260px|thumb|Fachada occidental del Partenón. 260px|thumb|Catedral de la ciudad de Colonia. La cultura de Europa o cultura europea comprende la arquitectura, los distintos tipos de música, literatura, filosofía, tradiciones y cinematografía provenientes del continente europeo. El término presenta cierta ambigüedad, ya que su significado depende mucho de la época histórica a la que se refiere y además por el hecho de que Europa presenta internamente diversidad cultural . Una limitación del concepto de cultura de Europa es que no debe necesariamente tener en cuenta los límites de la geografía (por ejemplo, la civilización griega se desarrolló en parte en tierras de China en la actual Turquía).
Lenguas thumb|250px|Distribución actual aproximada de las diferentes ramas de las lenguas indoeuropeas en Eurasia:
Las áreas rayadas indican áreas multilingües. Desde el I milenio antes de Cristo (por lo menos), Europa estuvo dominada por pueblos indoeuropeos, que hablaban varias lenguas, pero unidas por rasgos comunes.Minorías, inmigracion y democracia en Europa: una lectura multicultural de ..., pag 31 en Google libros Sin embargo, existe evidencia arqueológica y genética de que antes de los indoeuropeos hubo aportes desde Próximo Oriente ligados principalmente a la expansión de la agricultura. Existen algunas pocas evidencias de las lenguas preindoeuropeas de Europa, si bien es difícil clasificar adecuadamente estas lenguasaña
Dentro de las lenguas indoeuropeas, muy tempranamente a partir del I milenio a.C. es posible distinguir la mayor parte de grupos modernos: las lenguas latinas, germánicas, eslavas, celtas, bálticas, así como el griego y el albanés (por otro lado el grupo indoeuropeo también se extendía ampliamente por Asia, incluyendo Irán y el subcontinente indio).Iniciación a la fonética, fonología y morfología latinas, pag 3 en Google libros Entre los pueblos modernos de Europa siguen existiendo las lenguas no-indoeuropeas como: el vasco el húngaro, el finés y el estonio. Si bien parece que el idioma vasco es el único idioma preindoeuropeo (el etrusco era otra lengua preindoeuropea ampliamente documentada, y existen vestigios de otras lenguas preindoeuropeas en Italia, Grecia, Creta y Chipre).
Desde la introducción de la escritura en Europa, las lenguas europeas se han escrito usando alfabetos derivados del alfabeto fenicio, estos alfabetos incluyen el alfabeto griego, el alfabeto latino o el alfabeto cirílico (un derivado del alfabeto griego adaptado a los sonidos eslavos), entre otros (rúnico, glagolítico, etc.). En algunos países, especialmente al norte y al este del continente, las versiones locales del alfabeto latino tienen también una gran cantidad de signos "diacríticos" para reproducir los sonidos locales.
En los límites del este y del sur del continente existían otros alfabetos: alfabeto georgiano y el armenio en el Cáucaso.
Historia como se cultiva en el continente europeo
Antigüedad e influencia romana Además de los factores lingüísticos, religiosos y demográficos, el principal factor de evolución cultural han sido los cambios socioeconómicos. Durante el primer milenio a. C. en Europa predominaron las jefaturas y en el centro y norte de Europa las sociedades pueden considerarse seminómadas, por lo que los procesos migratorios fueron importantes durante el período protohistórico. Las condiciones ambientales más favorables en el sur de Europa y la agilidad de la comunicación marítima frente a otras formas de comunicación favorecieron la aparición de los primeros estados centralizados en la cuenca mediterránea. A partir del Imperio Romano existió un potente Estado centralizado en el sur de Europa cuya influencia se extendía desde el norte de África hasta el centro de Europa y de este a oeste; esto produjo un importante proceso de convergencia cultural. Previamente los arqueólogos y los historiadores registraban un cierto número de sociedades guerreras matrilineales, pero al final la aparición de estados centralizados, la sedentarización y el proceso de formación de ciudades afianzó los modelos patrilineales y el patriarcado. Hacia el inicio de la Alta Edad Media Europa presentaba una notable diferencia entre el sur más urbano y densamente poblado y el centro y norte, más rural y menos densamente poblado. El proceso de romanización afectó fundamentalmente al sur de Europa, y en el norte el Imperio romano tuvo un impacto no tanto cultural sino comercial y en menor medida tecnológico.
Edad Media y cristianización En la Edad Media hubo una segunda ola de convergencia económica, tecnológica y social, en parte impulsada por el proceso de cristianización de Europa central y septentrional, si bien políticamente Europa estuvo entonces políticamente más divida que durante el período romano. La existencia de grandes imperios como el imperio merovingio, el Sacro Imperio Romano Germánico o el Imperio Bizantino favorecieron el proceso de uniformización cultural, en parte ayudado por la existencia de una religión común, que ocasionalmente amortiguó los conflictos entre países rivales si bien también dio lugar justificar numerosos conflictos como guerras de religión. En cualquier caso, el proceso de convergencia cultural en Europa fue mucho más allá que en otros continentes como América, África, Oceanía o la mayor parte de Asia septentrional.
François Guizot, historiador y político francés, propuso en su trabajo Historia de la civilización en Europa (1828) que fue el feudalismo el punto de arranque de la civilización en Europa, tras sobreponerse del caos posterior a las diversas invasiones producidas entre los siglos V y VIII:
Los historiadores medievalistas García de Cortázar y Sesma Muñoz señalan en su trabajo Manual de Historia Medieval (2014) a la etapa carolingia como punto de arranque de una futura conciencia de unidad europea:
Si bien el caso de uniformización cultural en Europa no es único en el mundo. Bajo la expansión del Islam en África y Asia, otras regiones como el norte de África, Oriente Próximo, India o el sudeste asiático llegarían a experimentar procesos de uniformización equiparables a los encontrados en Europa. Y por otra parte, el influjo de la cultura y la economía del mundo chino llevarían también a una cierta uniformización cultural de Extremo Oriente y las regiones adyacentes.
Edad Moderna y expansión europea A partir de la Edad Moderna, debido a una serie de factores sociales y económicos, se produjo la expansión europea hacia otros continentes, inicialmente hacia América y sur de Asia y posteriormente también hacia África. Antes de ese periodo la economía europea era de tipo feudal pero a partir del período colonial se desarrollaría un cambiante modo de producción típicamente capitalista. Fue en ese período colonial que apareció una cultura europea más altamente uniforme, y apareció una conciencia eurocéntrica donde muchos europeos imponían su cultura al resto de civilizaciones del planeta. Previamente, los europeos sólo habían confrontado su cultura frente a la del mundo islámico, de cuya cultura en muchos aspectos Europa era deudora. A partir del , Europa empezó a ser militarmente hegemónica frente a otras regiones del planeta, aunque China e India poseían economías más productivas durante el . Sólo en el , Europa tuvo una economía y un poderío militar sin rival en otras regiones del mundo.
Emer de Vattel, historiador y filósofo, escribió en 1758 durante la Guerra de los Siete Años su opinión sobre los elementos comunes a todos los europeos, el orden y la libertad:
Edward Gibbon, historiador británico, también señaló el carácter unitario del continente: «se puede considerar que Europa es una gran república cuyos distintos habitantes han alcanzado prácticamente el mismo nivel de educación y cultura». Montesquieu también se refirió a Europa como una entidad unificada con base en intereses comunes: «La situación en Europa es que todos los Estados dependen unos de otros. Francia necesita la riqueza de Polonia y Moscovia, al igual que la Guyena necesita a la Bretaña y la Bretaña a Anjou. Europa es un solo Estado compuesto de varias provincias».
Edad Contemporánea y democratización A partir de la revolución francesa (1789) y otras revoluciones liberales () empezó a emerger una nueva clase social en Europa denominada burguesía. Hasta entonces el campesinado había sido la clase social abrumadoramente mayoritaria. Durante el el proceso de urbanización y la revolución industrial alteraron el peso económico y social del campo y las ciudades, lo cual acarreó a su vez cambios económicos, sociales, culturales y políticos. Cuando a finales del el sistema colonial europeo de ocupación territorial empezó a ser abandonado, en las sociedades europeas crecieron los movimientos políticos que cuestionaban el sistema patriarcal tradicional y se opusieron a los sectores más conservadores de las sociedades. La mayor parte de sistemas políticos pasaron de ser sistemas autocráticos (monárquicos o dictatoriales) a regímenes democráticos o liberales a una escala que nunca antes había sido puesta en práctica.
José Ortega y Gasset, filósofo y ensayista español, destacó en esta Edad Contemporánea de Europa como elementos clave en la construcción del continente los elementos democracia liberal y desarrollo técnico:
Aunque, en la Antigüedad, la Edad Media y la Edad Moderna, Europa se había caracterizado por la existencia de regímenes autocráticos, el esclavismo, la servidumbre del campesinado o la explotación de mano de obra forzada en las colonias, el avance de la noción de derechos civiles llevó a Europa y otras regiones del planeta a abogar por sistemas democráticos, caracterizados por un Estado de Derecho y un Estado Social que cambiaría profundamente los patrones culturales de las sociedades europeas, y en particular hizo retroceder enormemente el conservadurismo clásico típico del .
Religiones y espiritualidad Antigüedad Desde la Antigüedad los pueblos indoeuropeos practicaron cultos que tenían mucho en común. Los sistemas mitológicos germanos, celtas, eslavos, griegos y latinos tenían características comunes, tales como la creencia en una "tríada" divina fundamental.
Esta visión del mundo ha dado forma a las sociedades más recientes, incluso más allá de la cristianización, como se muestra en la obra de Dumézil, comparando las sociedades medieval e hindú.
Romanización y cristianización Más tarde, el Imperio Romano estableció una religión oficial en todos los territorios que administraba; las creencias de los griegos y el politeísmo romano casi no merecen ser consideradas como religiones en la actualidad, pero siguen siendo referencias de gran alcance en las culturas europeas actuales utilizadas en la literatura, la pintura, la escultura, la música, la filosofía y hasta el psicoanálisis. La expansión del cristianismo en Europa tuvo varias fases, en una primera fase estuvo restringida al territorio oriental del Imperio Romano, por la acción de predicadores que formaron numerosas comunidades. El edicto de Milán (313 d. C.) estableció la libertad religiosa en el imperio y el edicto de Tesalónica (380 d. C.) lo convirtió en religión oficial, por lo que el cristianismo a partir de entonces tuvo una notable expansión desplazando al paganismo que inicialmente quedó relegado a las regiones más rurales.