Benalmádena es un municipio y ciudad española de la provincia de Málaga, en la comunidad autónoma de Andalucía. Está situada en la Costa del Sol, a unos 16 kilómetros al suroeste de la capital provincial. Forma parte del área metropolitana de Málaga, la comarca de la Costa del Sol Occidental, la mancomunidad de municipios del mismo nombre y el partido judicial de Torremolinos.
Limita con Torremolinos en el noroeste, Alhaurín de la Torre en el norte, Mijas y Fuengirola en el este y el mar Mediterráneo en el sur. Su término municipal ocupa una superficie de algo más de 27 km², que se extienden desde las cumbres de la sierra de Mijas hasta el mar, cayendo en algunos puntos en forma de acantilado. El territorio está atravesado en sentido este-oeste por la autopista A-7, que lo comunica con la capital provincial y otros núcleos del litoral mediterráneo. Por la costa discurre la alternativa por vía convencional, la carretera N-340.
Su población es de , Benalmádena es el séptimo municipio más poblado de la provincia y el segundo del área metropolitana, solo por detrás de Málaga y por delante de ciudades como Torremolinos, Alhaurín de la Torre o Rincón de la Victoria. La población se concentra en tres núcleos principales: Benalmádena Pueblo, Arroyo de la Miel y Benalmádena Costa, aunque el elevado crecimiento urbanístico y demográfico tiende a unificar los tres núcleos. Cuenta con un presupuesto de 95 975 386,90 € (2017).
Poblado desde tiempos prehistóricos, Benalmádena experimenta un notable desarrollo durante la época de la dominación musulmana, desarrollo que sería paralizado tras su incorporación a la Corona de Castilla en 1485, debido a varios desastres naturales y a la intensidad de la actividad de los corsarios en la zona. La industria del papel y el cultivo de la viña reactivarían la economía del lugar durante los siglos y , pero el mayor auge demográfico de su historia vendría propiciado por el turismo a partir de la segunda mitad del .
En la actualidad, Benalmádena es uno de los principales destinos turísticos de la Costa del Sol, notable por sus establecimientos de ocio, que incluyen un parque de atracciones, dos acuarios, un casino, un teleférico y uno de los mayores puertos deportivos de Andalucía.
Geografía El término municipal de Benalmádena se sitúa en la franja costera entre el extremo oriental de la sierra de Mijas y el mar de Alborán, a poco más de 100 kilómetros del estrecho de Gibraltar. Presenta un carácter montañoso atravesado por arroyos y torrentes que, junto al mar, condiciona su geografía. Las cotas más elevadas son el Cerro del Castillejo, de 972 , el Cerro del Moro, de y el monte Calamorro, de 771 m. El centro urbano se encuentra a 26 m sobre el nivel del mar.
Linda con los municipios de Torremolinos al noreste, con Alhaurín de la Torre al norte, con Mijas y Fuengirola al oeste; y con el mar Mediterráneo al sur.
Núcleos urbanos La población benalmadense se encuentra distribuida en torno a los tres principales núcleos urbanos o distritos distinguidos en el término municipal, si bien, el desarrollo urbanístico y el aumento demográfico han provocado que en el perfil urbano benalmadense sea cada vez más difícil distinguir los límites entre los distintos núcleos urbanos del municipio, así como con los municipios colindantes: miniatura|izquierda|Benalmádena Pueblo conserva el entramado urbano de los pueblos malagueños Benalmádena Pueblo Benalmádena Pueblo es como se denomina a la antigua villa, cuyos orígenes se remontan al período de presencia musulmana en la zona, cuando se construyeron una villa amurallada y una fortaleza. Se asienta en la zona oriental y sobre la ladera del pico Mijas. Conocido simplemente como «el pueblo», guarda la estética de los pueblos blancos del Mediterráneo andaluz y alberga las dependencias centrales del Ayuntamiento.
Arroyo de la Miel Arroyo de la Miel es la zona intermedia a la costa y la sierra. Es también conocido simplemente como «el Arroyo». Este núcleo urbano nació en torno a un cortijo donde en el se construyeron seis fábricas de papel para la elaboración de naipes y diversas instalaciones agropecuarias. El motivo de su nombre se debe a la abundancia de panales que existían, ya desde los primeros años de repoblación cristiana tras su reconquista en una zona caracterizada por sus colinas y surcada por arroyos y torrentes. Su mayor desarrollo urbano se produjo a partir de la construcción del ferrocarril de la costa, que une las poblaciones de Fuengirola y Málaga capital. El boom turístico en la década de 1960 condicionó su auge demográfico y la transformación de los cortijos de Arroyo de la Miel en el distrito de mayor tamaño y población.
Benalmádena Costa La zona costera de Benalmádena se conoce con este nombre, «la Costa», y concentra el grueso de los establecimientos hoteleros. Está vertebrada por la antigua carretera de Cádiz (convertida hoy en la avenida de Antonio Machado y avenida del Sol), que discurre en paralelo a las playas. Aquí encontramos el puerto deportivo de Benalmádena y el paseo marítimo, que cruza el municipio desde los límites con los colindantes.
Clima El clima es típicamente mediterráneo, con temperaturas suaves durante todo el año, ausencia de heladas en los meses fríos y una media anual de 19 °C. Su clima privilegiado y su situación en el litoral meridional europeo constituyen dos importantes factores para que la industria turística sea el principal sector económico del municipio.
Flora y fauna Benalmádena es un municipio muy urbanizado, por lo que, a excepción de las zonas más altas de la sierra y las zonas cercanas a los arroyos, los espacios naturales son reducidos. En la montaña se dan especies típicas del Mediterráneo, como la zahareña, la jara, el tomillo, el romero, el lirio y la mejorana, así como la cornicabra, el enebro y árboles como el pino piñonero, el algarrobo y el acebuche. Cerca de los arroyos benalmadenses, por donde discurren pequeños senderos, se puede encontrar una flora, además de las ya mencionadas, como la salvia, enormes árboles de eucalipto, árboles de pimienta, árboles de higuera o hinojo.
La fauna está representada por la cabra montés y la jineta, además de reptiles de varias especies, águilas, cernícalos y el búho real. También se han avistado cetáceos y otras especies marinas en el litoral.
Topónimo miniatura|izquierda|Descenso en teleférico desde la cumbre del monte Calamorro
Varios autores han expuesto teorías sobre el origen del nombre del municipio, pero ninguna ha podido ser demostrada como verdadera. Los primeros documentos donde aparecen referencias a Benalmádena datan del en el contexto de las luchas de reconquista de la Corona de Castilla frente al Reino nazarí de Granada.
La hipótesis en la que más historiadores coinciden es la que relaciona el topónimo árabe de Ibn al-ma'din con «hijos de las minas» por la existencia de yacimientos de hierro y ocre de la zona. Otra teoría, también relacionada con la actividad minera, afirma que la denominación actual de Benalmádena procede de la palabra árabe Bina al-ma'din, cuya traducción al castellano sería «la construcción o edificio de la mina».
Entre las teorías con menor acepción encontramos las que afirman que el nombre original del lugar significa «población entre manantiales», cuya voz árabe sería Bena-A La Ena. Por otro lado, se cree que el posible nombre Bina al-Madina podría hacer referencia a «la hacienda de la familia al-Madina», que, según datos históricos, era una acaudalada familia de la Málaga musulmana que podría haber poseído terrenos en la zona. Por último, se ha sugerido que el nombre del municipio hace mención a un linaje árabe donde Ben al-Madana querría referirse al «linaje de los Madana». Quizás la más extraña es la que transcribimos; Besm Alahena, que unidas se convierte en Besmalahena.Según el bibliotecario Miguel Casiris, Esteban Terreros en su libro de paleografía española folio 144 y 149 dice que Besm significa en latino in nomine y Alahena, Dei nostri, in nomine Dei nostri.
Historia
Prehistoria Paleolítico miniatura|izquierda| Pintura de bóvido acéfalo. Cueva del Toro Los primeros pobladores de Benalmádena de los que se tienen datos, podemos situarlos en torno al período Solutrense del Paleolítico Superior, hace aproximadamente 18 000 años. Durante este periodo, tuvo lugar una auténtica explosión de asentamientos a lo largo de todo el arco calizo mediterráneo andaluz, y en ocasiones, hacia zonas del interior.Sanchidrián, J. L. (1994). Arte Paleolítico de la zona meridional de la Península Ibérica, Cumplutum n.º 5 pag. 163-195 No obstante, las recientes investigaciones efectuadas en la Cueva del Bajondillo (Torremolinos, Málaga), documentan los primeros momentos de ocupación de esta Cueva en el período Solutrense del Paleolítico Medio. Teniendo como referente esta información, podría especularse una cronología anterior para los primeros pobladores de Benalmádena si tenemos en consideración la propuesta de algunos investigadores acerca de la relación entre los diferentes hábitats de cazadores-recolectores de la costa. Al margen de estas reflexiones más que viables, se tienen suficientes elementos de juicio para fechar las primeras manifestaciones artísticas en Benalmádena en el Solutrense. De este período se tiene documentado la Cueva del Toro,Fortea Pérez, J. y Giménez Gómez, M. (1972-73). La Cueva del Toro. Nueva Estación Malagueña con Arte Paleolitico, Zéphirus XXIII-XXIV, 5-17, Salamanca. santuario con pinturas rupestres localizado en el Calamorro. El Solutrense de los momentos iniciales es frío; la vegetación predominante era la artemisia, el quercus y el pino (pinus halepensis). En los últimos momentos de este período, el clima se va suavizando, momento en el que se produce la máxima expansión de grupos humanos por la bahía de Málaga. El Homo Sapiens Sapiens del Solutrense era depredador, se dedicaba a la caza y a la recolección con una economía basada en la subsistencia. Epipaleolítico Con la llegada del noveno milenio, se culmina un proceso de cambios iniciados en el Paleolítico. Es probable que la Cueva del Toro tuviera una perduración hasta el Epipaleolítico, presentando así una secuencia similar al del resto de la cuevas del litoral malagueño. Este período de la prehistoria estaría caracterizado por el desarrollo de la industria lítica microlaminar que hunde sus raíces en el Magdaleniense. Desde el Paleolítico Superior se va gestando un cambio en la organización social favorecido por los importantes cambios climáticos, que van aumentando las temperaturas y transformando el paisaje, favoreciendo la expansión de los bosques y una mayor variedad en la flora y fauna. El sistema económico de estas comunidades sigue siendo la depredación, basado en la caza y la recolección, la pesca y el marisqueo. En torno al V milenio se va anunciando un nuevo período, el neolítico, caracterizado por unas comunidades más complejas. Neolítico miniatura|Olla globular con asa pitorro. Cueva de los Botijos