Concordia es un municipio de Colombia, localizado en la subregión suroeste del departamento de Antioquia. Limita por el norte con el municipio de Betulia, por el oriente con los municipios de Armenia"Mantequilla", Titiribí y Venecia, por el sur con Salgar y Venecia y por el occidente con Salgar. Su cabecera dista a 95 kilómetros, por vía pavimentada, de la ciudad de Medellín, capital del departamento de Antioquia. El municipio posee una extensión de 234 kilómetros cuadrados, y una altura sobre el nivel del mar en la cabecera municipal de 2000 m.
Generalidades • FUNDACIÓN. 17 de diciembre de 1830. (Génesis de la historia del Municipio)
• “SELVA VIRGEN”, Denominación del territorio antes de la colonización. 1830-1835.
• MANUEL HERRERA. Primer colono, se estableció en el paraje “Cabildio” el 17 de diciembre de 1830. (Fecha establecida como momento de fundación del Municipio)
• JUAN JOSÉ RESTREPO URIBE. Denominado “Fundador” de Concordia, por haber sido nombrado Juez de partido en la “Selva Virgen” en 1832, luego presidente de la junta repartidora de terrenos baldíos de la fracción “La Comiá” en 1837 y más tarde presidente del Cabildo abierto del distrito de “La Concordia” en 1848.
• FRACCIÓN “LA COMIÁ”. Denominación del territorio según el Decreto del 23 de noviembre de 1835, otorgado por el Congreso Nacional, una vez efectuadas las diligencias tendientes a comprobar los baldíos nacionales y la repartición de tierras.
• ERECCIÓN EN MUNICIPIO. Ordenanza del 3 de julio de 1848, manda crear políticamente el nuevo distrito, erigido como tal por ordenanza del 25 de septiembre de 1848 denominado “LA CONCORDIA”. • MUNICIPIO DE CONCORDIA: denominación actual desde 1908.
• GENTILICIO: Concordianos
• APELATIVO: “Balcón cívico y cultural del Suroeste Antioqueño” y “Cuna de la trova paisa”.
• EXTENSIÓN TERRITORIAL: 231 kilómetros cuadrados. Latitud norte 6°2′58″; longitud oeste: 75°54′34″ 54
• ALTITUD: cabecera municipal: 2000 m sobre el nivel del mar. Otros terrenos entre 500 y 1000 m. en la cuenca del río Cauca.
• MONTAÑA MÁS ALTA: “Alto de la Abertura” a 2478 m sobre el nivel del mar.
• TEMPERATURA PROMEDIO: 20 °C.
• LÍMITES: por el norte con el Municipio de Betulia, por el oriente, a la otra orilla del río Cauca con los Municipios de Armenia “Mantequilla”, Titiribí y Venecia, por el occidente con los Municipios de Salgar y Betulia.
• FERIAS Y FIESTAS: Fiestas de La Concordia y la arriería, feria de la antioqueñidad, altar de San Isidro, fiestas patronales a la Virgen de la Merced, feria de café de altura.
Historia
Poblamiento Indígena miniatura|Parque principal, al fondo Iglesia de Nuestra Señora de las Mercedes. Los hallazgos cerámicos encontrados por guaqueros en estos suelos permiten explorar algunos aspectos de la vida del poblamiento indígena que habitó en la jurisdicción del actual municipio de Concordia. En ciertos sectores, se han localizado piezas de cerámica representativas del estilo marrón-inciso, el cual está relacionado por los antropólogos con la orfebrería de la era quimbaya clásica. También se han hallado otros tipos de cerámica que pueden corresponder al periodo comprendido entre los siglos y , durante el momento de la conquista española. Este análisis se sustenta en el hallazgo de objetos menos elaborados, asociados a un poblamiento tardío que se dio en la cuenca del río Cauca, el cual se diferencia de otros por la forma de sus vasijas y la función que estas desempeñaron en la comunidad. Estas vasijas son más burdas en su fabricación y asimétricas, lo que marca una notable diferenciación con el estilo marrón-inciso, que presenta formas simétricas bien definidas. Las tumbas eran construidas por los indígenas como albergue para una vida después de la muerte. En una de ellas, excavada por guaqueros de la región en el "Alto del Venado" o "Loma del Perico", ubicada a ocho kilómetros al nordeste de la cabecera municipal, se encontraron vasijas burdas con bordes revestidos, asas pequeñas de tamaño regular que se asemejan a tazas mal elaboradas, así como fragmentos de estas. Por su tamaño, es probable que estas vasijas hayan sido utilizadas más por su funcionalidad que en ritos funerarios. Los objetos recuperados de la sepultura corresponden al periodo fechado entre los siglos y de nuestra era. “…excavaron una estructura funeraria de pozo con dos cámaras laterales opuestas, en la que se encontraron un completo ajuar funerario consistente de 174 piezas: 46 líticos entre manos de moler y hachas de roca partida, 81 volantes de huso decorados 54 en buen estado, 23 fracturados, 1 lítico; 2 fragmentos de volante de huso; 7 cuencos decorados con pintura roja, dos de ellos quebrados, pero con todas sus partes; 6 tazas pequeñas, 2 fracturadas; 1 vasija sub globular de boca y borde sencillo; 2½ vasijas globulares enteras, erosionadas y algunas 4 fracturadas; 1 fragmento de vasija globular con asa y decordo” Bermúdez R, Mario, informe sobre reconocimiento cerámico por actividades de guaquería en el municipio de Concordia, En: Actualidad, periódico informativo y cultural del suroeste, Año II, No 8, noviembre de 1993, pág. 4
Además de estos elementos, la tumba excavada contenía huesos humanos, 14 narigueras, un metate (piedra de moler) y numerosos objetos que no fueron incluidos en el inventario. Esta tumba corresponde al modelo hipogeo profundo, un estilo de enterramiento que se encuentra en toda la cuenca del río Cauca. Este estilo presenta variantes en la profundidad y en el tipo de cámaras utilizadas por los indígenas en los diferentes enterramientos, de acuerdo con el rango social. Las tumbas son trabajadas en forma cónica, cuadrada o rectangular.
La tumba excavada consistía en un pozo profundo 4,5 m rectangular, 1,2x.40 en el fondo, iniciando con una mancha pardo-oscura amorfa… hasta determinar su forma al metro de profundidad aproximadamente, empezaron a aparecer volantes de huso, que a medida que se fue ahondando en la excavación fueron señalando entradas. El pozo de acceso es más bajo que las plantas de las cámaras unos 40 o 50 cm y en el piso se encontraron algunos volantes de huso y fragmentos de vasijas. La entrada a la cámara estaba cubierta de tierra suelta hasta la parte superior del cono, cubriendo los diferentes entierros. La planta de la cámara es de forma elipsoidal con protuberancias en dirección al pozo, al lado de la entrada, el diámetro mayor es de 3.6 m y el diámetro menor de unos 2,20 m, la altura de la cámara cónica es de unos 2 m en su techo y no se diferenciaron pinturas o tallados” Bermúdez R, Mario, informe sobre reconocimiento cerámico por actividades de guaquería en el municipio de Concordia, En: Actualidad, periódico informativo y cultural del suroeste, Año II, No 8, noviembre de 1993, pág. 4.
En cuanto a las tumbas con cámaras laterales de pozo, estos grupos se caracterizaron por realizar enterramientos en colinas y cuchillas con poca profundidad, así como por tener nichos en las paredes donde se depositaban cerámicas burdas y sencillas pertenecientes difunto. Los volantes al de huso localizados en la estructura funeraria y en los campos de cultivo cercanos eran considerados de poco valor por los agricultores, quienes, debido a su forma aerodinámica, los lanzaban al viento como parte de un juego. El volante de uso es un instrumento indígena asociado al tejido, utilizado en un proceso que convierte la materia prima en hilos delgados y finos. El huso se compone de una vara delgada y cónica, que presenta en uno de sus extremos una pequeña entalladura en forma de gancho, lo que permite sujetar el hilo. En el otro extremo, lleva un objeto denominado volante de huso, que funciona como pesa y facilita el movimiento rotatorio necesario para la transformación de la fibra. Lema V, Luz Amparo, Estructuras formales y gráficas de los volantes de huso Quimbaya, Colección Museo Universitario, UdeA., 1993, pág. 14. Para la fabricación de los volantes de huso, los indígenas utilizaron diversos materiales, como semillas transformadas, piedras y cerámica. Estos volantes eran elaborados de manera simple, con un volumen esférico y una perforación central. A diferencia de otros, que eran más labrados y decorados, presentaban diferencias en tamaño y peso que pueden corresponder a la búsqueda de un mayor rendimiento funcional. En su decoración, se encuentra una gran variedad de estructuras estampadas o incisas, que podrían reflejar la visión cósmica que las comunidades tenían del mundo. Otros elementos que componían el ajuar funerario de la cámara de pozo localizada en la "Loma del Venado" estaban representados por vasijas hechas de piedra, cuencos cerámicos y una nariguera. El oro no fue ajeno al poblamiento indígena del territorio de Concordia; en el municipio se ha desarrollado una gran actividad de guaquería en busca de alhajas que contienen las sepulturas. Por tradición popular, se cree que el "Alto del Venado" debe su nombre a una gran guaca excavada en él por los primeros colonos que se asentaron en la década de 1830. Allí hallaron un venado de oro macizo y una variedad de objetos cerámicos encontrados en los cortes realizados para la apertura de caminos, elementos que corresponden al poblamiento tardío del estilo cerámico marrón-inciso. También se han localizado vestigios en el “Cerro del Rumbadero”, en la vereda “Las Ánimas”, un territorio rico en muestras cerámicas; en la vereda “La Tarquí” en los límites con Salgar, hay gran variedad de depresiones como cementerio indígena. En el sector aún existen vestigios de antiguos caminos precolombinos como señal de su poblamiento. “…quedan aún como restos de la vida indígena en este territorio señales de antiguos caminos y algunas fosas en donde los aborígenes se hacían sepultar con sus riquezas. De estas han sido excavadas algunas sumamente ricas, entre ellas, dos de donde se extrajeron diez libras de oro fino, en la loma de Pueblo Rico, 46 denla misma calidad, con 25 y 3 cuartos de oro bajo, en la segunda. Las alhajas extraídas de estos depósitos representan argollas, guerra. Los instrumentos de trabajo están representados por lanzas, flechas, cerbatanas, picos, hondas y tiraderas de chonta negra bien trabajadas, así como hachuelas de piedra cortantes y punzantes.
Derriban los bosques mediante el uso del fuego y, para la siembra, utilizan como instrumentos palos agudos y regatones de piedra. Cultivan variedades de maíz, frijol, yuca, mafafa, arracacha, ahuyama, cidrayota y palma de corozo para extraer aceite. También cultivan papaya, piña, granadilla y achiote, cuyas semillas utilizan para obtener colorante. Tienen amplios conocimientos sobre plantas medicinales, que son empleadas en ceremonias por los chamanes. Frente a la muerte, guardan el concepto de inmortalidad con la esperanza de encontrar vida más allá de la sepultura. Creen en un dios bueno llamado "ABIRA", encargado de la creación y el ordenamiento del universo, así como en una fuerza maligna llamada "CUNICUBA", a la que rinden tributo sin realizar sacrificios humanos para evitar maleficios. De acuerdo con su cosmovisión, también adoran a los astros y a los fenómenos de la naturaleza, representados en figuras zoomorfas y antropomorfas. “Los Catíos cuentan que, cuando el mundo aún era joven, vivió entre ellos, desde el comienzo de los tiempos, una bellísima mujer llamada DABEIBE o DABEIBA, quien durante muchos años se dedicó a enseñar a su pueblo diversas habilidades. Tomaba bejucos y hojas con sus manos y tejía canastos, esteras y abanicos para avivar el fuego. Observaba con paciencia cómo los hombres aprendían y los corregía cuando se