200px |Papyrus 107, 3rd century|thumb|Juan 17:1-2 en Papiro 107, escrito en el siglo III. Juan 17 es el decimoséptimo capítulo del Evangelio de Juan del Nuevo Testamento de la Biblia cristiana. Relata una oración de Jesucristo dirigida a su Padre, situada en el contexto inmediatamente anterior a su traición y crucifixión, acontecimientos a los que el evangelio se refiere a menudo como su glorificación.Henry H. Halley Halley's Bible Handbook: an Abbreviated Bible Commentary. 23ª edición. Zondervan Publishing House. 1962. El escritor luterano David Chytraeus tituló las palabras de Jesús «la oración del sumo sacerdote».Kieffer, R., 59. Juan, en Barton, J. y Muddiman, J. (2001), The Oxford Bible Commentary , p. 990-1 El teólogo metodista Joseph Benson llama a esta oración «Oración de intercesión de Nuestro Señor», porque «se considera como un modelo de la intercesión que ahora hace en el cielo por su pueblo».Benson, J., Benson Commentary on John 17, consultado el 6 de junio de 2019 La Nueva Biblia del rey Jacobo divide este capítulo en tres secciones: : Jesús ora por sí mismo : Jesús ora por sus discípulos : Jesús ora por todos los creyentes.: Nueva Biblia del rey Jacobo El libro que contiene este capítulo es anónimo, pero la tradición cristiana primitiva afirmó uniformemente que Juan compuso este Evangelio.Manual de la Biblia Ilustrada Holman. Holman Bible Publishers, Nashville, Tennessee. 2012. Texto right|250px|thumb| on Papiro 108 (2nd/3rd century) El texto original estaba escrito en griego koiné. Este capítulo está dividido en 26 Versículos.

Testigos textuales Algunos manuscritos antiguos que contienen el texto de este capítulo son: Papiro 108 (siglos II/III; existen los Versículos 23-24) Papiro 66 (~200; completo) Papiro 107 (; existen los versículos 1-2,11) Códice Vaticano (325-350) Codex Sinaiticus (330-360) Codex Bezae (~400) Codex Alexandrinus (400-440) Codex Ephraemi Rescriptus (~450; completo) Papiro 84 (; existen los Versículos 3, 7-8) Papiro 60 (~700; completo). Papiro 59 (; existen los versículos 24-26).

Referencias del Antiguo Testamento

La oración de Jesús Jesús se refiere a su Padre seis veces en este capítulo, llamando a Dios «Padre» (, pater), «Padre Santo» (, pater hagie, ) y «Padre Justo» (, pater dikaie, ). Estas son las únicas ocurrencias en el Nuevo Testamento de las formas vocativo αγιε y δικαιε, usadas para dirigirse directamente a Dios.Englishman's Concordance, ἅγιε y δίκαιε Versículo 1 Jesús pronunció estas palabras, levantó los ojos al cielo y dijo: Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti: Nueva Biblia del rey Jacobo

Alternativamente, «Después que Jesús hubo dicho estas palabras...» (a sus discípulos, en capítulo 16), NRSV a saber:Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.: RVR Benson sugirió que «estas palabras» se refieren a «las palabras registradas en los tres capítulos precedentes» (capítulos 14 al 16). Versículo 2 "Como le has dado autoridad sobre toda carne, para que dé vida eterna a cuantos le has dado.”: RVR «Sobre toda carne» (σαρκός, “sarkos”), del sustantivo σὰρξ (“sarx”),Englishman's Concordance, σὰρξ, consultado el 29 de noviembre de 2020 se convierte en “todas las personas” en la Nueva Versión Internacional y la Traducción de la Buena Nueva. Alfred Plummer sostiene que el «hombre caído, el hombre en su fragilidad, se refiere especialmente».Plummer, A. (1902), Cambridge Bible for Schools and Colleges on John 17, accessed 29 November 2020

Versículo 10Todos los míos son tuyos, y los tuyos son míos, y yo soy glorificado en ellos.: English Standard Version Jesús explica entre paréntesis,Cf. la traducción de John Nelson Darby en cómo pertenecen al Padre, aunque dados por él al Hijo. El arzobispo irlandés John McEvilly comenta que Versículo 11Ahora ya no estoy en el mundo, sino que éstos están en el mundo, y vengo a Ti. Padre santo, guarda en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como Nosotros. : RVR El comentarista de origen sueco René Kieffer distingue el capítulo 17 del resto del Discurso de Despedida de Jesús, refiriéndose a «una especie de aspecto atemporal» denotado por las palabras «ya no estoy en el mundo».

En el Versículo 11b, la santidad de Dios, a quien Jesús llama «Padre», puede contrastarse con «la impiedad del mundo», o la «atmósfera impía» en la que permanecen los discípulos de Jesús.Brown, D. (1882), htm Juan 17] en el Jamieson-Fausset-Brown Bible Commentary, consultado el 12 de mayo de 2024 La Biblia de Jerusalén y el Nuevo Testamento de Richard Francis Weymouth de versión del Nuevo Testamento sugieren ambos la lectura «guárdalos fieles a tu/su nombre»..Biblia de Jerusalén (1966), Juan 17:11Weymouth, R. F. (1903), Nuevo Testamento Weymouth: Juan 17, consultado el 12 de mayo de 2024

Versículo 12 Nueva Biblia del rey Jacobo Mientras estuve con ellos en el mundo, los guardé en Tu nombre. A los que me diste, yo los guardé; y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que se cumpliese la Escritura. Las palabras «en el mundo» se omiten en los primeros textos más fiables. Las acciones de Judas cumplen las palabras de :Incluso mi amigo íntimo, alguien en quien yo confiaba, alguien que compartía mi pan, se ha vuelto contra mí.Versículo 20No ruego sólo por éstos, sino también por los que creerán en mí por la palabra de ellos: NKJV McEvilly divide la oración de Jesús en cuatro partes: sus oraciones por sí mismo (versículos 1-5), por sus discípulos (versículos 6-19), específicamente por aquellos que llegarán a la fe a través de la enseñanza de los apóstoles (versículo 20) y finalmente por toda la iglesia (versículos 21-26).McEvilly, J. (1879), An Exposition Of The Gospels by The Most Rev. John Macevilly D.D.: John 17, consultado el 8 de febrero de 2024 Versículo 21

Para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti; para que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste":: NKJV Comentario La «Oración sacerdotal de Jesús», recogida en el Evangelio según San Juan (capítulo 17), es un momento profundamente significativo donde Jesús, en su papel de Sumo Sacerdote, eleva una súplica a Dios Padre justo antes de su pasión. Este pasaje refleja no solo el amor y la obediencia de Jesús hacia su Padre, sino también su entrega por la salvación de la humanidad. En la primera parte de esta oración, Jesús pide ser glorificado en su Humanidad, en referencia a su sacrificio en la cruz y a la futura resurrección. La «gloria» que Jesús solicita no es un honor mundano, sino el esplendor divino que Él, como el Hijo de Dios, merece y que se manifiesta plenamente en el misterio de su muerte y resurrección. La glorificación que Jesús pide tiene tres aspectos importantes:

«Revelar la gloria del Padre»: Jesús, al someterse al plan de redención, revela el amor y la misericordia de Dios hacia la humanidad. A través de su obediencia hasta la muerte, Jesús da a conocer plenamente al Padre (v. 4).

«Manifestar la divinidad de Cristo a través de su Humanidad»: A través de la pasión, muerte y resurrección, la naturaleza divina de Jesús se hace manifiesta. La «gloria» de Jesús no es solo un reconocimiento de su sufrimiento, sino también la revelación de su verdadera identidad como el Hijo de Dios (vv. 2 y 5).

«Ofrecer la vida eterna a los hombres»: El sacrificio de Cristo no solo glorifica al Padre y a sí mismo, sino que también abre las puertas de la vida eterna a la humanidad. Este don supremo es la culminación del plan redentor, en el que la salvación de los hombres da gloria tanto a Jesucristo como al Padre (vv. 2-3).

Este momento es clave en la narrativa del Evangelio de San Juan, pues nos muestra la misión salvadora de Cristo, en perfecta comunión con el Padre, cuyo objetivo es la redención y glorificación de la humanidad.Universidad de Navarra. Comentario a los Santos Evangelios (p. 832). EUNSA Ediciones Universidad de Navarra

En la segunda parte de la «Oración sacerdotal» (Juan 17:6-19), Jesús se enfoca en sus discípulos, aquellos a quienes ha preparado y que serán enviados al mundo para continuar su misión. En este pasaje, Jesús ruega al Padre que cuide de sus discípulos en varios aspectos fundamentales para su misión:

«Unidad»: Jesús pide por la unidad de sus discípulos, una unidad que sea reflejo de la perfecta comunión existente entre las tres Personas divinas (v. 11). Esta unidad no es solo una cohesión externa, sino una unión profunda basada en el amor y la verdad, similar a la relación entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. La Iglesia, como comunidad de discípulos, tiene su fuente de unidad en la comunión íntima de la Santísima Trinidad.

«Perseverancia»: Jesús ruega al Padre que guarde a sus discípulos «en su nombre» (v. 11), lo que implica que los proteja y los mantenga firmes en la verdad y en la fe. Perseverar significa permanecer fieles a la doctrina que Jesús les ha enseñado, y a la comunión con Él, aún en medio de las dificultades y el rechazo del mundo.

«Gozo»: Jesús desea que sus discípulos experimenten el «gozo pleno» que Él tiene (v. 13). Este gozo no se refiere a una alegría pasajera, sino a una felicidad profunda que nace de la relación con Dios y de cumplir su voluntad, aun cuando enfrenten sufrimientos y pruebas.

«Santidad»: Jesús también pide que los discípulos sean «santificados en la verdad» (v. 17). La santificación es la consagración de los discípulos para la misión de proclamar la verdad del Evangelio. Esta verdad, revelada por Jesús, es lo que los transforma y los hace aptos para cumplir su labor en el mundo, pero sin ser del mundo.

El corazón de esta súplica es la solicitud de que los discípulos se mantengan en la verdad que han recibido de Jesús, perseverando en la fe y en la comunión con Él, lo cual a su vez garantizará la unidad y la misión de la Iglesia.Universidad de Navarra. Comentario a los Santos Evangelios (p. 832). EUNSA Ediciones Universidad de Navarra.

En la ssiguiente parte de la oración (Juan 17:15-18), Jesús también intercede por aquellos que, aunque viven en el mundo, no le pertenecen, pidiendo al Padre que los santifique en su verdad. Jesús les encomienda una misión, así como Él cumplió la suya recibida del Padre. En el Evangelio de San Juan, el término «mundo» tiene distintos significados. Puede referirse a la creación y a la humanidad, a la que Dios ama profundamente. Sin embargo, también alude a los bienes terrenales que, al ser pasajeros, pueden oponerse a los valores espirituales. Por ello, la súplica de Jesús incluye una invitación a sus discípulos a mantenerse fieles y a vivir según el espíritu, no según el mundo.Universidad de Navarra. Comentario a los Santos Evangelios (p. 833). EUNSA Ediciones Universidad de Navarra.

Jesucristo, por medio de su muerte en la cruz, se consagra a Dios para santificarnos:

En la tercera parte de la «Oración sacerdotal» (Juan 17:20-26), Jesús ruega por la unidad de todos aquellos que creerán en Él a lo largo de los siglos. Esta oración es una súplica por la Iglesia futura, para que sea una, de la misma manera en que el Padre y el Hijo son uno. La unidad que Jesús pide no es solo organizativa, sino una unión profunda y espiritual, basada en el amor y la comunión con Dios. Este anhelo de Cristo resalta la importancia de la unidad en la Iglesia como signo visible del amor divino y de la misión que debe cumplir en el mundo. Universidad de Navarra,. Santos Evangelios (p. 834). EUNSA Ediciones Universidad de Navarra.

El primer fruto de la unidad de la Iglesia será la fe de todos los hombres en Cristo y en su misión divina.

Cristo termina esta oración pidiendo la bienaventuranza para todos los cristianos

Véase también Discurso de Despedida Jerusalén Jesucristo Para que todos sean unoUt Unum SintPartes de la Biblia relacionadas: Juan 13, Juan 14, Juan 15, Juan 16

Referencias

Bibliografía