La basílica [de] San Nicolás de Saint-Nicolas-de-Port () es una imponente iglesia francesa erigida en la pequeña ciudad de Saint-Nicolas-de-Port, en el departamento de Meurthe-et-Moselle, en la región de Lorena, a pocos kilómetros al sur de Nancy. De estilo gótico flamígero, fue construida en los siglos y por René II, duque de Lorena y de Bar para conmemorar su victoria contra Carlos el Temerario en la batalla de Nancy, el 5 de enero de 1477, victoria que permitió que Lorena siguiera siendo independiente (no fue anexionada hasta 1766).
La basílica fue incluida en la lista de 1840 de monumentos históricos.. La iglesia fue consagrada como basílica menor el 25 de junio de 1950 por el papa Pío XII.
Historia Orígenes
thumb|200px|left|La basílica sobre los tejados de la ciudad. thumb|200px|left|Vista de la fachada occidental en contrapicado. En 1098, el caballero Aubert de Varangéville habría logrado una de las reliquias de san Nicolás que habían sido robadas del santuario original de Myra, en lo que hoy es Turquía, y la habría llevado a Saint-Nicolas-de-Port: la dextre bénissante (derecha bendiciente) de san Nicolás; según la tradición, se trataría del hueso de una falange de la mano derecha del obispo. Se conserva en un brazo relicario de finales del en plata, oro, esmalte y diamantes.Véase en: Photo du bras reliquaire Esa reliquia fue la causa de muchos milagros. Rápidamente la peregrinación a Saint-Nicolas se extendió mucho más allá de la Lorena y eso exigió la construcción de una primera iglesia, consagrada en 1102 y donde predicó san Bernardo en 1104. Desde 1120, los duques hicieron de san Nicolás santo patrón de los loreneses. La primitiva iglesia fue remplazada en 1193 por otra iglesia más vasta para responder a la afluencia de peregrinos.
Según una leyenda, Cunon de Linange, sire de Réchicourt, un caballero lorenés que había sido encarcelado en 1230 durante la Sexta Cruzada, fue liberado milagrosamente de su prisión diez años más tarde por san Nicolás. Transportado en su sueño por el santo, se despertó delante del pórtico de la iglesia. Durante la celebración del oficio que siguió, las cadenas que rodeaban la cintura y los miembros del cautivo cayeron por sí solas; estas cadenas se supone que se han conservado y se mantienen en un relicario de cobre dorado de finales del . De regreso en su feudo, el señor de Réchicourt ordenó que se celebrase una procesión todos los años, procesión que siguió hasta la Revolución, en la que se veía una delegación de personas de Réchicourt durante esas celebraciones. Esta procesión con antorchas todavía se celebra cada año en la basílica el sábado más cercano al 6 de diciembre, el día de san Nicolás. thumb|left|La procesión anual del Santo Nicolás.
Jean de Joinville, senescal de Luis IX, ayudó a extender la fama de san Nicolás. En su Livre des saintes paroles et des bons faiz de nostre saint roy Looÿs [Libro de las santas palabras y buenas hechos de nuestro santo rey Luis], relata que durante la Séptima Cruzada, frente al peligro de un naufragio cerca de Chipre, garantizó a la reina Margarita de Provenza que ella misma, el rey y sus tres hijos volverían ilesos a Francia si ella prometía donar una nave de plata que pesase cinco marcos a la iglesia de San Nicolás. La reina prometió y al ser su petición concedida, al volver a París, hizo hacer la nave, que le costó cien libras y luego encargó al señor de Joinville que la llevase, en 1254, a la iglesia de San Nicolás.Notice de la Lorraine, Augustin Calmet, 1840 (deuxième édition), page 198Livre des saintes paroles et des bons faiz de nostre saint roy Looÿs , Jehans de Joinville, 1309
Tras la liberación milagrosa de sire de Réchicourt en 1240, la iglesia tuvo ilustres visitantes: el señor de Joinville, que llevó el exvoto de St. Louis (1254); el emperador Carlos IV (1359); el rey de Francia Juan II el Bueno (1360); los cónyuges Boëlley llegaron desde Corbie para pedir un niño que llegaría a ser santa Colette; Juana de Arco , que una leyenda pretende que llegó a rezar antes de partir para llevar su mensaje al delfín de Francia (1429);En realidad, es más probable que fuese a la iglesia de San Nicolás a orar después de visitar al duque Carlos II de Lorena que estaba sufriendo mucho. y el duque Carlos II, que donó un brazo de oro para conservar la reliquia.
La victoria de René II, duque de Lorena frente al «gran duque de Occidente» Carlos el Temerario en 1477 en la batalla de Nancy va a determinar que el joven soberano haga construir un edificio más imponente para simbolizar el retorno a la independencia de la nación Lorena así como su agradecimiento al santo patrón de la Lorena. La elección de Saint-Nicolas-de-Port, que se llamaba entonces simplemente Port, era obvia, ya que la ciudad era el centro económico del ducado de Lorena que atraía a muchos comerciantes de toda Europa en las ferias.
Construcción thumb|left|Interior de la nave, en caliza blanca de Viterne. La construcción de la actual basílica se inició en 1481 en piedra caliza blanca extraída de las canteras de Viterne. Simon Moycet (14??-1520) fue el maestro de obras y Valentin Bousch fue el maestro vidriero.http://www.culture.gouv.fr/public/mistral/palissy_fr?ACTION=CHERCHER&FIELD_98=REFM&VALUE_98=PV004015 El nombre de un arquitecto, un tal Michel, es conocido por una experiencia que hizo en Troyes en junio de 1506.Michel, "maistre maçon de Saint Nicolas en Lorraine" est de passage à Troyes avec un maître maçon du duc de Lorraine, cf. Florian Meunier, "Les cathédrales flamboyantes de Martin et Pierre Chambiges", dans Revue de l'art, n.º 138 / 2002-4, p. 36, d'après les archives de la fabrique de la cathédrale de Troyes de 1505-1506. .
Muchos donantes participaron en la financiación de la iglesia catedralicia, el duque René II, señores, prelados, comerciantes, burgueses del lugar, peregrinos. La identidad de algunos de estos donantes es visible aún en las vidrieras de la iglesia en forma de escudos: villa de Estrasburgo, villa de Basilea, obispo de Verdun, prior de Varangéville Wary de Dommartin, los burgueses Fiacre Fériet y Hans (o Hanus) Berman.
El edificio fue inaugurado, casi terminado, en 1544; la fachada fue acabada en 1545; y, finalmente, fue consagrado en 1560, poco después de que las dos torres campanario, construidas en 1544, hubiesen recibido sus primeras cúpulas de plomo.
Incendio
Durante la guerra de los Treinta Años, en noviembre de 1635, la basílica sufrió un gran incendioLe drame lorrain et le sac de Saint-Nicolas-de-Port, Henri Sacchi, La guerre de Trente Ans, tomo 3, pag. 42-43. que destruyó la cubierta y el mobiliario y fundió el plomo de muchas vidrieras cuyos vidrios se desplomaron. Ennegrecidas, muchas pinturas murales que datan de antes de 1520 se disimularon entonces bajo un encubrimiento y se volvieron a descubrir durante la restauración del .
Este episodio que marcó los espíritus (las llamas, según se dijo, fueron visibles desde Nancy, a unos diez kilómetros), fue el punto de partida de una nueva leyenda que informa de otro milagro: el prior benedictino que celebraba la misa durante el asalto del enemigo, Dom Moye, tratando de escapar a una espada sueca, sintió entreabrirse la columna contra la cual se apoyaba y desapareció dentro cerrándose la piedra sobre él. Desde ese momento, pegando la oreja contra ese pilar, el más cercano a la torre de San Pedro (torre sur), se podía oír salmodiar al monje y, cuando Lorena estaba amenazada por dramáticos acontecimientos, se podía ver como la piedra exudaba gotas que corrían por ella. Los parroquianos aseguraron que eso sucedió poco antes de las guerras de 1870 y 1914, lo que reforzó la leyenda del «du pilier qui pleure» (pilar que llora).Véase en Histoire du pilier qui pleure en Contes et légendes de Lorraine de Louis Pitz, páginas 17 a20 (Fernand Nathan).
Restauraciones posteriores
Una armadura de cubierta nueva de roble fue colocada hacia 1664 y en 1725 las torres fueron recubiertas con nuevas cúpulas de pizarra en forma de bulbo, cúpulas que todavía subsisten a principios del . En 1840, la basílica fue inscrita en la primera lista de monumentos históricos. La iglesia fue consagrada como basílica en 1950 por el papa Pío XII.
Fuertemente deterioradaVéase en:Photos des dégats durante la Segunda Guerra Mundial por el bombardeo del 19 de junio de 1940,Véase en: Coupure de presse avec photo de la nef endommagée la iglesia fue restaurada a partir de 1983 gracias a Camille Croué Friedman,http://histoirepatrimoinebleurvillois.hautetfort.com/tag/crou%C3%A9-friedman una rica portoise casada con un estadounidense: durante un crucero que naufragó en las costas de Chipre, sobrevivió y atribuyó su rescate a San Nicolás, como la reina unos pocos siglos antes. En agradecimiento, financió la restauración de la basílica y a su muerte en Nueva York en 1980, hizo un legado de cinco millones de dólares a la basílica «para que recupere su belleza original».«pour qu’elle retrouve sa beauté originelle». La restauración requirió quince años para que el edificio recobrase su esplendor original
Arquitectura thumb|Acanaladura torcida disimulando un falso desplome en una de las columnas de thumb|Estatua de San Nicolás de Bari en el centro del gran portal: a sus pies, los tres «enfants» de pie en la tinaja.
La basílica tiene las proporciones de una verdadera catedral de estilo gótico flamígero: once tramos, una nave principal y dos laterales con dos colaterales terminadas por dos absidiolos. Sus dimensiones son impresionantes:
de longitud y de anchura; una nave que culmina a por encima del suelo; a nivel del transepto, dos esbeltas columnas de (las más altas de Francia) una de las cuales esta torcida con el fin de ocultar un desplome de veinte centímetros; dos torres de 85 y respectivamente, coronadas por campanarios en bulbo;
El edificio es de una gran uniformidad de estilo, de una sobriedad rara al final del periodo gótico, debido a su relativamente rápida construcción (aproximadamente 60 años) para sus dimensiones con respecto a los planes iniciales. Cuenta con volúmenes armoniosos. Se encuentran en él influencias de la región de Champaña debido al primer arquitecto, Michel Robin: la planta del coro está inspirada en la de la basílica de Saint-Urbain de Troyes y la coursière —que permite hacer el recorrido interior alrededor del edificio en la base de las ventanas bajas, a siete metros por encima del suelo—, es un verdadero pasaje champañés. Sin embargo la tradición lorenesa sigue siendo respetada y se puede notar en la ausencia de deambulatorio tras del coro o en el ábside de cinco lados provistos de ventanas muy altas, como en la catedral de San Esteban de Toul, que también influyó en la estructura de la fachada y de sus torres (paso de una sección cuadrada a una sección octogonal).
Otra característica es bien visible desde la entrada: el eje de la nave no es rectilineo sino que muestra una desviación de seis grados hacia la derecha. Esta desviación ha suscitado algunas hipótesis, algunas fantasiosas, otros más serias, como la mencionada por Dom Calmet: «les bâtisseurs n'étant pas maitres du terrain ont cru devoir donner cette tournure à l'édifice». Las restricciones parcelarias (disponibilidad de terrenos) parecen aún hoy ser la mejor explicación de esta desviación. Los maestros de la segunda campaña de construcción, comenzada en 1515, dispusieron tramos y bóvedas no ortogonales para conservar la homogeneidad visual a pesar de esta desviación del eje.
En el exterior, en el lado norte, la pendiente del terreno ha permitido insertar, bajo el suelo de las capillas laterales, seis logias que dan a la rue des Fonts y destinadas originalmente al comercio.
Valoraciones del edificio