thumb|Distintos tipos de barbas:1. Incipiente2. Bigote3. Barba de chivo o de mandarín4. Española o tipo "candado"5. Patillas largas6. Patillas unidas por el bigote7. Estilo Van Dyke8. Barba completa|250px thumb|right|La llamada «barba de tres días» permite tener el rostro descubierto sin afeitarse diariamente, y dejar visible una barba muy corta.|250px La barba es el pelo que crece sobre el mentón (barbilla), el cuello, los pómulos y bajo el labio inferior del hombre. Ocasionalmente aparece en mujeres cuando se da hirsutismo.

A lo largo de la historia y en las diferentes culturas, a los hombres con vello facial se les ha atribuido la sabiduría, la potencia sexual o un estatus social alto, pero también la falta de higiene o refinamiento y una disposición excéntrica. En algunas religiones los hombres deben llevar la barba completa. También fue incluida en la moda, para las que se han definido varios estilos de barbas, que se pueden usar enfocadas en diferentes tipos y formas de rostros.

La barba se recorta mediante el afeitado. En ocasiones, también se recorta procediendo a rasurar partes de los pómulos y el cuello. Algunas personas optan por moldear la barba con tijeras o incluso pinzas. Además, puede ser peinada mediante cepillos especializados o el popular peine de jabalí.

A menudo se combina la barba con el bigote, que es el pelo que crece sobre el labio superior. Existen también estilos específicos en los cuales se prefiere cortar el bigote, como la barba Amish o Islámica.

Desarrollo left|thumb|230px|Hombre iraní aproximadamente de treinta años con barba. La barba comienza a desarrollarse durante la pubertad. El crecimiento del vello androgénico en el rostro, está vinculado a la estimulación de los folículos pilosos de la cara por la dihidrotestosterona, el cual genera el crecimiento y desarrollo de la barba, durante y después de la pubertad. La dihidrotestosterona es una hormona que se produce a partir de la testosterona. El tiempo de crecimiento y la cantidad de barba, depende de la genética heredada de cada individuo. Por lo general, la barba en los hombres alcanza su punto máximo de desarrollo a los treinta años de edad.https://www.capilarcenter.com/capilares/a-que-edad-crece-la-barba/

Función No existen motivos comprobados de la función exacta del crecimiento de la barba, pero sí teorías. Una de ellas, es que protege la piel de los rayos ultravioletas del sol, ayudando también a frenar el proceso de envejecimiento al evitar la exposición permanente de la piel al sol. La barba evita que la piel se vea afectada por otros factores externos como el aire, el frío o la contaminación.https://www.menshealth.com/es/salud-bienestar/a32624012/barba-hombre-guapo-funcion-golpe-cara//

El profesor y psicólogo evolucionista de la Universidad de Nuevo México, Geoffrey Miller, argumentó que la barba posee diversas funciones ornamentales, entre ellas: la atracción intersexual (mujeres suelen sentirse atraídas instintivamente) y la competencia intrasexual (intimidación hacia hombres rivales).https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2020-12-29/barba-bigote-biologico-vello-facial-psicologia-fisiologia_2881336/

Historia left|thumb|130px|Friedrich Engels exhibiendo tupidos bigote y barba. right|thumb|150px|Johann Strauss II con barba, bigote y largas patillas. left|thumb|130px|El gobernador de Maryland Thomas Swann con bigote y una larga perilla. right|thumb|150px|El emperador Meiji de Japón con barba y bigote. thumb|left|130px|Johannes Brahms con barba larga y bigote.

Edad Antigua y el mundo clásico

La clasificación más temprana se da en el antiguo Egipto cerca de 3000 a 1580 antes de Cristo, cuando se dejaban crecer la barba en la barbilla y que con frecuencia se lo teñían con henna (marrón rojizo) y otras veces, hacían trenzados con hilos de oro entrelazados con el propio pelo. Una barba real o postiza, era un signo de la soberanía, fue usado por las reinas, los reyes y, a veces las vacas. Esto se llevó a cabo en lugar por un lazo atado en la cabeza y unida a una correa de oro a la barbilla. Esta moda transcurrió del 3000, al 1580 a. C.

Las civilizaciones de Mesopotamia (los sumerios, los asirios, los babilonios, caldeos…) se esmeraban en el cuidado y dedicación de sus barbas, con pinzas y tenazas para crear rizos elaborados o tirabuzones. Los persas eran aficionados a las largas barbas.

La antigua India

En la antigua India se permitía un crecimiento importante de la barba, considerado de esta forma, un símbolo de dignidad y de sabiduría (ejemplo de los sadhu). Por lo general tratan sus barbas con sumo cuidado y veneración, y el castigo por el libertinaje y el adulterio era tener la barba afeitada en público. Tenían un sentido sagrado en la preservación de la barba, además un hombre podía saldar el pago de una deuda.

Grecia antigua

Los antiguos griegos consideraban la barba como símbolo o signo de virilidad, y había adquirido un significado casi santificado. Sólo se rapaba como señal de duelo. Una cara lisa era considerada como un signo de afeminamiento. Los espartanos que mostraban signos de cobardía, eran castigados con el afeitado de sus barbas. Desde los primeros tiempos, sin embargo, el rasurado del labio superior no era nada raro. Los griegos también rizaban la barba con tenazas.

Antigua Macedonia

En la época de Alejandro Magno, se introdujo la costumbre de afeitarse. Según se informa, Alejandro ordenó a sus soldados estar bien afeitados, temiendo que sus barbas sirviesen como asas para que sus enemigos los tomaran y les tirasen de los cabellos. Así pues, el afeitado se difundió entre los macedonios por imitación, cuyos reyes están representados en las monedas con las caras lisas. Poco después se implantaron leyes en contra, excepto en Rodas y Bizancio. Incluso Aristóteles se ajustaba a la nueva costumbre, a diferencia de los otros filósofos, y conserva la barba como símbolo de su profesión.

La antigua Roma

El afeitado parece que estaba extendido entre los romanos durante su historia temprana (en los reyes de Roma y los principios de la República). Plinio nos dice que P. Ticinius fue el primero que trajo un barbero a Roma, que fue en el año 454 después de la fundación de la ciudad (es decir, alrededor de ). Escipión el Africano fue aparentemente el primero entre los romanos que se afeitó la barba. Sin embargo, muy pronto casi todos los hombres romanos fueron bien afeitados, ya que se convirtió en un signo diferenciador entre romanos y griegos. Solo en los últimos tiempos de la República, los jóvenes romanos comenzaron a recortarse la barba solo por partes, según la moda. Los niños preadolescentes se untaban la barbilla con aceite con la esperanza de forzar el crecimiento prematuro de la barba.

Sin embargo, en los últimos años de la república ver una barba era algo inusual. De manera general, en Roma en ese momento una larga barba era considerada un signo de dejadez y de miseria. El primer afeitado era considerado como el comienzo a la edad adulta y era celebrado con una fiesta. Por lo general, en esta fiesta a los adolescentes romanos se les otorgaba la toga virilis. Augusto lo hizo a sus veinticuatro años, Calígula en su vigésimo cumpleaños. Muchas veces, el pelo cortado en estas festividades era consagrado a un dios. Así, Nerón lo puso en una caja de oro con perlas, y lo dedicó a Júpiter. Los romanos, a diferencia de los griegos, dejaban crecer sus barbas en época de duelo; lo hizo Augusto por la muerte de Julio César. Por otra parte, los hombres de las zonas rurales alrededor de Roma no parece que se afeitaran, exceptuando cuando iban al mercado cada ocho días, por lo que su apariencia habitual probablemente cambiaba por una barba más corta.

En el , el emperador Adriano, según Dion Casio, fue el primero de todos los césares en dejarse crecer la barba. La Historia Augusta dice que lo hizo para ocultar las cicatrices en su rostro. Este fue un período de imitación generalizada de la cultura griega en Roma. Muchos otros hombres se dejaron crecer la barba imitando a Adriano y la moda griega. Hasta la época de Constantino el Grande los emperadores aparecen en bustos y monedas con barba.

Celtas y germanos

Entre los celtas de Escocia e Irlanda los hombres solían dejarse crecer la barba dándoles forma circular, e incluso el hecho de no tener vello facial era visto a menudo como deshonroso. Tácito afirmó que entre los Catti, una tribu germánica, no se le permitía afeitarse o cortarse el pelo a un joven hasta que no había matado a un enemigo. Los lombardos tenían fama de llevar barbas muy largas. Como los romanos estaban obligados a ir bien afeitados, para los pueblos celtas y germanos era también un signo diferenciador llevar barba, tal y como hacían los romanos con los griegos. Así pues, aparte de un signo de virilidad, también era un símbolo de libertad.

La Edad Media

En la Edad Media la barba adquirió un símbolo de virilidad, libertad, honor y, sobre todo, de sabiduría.

Del Renacimiento a hoy en día

En el la mayoría de los hombres europeos estaban bien afeitados. Las barbas del se dejaron crecer a longitudes increíbles, pero era cuestión de modas (ver los retratos de John Knox, Gardiner y Thomas Cranmer). Algunas barbas de estos tiempos fueron la espada española, la barba inglesa de corte cuadrado, la barba bifurcada y la barba de aguja entre otros. Curiosamente, esta tendencia de dejar las barbas largas fue más acentuada durante el reinado de la reina María, un tiempo de reacción contra la reforma protestante.

En los círculos urbanos de Europa occidental y América, la barba pasó de moda después de principios del , hasta tal punto que en 1698 Pedro el Grande de Rusia, ordenó a los hombres a que se afeitaran la barba, y en 1705 estableció un impuesto sobre barbas con el fin de que la sociedad rusa estuviese más en consonancia con la Europa occidental contemporánea. thumb|right|200px|Charles Darwin con barba completa. La popularidad de la barba se redujo en la sociedad occidental, y la mayoría de los hombres del , sobre todo entre la nobleza y clases altas, iban bien afeitados. Hubo, sin embargo, un cambio dramático en la popularidad de la barba durante la década de 1850, con lo que se convertirían en marcadamente más populares. Por lo tanto, las barbas fueron adoptadas por muchos líderes, tales como Martín Carrera Sabat (presidente de México), Alejandro III de Rusia, Napoleón III de Francia, Federico III de Alemania, así como muchos estadistas y personalidades de la cultura, tales como Benjamin Disraeli, Charles Dickens, Giuseppe Garibaldi, Karl Marx y Giuseppe Verdi. Esta tendencia puede ser reconocida en Estados Unidos, donde se puede ver el cambio entre los presidentes posteriores a la Guerra Civil. Antes de Lincoln, los presidentes estadounidenses no usaban barba, después de Lincoln hasta William Howard Taft, cada presidente, excepto Andrew Johnson y William McKinley, llevaban barba o bigote.

La barba se vinculó en este período con las nociones de masculinidad y coraje. La popularidad ha contribuido a la estereotipada figura masculina victoriana en la mente popular, la figura severa vestidos de negro, cuya seriedad era acentuada por una barba tupida. miniaturadeimagen|Martín Carrera con barba y bigote completos.