thumb|Una ceremonia donde adoran el sarcófago de Osiris, representado en un fresco en el Templo de Isis en Pompeya. La muerte de Osiris era una celebración muy importante en el culto a Isis. La apariencia del sarcófago puede hacer referencia al énfasis en Osiris y el más allá encontrado en los misterios dedicados a Isis. Los misterios de Isis o culto de Isis fue una religión mistérica centrada en la iniciación mediante la adoración a la diosa Isis, en el mundo grecorromano. Están basados en otros ritos misteriosos, particularmente en los misterios eleusinos en honor a la diosa griega Deméter y se originaron alrededor del y el A pesar de sus orígenes helénicos, los misterios se remontan a la antigua religión egipcia, en donde se adoraba a Isis. Al seguir estos mitos, los iniciados demostraban su devoción a Isis, aunque no necesariamente dedicaban los ritos solo a esta diosa. Los ritos eran vistos como un símbolo de muerte y resurrección, lo que en esa época se creía que garantizaba, con la ayuda de la diosa, el paso del alma del iniciado a la segunda vida.
Muchos textos del Imperio Romano hacen referencia a estos mitos, pero la única fuente que los describe es la novela Las metamorfosis, escrita en el por Apuleyo. En esta, el iniciado pasa por un elaborado proceso de purificación antes de poder descender a la parte más profunda del templo de Isis, en donde lleva a cabo una intensa experiencia religiosa en la que ve a los dioses directamente.
Algunos aspectos de los misterios de Isis y otros cultos, particularmente su conexión con la vida más allá de la muerte, tienen semejanzas con el cristianismo. La cuestión de si los misterios influenciaron los ritos cristianos es controvertida y las pruebas no son claras; algunos eruditos contemporáneos atribuyen algunas de estas similitudes con la cultura compartida de la que ambos ritos vienen, más que de una influencia directa. En contraste, Apuleyo tiene influencia hoy en día. Mediante esta descripción, los misterios de Isis han influenciado muchas obras de ficción actuales y fraternidades de organizaciones actuales, así como extendiendo la creencia de que los egipcios antiguos tenían un misterioso sistema de mitos de iniciación.
Orígenes thumb|upright|Estatua romana de Isis. Los misterios grecorromanos eran, en palabras del clasicista Walter Burkert, "rituales de iniciación voluntarios, personales y secretos con la intención de formar un cambio en el carácter de un individuo por medio de una experiencia sagrada". Estos ritos en especial estaban dedicados a un grupo de deidades específicas y eran usados como un amplio grupo de intensas experiencias, como cuando se interrumpe la tranquilidad y obscuridad de la noche con luz cegadora, música y sonido, cosa que inducía un estado de desorientación y una fuerte experiencia religiosa. Algunos de estos rituales involucraban simbolismo críptico. Los iniciados no se suponía que discutieran lo que experimentaban en los ritos, cosa que justifica los secretos y falta de información al respecto en tiempos modernos. Los misterios más prestigiosos del mundo griego eran los misterios eleusinos dedicados a la diosa Deméter, que se llevaban a cabo en Eleusis, cerca de Atenas, desde al menos el hasta el final del Estaban centrados en la búsqueda de Deméter por su hija Perséfone en la mitología griega. Los iniciados de estos ritos pasaban a un pasillo oscuro llamado Telesterion y eran expuestos a escenas terribles, seguidos por una luz cegadora y gritos del hierofante que llevaba la ceremonia. Con esta luz los iniciados veían objetos que representaban el poder de Deméter con respecto a la fertilidad, así como una gavilla de trigo y tal vez algunas otras imágenes referentes al mito de Perséfone. En los misterios del dios Dioniso, que se llevaban a cabo en muchos lugares del mundo griego, los participantes celebraban en una gran fiesta de noche al aire libre. Estas celebraciones estaban conectadas en cierta manera con el orfismo, un grupo de creencias místicas acerca de la naturaleza de la vida después de la muerte.
Isis era originalmente una diosa de la antigua religión egipcia, que no incluía la serie de misterios griegos. Algunos rituales egipcios eran hechos exclusivamente por sacerdotes, fuera del conocimiento público, pero los fieles nunca era admitidos en esas celebraciones. Otros rituales pudieron haber sido retomados de la mitología egipcia, como ceremonias en honor a Osiris, el dios de la vida después de la muerte y esposo de Isis, que se llevaban a cabo en Abidos. Los griegos interpretaban estos mitos basados en rituales como misterios. El historiador Heródoto fue el primero en escribir al respecto en el Él hace referencia a los mitos del asesinato de Osiris como misterios, relacionándolos con los misterios de Dioniso, mismos con los que él estaba muy familiarizado. Escribió acerca de que la adoración a Dioniso fue influenciada con los mitos de Osiris en Egipto. Muchos escritores egipcios posteriores a Heródoto veían Egipto y a sus sacerdotes como la fuente de toda la sabiduría mística. Estos aseguraban que muchos de los elementos filosóficos griegos tenían origen en la cultura egipcia, incluidos los misterios de los cultos. Burkert y el egiptólogo Francesco Tiradritti decían que existe algo de verdad en estas teorías, ya que los cultos de misterios griegos más antiguos de los que se tiene registro se remontan a los siglos y a.C., época en la que Grecia estaba estableciendo relaciones considerablemente mayores con la cultura egipcia. Las imágenes y representaciones de la vida después de la muerte encontradas en los misterios de cultos pueden haber sido influenciadas por las creencias egipcias de este tema en particular.
Isis era una de las deidades no griegas cuyo culto se volvió parte de la religión griega y romana durante el periodo helenístico (323 a 30 a. C.), cuando lacultura griega se expandió a lo largo de Mediterráneo y la mayoría de estos lugares fueron conquistados por la República Romana. Bajo la influencia de las tradiciones grecorromanas, algunos de estos cultos, entre estos el de Isis, desarrollaron sus propios ritos. Los misterios de Isis pudieron emerger desde el , después de que la dinastía ptolemaica tomara control sobre Egipto. Los ptolomeos promovieron el culto al dios Serapis, que incorporó algunas características de Osiris y de deidades como Dioniso y el dios del inframundo, Plutón. El culto a Isis se fusionó con el de Serapis. Ella estaba demasiado interpretada para asemejarse a las diosas griegas, en especial a Deméter, mientras que retenía muchas de sus características egipcias. Los misterios de Isis, modelados en honor a Deméter por los eleusios, pudieron haber sido desarrollados al mismo tiempo, como parte de una fusión de las religiones griegas y egipcias.
Otra posibilidad es que los misterios se desarrollaran después de que el culto de Isis helenizada llegara a Grecia, en el Mucha de la evidencia temprana del culto a Isis en Grecia proviene de aretalogías, poemas que alaban a los dioses. Las palabras de las aretelogías de Maronea y Andros, del primer siglo a.C., están muy relacionadas con los ritos misteriosos. Petra Pakkanen dice que estas aretalogias prueban que los misterios de Isis ya existían para esa época, pero Jan Bremmer argumenta que esto sólo conecta a Isis con los misterios eleusinos, no con ritos distintos por sí solos. Existe evidencia fuerte de que los misterios ya existían en el Los templos de Isis en Grecia pueden haber desarrollado sus misterios en respuesta a la expansión de las creencias griegas de que estos mitos se habían originado en Egipto. Estos pudieron adaptarse a los ritos eleusinos, probablemente también de los misterios de Dioniso, para reflejarla mitología egipcia. El producto final hubiera parecido a los griegos como que los mitos egipcios fueron el origen de los misterios griegos. Muchas fuentes grecorromanas afirman que Isis misma fue la que enseñó estos ritos.
Una vez establecidos estos misterios, no se realizaban en todos los lugares de adoración a Isis. Los únicos lugares conocidos donde se realizaban estos ritos fueron Italia, Grecia y Anatolia, aunque se la adoraba en casi todas las provincias del Imperio Romano. En Egipto existen solo algunos textos e imágenes de la época del Imperio romano que hacen referencia a los misterios de Isis y no está claro que alguna vez se llevaran a cabo allí.
La descripción de los mitos por Apuleyo Contexto y credibilidad Algunos textos del tiempo de los romanos hacen referencia a personas que fueron iniciadas en el culto. A pesar de esto, la única descripción directa de los misterios de Isis viene de Las metamorfosis, también conocida como El asno de oro, una novela cómica de la segunda parte del , escrita por Apuleyo.
El protagonista de la novela es Lucius, un hombre que ha sido transformado mágicamente en un asno. En el libro 11 y último de la novela, Lucius, después de quedarse dormido en la playa de Cenchreae en Grecia, se despierta para ver la luna llena. Reza a la luna, usando algunos de los nombres conocidos de las diosas de la luna del mundo grecorromano, pidiendo que se le devuelva su forma humana. Isis aparece en una visión a Lucius y declara que ella es la mejor diosa de todas. Le dice que en una fiesta en su honor, el Navigium Isidis, que se llevará a cabo cerca de donde están, se llevan unas flores especiales que lo devolverán a su forma humana si las come. Después de que Lucius vuelve a su forma humana, un sacerdote declara en la celebración que Lucius ha sido salvado por la caridad de la diosa y que no será libre hasta pagar con gratitud la deuda contraída por sus aventuras pasadas. Lucius se une al templo local que adora a Isis, se vuelve un seguidor y posteriormente es iniciado en los ritos.
Aparentemente, la solemne dedicación de Lucius al culto de Isis en ese capítulo, contrasta fuertemente con las desventuras cómicas que componen el resto de la novela. Los estudiosos debaten si el cuento está destinado a representar en serio la devoción de Lucius a la diosa o si es irónico, tal vez una sátira del culto a Isis, pues creen que trata de establecer un punto satírico en la forma en que Lucius es obligado a someterse a varias iniciaciones, cada una requiriendo una cuota, a pesar de tener poco dinero. A pesar de que muchos de los estudiosos que han tratado de analizar los misterios basados en el libro han asumido que es serio, el libro puede ser ampliamente preciso, incluso siendo una sátira. La descripción de Apuleyo del culto a Isis y sus misterios, en general se ajusta a gran parte de la evidencia fuera de ellos. S. J. Harrison dice que muestra "un conocimiento detallado del culto egipcio, sin importar que Apuleyo haya sido o no un iniciado de la religión isiaca". En otra de sus obras, la Apología, Apuleyo afirma haber sido objeto de varias iniciaciones, aunque esto no lo haya hecho hablar de los misterios de Isis específicamente. Al escribir Las metamorfosis, pudo haberse basado en la experiencia personal de la iniciación isiaca o de otras iniciaciones a las que fue sometido. A pesar de ello, la descripción detallada que se da en Las metamorfosis puede corresponder a cultos idealizados más que estrictamente exactos, y los cultos de Isis pueden haber incluido muchas variedades del rito misterio. La novela de hecho menciona tres ritos de iniciación distintos, en dos ciudades, aunque sólo se describe la primera en detalle.
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