Cijara es una mancomunidad integral de la provincia de Badajoz (España), situada en la comunidad autónoma de Extremadura.

Limita al norte con la provincia de Cáceres, al este con la comunidad de Castilla-La Mancha y al suroeste con la mancomunidad de la Siberia. En ocasiones se considera a la mancomunidad de Cijara y a la vecina mancomunidad de la Siberia como integrantes de un espacio geográfico con ciertos rasgos físico-culturales comunes, distinguiendo a Cijara con el nombre de la Siberia Norte.

Toponimia No existe consenso sobre el origen del nombre de Cijara. Puede estar relacionado con la comarca de La Jara, en la provincia de Toledo, con la que limita Cijara, y a la que pertenecieron en el pasado algunos de los municipios que hoy forman parte de la comarca extremeña.

Historia Prehistoria Existen evidencias de asentamientos prerromanos en el Castro del Cerro de la Barca y el Yacimiento de El Jardal.

Edad Media

La comarca perteneció al reino musulmán de Toledo hasta que fue conquistado en 1085 por Alfonso VI de León. Sin embargo, al estar este territorio tan alejado de la capital toledana, no se incorporó en esta fecha a Castilla, sino que quedó entre cristianos y musulmanes; es decir, en la frontera.

En la vanguardia de esta zona, los musulmanes construyeron o repararon una de fortaleza estratégicamente situada en Herrera del Duque. A su vez, los cristianos de Toledo construyeron otra serie de fortalezas como el castillo de Muro, en la actual Helechosa de los Montes. Es en 1212, con la derrota musulmana en las Navas de Tolosa, cuando se produce un fuerte cambio de ritmo en la reconquista. Entre 1212 y 1230, las tierras de la comarca fueron incorporándose a Castilla.

La reconquista de la comarca la inició Alfonso Téllez de Meneses, caballero palentino, afincado en Toledo, quien en 1222 pobló, entre otros, el castillo de Muro. Unos años después, en 1226, el castillo fue vendido al arzobispo de Toledo.

Así comenzó la dependencia de Cijara respecto de Toledo, que aún perdura hoy en lo eclesiástico. Con la reconquista, los reyes cristianos se vieron obligados, ante la imposibilidad de controlar todos los territorios, a repoblar los que iban recuperando y a otorgar su administración a miembros de la nobleza, a órdenes militares, a instituciones eclesiásticas y a las ciudades. A las ciudades en particular les interesaba expandir lo más posible su jurisdicción municipal sobre grandes extensiones de tierra. Por eso, en Cijara serán los concejos de Toledo y Talavera de la Reina los que formen cada uno un amplio alfoz, para poblarlo y defenderlo. Castilblanco y Valdecaballeros pertenecieron al concejo de Talavera. Herrera del Duque perteneció al condado de Belalcázar (más tarde, vizcondado de Puebla de Alcocer).

Con la creación de las provincias fiscales por los Reyes Católicos en 1502, casi toda esta comarca, a excepción de las localidades de Castilblanco y Valdecaballeros, quedará englobada en la provincia de Salamanca junto con el resto de Extremadura. Ya en 1653 se crea la provincia fiscal de Extremadura, de la que seguirá formando parte Cijara. Sin embargo, esto no romperá en modo alguno la dependencia de esta comarca del concejo de Toledo ni del Arzobispado toledano, motivo por el cual La Siberia aparece en varios mapas antiguos como parte integrante de Castilla la Nueva y no de Extremadura.

Edad Contemporánea La división provincial de España de 1833 incorporó todos los pueblos de Cijara a la provincia de Badajoz. La división provincial se completó con la subdivisión en partidos judiciales que se llevó a cabo en 1834. Los pueblos de la comarca formaron el partido de Herrera del Duque, junto con otro pueblos de La Siberia Sur. El partido de Herrera del Duque estaba formado por trece pueblos y poco más de quince mil habitantes.Andando por España: Localidades de los partidos judiciales de Herrera del Duque y Puebla de Alcocer, según la subdivisión de 1834 Esta división en partidos judiciales se ha mantenido hasta la segunda mitad del .

Los cambios demográficos aconsejaron la modificación de los antiguos partidos judiciales a partir de 1965. El partido de Puebla de Alcocer desapareció y sus pueblos se repartieron entre los limítrofes. La mayor parte, con la capital, se integraron en el de Herrera del Duque. Desde entonces se ha generado un sentimiento similar al que estimuló la antigua división y los diecisiete municipios del nuevo partido de Herrera del Duque, con sus 24.000 habitantes y 2.691,6 kilómetros cuadrados, constituyen La Siberia extremeña.

Entorno natural Relieve thumbnail|200px|Sierra de Puerto Peña. La comarca está formada por un llano rodeado de pequeñas sierras situado en la zona suroccidental de los Montes de Toledo. El centro de la comarca, donde se encuentra Castilblanco, presenta un relieve de penillanura. En las faldas de las sierras suroccidentales se encuentran Valdecaballeros y Herrera del Duque. En el noreste, la zona más montañosa, se encuentran Helechosa de los Montes, Villarta de los Montes y Fuenlabrada de los Montes. Más del 90 % del terreno se sitúa entre las cotas 400 y 800 metros s.n.m., superándose esta altitud en solo cinco puntos de las sierras más orientales: sierra de la Umbría, Los Castrejones, Cantosnegros, Santana y pico Montilla; siendo esta última la cota máxima de la comarca con 940 metros.

Este conjunto de serranías constituye una de las estribaciones meridionales de los Montes de Toledo, en conexión directa con el macizo de Las Villuercas, que presenta fuertes pendientes, con rupturas, a menudo bruscas a piedemonte.

Hidrología Los ríos, embalses y pantanos son una de las principales características de Cijara que, junto a la vecinas comarcas de La Siberia y La Serena, forman el territorio que posee más kilómetros de costa interior en España.CEDER SIBERIA: Naturaleza de La Siberia La comarca posee dos grandes embalses en el curso del río Guadiana: Cijara y García de Sola. Esta gran cantidad de agua embalsada es fruto del grupo de actuaciones llevadas a cabo en la provincia durante la segunda mitad del , denominado Plan Badajoz, y que tenía como objetivo mejorar la agricultura de la zona.

El accidentado relieve propicia la existencia de acuíferos en ladera, que alimentan numerosos manantiales repartidos por todo el territorio de la comarca. Algunos de ellos están siendo explotados comercialmente debido a la calidad de sus aguas.Finanzas.com: "Nestlé Waters inaugura planta en Extremadura" También existe un balneario en Valdecaballeros que aprovecha las propiedades mineromedicinales de las aguas termales, siendo uno de los escasos establecimientos de este tipo de toda la provincia.

Clima La posición geográfica de Cijara, entre la Meseta Central (con clima continental), el Atlántico (clima más suave) y el Mediterráneo (más cálido y mucho más seco) convierte a este territorio en una franja de transición, adoptando algunas características de cada uno de ellos. Dentro de la comarca, también se producen microclimas locales, con diferencias apreciables, derivado de la orientación de las sierras. Estas diferencias resultan más acusadas en cuanto a precipitaciones y no tanto sobre las temperaturas.

El número de días lluviosos al año está entre 60 y 70. El reparto estacional de precipitaciones es irregular, con máximas entre enero y marzo, pero se dan grandes desviaciones sobre las medias entre años secos y lluviosos. El semestre abril-septiembre suele presentar una fuerte y prolongada sequía estival, marcada por una acentuada aridez. Las nevadas son raras, y en todo caso suceden uno o dos días, cuajando solo unas horas, cada tres o cuatro años.

La comarca alcanza unas 2900 horas de sol al año, cuya intensidad resulta inversa a las precipitaciones. La temperatura media anual está en torno a los 16 °C. El mes más frío es enero, con 6-7 °C de media, y el más cálido, julio, con 25-27 °C, lo que supone una amplitud térmica media anual que rebasa los 20 °C. Las máximas y mínimas absolutas se sitúan, también en estos meses, en -2 °C y 42 °C respectivamente, que indica una fuerte oscilación térmica de 44 °C (rasgo típico de clima continental).

Estos balances termopluviométricos, con inviernos suaves, primaveras frecuentemente cortas y largo y seco estiaje, permite considerar al clima de Cijara, de forma genérica, de tipo 'mediterráneo subhúmedo', con variantes de tipo húmedo en puntos del norte y más seco en una franja sur, y con escasa influencia atlántica.

Flora thumbnail|300px|Ciervos bajo una encina, imagen típica en Cijara. El ecosistema primigenio más representativo de la zona es el bosque esclerófilo mediterráneo (árboles de hojas duras y persistentes), predominando la encina en la mayor parte del espacio, acompañada del alcornoque en zonas más restringidas (sobre todo umbrías y algunos suelos profundos), al ser más exigente en humedad. Aparece también otra quercínea (familia con que se denomina a este género de árboles), el quejigo, especie bastante rara en Extremadura. El estrato arbóreo se halla tapizado en sus estadios más puros por un denso sotobosque, formando el matorral mediterráneo, muy diverso en especies: madroño, durillo, labiérnago, lentisco, cornicabra, mirto, coscoja, torvisco, etc. Extensas áreas serranas del centro y norte de la comarca han sido repobladas con pinos resineros, piñoneros y eucaliptos, cuyo cultivo forestal está prácticamente abandonado en la actualidad, ante su escasa o nula rentabilidad económica. También los bordes de los pantanos han sido extensamente repoblados con eucaliptos, pinos y más escasamente chopos, con el fin, no tanto de explotación de la madera, sino más bien para la retención del suelo y de los materiales que por escorrentía superficial pueden ser arrastrados desde los terrenos que vierten directamente al vaso del embalse, ocasionando una progresiva colmatación del mismo.

Fauna thumbnail|180px|Cigüeña blanca. La fauna de la comarca destaca por su diversidad, viven en la zona prácticamente todas las casi 500 especies de vertebrados silvestres descritas en Extremadura. Entre las aves, más de la mitad de la población provincial de buitre leonado se encuentran en los cortados rocosos de los Montes de Toledo.Icona (Instituto Nacional para la Conservación de la Naturaleza), 1990 En menor número nidifican águilas perdiceras y águilas reales, alimoche, halcón peregrino, búho real, buitre negro, águila imperial ibérica, cigüeña negra... La abundancia de agua, en su mayor parte retenida por los embalses de la comarca, ha propiciado el asentamiento de variados grupos de aves acuáticas. Destaca el embalse de García de Sola, declarado Área ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves), ahora Zona de Especial Conservación por la Ley 8/1998, de Conservación de la Naturaleza y de Espacios Naturales de Extremadura.Ley 8/1998, de 26 de junio, de Conservación de la Naturaleza y de Espacios Naturales de Extremadura

En el medio urbano merece distinción la cigüeña blanca, así como el cernícalo primilla, lechuza, golondrina, avión y vencejo.

La fauna cinegética se encuentra principalmente asentada en la Reserva de Cijara, donde conviven jabalíes, ciervos, gamos (muy localizados) y corzos, como piezas de caza mayor. La caza menor está representada por perdices rojas, palomas torcaces, tórtolas, liebres y conejos.

En cuanto a la fauna piscícola, las especies más codiciadas por los pescadores son la carpa, barbo, comizo, cabecicorto, lucio, boga, black-bass,... aunque también existen otros de menor interés deportivo y culinario, pero de gran importancia ecológica: pardilla, cacho, colmilleja, calandino, gambusia,...

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