miniatura|Gaitero Mayor tocando Great Highland Bagpipe Escocia es conocida internacionalmente por su música tradicional, que se ha mantenido viva a lo largo de los siglos y , cuando buena parte de las músicas tradicionales perdieron popularidad en favor de la música pop. A pesar de la emigración y las conexiones bien desarrolladas con música importada del resto de Europa y de los Estados Unidos, la música de Escocia ha mantenido sus aspectos tradicionales, influenciada por muchos otros tipos de música.
La mayoría de los forasteros asociarían la música tradicional escocesa casi por completo con la Gaita de las Highlands, la cual, ciertamente, ha jugado un importante papel en la música escocesa. Aunque este modelo particular de gaita se desarrolló exclusivamente en Escocia, no es la única gaita escocesa. La mención más temprana de gaitas en Escocia que se conoce data del , aunque se cree que habían sido introducidas en Escocia mucho antes, hacia el , provenientes de los gaélicos irlandeses.
Música antigua thumb|Arpista en las piedras pictas de Monifeith, 700 – 900 AD Se han conocido instrumentos de cuerda en Escocia desde, al menos, la Edad de Hierro. La primera evidencia de liras fuera del mundo Grecorromano se encontró en la Isla de Skye. Datando de 2300 AC es el instrumento europeo de cuerda más antiguo que se conservahttp://www.bbc.co.uk/news/uk-scotland-highlands-islands-17537147
Los bardos, que actuaban como músicos, pero también como poetas, cuentacuentos, historiadores, genealogistas y abogados, confiaban en una tradición oral que se extendía muchas generaciones atrás. Aparecieron en Escocia, Gales e Irlanda.M. J. Green, The Celtic World (London: Routledge, 1996), ISBN 0-415-14627-5, p. 428. A menudo se acompañaban de un arpa y pueden encontrarse en registros de la corte escocesa de la Edad Media.W. McLeod, Divided Gaels: Gaelic Cultural Identities in Scotland and Ireland, C.1200-c.1650 (Oxford: Oxford University Press, 2004), ISBN 0-19-924722-6, p. 102.
La música escoesa del final de la Edad Media fue influenciándose progresivamente por los desarrollos continentales, con personajes como el teórico musical del , Simon Tailler, que estudió en París antes de volver a Escocia, donde introdujo varias reformas a la música eclesiástica.K. Elliott and F. Rimmer, A History of Scottish Music (London: British Broadcasting Corporation, 1973), ISBN 0-563-12192-0, pp. 8–12.
Hay colecciones escocesas de música como la Wolfenbüttel 677 del , asociada con Saint Andrews, que contiene principalmente composiciones francesas, pero con algunos estilos locales peculiares.
El cautiverio de Jacobo I en Inglaterra, desde 1406 a 1423, donde se ganó la reputación de poeta y compositor, pudo haberlo llevado a adoptar estilos y músicos ingleses y continentales, de vuelta a la corte escocesa tras su liberación. Al final del , una serie de músicos se formó en Holanda antes de volver a casa, incluyendo John Broune, Thomas Inglis y John Fety, el último de los cuales llegaría a ser maestro de la escuela de canto de Aberdeen y Edimburgo, presentando la nueva técnica de interpretación del órgano a cinco dedos.J. Wormald, Court, Kirk, and Community: Scotland, 1470–1625 (Edinburgh: Edinburgh University Press, 1991), ISBN 0-7486-0276-3, pp. 58 and 118.
En 1501, Jacobo IV refundó la Capilla Real en el Castillo de Stirling con un nuevo y ampliado coro y llegó a ser el centro de la música litúrgica escocesa. Probablemente también se reforzaron las influencias borgoñonas e inglesas cuando la hija de Enrique VII, Margarita Tudor, se casó con Jacobo IV en 1503.M. Gosman, A. A. MacDonald, A. J. Vanderjagt and A. Vanderjagt, Princes and Princely Culture, 1450–1650 (Brill, 2003), ISBN 90-04-13690-8, p. 163. Jacobo V (1512-1542) fue un gran mecenas de la música. De un gran talento para el laúd, introdujo la chanson francesa y los consorts de violas en la corte y patrocinó a compositores como David Peebles (c. 1510–1579?).J. Patrick, Renaissance and Reformation (London: Marshall Cavendish, 2007), ISBN 0-7614-7650-4, p. 1264.
La Reforma Escocesa, influenciada directamente por el calvinismo, se opuso generalmente a la música eclesiástica, llevando a la supresión de órganos y a un creciente énfasis en los salmos métricos, incluyendo una composición de David Peebles por encargo de Jacobo Estuardo. El trabajo más importante de la música escocesa reformada fue, probablemente, A forme of Prayers, publicado en Edimburgo en 1564.R. M. Wilson, Anglican Chant and Chanting in England, Scotland, and America, 1660 to 1820 (Oxford: Oxford University Press, 1996), ISBN 0-19-816424-6, pp. 146–7 and 196–7. El regreso a Francia de María I de Escocia, hija de Jacobo V, en 1561, renovó la corte escocesa como centro del mecenazgo y la interpretación musical. La reina interpretaba el laúd, virginales y, al contrario que su padre, era una cantante exquisita.A. Frazer, Mary Queen of Scots (London: Book Club Associates, 1969), pp. 206–7. María trajo muchas influencias de la corte francesa, donde había sido educada, manteniendo a intérpretes de laúd y viola como empleados domésticos.M. Spring, The Lute in Britain: A History of the Instrument and Its Music (Oxford: Oxford University Press, 2006), ISBN 0-19-518838-1, p. 452. La posición de María como católica, reavivó el coro de la Capilla Real de Escocia durante su reinado, pero la destrucción de los órganos escoceses supuso el empleo de bandas de músicos con trompetas, tambores, flautines, gaitas y tabores como acompañamiento instrumental.
El más espectacular compositor escocés de la época fue Robert Carver (c.1485–c.1570) entre cuyas obras figura el motete de diecinueve partes 'O Bone Jesu'. Jacobo VI, rey de Escocia desde 1567, fue un gran mecenas de las artes en general. Reconstruyó la Capilla Real de Stirling en 1594 y el coro se usó para eventos de estado, como el bautismo de su hijo Enrique.P. Le Huray, Music and the Reformation in England, 1549–1660 (Cambridge: Cambridge University Press, 1978), ISBN 0-521-21958-2, pp. 83–5. Continuó la tradición de emplear a intérpretes de laúd para su entretenimiento privado, como otros miembros de su familia.T. Carter and J. Butt, The Cambridge History of Seventeenth-Century Music (Cambridge: Cambridge University Press, 2005), ISBN 0-521-79273-8, pp. 280, 300, 433 and 541. Cuando llegó al sur para tomar el trono de Inglaterra en 1603 como Jacobo I, retiró una de las principales fuentes de mecenazgo de Escocia. La Capilla Real de Escocia se usaba ahora para visitas de estado esporádicas, como cuando Carlos I volvió en 1633 para ser coronado, trayendo muchos músicos de la Capilla Real Inglesa para este servicio, comenzando su deterioro. A partir de entonces, la corte de Westminster sería el único gran mecenas de la música.
Música Folk Hay pruebas de que hubo una floreciente cultura de música popular en Escocia al final de la Edad Media, pero la única canción con melodía que ha sobrevivido de ese periodo es la "Pleugh Song".J. R. Baxter, "Music, ecclesiastical", in M. Lynch, ed., The Oxford Companion to Scottish History (Oxford: Oxford University Press, 2001), ISBN 0-19-211696-7, pp. 130–33.
Tras la Reforma, la tradición musical secular de Escocia continuó, a pesar de los intentos de la kirk, particularmente en las Lowlands, de suprimir el baile y eventos como las penny weddings.J. Porter, "Introduction" in J. Porter, ed., Defining Strains: The Musical Life of Scots in the Seventeenth Century (Peter Lang, 2007), ISBN 3-03910-948-0, p. 22. Este periodo vio aparecer el ceòl mór (la música grande) de la gaita, la cual reflejaba sus orígenes marciales, con tonadas de batalla, marchas, toques de retirada, saludos y lamentos.J. E. A. Dawson, Scotland Re-Formed, 1488–1587 (Edinburgh: Edinburgh University Press, 2007), ISBN 0-7486-1455-9, p. 169. En las Highlands de principios del se desarrollaron familias de gaiteros que incluían los MacCrimmonds, los MacArthurs, los MacGregors y los Mackays de Gairloch. Hay también pruebas de la adopción de un tipo de violín en las Highlands, en las anotaciones de Martin Martin en su A Description of the Western Isles of Scotland (1703) donde se dice que sabía de 18 intérpretes solo en Lewis.J. Porter, "Introduction" in J. Porter, ed., Defining Strains: The Musical Life of Scots in the Seventeenth Century (Peter Lang, 2007), ISBN 3-03910-948-0, p. 35. Eran famosos músicos como el violinista Pattie Birnie y el gaitero Habbie Simpson.J. Porter, "Introduction" in J. Porter, ed., Defining Strains: The Musical Life of Scots in the Seventeenth Century (Peter Lang, 2007), ISBN 3-03910-948-0, p. 22. Esta tradición continuó hasta el , con figuras de renombre como los violinistas Neil y su hijo Nathaniel Gow.J. R. Baxter, "Culture, Enlightenment (1660–1843): music", in M. Lynch, ed., The Oxford Companion to Scottish History (Oxford: Oxford University Press, 2001), ISBN 0-19-211696-7, pp. 140–1. Hay también inicios de baladas de este periodo. Algunas podrían datar de la Alta Edad Media y tratar sobre eventos y gente cuyo rastro puede trazarse hasta el .E. Lyle, Scottish Ballads (Edinburgh: Canongate Books, 2001), ISBN 0-86241-477-6, pp. 9–10. Permanecieron en la tradición oral hasta que fueron recopiladas como canciones populares en el ."Popular Ballads" The Broadview Anthology of British Literature: The Restoration and the Eighteenth Century (Broadview Press, 2006), pp. 610–17.
La recopilación de música secular impresa más antigua viene del .M. Patrick, Four Centuries Of Scottish Psalmody (Read books, 2008), pp. 119–20. Esta colección empieza a ganar impulso a principios del , y a medida que la oposición de la kirk comenzó a menguar, se fue produciendo una avalancha de publicaciones, incluyendo el compendio en verso de Allan Ramsay, The Tea Table Miscellany (1723) yd The Scots Musical Museum (1787 a 1803) por James Johnson y Robert Burns.M. Gardiner, Modern Scottish Culture (Edinburgh: Edinburgh University Press, 2005), pp. 193–4. Hacia finales del se produjo un renovado interés por la música tradicional, con propósitos más académicos y políticos.B. Sweers, Electric Folk: The Changing Face of English Traditional Music (Oxford: Oxford University Press, 2005), ISBN 978-0-19-517478-6, pp. 31–8. En Escocia hubo coleccionistas como el reverendo James Duncan y Gavin Greig y grandes intérpretes como James Scott Skinner.J. R. Baxter, "Music, Highland", in M. Lynch, ed., The Oxford Companion to Scottish History (Oxford: Oxford University Press, 2001), ISBN 0-19-211696-7, pp. 434–5. Este resurgimiento comenzó a tener un gran impacto en la música clásica, con el desarrollo de lo que llegaría a ser la escuela nacional de orquesta y música de ópera de Escocia, con compositores como Alexander Mackenzie, William Wallace, Learmont Drysdale, Hamish MacCunn y John McEwen.M. Gardiner, Modern Scottish Culture (Edinburgh: Edinburgh University Press, 2005), ISBN 0-7486-2027-3, pp. 195–6.
thumb|Battlefield Band actuando en Freiburg en 2012