Antonio Cillóniz de la Guerra (Lima, 1 de abril de 1944) es un reconocido poeta peruano.thumb|Antonio Cillóniz de la Guerra
Biografía La familia Hijo de Carlos Cillóniz Oberti y de Ana Josefa de la Guerra Roose, siendo el menor de tres hermanos, nació en el seno de una familia oligárquica, que fue consecuencia de la casual confluencia de diferentes movimientos migratorios realizados en distintas épocas. Así, por su rama materna su tatarabuelo, el general Antonio de la Guerra Montero, nació en Maracaibo (Venezuela), pero llegó al Perú con el Batallón Numancia del ejército realista combatiendo finalmente en la Batalla de Junín y en la Batalla de Ayacucho por la independencia del Perú con el Batallón Voltígeros de la Guardia y cuya esposa, Josefa Gorostidi Seminario, era prima de Miguel Grau Seminario;Luis Varela Orbegoso, miembro del Instituto Histórico del Perú, de la Real Academia de la Historia de España, de la Academia de la Historia de Venezuela y de la Sociedad de Americanistas de París: “Un prócer de Ayacucho. General Antonio de la Guerra”, El Comercio, Lima, martes 9 de diciembre de 1924 su bisabuelo, el marino de guerra Antonio de la Guerra Gorostidi, durante la Guerra del Pacífico con Chile comandó la cañonera Pilcomayo en el combate naval de Chipana y el monitor Atahualpa en la defensa de El Callao en la Expedición de la escuadra chilena al Callao y fue ayudante de campo de la Presidencia de la República y cuya hermana, Matilde de la Guerra Gorostidi, casó con José Antonio Miró Quesada;Antonio de la Guerra su abuelo, Antonio de la Guerra Hurtado de Mendoza fue administrador de la Hacienda Laredo de Trujillo y posteriormente propietario de los fundos de Tomabal y San Ildefonso en el valle de Virú. Su otro bisabuelo materno, Karl Roose, fue un emigrante alemán nacido en la Baja Sajonia, cerca de Hamburgo. Por su rama paterna, su bisabuelo José Manuel Cillóniz Léniz fue un vasco de Mendexa que emigró al Perú en busca de fortuna, la que consiguió a través de la fábrica de cigarrillos de Lima, posteriormente expropiada por la ley del Estanco del Tabaco; su abuelo Carlos Cillóniz Eguren con el dinero que obtuviera en 1913 –por la indemnización de la expropiación a su padre– adquirió la hacienda San José y San Regis en Chincha. Su abuela, Julia Oberti Espinosa era hija de un emigrante genovés, que había llegado a Lima en la segunda mitad del . Cillóniz pertenece, por lo tanto, por su nacimiento a la oligarquía peruana, que posteriormente ha cuestionado apostando por la justicia social y la reivindicación de la igualdad entre todos.
Sus primeros años Realizó sus estudios de primaria y secundaria en el Colegio de la Inmaculada de la Compañía de Jesús, donde el sacerdote jesuita Jesús Valverde Pacheco –hermano del poeta español José María Valverde–, fue su profesor de literatura en 1958, despertando en el joven Cillóniz su interés por la poesía y desde entonces empezó (al margen del programa de sus materias escolares) a ampliar las lecturas literarias, fundamentalmente las pertenecientes al género lírico y principalmente de obras de autores peruanos, hispanoamericanos y españoles; como consecuencia de todo ello, paralelamente inició también la escritura de sus primeros poemas.
La vida literaria Al terminar sus estudios de bachillerato, viajó con 17 años a España por primera vez en 1961 para estudiar Filología Románica en la Universidad Complutense de Madrid; en 1965, con su primera publicación en la revista literaria Poesía Española, sus primeros recitales y las corresponsalías en las revistas Cuadernos Trimestrales de Poesía y Cuadernos Semestrales de Cuento, ambas del Perú, comienza su actividad poética pública. Habiendo publicado los poemarios Verso vulgar en 1968 y Después de caminar cierto tiempo hacia el Este en 1971, por el que obtuviera el premio “El Poeta Joven del Perú” conjuntamente con Álbum de familia de José Watanabe y habiendo sido incluido en la Antología de Poesía Española 1964-1965 (Aguilar, 1966) y en la antología Poesía Hispánica 1968 (Aguilar, 1969), regresó al Perú en 1973 durante el gobierno del general Juan Velasco Alvarado para trabajar en el Instituto Nacional de Cultura del Perú; pero el futuro golpe del general Francisco Morales Bermúdez se dejó sentir previamente en el ámbito de la política cultural y ello le condujo a dimitir de su cargo como director de la Editorial del INC; ante el vacío laboral que se produjo entonces, retornó a Madrid, donde realizó los estudios de Historia Moderna y Contemporánea en la Universidad Autónoma de Madrid y trabajó en la docencia como catedrático de lengua y literatura españolas hasta su jubilación en 2013.
Vida personal Contrajo matrimonio con María Antonia Merchán Carbajal (1968-1981) y posteriormente con María del Carmen Sotillos Rubio en 1997. Tiene tres hijas, Natalia, Laura y Nadia Cillóniz Merchán y cinco nietos, Nadia y Hugo Cillóniz De Andrés, Laura, Lucas y Sofía De La Cruz Cillóniz. Tras residir en Madrid se trasladó a Chipiona en 1997 y posteriormente a Ceuta en 2001, donde la ciudad le rindió homenaje por la obtención del Premio Nacional de Poesía del Perú. En la actualidad reside en Alicante.
Es miembro correspondiente de la Real Academia de Córdoba y del Instituto de Estudios Ceutíes.
Trayectoria poética Antonio Cillóniz de la Guerra y la generación del 68 Pertenece a la Generación del 68 –tal como argumentó el propio Cillóniz en su intervención en el Segundo Congreso de Peruanistas en Sevilla, en junio de 2004– que viene a sustituir a la tradicional división de la poesía de los años 60 en Generación del 60 y Generación del 70 en la literatura peruana.[Maurizio Medo, "Repensando la poesía peruana: Una Babel en el continente latinoamericano": (ver Crisis y vacío, párrafo 2º y 3º) José Antonio Mazzotti, "El dolor en la poesía peruana" (Todavía nº 10, abril de 2005): (ver párrafo 11º) "En torno al Primer Congreso Internacional de Poesía Peruana: Entrevista a José Antonio Mazzotti" por Gara Naranjo (Ómnibus nº 12, Año III, diciembre de 2006): http://www.omni-bus.com/n12/mazzotti.html (ver última respuesta) José Antonio Mazzotti, "Los dos núcleos de la poesía peruana en la segunda mitad del siglo XX" (Ómnibus nº 13, Año III, febrero de 2007): http://www.omni-bus.com/n13/mazzotti2.html (ver párrafo 3º) Paolo de Lima, Víctor Vich, Gustavo Buntinx, Rubén Quiroz y José Antonio Mazzotti (Conversatorio del 14 de agosto de 2012 en el Auditorio Miraflores en Lima): http://myslide.es/documents/445-468-conversatorio.html (ver página 466) Paolo de Lima, "La Universidad de San Marcos, la Revolución y la «involución» ideológica del Movimiento «Hora Zero». A veinticinco años de «Palabras urgentes (2)» de Juan Ramírez Ruiz" (Ciberayllu, 27 de diciembre de 2005), Revista de Crítica Literaria Latinoamericana Año XXXVIII, Nº 76. Lima-Boston, 2do semestre de 2012, p 466: http://www.andes.missouri.edu/andes/Especiales/PdL_PalabrasUrgentes.html ] Según esta nueva denominación, la ruptura con la Generación del 50 se produce con la publicación de los poemarios Consejero del lobo de Rodolfo Hinostroza en 1964, Las constelaciones de Luis Hernández en 1965, Verso vulgar de Antonio Cillóniz en 1967 y Canto ceremonial contra un oso hormiguero de Antonio Cisneros en 1968. No obstante, la crítica peruana lo situó inicialmente en la Generación del 70 debido a que obtuviese en 1970 el premio “El Poeta Joven del Perú” por Después de caminar cierto tiempo hacia el Este (Lima, 1971), así como por haber sido incluido tanto en el tomo tercero de Imagen de la literatura peruana actual (Lima, 1971) de Julio Ortega, como en la célebre antología Estos 13 (Lima, 1973) de José Miguel Oviedo y en el tomo segundo de la Antología de la poesía peruana de Alberto Escobar. Sin embargo, Cillóniz había sido incluido tanto en la Antología de poesía española 1964-1965 (Madrid, Aguilar, 1966) como en la antología Poesía hispánica 1968 (Madrid, Aguilar, 1969) y a pesar también de que en esa misma década del 60 apareciera su primer poemario,Verso vulgar (Madrid, 1968), de cuyo libro antes se publicó una muestra en la revista Cuadernos Trimestrales de Poesía (números 41-42, diciembre, 1967), lo que justifica en todo caso su pertenencia a la Generación del 60, de no aceptarse la denominación del 68. De ahí que la crítica haya comparado las cualidades de la poesía de Cillóniz con las de la Generación del 70 y no del 60; así, "Cillóniz, alejado durante años de la tierra natal y nada proclive a los grupos y a las experiencias colectivas, permaneció de alguna manera ajeno a las preocupaciones del medio intelectual peruano y de su generación literaria,[Teodosio Fernández, “La rebeldía frente a un destino adverso”, en La constancia del tiempo (Poesía 1965-1992), Barcelona, Libros de la Frontera, 1992, p. 52.] una generación caracterizada por sus experimentos con el coloquialismo, su ruptura con la tradición poética peruana anterior a ellos y su radicalismo ideológico. También fue una generación gregaria, en la cual, en su segunda fase, primaron más los grupos que las individualidades. Así podemos señalar como los grupos literarios más significativos de esta segunda fase los vinculados a las revistas Estación Reunida y Gleba Literaria o al movimiento Hora Zero; este último fue el grupo más activo y beligerante, pródigo en manifiestos, recitales y publicación de revistas mimeografiadas. Pero paralelamente hubo una minoría de poetas independientes, como afirmase Antonio Cornejo Polar: "son pocos los poetas del 70 que no se inscriben explícita o tácitamente dentro de algún grupo: tal vez Antonio Cillóniz (1944), José Watanabe (1946) o Abelardo Sánchez León (1947), que paradójicamente se cuentan entre los poetas más importantes de este momento, conservan su independencia".
Su marginalidad o insularidad La crítica ha destacado en diversas ocasiones la imposibilidad de clasificar la poesía de Cillóniz dentro de los grupos o generaciones de la poesía peruana. Así, José Miguel Oviedo en el prólogo a su antología Estos 13 señala el carácter marginal de Cillóniz;[José Miguel Oviedo, Estos 13, Lima, Mosca Azul Editores, 1973, p. 19.] posteriormente Ricardo Falla lo califica como poeta insular;[Ricardo Falla, Fondo de fuego. La Generación del ’70, Lima, Ediciones de Poesía, 1990, p. 82.] finalmente Víctor Fuentes afirma que su poesía no encaja dentro de los esquemas generacionales del Perú ni en los de España.[Víctor Fuentes, “Maravillas y espantos de nuestro tiempo”, en La constancia del tiempo (Poesía 1965-1992), Barcelona, Libros de la Frontera, 1992, p. 168.] Posteriormente, en 2021, Eva Valero, catedrática de la Universidad de Alicante, manifiesta su discrepancia ante estas calificaciones sustituyéndolas por la de 'singularidad', reafirmando la opinión de Antonio Melis, catedrático de la Universidad de Siena, que en el prólogo a la edición de Victoriosos vencidos (Lima, 2016) cuyos poemas "confirman y acentúan el carácter atípico de la poesía de Antonio Cillóniz dentro del panorama hispanoamericano de hoy".
Características de su poesía Los inicios El primer poemario de Cillóniz, Verso vulgar (Trujillo 1967 y Madrid 1968), presenta una novedad dentro del panorama poético peruano, contemporáneo y anterior a él, que es sobre todo la clara intención de asumir en algunos de sus textos un cierto carácter antiliterario, no al modo de Nicanor Parra, sino más bien en el sentido de incorporar a la poesía, además de los rasgos de un buscado coloquialismo, la anécdota experiencial, los temas insólitos, el tono conversacional, así como un antirretoricismo e incluso en ocasiones un marcado prosaísmo. Todos esos rasgos harán de Verso vulgar un precedente de lo que será la llamada Generación del 70, con el grupo Hora Zero a la cabeza de ella.