del virrey Luis de Velasco y Ruiz de Alarcón, extendiéndose entre 1550 y 1564. La segunda ola, aparentemente motivada por las cédulas "de composición", fue impulsada por la administración del virrey Gaspar de Zúñiga y Acevedo, y se extendió entre los años 1595 y 1625.Federico Fernández Christlieb y Pedro Sergio Urquijo Torres, Los espacios del pueblo de indios tras el proceso de Congregación, 1550-1625; Investigaciones Geográficas, Boletín del Instituto de Geografía, UNAM, ISSN 0188-4611, Núm. 60, 2006, pp. 145-158

Pero estos grandes procesos de fines del no partían de cero. Ya en la primera mitad de dicha centuria 2000 pueblos de indios tenían algún grado de reconocimiento y registro oficial en el Virreinato de Nueva España. René García Castro; Los pueblos de indios, en Gran historia ilustrada de México; Planeta, n.º 8, pp. 143, 2001.

Durante el periodo colonial se construyeron ciudades bajo las Ordenanzas de Felipe II, algunas sobre antiguas ciudades indígenas y otras como pueblas de colonos españoles; la Utopía de Tomás Moro influyó el urbanismo llevado a cabo en Michoacán por Vasco de Quiroga. Sobre los caminos reales se fundaron también ciudades que conectaban puntos distantes en relación con la capital de Nueva España.

El sector inmobiliario thumb|200px|Las zonas ejidales y comunales de los municipios están siendo utilizadas para construir unidades habitacionales.

La construcción de unidades habitacionales y zonas residenciales en la periferia de las grandes ciudades mexicanas está provocando graves problemas ecológicos por la falta de reservas agrícolas y reservas naturales que permitan la filtración de las aguas de lluvia y de ríos hacia los mantos freáticos provocando hundimientos, erosión del suelo y agotamiento del agua del subsuelo.

El desarrollo inmobiliario suscitado en la Riviera Maya (muy en particular en la ciudad de Playa del Carmen), es un fenómeno que ha afectado ecológicamente y económicamente a los quintanarroenses, pareciera que el turismo es una fuerte industria y el ingreso de divisas podría parecer que beneficia a los mexicanos.<ref>En su libro "La Raza Cósmica, publicado en 1925</ref> Este destino turístico ha comenzado a debilitarse por los daños ocasionados al medio ambiente y por el encarecimiento de la vida para los lugareños mayas y para inmigrantes recién llegados. El desorden urbano ha comenzado a extenderse hacia Cancún y Tulúm, por el boom de la construcción de nuevos desarrollos inmobiliarios y complejos hoteleros, caracterizados por una alta densidad de población que ha afectado el equilibrio de los ecosistemas de la región litoral centro-norte del estado de Quintana Roo. La principal problemática es la generación de grandes cantidades de basura, el deterioro de los arrecifes, la privatización del uso urbano, beneficiando a los inversionistas extranjeros que no se equilibra con el suelo de uso público (ejemplo más claro, son las playas privadas); y el problema más grave es el desplazamiento de los habitantes nativos hacia zonas marginadas que han crecido paulatinamente con los lujosos edificios donde residen los extranjeros y los mexicanos que pueden pagar la vivienda.

Otro de los grandes destinos turísticos es la Ciudad de México, debido a sus múltiples lugares, plazas, atracciones y aproximadamente 170 museos. Las personas ya no sólo viajan por entretenimiento; sino que buscan habitar en la CDMX por mejores oportunidades laborales, económicas, entre otras. Esto ha provocado la sobreexplotación de diversos recursos naturales, por la alta demanda de los servicios básicos, además de traer como consecuencia la centralización incontrolable de la Ciudad. De acuerdo con la INEGI, en el 2016, solo en la Ciudad, habitaban 8 918 653 personas.

Zonas metropolitanas de México thumb|900px|centre|Áreas metropolitanas de México.

El acelerado crecimiento de la población del país y el arribo de extranjeros de todos los continentes ha hecho del territorio nacional una intensa expansión urbana y colonización del territorio, conurbando los pueblos con las grandes ciudades donde los límites políticos rebasan la ocupación del suelo y la extensión hacia zonas agrícolas y forestales, despertando una intensa especulación de la suelo entre aquellas personas o grupos que son propietarios de los terrenos.

No había habido en la historia del país, una acelerado crecimiento demográfico que invadiera el entorno natural; las antiguas ciudades prehispánicas respetaban el entorno natural y lo integraban al contexto urbano, las ciudades coloniales no eran tan extensas y se integraban al medio natural de igual modo que las ciudades prehispánicas, pero el desarrollo de la industria generó a finales del un masiva migración del campo hacia las grandes ciudades, así como la interconexión urbana dentro de la globalización lo que propició a principios del a la aparición de un sistema de zonas metropolitanas en casi todos los estados del país, de las cuales muchas son binacionales (principalmente hacia la frontera con los Estados Unidos).

Problemática urbana La pobreza urbana thumb|200px|Los asentamientos irregulares muestran las desigualdades económicas de los mexicanos. En la imagen, una zona rural en Juárez, Nuevo León.

La conformación de los asentamientos irregulares en México ha sido un tema de estudio muy complejo de tipo económico y social muy relacionado con las políticas manejadas en el país. Normalmente este tipo de asentamientos carecen de la infraestructura y los servicios básicos tales como agua potable, drenaje, electricidad, y teléfono en sus inicios, con el transcurso del tiempo estos se van dotando de los servicios mediante la autoconstrucción y cooperación comunitaria ya que la mayoría de sus habitantes provienen de zonas rurales del país.

Sus residentes existen en un estado permanente de inseguridad legal y social ya que viven en terrenos sin el consentimiento de sus auténticos dueños y están sujetos a amenazas de desalojo y la negación de los servicios municipales tales como agua potable, recolección de basura, drenaje pluvial, pavimentación de calles y transporte público, e iluminación, entre otros.

Frecuentemente se localizan en zonas de riesgo sujetas a la degradación ambiental y peligros. Se complica la implementación de los servicios básicos por su carencia de planificación y diseño urbano, además de su acelerado crecimiento. Los residentes normalmente carecen de suficiente preparación educativa y por lo tanto no es común que estén dentro de las actividades económicas formales o al nivel del mercado laboral aledaño.