El Partido Comunista Libanés (en árabe الـحـزب الشـيـوعـي اللبـنـانـي al-Ḥizb aš-Šuyūʿī al-Lubnānī; en francés Parti Communiste Libanais) es un partido político del Líbano, fundado el 24 de octubre de 1924 por Youssef Ibrahim Yazbeck y Fouad al-Shmeli en la ciudad de Al-Hadath, situada al sur de Beirut, con el nombre inicial de Partido Popular Libanés. En 1925, junto a la Liga Armenia Espartaquista, constituye una única organización comunista que actuaba en el Mandato Francés del Líbano y de Siria, denominada Partido Comunista Sirio-Libanés. Esta situación duró hasta el ocaso del mandato francés en 1944, momento en el que se separaron el actual Partido Comunista Libanés y el Partido Comunista Sirio.
Historia Orígenes Podemos ubicar el germen del Partido Comunista Libanés en la década de 1910, unos años en los que el Mutasarrifato de Monte Líbano pierde sus privilegios como demarcación administrativa autónoma del Imperio Otomano. Esta pérdida, junto con los efectos colaterales de la Primera Guerra Mundial, provocan una profunda crisis económica y social en Líbano exacerbada por la imposición del Mandato francés.
En tales condiciones, surge en Beirut y en el valle de la Becá un grupo de intelectuales que comienza a divulgar y difundir una serie de ideas socialistas con propuestas programáticas como solución. El primer paso concreto hacia la formación de un movimiento comunista lo da Iskander al-Riashi en 1922, mediante la fundación de un periódico semanal llamado as-Sahafi et-Ta’ih, El Periodista Errante, con el objetivo de convertirse en el periódico “de los trabajadores y de los miserables”.
La publicación pronto encontraría una acogida favorable entre jornaleros y obreros, y las voces de otros intelectuales se sumaron a la iniciativa. Entre ellas destaca la de Yusuf Ibrahim Yazbek, que escribía desde Beirut sobre la explotación de los pobres por parte de las clases más pudientes, el principio de igualdad entre todas las personas y la necesidad de avanzar hacia la comunalización de las tierras. Con todo, en mayo de 1923 El Periodista Errante publicaba las primeras reivindicaciones de un sindicalismo cada vez más extendido: el establecimiento de una jornada laboral de ocho horas con descanso en la tarde del sábado y en domingo; participar en los resultados de la producción; y la instauración de un sistema de pensiones y de seguridad social.
Aunque los socialistas libaneses tenían las ideas claras y habían desarrollado un aparato de difusión efectivo, carecían de toda coordinación para la organización de sus actividades, un elemento necesario para la estructuración de dicho movimiento. Sin embargo, en noviembre de 1924 aterriza en Beirut un personaje clave para la formación del Partido Comunista Libanés, Joseph Berger, un representante del Partido Comunista en Palestina que había sido enviado para la creación de una rama del mismo en Líbano. Así, se reúne con Ibrahim Yazbek y Fouad al-Shmeli, por aquel entonces co-editories de El Periodista Errante, quienes se muestran reticentes a la creación de una rama del Partido Comunista en Palestina, más convencidos de la fundación de un Partido Comunista Libanés independiente.
Finalmente, en primavera de 1925 fundan una entidad separada del Partido Comunista de Palestina con el nombre Hizb al-Sha’b al-Lubnani, o sea, Partido del Pueblo Libanés (PPL), con la intención de no revelar a las autoridades su verdadera naturaleza. En este periodo, el PPL es un satélite de los comunistas en Palestina, el primer partido de esta naturaleza organizado en el mundo árabe, y cuyos integrantes eran mayoritariamente judíos. Además de mantener esta suerte de independencia formal, el PPL se adhería a los principios materialistas de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), y lo expresaba de la siguiente manera: “Hemos fundado un partido bajo el nombre de Partido del Pueblo Libanés con el ánimo de ayudar, con todos los medios posibles, al desarrollo de la industria, la agricultura y el comercio en Líbano, así como para difundir el espíritu de fraternidad en la nación libanesa, para frenar al clero de utilizar su influencia a expensas del bien público, para apoyar a las escuelas nacionales y unificar el programa de educación secular, para reunir a trabajadores y jornaleros en organizaciones sindicales para defender sus intereses comunes, para emplear toda nuestra influencia para asegurar que el capital y la herencia son debidamente gravadas, para asegurarnos que los activos del Waqf son percibidos como activos nacionales bajo el control del gobierno, y para promover la emancipación de la mujer”. Con todo, un hecho que caracteriza los orígenes del Partido Comunista Libanés es que su creación es originariamente intelectual. De hecho, no estuvo liderada por un grupo de trabajadores sindicados de facto que confluirían en la constitución de un partido, sino que su existencia precede al propio sindicalismo y la organización obrera. Es, por lo tanto, mediante la difusión de las ideas socialistas entre los trabajadores y la formación del Partido del Pueblo Libanés que se comienzan a formar los primeros sindicatos. De hecho, tras la constitución del PPL se fundan, al menos, dos sindicatos: el de los carpinteros y el de los barberos.
Del Partido Comunista de Siria y Líbano al Partido Comunista Libanés En diciembre de 1925, el Partido del Pueblo Libanés se convierte en el Partido Comunista en Siria y Líbano (PCSL) mediante la confluencia del primero con la Liga Armenia Espartaquista, estableciendo su sede en Beirut con Yazbek como secretario general del partido. A este respecto, al-Shmeli declaró que el objetivo del partido había sido la promoción de una transformación económica radical en Siria y Líbano, así como su unidad, bajo los dictados del comunismo de la URSS. Concretamente:“Basado en la Tercera Internacional, el partido tiene como fin, tan pronto como sea posible, a la mínima oportunidad, la entrega del poder de gobernar al proletariado y al campesinado. Este es el fundamento de nuestros principios. No somos sino la voz de la clase obrera oprimida” .A raíz de la represión francesa sobre quienes protagonizaran y simpatizaran con la revolución drusa en Siria, Yazbek fue exiliado entre 1926 y 1928, siendo mientras tanto expulsado del PCSL y reemplazado en la secretaría del mismo por Fouad al-Shmeli. Bajo su liderazgo, trató de reorganizar y expandir la actividad del partido. Sin embargo, éste fue derrotado en 1932 por una figura más carismática, la de damasceno Khalid Bakdash, de ascendencia kurda y formado en Moscú durante los primeros años de 1930. En efecto, será bajo la dirección de Bakdash que llega a consolidarse el partido y comienza el efectivo acercamiento ideológico a las tesis soviéticas, a lo que contribuye sobremanera la traducción al árabe de literatura comunista y su divulgación la revista “At-Tali’a”, El Frente . Asimismo, Bakdash se dedicó al desarrollo del ideario comunista árabe, aplicando al mundo árabe las teorías estalinistas sobre el surgimiento del sentimiento nacionalista. Tras negar la existencia de una nación árabe como tal -debe repararse que en las décadas de 1930 y 1940 comienzan a fraguarse los movimientos nacionalistas en el mundo árabe-, Bakdashi concluyó que, habida cuenta de que cada país árabe tenía sus “características nacionales” propias, cada uno de estos desarrollaría su propio nacionalismo.“La configuración geográfica que separa Siria de Argelia, o Irak o Egipto continuará acrecentando esta brecha. Ésta ha interferido en la evolución cultural, económica, mental y psicológica de ambos países”. Con todo, el PCSL se ganó la simpatía francesa durante el gobierno del Frente Popular, pasando de gravitar alrededor del Partido Comunista de Palestina a hacerlo en la órbita de París, donde había encontrado nuevas fuentes de financiación. Pero esta situación no se mantuvo durante mucho tiempo, ya que con la entrada de Francia en la Segunda Guerra Mundial, el Partido Comunista en Francia fue proscrito y el PCSL dejó de ser públicamente tolerado, por lo que volvió a operar en la sombra, o al menos trató de pasar desapercibido.
En los primeros años de la década de 1940, la actividad del PCSL giraba alrededor de dos ejes: la solidaridad nacional y la aplicación de moderadas reformas de democratización, negando toda iniciativa encaminada a la nacionalización de las tierras o de la constitución de un sistema socialista.
Estos planteamientos no revolucionarios fueron recogidos en la “carta nacional” que siguió al primer Congreso Nacional del Partido Comunista en Siria y Líbano celebrado en Beirut entre el 31 de diciembre de 1943 y el 2 de enero de 1944, donde se reunieron aproximadamente 180 delegados del partido que dieron a luz a unos estatutos para la organización. Estos estatutos destacaban el carácter nacional del partido, circunscrito a Líbano y Siria. Una de las decisiones más determinantes tomadas en el Congreso para el futuro del partido fue la de constituir un partido para cada unidad territorial manteniendo un liderazgo conjunto y un Comité Central, fundando así de manera simultánea el Partido Comunista Sirio y el Partido Comunista Libanés (PCL). Sin embargo, esta idea de “un liderazgo, dos partidos” cambió de forma, dando lugar a dos comités centrales, uno para cada partido, que seguirían una línea de “cooperación organizativa y política de intereses comunes”.
Debido a divisiones internas en el seno del partido, así como a la represión ejercida por el gobierno, el PCL se encontraba algo debilitado allá por 1948, momento en que sus camaradas sirios también estaban siendo perseguidos. En esta situación, el PCL decidió limitar sus actividades revolucionarias y comenzó a difundir su ideología a través de medios más pacíficos, abogando por una reforma constitucional de corte democrático y social. En este sentido, la “independencia o liberación nacional se fijó como el objetivo principal, con el socialismo una vez más descartado al considerarlo no factible en un país que sufría de atraso agrícola e industrial, y de dominación imperialista”.
Desarrollo moderno El comunismo libanés se arraigó en el sur del país, históricamente pobre y en su mayoría chiita. A partir de la década de 1930, la lucha contra las repetidas invasiones de la Haganá, una organización paramilitar sionista, articuló el combate de los comunistas libaneses, en una región ya pauperizada por 400 años de dominación otomana. Tras la independencia del Líbano el PCL pasa a ser una fuerza minoritaria y sin representación parlamentaria, actuando preferentemente en la clandestinidad. En 1958 participa en la rebelión popular contra el gobierno de Camille Chamoun, dirigida por el movimiento nasserista Al-Mourabitoun. Tras la guerra civil de 1958, ya en plena guerra fría, el entonces secretario del Partido Comunista Libanés, Nikola Shawi, declaraba:La cuestión para nosotros en Líbano no es la de instaurar un orden socialista o comunista. Todo a lo que aspiramos es la liberación de Líbano de cualquier traza de influencia extranjera, así como del establecimiento de un sistema burgués doméstico parlamentario en el que las libertades públicas estén garantizadas para todos.Para ello, el imperialismo occidental y, en particular, el americano, debía ser enfrentado y derrotado. Una vez se cumpliera esto, el PCL creía que se habrían liberado de cualquier cooperación con Occidente y podrían virar hacia el bloque soviético.
En 1969 la dirección del PCL decide crear una milicia propia, la Guardia Popular, continuando la línea de lucha armada seguida por el PCL desde la guerra de 1958.