Cuando el periodismo se convirtió en una profesión, las mujeres tuvieron restringido el acceso a esta actividad profesional debido a la cultura y a las leyes, y tuvieron que afrontar una gran discriminación dentro de la misma profesión. A pesar de ello, las mujeres trabajaron como editoras, reporteras, analistas de deportes y periodistas incluso antes de los años 90 del .Rick Brown, "The Emergence of Females as Professional Journalists" , HistoryBuff.com.

Por país

Dinamarca En Dinamarca, las mujeres se convirtieron en editoras muy pronto al heredar los periódicos de sus cónyuges. Los ejemplos más paradigmáticos de esta situación fueron el de Sophie Morsing, que heredó en 1658 el Wochenliche Zeitung de su marido y dirigió el periódico como editora, y el de Catherine Hake, que heredó el periódico Europäische Wochentliche Zeitung un año después cuando enviudó. Según parece, pese a ser las propietarias de los medios, estas mujeres no escribieron en sus periódicos.John Chr.

La primera mujer en Dinamarca que publicó artículos en periódicos daneses fue la escritora Charlotte Baden, que colaboró entre 1786 y 1793 de forma ocasional en el semanal MorgenPost.John Chr. En 1845, Marie Arnesen se convirtió en la primera mujer que participó en un debate político público en un diario danés. Y, a partir de los años 50 del , se hizo habitual que las mujeres participaran en debates públicos y colaboraran puntualmente con la publicación de algún artículo. Entre ellas, destacan Caroline Testman, que escribió artículos de viajes, y Athalia Schwartz, que fue una figura muy conocida en los medios de comunicación públicos por su participación en debates en periódicos entre el 1849 y el 1871.John Chr. En la década de los 70 del , comenzó el movimiento de las mujeres y publicaban sus propios periódicos, con mujeres editoras y periodistas.

Sin embargo, no fue hasta los años 80 del cuando las mujeres empezaron a ser profesionales en la prensa danesa, y Sofie Horten (1848-1927) probablemente se convirtió en la primera mujer que pudo vivir como periodista profesional mientras trabajó para Sorø Amtstidende en 1888.John Chr. Otra figura importante fue Loulou Lassen, contratada por el Politiken en 1910, que se convirtió en la primera mujer periodista de carrera y que hizo periodismo científico, y de la que puede decirse que fue la primera mujer bien conocida en todo el país dentro de la profesión. En 1912, ocho mujeres eran miembros del sindicato de periodistas Københavns Journalistforbund (Asociación de Copenhague de Periodistas), cinco en el club Journalistforeningen i København (Asociación de Periodistas de Copenhague) y un total de 35 mujeres trabajaban como periodistas en Dinamarca.John Chr.

Finlandia La periodista sueca y editora Catharina Ahlgren fue probablemente la primera mujer periodista y editora en Finlandia, provincia sueca en aquellos momentos, cuando publicó su ensayo sobre la lengua sueca Om att rätt behaga en 1782, que fue también de los primeros trabajos publicados en Finlandia.Henrika Zilliacus-Tikkanen: När könet började skriva – Kvinnor i finländsk press 1771–1900 (English: When gender started to write - women in Finnish media 1771-1900)

Tradicionalmente, se ha hablado de Fredrika Runeberg como la primera mujer periodista, que escribió poemas y artículos en Helsingfors Morgonblad con el nombre de su marido Johan Ludvig Runeberg durante la década de los 30 del .John Chr. Pero la primera mujer que trabajó en Finlandia como periodista usando su nombre fue Adelaïde Ehrnrooth, que escribió en Helsingfors Dagblad y Hufvudstadsbladet durante 35 años, desde 1869 en adelante.John Chr.

Francia Anne-Marguerite Petit du Noyer (1663-1719) es conocida en Europa como una de las mujeres periodistas más famosas de principios del . Sus reportajes sobre las negociaciones que condujeron a la Paz de Utrecht fueron leídos por toda Europa y motivo de admiración por la distinción con la que informó sobre el escándalo y los cotilleos.

Noruega La primera mujer periodista en Noruega fue Birgithe Kühle, que publicó en el periódico local Provincial-Lecture de Bergen entre 1794 y 1795.Bra böckers världshistoria / [chefredaktör: Kenneth Åström; redaktion: Gil Dahlström.

Durante el , las mujeres colaboraban en la prensa especialmente con artículos para las secciones de cultura y como traductoras, especialmente Magdalene Thoresen, considerada por algunos como una de las primeras mujeres periodistas desde 1856, Marie Colban (1814-1884), que vivió en París, desde donde escribía artículos para Morgenbladet e Illustreret Nyhedsblad, por cuyos trabajos puede ser considerada como la primera corresponsal extranjera de la prensa noruega.John Chr.

Otras pioneras fueron Wilhelmine Gulowsen, editora del periódico cultural Figaro entre 1882 y 1883, y Elisabeth Schøyen, editora de la revista familiar Familie-Musæum en 1878 y periodista de Bergensposten y Aftenposten.Elisabeth Schøyen. (2009, 14. februar).

La prensa diaria noruega en Oslo tuvo su primeras dos reporteras con Marie Mathisen en Dagsposten en 1897, y Anna Hvoslef en Aftenposten en 1898, que se convirtió en la primera mujer miembro del Oslo Journalistklubb (Asociación de Periodistas de Oslo) en 1902.Kvaale, Reidun: Kvinner i norsk presse gjennom 150 år.

Suecia

En Suecia, Maria Matras, conocida como 'N. Wankijfs Enka', publicó el ensayo Ordinarie Stockholmiske Posttijdender entre 1690 y 1695, pero no se sabe seguro si fue también su autora.Berger, Margareta, Pennskaft: kvinnliga journalister i svensk dagspress 1690-1975 [Penholders: Female journalists in Swedish press 1690-1975], Norstedt, Stockholm, 1977

Margareta Momma se convirtió en la primera mujer periodista y redactora jefe como editora del ensayo político Samtal emellan Argi Skugga och en obekant Fruentimbers Skugga en 1738.Ann Öhrberg, Vittra fruntimmer. Durante el , se editaron muchas publicaciones por, para y sobre mujeres, pero las que escribían en ellas normalmente lo hacían bajo seudónimo, que raramente era identificado. Uno de esos casos fue el de Catharina Ahlgren, que publicó la revista de mujeres De nymodiga fruntimren (Mujeres Modernas) en 1773.Berger, Margareta, Äntligen ord från qwinnohopen!: At last, words also from the women : om kvinnopress under 1700-talet, Akademilitt., Stockholm, 1984 Las redactoras jefe se convirtieron en algo bastante común durante el cuando se desarrolló la prensa en Suecia, especialmente en el caso de viudas de impresores o editores que se hacían con el negocio de su pareja una vez fallecido. Una exitosa editora muy conocida fue Anna Hammar-Rosén, que dirigió el diario popular Hwad Nytt?? Hwad Nytt?? entre 1773 y 1795.

No fue hasta el cuando la prensa sueca empezó a tener personal fijo de trabajadores y periodistas, un avance que vincula a las primeras mujeres como empleadas permanentes en las oficinas de los diarios, como observaron Wendela Hebbe en Aftonbladet entre 1841-51 y Marie Sophie Schwartz en Svenska Tidningen Dagligt Allehanda entre 1851-57.Berger, Margareta, Pennskaft: kvinnliga journalister i svensk dagspress 1690-1975 [Penholders: Female journalists in Swedish press 1690-1975], Norstedt, Stockholm, 1977 En 1858, Louise Flodin se convirtió en una pionera cuando fundó su propio periódico, convirtiéndose en la primera mujer a quien se le concedía una licencia para abrir un diario, y contrató a un equipo compuesto únicamente por mujeres. Asimismo, Eva Brag se convirtió en una importante figura durante su carrera en Göteborgs Handels- och Sjöfartstidning entre 1865 y 1889.Berger, Margareta, Pennskaft: kvinnliga journalister i svensk dagspress 1690-1975 [Penholders: Female journalists in Swedish press 1690-1975], Norstedt, Stockholm, 1977Heggestad, Eva: Kritik och kön. 1880-talets kvinnliga kritiker och exemplet Eva Brag.

A partir de los años 80 del , era habitual encontrar a mujeres en las redacciones de los periódicos y, cuando en 1885 fueron admitidas en la sociación de publicistas suecos, 14 mujeres se convirtieron en miembros.Berger, Margareta, Pennskaft: kvinnliga journalister i svensk dagspress 1690-1975 [Penholders: Female journalists in Swedish press 1690-1975], Norstedt, Stockholm, 1977 La generación pionera de mujeres periodistas aunque provenía habitualmente de clase alta, deseaban tener sus propios ingresos.Berger, Margareta, Pennskaft: kvinnliga journalister i svensk dagspress 1690-1975 [Penholders: Female journalists in Swedish press 1690-1975], Norstedt, Stockholm, 1977 En ese momento, el centro de la educación convencional para una mujer era la lengua, a diferencia de lo que ocurría con los hombres, especialmente cuando los reporteros no provenían generalmente de clases acomodadas.Berger, Margareta, Pennskaft: kvinnliga journalister i svensk dagspress 1690-1975 [Penholders: Female journalists in Swedish press 1690-1975], Norstedt, Stockholm, 1977 Las mujeres fueron empleadas como traductoras y eran responsables del área de cultura así como de las noticias y entrevistas extranjeras. Durante este periodo, las mujeres periodistas eran respetadas, en parte por su clase social, y se les asignaban tareas similares a sus compañeros masculinos gracias a sus conocimientos en lengua.Berger, Margareta, Pennskaft: kvinnliga journalister i svensk dagspress 1690-1975 [Penholders: Female journalists in Swedish press 1690-1975], Norstedt, Stockholm, 1977 En 1918, Maria Cederschiöld, primera editora de una sección de noticias extranjeras, recordó que las mujeres reporteras no fueron tan polémicas o discriminadas en el 1880 como sí ocurrió más tarde, "...cuando fue conocida la aversión por las mujeres de Strindberg. Ni la lucha en la vida ni la competitividad eran tan acusadas como ha pasado después. Las mujeres pioneras eran generalmente tratadas con simpatía e interés, incluso por los hombres, quizás porque normalmente no las consideraban como competidoras peligrosas".Berger, Margareta, Pennskaft: kvinnliga journalister i svensk dagspress 1690-1975 [Penholders: Female journalists in Swedish press 1690-1975], Norstedt, Stockholm, 1977

De los siete diarios más grandes en Estocolmo, seis contrataron a mujeres antes de 1900 y, cuando en 1901 se fundó el Sindicato sueco de Periodistas, las mujeres formaron parte desde el inicio.Berger, Margareta, Pennskaft: kvinnliga journalister i svensk dagspress 1690-1975 [Penholders: Female journalists in Swedish press 1690-1975], Norstedt, Stockholm, 1977 En 1919, se produjo un acontecimiento importante, cuando la conocida novela Pennskaftet escrita por Elin Wägner popularizó la profesión de periodista entre las mujeres, llegando a denominarse "pennskaft" a las periodistas de carrera.Berger, Margareta, Pennskaft: kvinnliga journalister i svensk dagspress 1690-1975 [Penholders: Female journalists in Swedish press 1690-1975], Norstedt, Stockholm, 1977 En ese momento, encontrar reporteras era algo habitual aunque seguían siendo una minoría. Ya no se las consideraba una novedad por lo que la competitividad entre hombres y mujeres se hizo más fuerte. En 1913, siete mujeres constan en el registro de trabajadores de Stockholms Dagblad y, el mismo año, la Asociación Sueca de Publicistas puso en marcha las De kvinnliga journalisternas stipendiefond (becas para mujeres periodistas) para financiar viajes al extranjero de las reporteras.Berger, Margareta, Pennskaft: kvinnliga journalister i svensk dagspress 1690-1975 [Penholders: Female journalists in Swedish press 1690-1975], Norstedt, Stockholm, 1977 Las mujeres cubrieron la Primera Guerra Mundial y la Revolución rusa y varias periodistas se convirtieron en referentes como Éster Blenda Nordström y Elin Brandell.