miniatura|Fachada occidental de la basílica de Saint-Denis (gótico primitivo) miniatura|Fachada occidental de la catedral de Amiens (gótico clásico) miniatura|Catedral de Chartres (1194-1260) (gótico clásico)
miniatura|Basílica de San Urbano de Troyes (radiante)
miniatura|Fachada de la abacial de la Trinidad, Vendôme (completada en 1507) (flamígero)
La arquitectura gótica francesa y arte francés designa un estilo arquitectónico de la segunda parte de la Edad Media que surgió en lo que hoy es Francia como evolución de la arquitectura románica. El gótico apareció hacia 1130/1140 en las regiones de la Isla de Francia y Alta Picardía bajo el nombre de opus francigenum —en latín, que significa 'obra franciliana', por Isla de Francia— y se difundió rápidamente: primero, al norte del río Loira y luego al sur: después llegó a toda Europa occidental y siguió en uso hasta mediados del , e incluso hasta el en algunos países. Su fuerte identidad, tanto filosófica como arquitectónica, representa probablemente uno de los mayores logros artísticos de la Edad Media. Las técnicas y la estética góticas se perpetuaron en la arquitectura francesa más allá del , en pleno período clásico, en algunos detalles y modos de reconstrucción. En el también tuvo lugar una verdadera recuperación con la ola de los historicismos, que llegó hasta principios del , un estilo revival que fue denominado neogótico y que en Francia apareció algo más tarde que en otros países europeos.
El gótico francés se considera dividido en cuatro estilos, que no periodos, ya que a veces se superpusieron cronológicamente:
Temprano, primitivo, inicial o preclásico (1130-1180), caracterizado por la adopción del arco apuntado y la transición desde el final de la arquitectura románica. Para elevar más los muros, los constructores los dividieron en cuatro niveles: la arcada (arcos y pilares), galería, triforio y clerestorio; y para estabilizar los altos muros, inventaron los arbotantes, que alcanzaron la madurez solamente en el alto gótico durante el . Las bóvedas serán bóvedas sexpartitas de seis nervios. Edificaciones notables del estilo incluyen el extremo oriental de la iglesia de la abadía de Saint Denis (desde 1144), la catedral de Sens (desde 1140), la catedral de Laon, la fachada occidental de la catedral de Chartres, Notre Dame de París, la catedral de Lyon y la catedral de Toul. Clásico o alto gótico (1180-1240), momento en el desaparecen los últimos vestigios del estilo románico; canonizó las proporciones y formas del gótico temprano y las desarrolló aún más para alcanzar la luz, con edificaciones más altas y majestuosas. Los muros de las grandes iglesias pasaron de cuatro a solo tres niveles: arcada, triforio y clerestorio. Las coronaciones de los pilares se hicieron más pequeños para evitar detener el empuje ascendente visual. Las ventanas del clerestorio cambiaron de ser una única ventana en cada segmento, alojada en el muro, a dos ventanas unidas por un pequeño rosetón. Los nervios de las bóvedas se redujeron a cuatro. Los arbotantes maduraron, y después de que abrazaran el edificio en Notre-Dame de París y Chartres, se convirtieron en la forma canónica de soportar altos muros, desempeñando tanto propósitos estructurales como ornamentales. El cuerpo principal de la catedral de Chartres (1194-1260) —que sirvió de modelo para otras grandes catedrales de la época como la catedral de Soissons y la de Reims—, la catedral de Amiens y la catedral de Bourges son también representantes del estilo. Radiante (rayonnant, 1240-1350), caracterizado por una mayor preocupación por las superficies y la repetición de los motivos decorativos a diferentes escalas. Los edificios tienden también a ganar en altura y verticalidad y se busca un efecto de ligereza y riqueza, superando la austeridad y cierta pesadez de la etapa precedente. En el interior la luz lo invade todo y se liberan los muros de su función sustentante para disponer rosetones radiales (de ahí el nombre) y vanos cada vez más grandes, que se decoran con vidrieras muy decoradas. Uno de los primeros edificios que sentaron las bases del estilo fue la catedral de Beauvais, que pretendía una altura de las bóvedas tan imponente (48 m) que no fue igualada en ningún otro edificio gótico. La Sainte-Chapelle, en París, concebida como una especie de relicario de cristal, constituye el paradigma perfecto del estilo radiante. Y tardío o flamígero (flamboyant, desde 1350), con una ornamentación exuberante, caracterizada por un gran virtuosismo en la estereotomía (corte de la piedra). La técnica de la piedra armada del período radiante dio paso a la piedra tallada lo que explica que los rosetones sean más pequeños, incluso aunque sean más aéreos al reposar sobre estructuras más ligeras, como en la Sainte-Chapelle de Vincennes. Las fachadas también se tallan en varios planos. En el interior de los edificios, las bóvedas de crucería cada vez son más compleja, convirtiéndose, en algunos edificios, en un elemento decorativo.
Aparte de estos estilos, hay otros góticos regionales como el gótico angevino —por la ciudad de Angers, con fachadas no tripartitas y bóvedas angevinas, de un perfil muy abombado, destacando la catedral de Saint-Maurice de Angers y el antiguo hôpital Saint-Jean—, el gótico normando —con la presencia sobre el transepto de una torre central, como en las catedrales de Coutances, Notre-Dame de Rouen, Notre-Dame d'Évreux— y el llamado «gótico meridional» (a diferencia del gótico septentrional o gótico del Norte). Este último estilo se caracteriza por una gran nave y no tiene ningún transepto. Los ejemplos de esta arquitectura gótica podrían ser la catedral de Santa Cecilia de Albi, Notre-Dame-de-Lamouguier en Narbona y la catedral de Nuestra Señora de Saint Bertrand de Comminges.
La mayoría de los edificios góticos del país tienen la condición de monumento histórico y gozan de algún grado de protección (clasificados o calificados), siendo mayoría los monumentos góticos clasificados en 1840 y 1862. Además, muchos de ellas han sido designados como Patrimonio de la Humanidad: cuatro a título individual —catedral de Chartres (1979), catedral de Amiens (1981), catedral de Reims y la antigua iglesia abacial de de Saint-Remi (parcialmente gótica) en Reims (1991), y catedral de Bourges (1992)—, otros con alguna parte gótica —Abadía del Monte Saint-Michel (coro gótico flamígero de la iglesia abacial y Merveille), y otros como parte de un bien serial: la catedral de Albi y la Colegiata de San Salvio de Albi, en parte gótica (ambos parte de la Ciudad episcopal de Albi) (2010) y muchos parte de los Caminos de Santiago en Francia (1998): basílica de San Miguel (Burdeos) (gótico flamígero), catedral de Burdeos (gótico angevino), catedral de Bayona, catedral de Santa María (Oloron-Sainte-Marie) (en parte gótica), basílica de Nuestra Señora de L'Épine, colegiata de Notre-Dame-en-Vaux (Châlons-en-Champagne) (en parte gótica), torre de Santiago (París), colegiata de San Pedro de La Romieu e iglesia Saint-Jacques de Compiègne (gótico flamígero).
Nombre y etimología miniatura|Catedral de Sées: vista de la nave y del coro
La arquitectura llamada «gótica» apareció inicialmente en Île-de-France bajo el nombre «opus francigenum» (o opus modernum), que significa literalmente «obra franciliana», por Île-de-France. Tres siglos más tarde, fueron los italianos del Renacimiento quienes llamaron «gótico» a este estilo arquitectónico de origen francés. El término «gótico» fue, al parecer, utilizado por primera vez por el pintor Rafael Sanzio hacia 1518 en un informe al papa León X sobre «la conservación de los monumentos antiguos»: Rafael consideraba que los arcos en ojiva de la arquitectura gótica recordaban a la curvatura de los árboles que formaban las chozas primitivas de los habitantes de los bosques germánicos —un mito que retomarán los románticos— e hizo referencia, de forma neutra, al arte gótico del , designando en cambio el «arte francés» medieval bajo el término tudesco.Este informe también está datado en 1510 y atribuido a Bramante o Baldassarre Peruzzi (fuente: Roland Recht, Comptes-rendus des séances de l'Académie des Inscriptions et Belles-Lettres, volumen 146, número 3, 2002, p. 1033). El término «gótico» fue tomado después en un sentido peyorativo por el crítico de arte Giorgio Vasari en 1530, al hacer referencia al saqueo de Roma por los «bárbaros» godos. El arte gótico era entonces, para los italianos renacentistas, la obra de los bárbaros que habría resultado del olvido de las técnicas y cánones estéticos greco-romanos.
El arte gótico fue también criticado posteriormente por algunos autores franceses como Boileau (1636–1711), La Bruyère (1645–1696) o Rousseau 1712–1778), antes de ser plenamente rehabilitado por arquitectos como Borromini (1599–1667) o Jan Blažej Santini-Aichel (1677–1723), inventor del estilo barroco gótico.
La mayoría de los arqueólogos e historiadores del arte de hoy refutan la sentencia anterior y demuestran que, en comparación con la arquitectura románica que la precedió, la arquitectura gótica no fue tanto una ruptura como una evolución.
Estética de la arquitectura gótica Aunque es común resumir la arquitectura gótica por el uso del arco apuntado (la «ojiva» de los antiguos anticuarios), no se puede reducir un estilo arquitectónico específico, o cualquier otro arte o disciplina, a sus características técnicas. Oponer el románico al gótico por el uso del arco medio punto o la ojiva, además no tiene sentido históricamente ya que tanto el arco apuntado como la bóveda de crucería se utilizaron mucho antes de la aparición de los edificios góticos.La catedral de Durham y la abacial de Lessay ya estaban totalmente abovedados con ojivas, pero conservan la estética del románico anglo-normando.«Puis, il faut bien le dire tout de suite, l'ogive ou plutôt l'arc en tiers-point que l'on s'imagine encore être le signe distinctif d'une ère en architecture, ne l'est pas en réalité, comme l'ont très nettement expliqué Quicherat et, après lui, Lecoy de la Marche. L'École des Chartes a, sur ce point, culbuté les rengaines des architectes et démoli les lieux communs des bonzes. Du reste, les preuves de l'ogive employée en même temps que le plein-cintre, d'une façon systématique, dans la construction d'un grand nombre d'églises romanes, abondent : à la cathédrale d'Avignon, de Fréjus, à Notre-Dame d'Arles, à Saint-Front de Périgueux, à Saint-Martin d'Ainay à Lyon, à Saint-Martin-des-Champs à Paris, à Saint-Étienne de Beauvais, à la cathédrale du Mans et en Bourgogne, à Vézelay, à Beaune, à Saint-Philibert de Dijon, à la Charité-sur-Loire, à Saint-Ladre d'Autun, dans la plupart des basiliques issues de l'école monastique de Cluny». Huysmans, Joris-Karl, La cathédrale
El gótico también se caracteriza por el uso de muchos otros recursos arquitectónicos o decorativos: la alternancia de pilares fuertes y pilares débiles, que ritmaban las naves y reforzaban la impresión de longitud, de horizontalidad; el manejo de la relación altura/anchura de las naves que acentuaba o disminuía la sensación de altura de las bóvedas; las forma de los pilares, la decoración de los capiteles, la proporción de las plantas (grandes arcadas, triforio, ventanas altas). Así, los elementos arquitectónicos se pusieron al servicio de la elección y la investigación estética y fueron solo herramientas para lograr los efectos deseados: para levantar unas naves cada vez más altas, fue necesario mejorar la técnica de los arbotantes; para aumentar la luz y ahuecar los muros, era más adecuado el uso del arco apuntado; y las pilastras fasciculadas permitieron homogeneizar el espacio y dar una sensación de lógica a los volúmenes.
De forma resumida, la estética de la arquitectura gótica se caracterizó por:
la voluntad de altura (catedral de Saint-Pierre de Beauvais); la búsqueda de verticalidad (catedral de Notre-Dame de Amiens); la alternancia de huecos y macizos (catedral de Notre-Dame de Laon);