La Declaración sobre Escuelas Seguras es un compromiso político intergubernamental que se abrió a la aprobación por parte de los países en una conferencia internacional celebrada en Oslo, Noruega, el 28-29 de mayo de 2015. La Declaración permite a los países la oportunidad de expresar su apoyo político para la protección de los estudiantes, maestros y escuelas durante tiempos de conflicto armado; la importancia de la continuación de la educación durante los conflictos armados y la aplicación de las Directrices para Proteger Escuelas y Universidades de Uso Militar durante Conflicto Armado.

A partir de marzo de 2023, 118 países se han adherido a la Declaración sobre Escuelas Seguras, la cual permanece abierta para otros países a suscribir. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Noruega es el depositario de los endosos.

Del 28 al 29 de mayo de 2019, la Tercera Conferencia Internacional de Escuelas Seguras se celebró en Palma de Mallorca, España.

Del 25 al 27 de octubre de 2021, la Cuarta Conferencia Internacional acerca de la Declaración sobre Escuelas Seguras se celebró en Abuya, Nigeria, y en línea.

La Declaración ha comenzado a influir en la legislación nacional y las políticas militares para proteger las escuelas del uso militar.

La Redacción La Declaración sobre Escuelas Seguras fue desarrollada con los estados a través de consultas dirigidas por los Ministerios de Asuntos Exteriores de Noruega y Argentina entre enero y mayo de 2015.

Representantes de más de 60 países asistieron a la conferencia para el lanzamiento de la Declaración sobre Escuelas Seguras, junto con el ministro de Asuntos Exteriores noruego Børge Brende, Ministro de Defensa noruego Ine Marie Eriksen Søreide y Ziauddin Yousafzai el padre de la ganadora del premio Nobel de la Paz, Malala Yousafzai.

El Contenido y los Compromisos "El impacto de los conflictos armados sobre la educación plantea retos de emergencia humanitaria y desarrollo, así como también grandes desafíos sociales. En todo el mundo se han bombardeado e incendiado escuelas y universidades y los niños, los estudiantes y los profesores e investigadores han sido víctimas de asesinatos, mutilaciones, secuestros o detenciones arbitrarias. Las instalaciones educativas han sido usadas por los actores de los conflictos armados como bases, cuarteles o centros de detención, entre otras cosas. Tales acciones exponen a daños a los estudiantes y al personal docente, deniegan a gran número de niños y estudiantes su derecho a la educación y privan así a las comunidades de unos cimientos sobre los que construir su futuro. En muchos países, los conflictos armados siguen destruyendo no sólo la infraestructura escolar, sino también las esperanzas y aspiraciones de toda una generación infantil."

– El párrafo de apertura de la Declaración sobre Escuelas SegurasLa Declaración sobre Escuelas Seguras describe las consecuencias inmediatas y a largo plazo de los ataques a los estudiantes, maestros, escuelas y universidades así como el uso militar de las escuelas y universidades en tiempos de conflicto armado. Estas consecuencias son un constrasto con el papel positivo y protector que la educación puede proporcionar aún durante los conflictos armados.

Al adherirse a la Declaración, los Estados adoptan formalmente las Directrices para la protección de escuelas y universidades contra el uso militar durante los conflictos armados y se comprometen a "incorporarlas a políticas y marcos operativos nacionales en la mayor medida que resulte posible y pertinente." 

La Declaración contiene asimismo otros compromisos orientados a fortalecer la prevención de ataques contra la educación durante conflictos armados, así como la respuesta a estos, que incluyen: recabar datos confiables sobre ataques y uso militar de escuelas y universidades; prestar asistencia a víctimas de ataques; investigar señalamientos de violaciones del derecho nacional e internacional y, cuando resulte pertinente, juzgar a los responsables; desarrollar y promover enfoques educativos que “tomen en cuenta la incidencia de conflictos”; procurar asegurar la continuidad educativa durante conflictos armados y apoyar los esfuerzos de la ONU sobre los niños y los conflictos armados.

Por último, la Declaración es un marco que facilita la colaboración y el intercambio, y los Estados que adhieren a ella también aceptan reunirse en forma periódica para evaluar la implementación de la Declaración y el uso de las Directrices.

Los Endosos A partir de mayo de 2023, los siguientes 118 estados han aprobado la Declaración:   Afganistán  Albania  Antigua y Barbuda  Alemania  Andorra  Angola  Argentina  Armenia  Australia  Austria  Botsuana  Bélgica  Benín  Bolivia  Bosnia  Brasil  Bulgaria  Burkina Faso  Catar  Camerún  Canadá  Chad  Chile  Chipre  Colombia  Cote d'Ivoire  Costa Rica  Croacia  Dinamarca  Ecuador  El Salvador  Eslovaquia  Eslovenia  España  Estonia  Fiji  Finlandia  Francia  Gambia  Georgia  Ghana  Grecia  Guatemala  Guinea Ecuatorial  Guyana  Haití  Honduras  Irak  Irlanda  Islandia  Islas Marshall  Italia  Jamaica  Jordania  Kazajistán  Kenia  Líbano  Liberia  Liechtenstein  Luxemburgo  Macedonia  Madagascar  Malasia  Malawi  Maldivas  Mali  México  Moldavia  Malta  Marruecos  Mónaco  Montenegro  Mozambique  Namibia  Nicaragua  Níger  Nigeria  Noruega  Nueva Zelanda  Países Bajos  Palaos  Palestina  Panamá  Paraguay  Perú  Polonia  Portugal  Reino Unido  República Argelina Democrática y Popular  República Centroafricana  República Checa  República Dominicana  República del Congo  República Democrática del Congo  Rumania  Samoa  San Marino  San Vicente y las Granadinas  Senegal  Serbia  Seychelles  Sierra Leona  Somalia  Sudáfrica  Sudán  Sudán del sur  Suecia  Suiza  Togo  Timor Oriental  Túnez  Ucrania  Uruguay  Vanuatu  Vietnam  Yemen  Yibuti  Zambia

Referencias

Categoría:Declaraciones de derechos