La s líquida es la s al principio de una palabra cuando precede a otro sonido consonántico. Es un caso de s impura o preconsonántica.
En algunos idiomas la pronunciación de la s líquida no presenta ningún problema, mientras que en otros induce la aparición de vocales protéticas. Esto puede variar con el tiempo, por ejemplo, el francés actual admite la s líquida, pero no fue así históricamente - en voces latinas con s líquida se antepuso una e para, posteriormente, eliminarse la s: status > estat > état; scala > eschale > échelle.
En español La estructura silábica del español no admite la s líquida. Por lo general, los términos con s líquida provienen de cultismos latinos y griegos y préstamos del inglés y otros idiomas.
Por lo general, la adaptación se realiza mediante la adición de una e protética en la pronunciación cuya consecuencia es la formación de una nueva sílaba. A veces, la e protética se refleja en la escritura (estudio < studium), mientras que en otros casos, particularmente cultismos y préstamos recientes, no es así (statu quo, slip).
Finalmente, en algunos casos, particularmente ante ce o ci, se adaptan suprimiendo la «s», como en los cultismos latinos cetro (< sceptrum) y ciencia (< scientiam). Sin embargo, escéptico y escita siguen la regla general de preceder la s por e.
Historia Ya en 1741, la Orthographía española comentaba acerca de la s líquida:Se ha respetado la ortografía original, que incluye la s larga (ſ) y reglas de ortografía y puntuación distintas de las actuales.
Anteriormente se había admitido la s líquida en las combinaciones sc-, sm- y st-, pero, a tenor del poco uso de estos términos, por lo general voces griegas, la Orthographía española optó por suprimirla por completo con la única salvedad de nombres propios:
En Italiano En ItalianoVéase S complicata en Wikipedia en italiano. la s líquida tiene uso frecuente, y no tiene mayores consecuencias fonéticas, pero sí gramaticales.
La s líquida en italiano no pertenece a la misma sílaba que la letra siguiente, sino a la anterior, como ocurre en español con la e protética. Esto justifica la regla gramatical que impone cambiar, ante sustantivo o adjetivo masculino, los artículos acabados en consonante (el determinado il y el indeterminado un) por otros acabados en vocal (lo y uno), para no violar la rítmica natural del idioma.
«lo scoglio», pronunciado «uno scoglio», pronunciado
Antiguamente se utilizaba en algunos casos una i protética.Véase I eufonica en Wikipedia en italiano. Por ejemplo «stato» (estado) cuando iba precedido por la preposición «in»: «in istato di difesa» (en estado de defensa).
Notas
Referencias
Categoría:Ortografía