El inca o sapa inca (en castellano colonial: ynga, çapa ynga; en quechua: inka, sapa inka; de etimología controvertida) fue el soberano del Imperio incaico, cuyo dominio se extendió inicialmente al curacazgo del Cuzco y luego al Tahuantinsuyo, entidad política que existió en el occidente de América del Sur desde el siglo hasta el siglo .

El primer sinchi cuzqueño en utilizar el título de «sapa inca» fue Inca Roca, fundador de la dinastía Hanan Cuzco. El último inca en gobernar de manera independiente fue Atahualpa. Tras la conquista española se siguió nombrando incas titulares durante un breve tiempo. Y posteriormente, el título fue empleado por los jefes de la resistencia contra los españoles, como Manco Inca o Túpac Amaru I, quienes son conocidos como los incas de Vilcabamba.

El centro del imperio, y residencia de los incas, se encontraba en Cuzco. Los miembros de la sociedad incaica consideraban que sus gobernantes eran descendientes y sucesores de Manco Cápac, el fundador mitológico y héroe cultural que (según el punto de vista incaico) introdujo la vida civilizada en los Andes, y en quien apoyaba su legitimidad el régimen político incaico.Filoramo y Pons, 2007: 119 De acuerdo con los cronistas de Indias y los testimonios de algunos conquistadores españoles como Francisco Pizarro, el poder del Inca era absoluto; por ello era poseedor no solo de las tierras del Tahuantinsuyo, sino de todo aquello que se encontraba dentro de sus límites, incluyendo las vidas de sus súbditos. Tras aproximadamente un siglo de existencia, el Tahuantinsuyo inició su desaparición con la llegada de los europeos.thumb|317x317px|Cuadro cusqueño del siglo con los linajes incas mentados por las crónicas coloniales y su relación con las reinas reales del Cuzco, que esconden tras de sí una compleja representación de la organización social incaica.

Etimología

Las fuentes tempranas, previas al Tercer Concilio Limense de 1583, escriben todas ⟨ynga⟩ o ⟨inga⟩. La escritura con la letra ⟨g⟩ refleja una consonante sonora, tal como ocurre con otros quechuismos tempranos como cóndor, tambo o yunga. Esta evidencia ha llevado a atribuir a la lengua general quechua de ese siglo una regla de sonorización de consonantes oclusivas después de una consonante nasal,Cerrón-Palomino, R. (2017). El quechua «del ynga» según testimonio de los primeros cronistas. En Godenzzi, J. C., & Garatea, C. (Coords.), Historia de las literaturas en el Perú (Vol.1: Literaturas orales y primeros textos coloniales, pp. 83-103). Lima: PUCP. ISBN 978-612-317-246-6.Adelaar, Willem F. H. (2022). La lengua general del Inca, ¿realidad o mito?. En L. Zajicova (Ed.), Lenguas indígenas de América Latina: contextos, contactos, conflictos (pp. 105-118). Frankfurt a. M., Madrid: Vervuert Verlagsgesellschaft. ISBN 978-396-869-261-6. https://doi.org/10.31819/9783968692616-005 rasgo hoy ausente en el quechua sureño pero presente en dialectos como el ecuatoriano. La reconstrucción de la pronunciación original en quechua del término es materia de polémica en tanto se debate si esa letra ⟨g⟩ corresponde a una consonante velar /k/ o a una consonante uvular /q/. Más tarde, el Tercer Concilio Limense, tomando como modelo el quechua cuzqueño, en un intento de corregir "corrupciones" de la lengua quechua, revierte la sonorización y cambia la transcripción a ⟨ynca ~ inca⟩, cambio ortográfico que será popularizado también por los Comentarios reales del Inca Garcilaso de la Vega.

Los cronistas más tempranos, como Pedro Sancho de la Hoz reportan que los conquistadores se refirieron al inca primero como el Cuzco. Las fuentes posteriores, más informadas, incluyen formas como ⟨çapa ynga⟩ o ⟨capac ynga⟩.

Los principales diccionarios contemporáneos del español definen inca primariamente como etnónimo para referir indistintamente a todos los miembros de la civilización incaica. Sin embargo, históricamente es claro que este uso es derivado. En la lengua general quechua del el término inga parece haber denotado o exclusivamente al gobernante del imperio incaico, o a la nobleza del imperio, o a un grupo social muy específico. El término no aparece definido en el primer diccionario quechua de Domingo de Santo Tomás de 1560, y aparece con la única glosa de "nombre de los Reyes desta tierra" en el Anónimo de 1586 y en el de Diego González Holguín de 1608. La primera glosa es un poco anterior, sin embargo, pues la ofrece Juan de Betanzos en su manuscrito de 1551:

En cuando a capac, las fuentes tempranas lo glosan como 'rey o emperador' (Domingo de Santo Tomás);Santo Tomás, D. ( 2013). Lexicón o vocabulario de la lengua general del Perú compuesto por el Maestro Fray Domingo de Santo Thomas de la Orden de Santo Domingo (J. Calvo Pérez & H. Urbano, Eds.). Lima: USMP, vol 1, p. 306 [f. 115v]. 'mancebo rico' o 'mucho más que rey' (Juan de Betanzos), o como 'rey, rico, poderoso, ilustre' (Anónimo, 1586).<ref>Anónimo (posiblemente Blas Valera, 2014). Arte y vocabulario en la lengua general del Perú (R. Cerrón-Palomino, R. Bendezú Araujo & J. Acurio Palma, Eds.). Lima: PUCP, p. 60.</ref>Sobre el sentido de qhapaq en el quechua del inga, ver

Todos estos términos son materia de investigación etimológica entre los especialistas para intentar determinar su étimo y su lengua de procedencia. Para el caso de inga, el lingüista Alfredo Torero propuso que */inka/ derivaría por metátesis del término ⟨yanqui⟩ o ⟨yamque⟩ *yamki, «nombre venerado aplicado por los collahuas a los caciques principales». Por su parte, el lingüista huancaíno Rodolfo Cerrón-Palomino, a partir de considerar que el término inqa ~ inqaychu ‘especie de amuleto’ del quechua cuzqueño moderno sería un cognado de inga, reconstruye el término con su significado de 'rey' como */inqa/ y lo atribuye originalmente al idioma puquina. En contraste, el lingüista francés César Itier reconstruye */inka/ , lo emparenta con el sufijo distributivo -nka, y le adjudica un origen propiamente quechua. A juicio de este último, */inka/ y -nka compartirían la noción original de 'separación', y, en el momento inmediatamente anterior a la conquista, el término habría designado no a un grupo social como la nobleza sino a «hombres que, por su condición de guerreros conquistadores, eran considerados como "apartados" o "separados" del común de los productores». Igualmente, respecto de capac /qhapaq/, se ha propuesto una filiación originalmente puquina del término.

Una polémica similar ocurre respecto de las interpretaciones de sapa inga o sapan inga (en ortografía quechua contemporánea: sapa(n) inka). Siguiendo al mismo Betanzos, quien identifica el modificador quechua sapa 'solo, único', la interpretación más común entre los historiadores ha sido interpretar el compuesto como 'el único rey'. Itier ratifica la identificación betanciana del término quechua, pero en consonancia con su interpretación de inga, interpreta el compuesto como 'el inca aparte'. Cerrón-Palomino, en cambio, considera más plausible identificar el adjetivo aimara sapʼa 'bueno, sano', consignado por Ludovico Bertonio, término que a su vez sería prestado del puquina.

Sociedad incaica En el Cuzco en 1589, el último sobreviviente de los conquistadores españoles del Perú, Mancio Serra de Leguisamo, escribió en el preámbulo de su testamento lo siguiente:

Elección del inca

Las crónicas identifican al inca como el gobernante supremo a semejanza de los reyes europeos en la Edad Media. Sin embargo, el acceso a este cargo no tenía que ver con la herencia al hijo mayor, sino con la elección de los dioses mediante unas pruebas muy rigurosas, a las que se sometían las aptitudes físicas y morales del pretendiente. Tales pruebas se acompañaban de un complejo ritual a través del cual el dios Inti nominaba a quien debía asumir el cargo inca. El dios Inti, si estaba de acuerdo, le daba el poder de la lluvia al futuro inca.Temoche, 2010: 27 Con el tiempo, los incas nombraban como cogobernante a su hijo predilecto con la intención de asegurar su sucesión,Rostworowski, 1999: 53 por ejemplo, Huiracocha Inca asociando al trono a Inca Urco.Rostworowski, 2001: 124

Funciones El inca acumulaba en su persona la dirección política, social, militar y económica del Estado.Molestina, 1994: 26 Ellos ordenaban y dirigían la construcción de las grandes obras de ingeniería, como Sacsayhuamán, fortaleza que tomó 50 años en terminarse;Temoche, 2010: 227 o cuál era el plan urbanístico de las ciudades.Temoche, 2010: 31, 154, 225 Pero su obra más importante fue la red de caminos que surcaba todo el imperio y permitía un rápido viaje para administradores, mensajeros y ejércitosTemoche, 2010: 159 provistos de puentes colgantes y tambos.Temoche, 2010: 53, 111, 144 Debían siempre estar abastecidos y bien cuidados.Temoche, 2010: 145 Fundaban colonias militares para expandir su cultura y control y asegurar el mantenimiento de dicha red.Temoche, 2010: 71 En Cuzco eran también curacas, a cargo de los caminos y limpieza de canales de regadío.Temoche, 2010: 154

A nivel religioso, promovieron el culto a Inti, considerado el padre del inca,Temoche, 2010: 181 u organizaban el calendario, señalando los días de fiestas y sacrificios.Temoche, 2010: 179 A nivel político, enviaban inspectores para fiscalizar la lealtad y eficiencia de los funcionarios.Temoche, 2010: 144-145 Los monarcas promovieron un gobierno unificado y descentralizado donde el Cuzco actuaba como eje articulador de las distintas regiones suyos.Temoche, 2010: 157 Nombraban gobernadores de suma confianza.Temoche, 2010: 144 En el plano económico, decidían cuánto debía tributar cada provincia según sus recursos.Temoche, 2010: 143 Sabían ganarse a los curacas para asegurar el control de las comunidades.Temoche, 2010: 149 Estos eran los intermediarios mediante los que recolectaban tributos.Temoche, 2010: 116

El sapa inca debía ser un guerrero. Por tradición cada vez que uno moría, su sucesor era desheredado porque las tierras, casas y siervos de su padre pasaban a sus demás hijos. El nuevo soberano debía conseguir tierras y botín para legar a sus propios descendientes, produciéndose un proceso perpetuo de expansión territorial.Temoche, 2010: 130 Cada vez que sometían un pueblo exigían al líder vencido entregar parte de sus tierras para seguir al mando.Temoche, 2010: 168

Símbolos de distinción miniaturadeimagen|250x250px|La mascapaicha era el único símbolo de poder que otorgaba al sapa inca los títulos de «gobernador del Cuzco» e «inca del Tahuantinsuyo» (este último a partir de Pachacuti), a modo de corona. El inca era divinizado, tanto en sus acciones como sus emblemas. En público portaba el topayauri (cetro), ushno (trono áureo), suntur páucar (pica emplumada) y la mascapaicha. En ceremonias religiosas le acompañaba una llama blanca (considerada sagrada), la napa, cubierta con una gualdrapa roja y adornada con orejeras de oro.Martinengui, 1980: 37 Además se habla de que portaban el llauto.

Un ser sagrado