Tomás Caylá Grau (Valls, 2 de febrero de 1895 - ibíd., 14 de agosto de 1936) fue un periodista y político carlista español, jefe regional de la Comunión Tradicionalista en Cataluña desde marzo de 1936 hasta su muerte a manos de milicianos republicanos durante la Guerra Civil Española.
Biografía Familia y juventud thumbnail|left|El Requeté de Valls (1912) Tomás de Aquino Caylá y Grau procedía de una familia catalana acomodada. Su abuelo, Tomás Caylá y Sardá (1810-1888), perteneciente a la emergente burguesía de Tarragona, había luchado en la primera guerra carlista en el lado liberal y participado después en la revuelta de Reus de 1843 con el General Prim, de quien era amigo. Posteriormente sería alcalde constitucional de Reus.El Eco de Valls, 09/08/1888, disponible aquí Su padre, José Caylá Miracle (1856-1919), fijó su residencia en Valls (Tarragona)Joan Guinovart i Escarré, Tomàs Caylà, un home de la terra, Valls, 1997, ISBN 8492147679, 9788492147670, pp. 15-16. tras licenciarse en Derecho por la Universidad de Barcelona en 1881. En esta localidad fue juez municipal y secretarioGuinovart i Escarré 1997, p. 19. del recién creado Banco de Valls,para más detalles, véase Francesc Costas i Jové, El Banc de Valls (1881-1979). Esborrany histňric amb records i comentaris personals, Valls, 2002, ISBN 8486083508 del que sería después copropietario y director en 1914.Francesc Nadal Piqué, Jordi Martí Henneberg, "Cambio agrario y paisaje vitivinícola en la Cataluña occidental durante el primer tercio del siglo XX", Ería: Revista cuatrimestral de geografía, 88 (2012), p. 180. José Caylá también se dedicó a la administración de fincas rurales de la zona pertenecientes a las familias Vaciana y Miguel,Guinovart i Escarré 1997, p. 15. destacando además por su actividad empresarial; cofundó el Sindicato Agrícola de Valls,Nadal Piqué, Martí Henneberg 2012, p. 180; también se hace referencia a la organización como Federación Agrícola del Alt Camp, véase Eduardo Montagut Contreras, Tomàs Caylà Grau, [en:] Blog Historiaideologias, 2011 del que actuaría como representante,La Vanguardia 24/12/1919, disponible aquí y llegó a presidir la Mutua de Propietarios de Valls.Guinovart i Escarré 1997, p. 20. En 1894 contrajo matrimonio con Teresa Grau Torner (1865-1943),Guinovart i Escarré 1997, pp. 16, 23. con quien tuvo tres hijos, dos de los cuales murieron en su tierna infancia.Guinovart i Escarré 1997, pp. 15-16. thumbnail|160px|José Caylá Miracle Tomás se crio en un ambiente fervientemente religioso debido a las profundas creencias católicas de sus padres. Su padre presidía el Ateneo Católico de Valls y fue secretario de la Hermandad de Cristaires de la parroquia. Nada se sabe de sus ideas políticas, aparte de que defendía los principios cristianos. De acuerdo con el biógrafo Guinovart, José Caylá creía que «sólo en una sociedad justa y fraterna podían resolverse los problemas que la convivencia humana implicaba». Su gran interés por la cuestión social lo llevó a decantarse a menudo por los más desfavorecidos como presidente de la mutua de propietarios. Se le atribuye haber dispensado a algunos arrendatarios necesitados cuando en 1915 la plaga del mildiu asoló las viñas de la comarca. Fue asesinado en las calles de Valls durante los disturbios provocados por la huelga masiva del sector eléctrico catalán en 1919,Francesc Rom Serra, Martí Rom, El Centre Obrer de Mont-roig del Camp (1911-1925), Barcelona. 2003, ISBN 8496035344, 9788496035348, p. 136. probablemente a manos de anarquistas en una emboscada.Guinovart i Escarré 1997, p. 19; Jaime Tarrago, "Tomas Caylà o la moral del Alzamiento", Fuerza Nueva, 19/08/1978, p. 10, disponible aquí
Tomás Caylá estudió en el colegio de San Gabriel de Valls, graduándose de Bachiller en 1911 con sobresaliente en letras.Guinovart i Escarré 1997, p. 63. En 1916 se licenció en Derecho y Ciencias Sociales en la Universidad de BarcelonaPàtria, 10/11/1916, disponible aquí y comenzó a ejercer en su Valls natal,Tarrago 1978, p. 10. ganando reputación por la honradez y competencia con que asumía la defensa de sus clientes.Tarrago 1978, pp. 9-10. Debido a su fervor religioso, fue catequista desde joven, además de cofundador y miembro activo de la Congregación Mariana de la Virgen de la Candela, colaborando en la publicación del periódico mensual Estel Marià, portavoz de la Congregación Mariana, y en otras asociaciones de apostolado católico. Caylá no contrajo matrimonio debido a que —según explicaría a su madre— tenía la intención de entregarse totalmente a Dios, sirviéndole a través del tradicionalismo. Se cita a su madre aceptando su elección en los siguientes términos: "mucho me satisfaría que Tomás contrajera matrimonio, pero si, corno él dice, manteniéndose soltero puede servir mejor a la causa, estoy muy contenta de que permanezca soltero", en Tarrago, 1978, p. 10.
Última etapa de la monarquía alfonsina thumbnail|left|Bendición de la redacción de Joventut: Per la Fe i per la Pàtria En 1919 la juventud jaimista de Valls fundó un semanario en catalán a cuatro páginas titulado Joventut,Pere Altés i Serra, "La premsa local en el meu record", Quaderns de Vilaniu, 24 (1993), p. 68. con el subtítulo Per la Fe i per la Pàtria, bajo la dirección de Caylá.Guinovart i Escarré 1997, p. 30. El periódico, de circulación local, se publicaría en Valls y en algunas comarcas de la provincia de Tarragona. En su primer número, el semanario saludaba con un Deu vos guard a las autoridades de la Iglesia y de la Comunión Tradicionalista, así como al resto de la prensa tradicionalista de España y a todos los vallenses. Un autor contemporáneo ha definido la línea política del semanario como conservadora,Laura Vives Solanes, "La premsa de la ciutat de Valls al segle XX", Quaderns de Villaniu 42 (2002), p. 173; Joventut no figura entre los periódicos carlistas en Eduardo González Calleja, "La prensa carlista y falangista durante la Segunda República y la Guerra Civil (1931-1937)", El Argonauta español 9 (2012) mientras que otro afirma que sostenía las ideas del humanismo cristiano.Guinovart i Escarré 1997, p. 25. Los fundadores manifestarían su identidad política, declarándose primero católicos,Guiado por la Rerum novarum y convencido de que la política sirve a la religión, y nunca al revés, Guinovart i Escarré 1997, p. 30. después españoles,"amants d'una Espanya gran i prňspera", Guinovart i Escarré 1997, p. 30 catalanes,defendiendo la espiritualidad, lengua y modo de ser de Cataluña; partidarios de la autonomía integral y convencidos de que "Catalunya serà cristiana o no serà", Guinovart i Escarré 1997, p. 31. tradicionalistas“allistats sots le banderes d’un partit de noble história, que ha sapigut formar els seus homes en la oposició i que avui té de lluitar més que amb sos naturals emics”, Guinovart i Escarré 1997, p. 31. y, por último, legitimistas.partidarios de los derechos a la Corona de Don Jaime de Borbón, a quien rendían vasallaje, Guinovart i Escarré 1997, p. 31-32. Todo el manifiesto fundacional, incluyendo su misma secuencia, reflejaba el ideario tradicional del carlismo: "Dios, Patria, Fueros, Rey". Como director del semanario, Caylá se implicaría intensamente en la redacción y organización del mismo, que se convertiría en una especie de tribuna personal durante sus diecisiete años de existencia.También colaboró en El Correo Catalan y La Cronica de Valls, Contreras, 2011. Muchos de sus artículos no iban firmados; en otros casos Caylá emplearía diversos seudónimos, principalmente C.V.siglas de “Carlí Vallenc” o carlista vallense y Almogàver.Guinovart i Escarré 1997, p. 29. Sus contemporáneos lo admiraban por su talento periodístico.Altés i Serra 1993, p. 69. thumbnail|Portada de Joventut del 2 de febrero de 1921 Con el respaldo del semanario Joventut, en 1920 Caylá presentó su candidatura a las elecciones municipales de Valls por el primer distrito, pero fue desautorizado por el jefe provincial de la Comunión Tradicionalista, Joaquín Avellá, que hizo público un comunicado a los tradicionalistas de Valls en el que manifestaba que Caylá no había sido designado por el partido. Joventut respondería acusando a Avellá de anteponer sus intereses personales a los del partido, tratando de favorecer la candidatura de su propio hermano, miembro del Partido Conservador.Joventut, 03/02/1920, disponible aquí En esta ocasión, Caylá no lograría ser elegido.La Crónica de Valls, 14/02/1920, disponible aquí No obstante, en 1922 se presentó de nuevo a concejal, siendo uno de los candidatos más populares, y resultó elegido.Guinovart i Escarré 1997, p. 169, Vicenç Gascón Altés, Francesc Vallès Serra, "La dictadura de Primo de Rivera en la perspectiva de Valls", Quaderns de Vilaniu 27 (1995), p. 68. Su carrera en el consistorio municipal no duraría mucho; con el advenimiento de la Dictadura de Primo de Rivera en 1923, las corporaciones locales fueron disueltas y sustituidas por vocales asociados, designados por sorteo.Gascón Altés, Vallès Serra 1995, p. 48. Desde Joventut se criticarían las prácticas del nuevo régimen.Gascón Altés, Vallès Serra 1995, pp. 48-49. Las cosas empeorarían aún más en 1924, cuando Caylá y los jóvenes jaimistas quisieron conmemorar el 50 aniversario de la toma carlista de Valls y organizar la Fiesta de los Veteranos, instituida por Don Jaime a nivel nacional para el 27 de junio de aquel año. El directorio militar reaccionó clausurando círculos y suspendiendo los periódicos jaimistas. Joventut fue suspendida durante 2 semanas y Caylá detenido,Guinovart i Escarré 1997, p. 35. padeciendo cinco días de encierro en el castillo de Pilatos de Tarragona y un mes de destierro en Lérida.El Sol, 07/07/1924, disponible aquí, también Guinovart i Escarré 1997, p. 35. Durante los siguientes años, Joventut se negaría a respaldar los intentos de institucionalizar el régimen,Como la Unión Patriótica, Guinovart i Escarré 1997, p. 36. criticando su ineficacia y su desprecio por una representación auténtica, por lo que sufriría cinco multas, dos suspensiones y dos detenciones.Vallverdú 2008, p. 15; Guinovart i Escarré 1997, p. 47; Gascón Altés, Vallès Serra 1995, p. 59.
Joventut celebró la caída de Primo de Rivera.Gascón Altés, Vallès Serra 1995, p. 67. Durante la Dictablanda, Caylà recuperó su puesto en la corporación municipalDurante la Dictablanda, el Ayuntamiento de Valls fue reorganizado incorporando a los once principales contribuyentes y diez concejales más votados en las elecciones de 1917, 1920 y 1922, Gascón Altés, Vallès Serra 1995, p. 68. y reanudó sus actividades de militancia, como la escenificación de la fiesta carlista de los Mártires de la Tradición en 1930.Guinovart i Escarré 1997, p. 36. Debido a la desorientación de la política española, Caylá abogó por los principios católicos como guía general y por la necesidad de la oración, los sacramentos y la misa diarias.Guinovart i Escarré 1997, pp. 68, 72. Como soluciones políticas, defendía el papel espiritual del Vaticano y las enseñanzas del Papa,Guinovart i Escarré 1997, p. 83. que se traducían en su postura hostil hacia el liberalismo.Guinovart i Escarré 1997, p. 76. Aunque fiel al pretendiente carlista, Jaime III, a diferencia de la mayoría de los carlistas no daba prioridad a la cuestión dinástica. Con un cierto accidentalismo y un tono más conciliador y menos beligerante, abogaba por la necesidad de implantar una constitución tradicional y lógica para España antes que trabajar por una monarquía o una república, con el reconocimiento de las nacionalidades como cuestión prioritaria.Guinovart i Escarré 1997, p. 275.
Segunda República thumbnail|left|Proclamación de la Segunda República en Barcelona, 1931