250px|thumb|right|Imagen satelital de América del Sur donde se observa la diagonal árida que cruza al subcontinente desde el noroccidente al suroriente Se denomina diagonal árida de América del SurGarleff, K.; Schäbitz F., Stingl H. & H. Veit (1991). Jungquartäre Landschaftsenwicklung und Klimageschichte beiderseits der Ariden Diagonale Südamerikas. Bamberger Geographische Schriften 11: 359-394. o diagonal arreica de América del Surde Martonne, E. (1935). Problemes des regions arides sud-americaines. In Annales de Géographie (pp. 1-27). Armand Colin. a una unidad o macrorregión fisiográfica natural y continua, de ancho variable pero de notable desarrollo latitudinal, caracterizada por su pronunciada aridez, que cruza el subcontinente sudamericano desde el noroeste al sudeste, ocupando un alto porcentaje de su superficie. Por el norte comienza en el litoral del océano Pacífico del Ecuador, en el golfo de Guayaquil, recorre la costa de Perú, la región de la Puna, el norte de Chile, cruza la cordillera de los Andes en la región argentina de Cuyo y finaliza en la Patagonia oriental.
Son varios los motivos que han coadyuvado para que se haya desarrollado y perdurado, entre los que sobresalen los climatológicos, oceanográficos y orográficos.
Esta enorme franja, resultó una barrera infranqueable para los componentes bióticos de climas húmedos, que de este modo han evolucionado aisladamente durante millones de años a uno u otro lado de la misma, quedando especialmente aislados los integrantes de la zona húmeda del sudoeste, formando un conjunto independiente de tipo “insular” con una elevada cantidad de endemismos, incluso en taxones superiores.Armesto, J. J.; P. León-Lobos & M. T. K. Arroyo (1996). Los bosques templados del sur de Chile y Argentina: una isla biogeográfica. En: Armesto JJ, C Villagrán & MTK Arroyo (eds) Ecología de los bosques nativos de Chile, 23-28. De la misma manera en que afectó a la biota y determinó su composición biogeográfica actual, también influenció a todo el desarrollo humano de la región.
Generalidades La “diagonal árida sudamericana” recibe ese nombre en razón de que una ancha franja de territorios desérticos cruza América del Sur de manera diagonal, desde el noroeste hacia el sudeste, interrumpiendo en su sector medio la continuidad de las zonas húmedas del Cono Sur. Latitudinalmente su desarrollo es notable, ya que se extiende desde el ecuador hasta los 53°S.
Las zonas que lo integran son muy diversas, pero poseen caracteres propios derivados de su sequedad en común, ya que reciben escasas precipitaciones, las que resultan muy insuficientes para cubrir la evaporación, generando un fuerte déficit hídrico, lo que se manifiesta generalmente en la carencia de vegetación arbórea, salvo en los sectores donde la presencia de la misma se sostiene gracias a abastecerse de agua mediante el acceso a otras fuentes (manantiales, valles de inundación, napas freáticas, neblinas costeras, etc.). Los acumulados anuales son siempre menores de 500 mm, si bien en gran parte la cifra es muy inferior, lo que provoca un vegetación yerma, a tal punto que en algunos sectores se llega al desierto absoluto, al ser insuficientes para sostener algún tipo de vida.
La franja desértica se despliega sin interrupciones, aunando una serie de sucesivos enclaves áridos —los que son causados por una combinación de factores— que se escalonan, a medida que avanza hacia mayores latitudes, transponiendo las distintas zonas de circulación de las masas atmosféricas.Enrique D. Bruniard (1982). La diagonal árida argentina: un límite climático real. Revista Geográfica No. 95, pp. 5-20.
Territorios que comprende
En Ecuador
La “diagonal árida” por el norte comienza a manifestarse en el litoral del océano Pacífico del Ecuador, en el norte del golfo de Guayaquil (provincia de Santa Elena). Continúa hacia el sur en las llanuras costeras del sudoeste del país, en las localidades menos favorecidas por las lluvias dentro del ecosistema del bosque seco ecuatorial y de bosque seco de Tumbes-Piura, hasta penetrar en el Perú.Pennington, R. T.; D. E. Prado and C. A. Pendry (2000). Seasonally dry forests and Quaternary vegetation changes. Journal of Biogeography Neotropical 27(2): 261-273.
En Perú
miniaturadeimagen|Oasis de la laguna de Huacachina, cerca de Ica, en la costa peruana Ya en el norte del Perú, con el aumento de la latitud las lluvias van disminuyendo progresivamente, mientras la vegetación va adquiriendo una fisonomía desértica neta hasta desaparecer por completo el ecosistema leñoso xérico y pasar al desierto extremo en el departamento de La Libertad.Ferreyra, R. (1988). Flora y Vegetación del Perú. Gran Geografía del Perú. Lima. ISBN 8476460090.
El ambiente desértico acompaña el borde del mar peruano en su totalidad constituyendo el llamado desierto costero del Perú, una subunidad de una mayor denominada desierto del Pacífico, un tipo de desierto costero relativamente fresco, a pesar de la latitud intertropical. La porción más ancha y septentrional de este desierto es conocida como desierto de Sechura, nombre que en ocasiones se utiliza para todo el desierto peruano.
Por el este, la diagonal en el Perú cubre la vertiente de la Cordillera Occidental, que es la alineación montañosa que constituye una avanzada hacia el oeste de la cordillera andina, comprendiendo el ecosistema de serranía esteparia. En los Andes, ya avanzando más hacia el sur, incluye también el sector árido del altiplano que en parte separa esa república de la de Bolivia.
En Bolivia
miniaturadeimagen|Formación geomorfológica denominada “Árbol de Piedra”, localizada en el desierto Siloli en el sudoeste de Bolivia En Bolivia, la diagonal árida comprende los departamentos de La Paz (el sur) Oruro y Potosí, correspondientes al sector puneño del sudoeste del país.
En Chile miniaturadeimagen|Un cactus candelabro (Browningia candelaris) en la ruta 11, entre Poconchile y Socoroma, Región de Arica y Parinacota, Chile miniaturadeimagen|El denominado “valle de la Luna”, en el desierto de Atacama, en la región natural del Norte Grande de Chile En Chile, cubre todas las porciones septentrionales de esa nación, desde el Pacífico hasta el límite internacional oriental y desde el extremo norte hasta la Región de Valparaíso. Por lo tanto se extiende por la totalidad de las regiones naturales del Norte Grande y Chico, abarcando por completo las regiones administrativas de Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta, Atacama y Coquimbo. Vuelve a penetrar en territorio chileno en sectores fronterizos de la Región Aysén del General Carlos Ibáñez del Campo y especialmente en el sector oriental de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena.
En la Argentina miniaturadeimagen|El parque nacional Los Cardones, provincia de Salta, (Argentina) miniaturadeimagen|El parque provincial de Ischigualasto o “Valle de la Luna”, provincia de San Juan (Argentina) miniaturadeimagen|Los Altares, provincia de Chubut, en medio de la meseta patagónica Ingresa a la Argentina desde su extremo noroccidental, esparciéndose por la puna y gran parte de la región noroeste, por todo Cuyo y por toda la Patagonia extrandina, concluyendo en la estepa patagónica del norte de la isla Grande de Tierra del Fuego.
De norte a sur abarca todas las provincias occidentales y australes, en los sectores correspondientes al poniente de las de Jujuy, Salta, Tucumán y Catamarca, la totalidad de La Rioja, San Juan y Mendoza, el oeste de San Luis y La Pampa, y en las provincias patagónicas, salvo una franja recostada contra la cordillera andina, engloba a la totalidad de los territorios del Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz y el extremo norte insular fueguino de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.
Ecorregiones relacionadas
Dos biomas chaqueños del centro-norte argentino, sudeste de Bolivia y oeste del Paraguay -el chaco árido y el chaco occidental- si bien tienen vegetación arbórea y precipitaciones por sobre los 500 mm, en razón de la intensa evapotranspiración, presentan condiciones climáticas que se asemejan a las de la diagonal árida.
Causas que determinan la presencia de la diagonal árida Hay varios factores que determinaron la formación y permanencia de la diagonal árida. Dos corrientes oceánicas fluyen desde el sur hacia el norte a ambos lados del bloque continental de América del Sur, transportando aguas antárticas y subantárticas hacia latitudes templadas y tropicales. Ambas, al ser frías, generan poca evaporación, por lo que las zonas emergidas inmediatas reciben desde ellas pobres aportes de precipitación y baja humedad. En el sudoriente sudamericano, las aguas costeras del sudoeste del océano Atlántico son recorridas por la corriente de las Malvinas; del lado del Pacífico lo hace la corriente de Humboldt, esta última es de mayor longitud, ya que alcanza hasta el ecuador terrestre. Todo esto favorece la existencia de climas áridos o semiáridos en los territorios bajo su influencia.UNESCO, 2010. “Atlas de Zonas Áridas de América Latina y el Caribe”. Dentro del marco del proyecto “Elaboración del Mapa de Zonas Áridas, Semiáridas y Subhúmedas de América Latina y el Caribe”. CAZALAC. Documentos Técnicos del PHI-LAC, N°25. En el sector del Pacífico, también son factores de aridez las surgencias de aguas oceánicas profundas generadas por la impulsión de los vientos alisios, así lo que se adiciona la divergencia anticiclónica.
Un factor de notable incidencia en la diagonal árida es la cordillera de los Andes, ya que su notable altitud genera una divisoria climática al interponerse en el flujo de las masas atmosféricas, obligando a que los vientos al elevarse sobre una de sus laderas descarguen allí su contenido húmedo, cruzando secos a la opuesta, la que agudiza su aridez. Eso se observa en la mitad norte de la diagonal, ya que los vientos alisios, cargados de humedad del anticiclón semipermanente del Atlántico, precipitan sus excesos hídricos en la ladera andina oriental, causando sequía en la occidental.
Esto se ve maximizado en el sur boliviano y especialmente en el noroeste argentino, ya que allí se presentan una serie de cordones cordilleranos paralelos, con orientación submeridiana, que dejan interpuestos entre sí a altiplanicies, valles interandinos, bolsones, etc. Esto provoca un doble efecto, debilita aún más las ya débiles influencias atlánticas e interrumpen las esporádicas y tenues influencias del Pacífico. miniaturadeimagen|Parque Nacional Monte León, en la costa atlántica en la provincia de Santa Cruz, Argentina A mayores latitudes ocurre lo opuesto a lo que sucedía en la sección septentrional, los vientos húmedos provenientes del anticiclón semipermanente del Pacífico impactan de oeste a este en los Andes, descargando en ellos, y en los territorios hacia su poniente, casi la totalidad de sus aportes (haciendo que en algunas localidades se logren acumulados anuales que llegan a los 7000 mm) por lo que, luego de transponer el cordón andino, el fuerte viento del oeste cruza, ya seco, la Patagonia extra-andina u oriental, proyectando en ella su aridez hasta la misma costa atlántica y la plataforma marina sobre la que se asienta el mar Argentino e incluso también haciéndolo sobre las islas Malvinas, si bien en estas la aridez se atempera por la influencia húmeda oceánica.Papadakis, Juan (1978). Mapa ecológico abreviado de la República Argentina. 79 pp. Ministerio de Agricultura y Ganadería. Buenos Aires.